De una forma u otra serás mío ||Radioapple||

Summary

En este AU RadioApple/AppleRadio estarían en el mundo humano, Lucifer es padre soltero primerizo, es difícil serlo, más cuando tienes que trabajar para sobrevivir con tu hija, Alastor parece sentir curiosidad por este padre, parece querer ayudarlo pero será realmente eso? O está buscando algo mas? Que es lo que realmente está buscando?, Alastor sigue siendo locutor de radio por lo que es bastante conocido en Nueva Orleans.

Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
16+

Tranquila mi niña, aquí estoy

Una pequeña bebé con cabellos rubios y ojos azules lloraba en un coche mientras su padre la mecía con un pie, tratando de calmarla al mismo tiempo que trataba de atender al cliente impaciente que estaba en enfrente de el.


-Shuu tranquila...tranquila si?.. calma calma mi vida...-un tanto desesperado el padre seguía moviendo el coche para que la bebé parará su llanto


-Va atenderme o no?-Se veía molesto, el lloriqueo de la bebé solo lo hacía enfadar más, ya llevaba un rato escuchándola y solo quería comprar su libro para irse lo más pronto posible


Si si de inmediato lo atiendo-dijo el rubio despeinado con ojeras apresurado mientras ponía el libro del cliente en una bolsa de papel y se lo entregaba-Muchas gracias por su compra señor!-el hombre solo tomó la bolsa y se fue sin despedirse, probablemente no volvería a comprar en esa tienda.


Cuando el cliente se fue tomo en brazos a su pequeña nena para calmar su llanto, era difícil ser padre primerizo y estar solo, además de estar trabajando en una librería para que tú hija y tú sobrevivan, con lo que ganaba le alcanzaba lo justo y necesario para lo que necesitaban.


Pero dónde estaba la madre de la pequeña? No lo sabían, los abandonó, el no sabe porque pero la extraña y la necesita para cuidar a su pequeña Charlotte la cual ahora estaba dormida entre los brazos de su cansado padre, no había dormido en las últimas noches por estar cuidando a su niña, ella tenia apenas un nes de vida, por lo que aun no se le regulaba el sueño, una bebe tan pequeña necesitaba el cien por ciento de la atención de sus padres, en este caso el de su padre Samael, pero le era difícil darle toda su atención ya que tenía que trabajar en su librería para ganar dinero.


Volvió acostar a la pequeña en su coche, muy suavemente para no despertarla, luego la cubrió con una pequeña cobija, últimamente estos días están helados, no quería que su niña se enfermara.


Una vez que ya la niña dormía en coche, por fin pudo sentarse y descansar unos segundos, pero no duró mucho antes de que entrara un nuevo cliente, era un hombre de piel morena, cabello castaño, caminaba derecho y con una notoria gran sonrisa en su cara, el hombre empezó a sacar libros de los estantes pero los regresaba a donde estaban a penas los ojeaba, empezó a pasearse entre los estantes, Samael se paro de su asiento y se acercó hacia el castaño, quizas no podia encontrar el libro que necesitaba.


Necesita ayuda para encontrar un libro? Cuál busca?-dijo el rubio con voz suave


-Se tomo unos segundos antes de responder, aún mantenía su sonrisa un tanto tétrica-No busco un libro en específico, solo quiero algo para leer, cuál me recomienda?


-Pues yo...que tal este?-El toma un libro del estante de al lado y se lo da al castaño-


-"El ruido y la furia"? Se ve interesante, como supo que me interesaría?-


-Tengo buen ojo, por eso vendo libros jajaja-rio por lo que el mismo había dicho mientras que el castaño solo lo observaba-


Un lloriqueo los alarmó a ambos, de inmediato Samael se dirigió a donde su niña para empezar a mover su coche y que siguiera durmiendo, pero no estaba funcionando


-Vamos mi niña tranquila...si?... tranquila-seguia moviendo el coche con insistencia hasta que el castaño acercó su cara a la de la bebe, sorprendentemente la pequeña dejo de llorar al verlo, quizás hasta la niña se habia fijado que el hombre era atractivo-


-Pero....cómo lo hizo?-estaba sorprendido al ver que su niña había parado el llanto con solo ver al castaño


-Mi querida madre decía que era bueno con los niños, creo tenía razón-empezo a tocar las pequeñas manitos de la bebé, jugando con ellas-


Samael aprovecho el tiempo para poner el libro en una bolsa de papel y entregársela al castaño que lo ayudo con su niña


-Muchas gracias mi estimado - decia mientras recibía la bolsa de papel- me retiro, pero volveré para comprar mas


-Muchas gracias por su compra!-el rubio se despedía con la mano mientras veía salir por la puerta al castaño con una sonrisa


Ya era tiempo de cerrar, así que Samael cerro su librería para después tomar en brazos a su pequeño angelito la cual todavía estaba callada después de haber visto a ese cliente, siguió caminando hasta llegar al otro lado de la librería, donde estaba su departamento, subió las escaleras hasta llegar a su habitación, puso a su nena en su cuna y empezó a recoger el desorden que tenía en la habitación, estaba el lugar lleno de ropa en el piso, juguetes, patitos de ule que el hacia para desestresarse, pudo recoger unas cuantas cosas antes de desplomarse en su cama, estaba agotado.


Pasaron cerca de treinta minutos donde pudo descansar antes de que su bebé empezará a llorar, se acercó rápidamente a ella y la tomo en brazos, donde empezó a moverla para calmarla, el llanto no cesaba.


-Tranquila mi niña...tranquila...que tienes? Quizás es tu pañal?-empezo a revisar su pañal, estaba limpio


-Entonces, que es?...tienes hambre?...que...que tienes?...tranquila..si? -el llanto de la bebé empezaba a desesperarlo, no se detenía, el tampoco podía pensar bien con tanto ruido, de la misma forma que la bebé lloraba el también comenzó a llorar mientras la sostenía, no sabía que hacer para que se detuviera, era frustrante y doloroso.


"Si queremos que nuestros hijos aprendan a gestionar sus emociones primero tenemos que aprender nosotros"


Recordó eso de un libro que había leído, empezó a inhalar y a exhalar de forma más tranquila, ya estando más tranquilo se limpio las lágrimas y bajo a prepararle una leche a su bebé, se la dio y volvió a dormirse, prefirió quedarse al lado de la bebé, mirándola y contemplándola, era lo más hermoso que tenía en la vida.


-Tranquila mi niña, aquí estoy... contigo-empezó a cerrar sus ojos sin darse cuenta, para quedarse dormido.