Un extraño encuentro
Para Izuku bien pudo ser un fin de semana normal a mitad de sus vacaciones de fin de semestre. Eso hasta que se tropezó con Kacchan.
Pero claro, estaba seguro de que Kacchan nunca se vestiría de esa forma; unos pantalones grises, un lindo suéter amarillo sobre su camisa blanca y su corbata ligeramente desabrochada cumplía perfectamente con los estándares que Kacchan tenía para definir “ropa de nerd”. Izuku lo inspeccionó discretamente —según él— para concluir que él y su amigo de la infancia eran idénticos en aspecto y eso lo asustó. Pero no fue hasta que el chico se le tendió la mano para ayudarlo a levantarse ofreciendo a su vez una amable sonrisa que Izuku sintió el verdadero terror.
Acepto su mano porque no hacerlo sería descortés, sin embargo su cerebro comenzó a procesar mil y un ideas, descarto que fuera Toga ya que la chica los conocía a ambos lo suficiente como para saber cómo actuar, no descartaba la posibilidad de que fuera algún otro villano con quirk parecido o quizá algún chico que quería esconderse de sus padres y hubiera tomado la apariencia de la primer persona con la que tuvo oportunidad.
Mientras murmuraba de forma incomprensibles aquel chico lo miró de pies a cabeza y colocando la mano en su mentón de forma pensativa formuló su pregunta.
—¿De casualidad no eres un pariente de Yami?
—¿Qué? —Izuku alzó la cabeza dándose cuenta de que aquel chico no se había marchado.
—Akatani Yamikumo. Te pareces mucho a él, incluso tienes la misma manía de ponerte a murmurar cuando estas pensando, ¿lo conoces? — Izuku negó lentamente con la cabeza sin dejar de contemplarlo «Realmente son muy parecidos».
—No, mi nombre es Midoriya Izuku —. El chico sonrió una vez más e Izuku volvió a temer.
—Soy Bakugo Katsuki, gusto en conocerte —. «Imposible» Izuku no estaba seguro de que pensar, definitivamente ese chico no podía ser Kacchan y el chico tampoco parecía mentir.
—Lo mismo digo.
—Espero que volvamos a encontrarnos pronto —. Ese “Bakugo Katsuki” continuó con su camino con un aura de paz y alegría. Deku totalmente confundido y con ganas de obtener respuestas decidió hacer lo primero que le llegó a su mente.
Seguirlo.
.
Para Bakugo la situación fue similar. Tenía la intención de dar una vuelta por la calle solo para perder el tiempo y despejar su mente. Fue en ese entonces que vio al inutil y a su amiga cara redonda. Al parecer habían hecho una apuesta o a ambos se les ocurrió la maravillosa idea de teñirse el pelo puesto que Deku tenía su cabellera rizada pintada de negro (o quizá un morado muy oscuro) y la chica tenía su cabello de un brillante azul turquesa.
Los observo platicar un rato y cuando la chica se despidió se acercó a su amigo de la infancia con la única intención de molestarlo.
—Parece ser que juntarte con el bastardo mitad y mitad te contagio el aura de emo depresivo —el chico giró para verlo con un rostro demasiado serio para tratarse de Deku. Cuando lo vio su rostro se alegró y le dedicó una sonrisa.
—¡Katsuki! ¿Qué haces aquí?, creí que nos reuniríamos más tarde —. Escuchar a Izuku decir su nombre en lugar de ese clásico mote cariñoso lo desconcertó. ¿Le molestó?, ¿le gustó? No estaba seguro de su respuesta, una parte de él quiso volver escuchar a Deku decir su nombre pero de una forma distinta, otra se sentía descolocada y rogaba que lo llamara Kacchan como siempre había sido y otra lo reprendió por tener pensamientos tan ridículos.
Lo que sí le molestaba era esa desconocida confianza que tenía el chico para hablarle. También había mencionado una reunión, estaba completamente seguro que él no había acordado reunirse con nadie.
—¿De qué hablas? Yo no mencione nada de reunirnos hoy.
—Pero tu fuiste el me invitó —su voz se escuchaba ligeramente insegura. —Además ¿por qué estas vestido así?, ¿perdiste una apuesta o algo así? —. Katsuki miró su conjunto de ropa, pantalones oscuros y su playera con un estampado de calavera, lo normal.
—¿Ah? esta es mi ropa habitual. Tú dime por qué tu y la cara redonda se tiñeron el pelo.
—¿Teñir? ¡Pero si mi pelo es natural, y el de Takeyama también! —. «¿Takeyama?» El nombre lo descolocó por completo, su cerebro comenzó a considerar las opciones, ese chico tenía una apariencia más depresiva, menos alegre que la del Deku que conocía, además faltaba ese apodo infantil que Deku insistía en usar. Una vez la idea se formó en su mente, de una forma menos violenta, pero igual de autoritaria pregunto.
—¿Cómo te llamas? —. El chico lo miró con confusión.
—Katsuki, nos conocemos desde niños, además somos...
—¡Que me digas tu nombre maldita sea! —. Escucharlo maldecir pareció sorprender a ese falso Deku, lo miró con cautela comprendiendo que algo no estaba bien y ligeramente temeroso respondió.
—Akatani Yamikumo.
—Tsk —Katsuki dió media vuelta sin disculparse por su error.
—¡Espera! —Yamikumo lo detuvo tomándolo de su brazo y Bakugo se contuvo de golpearlo solo por su parecido con Deku. —¿Tu no eres Katsuki? —contempló durante unos instantes la mirada del desconocido y se convenció por completo, él no era Deku, no era su Deku. Sin cuidado movió su mano para liberarse.
—No soy el que tú conoces.
El chico lo soltó y él siguió caminando. Pudo haberlo dejado así, el incidente pudo haber quedado como solo eso un malentendido, pero el recibir un mensaje de esa persona con la que quería volver a hablar no hizo más que aumentar su curiosidad y sospechas.
“Kacchan, sé que suena extraño pero, ¿de casualidad no tienes un hermano gemelo que se llama exactamente igual a ti?”
Giró para ver al chico y se alegró al saber que aún no lo perdía de vista. Comenzó a seguirlo.
Durante el resto del día el chico no hizo nada más que cosas triviales, ir a una tienda de cómics, entrar a una cafetería, leer. Aburrido era la definición de Bakugo pero al tampoco tener nada más interesante que hacer debió conformarse. Era un chico común, no había nada fuera de lo normal en su rutina y no parecía ser un peligro pars él o para alguien más. Decidió que solo lo seguiria durante unos minutos más y luego lo dejaría en paz.
Su último destino parecía ser un parque, nada malo ni peligroso así que decidió marcharse, camino unos pasos en dirección contraria a donde el chico estaba y fue entonces que vio a cierta persona oculta tras de un árbol usando su cabello como camuflaje natural.
—¡Qué demonios haces aquí nerd de mierda! —. Aún si no era su intención insultarlo fue inevitable, quizá era la costumbre o simplemente que Deku era muy insultable, fuera cuál fuera la razón era consciente de que si su actitud no cambiaba jamás podrían volver a acercarse.
—¡Cómo que qué hago aquí! ¿No ves que ese chico es identico a ti? Podría tratarse de un villano o algo —. Bakugo contempló al chico que Deku señaló quedando anonadado. Yamikumo podría parecerse a Deku, sin embargo aquel chico bien podría ser su clon y eso definitivamente parecia sospechoso.
—Obviamente no soy yo. Jamás vestiría esa ropa de nerd —comentó con la intención de aligerar el ambiente. Izuku soltó una suave risa.
—Sabía que dirías algo como eso.
Deku giró su vista nuevamente al chico y volvió a seguirlo, Katsuki decidió acompañarlo. Ambos terminaron por esconderse tras una serie de arbustos mientras contemplaban al rubio. No pasaron más de dos minutos cuando el chico depresivo llegó.
—¡Yami! —exclamó alegre el rubio mientras corría y abrazaba al chico que era ligeramente más pequeño. Se notaba a leguas que esa copia barata de Katsuki era alguien bastante cariñoso. Izuku giró su vista a su amigo de la infancia y este rodó los ojos fastidiado, ni en sueños sería así de cariñoso.
Yamikumo se deshizo lentamente del abrazo con el rostro avergonzado. «Esos dos se gustan» fue el pensamiento inevitable de Katsuki y no pudo evitar reír por lo irónico que le parecía el que su doble se hubiera enamorado del doble de Izuku. Solo que por su comportamiento estaba seguro que ese nerd amable y cariñoso tenían muchas más posibilidades que él mismo.
Los dos chicos se dirigieron a un banco para sentarse mientras que Izuku y Katsuki se acercaban lo suficiente para escucharlos. El silencio se mantuvo durante un rato hasta que Deku-emo decidió hablar.
—Hoy conocí a un chico idéntico a ti.
—¡Oh! Yo igual conocí a alguien que se te parecía mucho.
—¡No, me refiero a que él bien pudo ser tu gemelo idéntico!
—Se llamaba Izuku, por un momento creo que era tu familiar —continuó el rubio ignorando su anterior respuesta.
—Pero...
—Tenía el cabello y ojos verdes —siguió hablando con un tono de voz inocente.
—Y él chico que yo...
—Parecía tener más confianza en sí mismo que tú.
—¡Pero yo..!
—Era lindo.
Silencio. La declaración les cayó a los tres como balde de agua fría. Katsuki miró discretamente a Izuku y lo observó sonrojado. «Por supuesto», porque lo único que le faltaba a Katsuki era que Izuku se enamorara de alguien que para colmo era su gemelo idéntico.
—¿L-lindo? —el chico tartamudeo inseguro, en sus ojos se contemplaba la tristeza de un corazón destrozado. «Idiota» fue el pensamiento de Katsuki dirigido a su doble por decir semejantes palabras.
El otro Katsuki no hizo más que mirar a su compañero de al lado con curiosidad.
—Sí, era muy lindo —reafirmó, pero antes de que el otro chico se pusiera a llorar sonrió tiernamente llevando una mano a su mejilla para acercarse lentamente. —Pero tu lo eres más —susurró para después juntar sus labios para formar un dulce y tierno beso.
Los dos espías miraron la escena con sorpresa, en los ojos de Izuku, Katsuki pudo notar lo que él clasificaría como anhelo.
Cuando el beso terminó el rubio acarició los rizos de su compañero que lucía claramente avergonzado.
—Tienes que confiar más en ti mismo, —murmuró abrazándolo. —Eres mi novio, solo te quiero a ti. -Deku-emo asintió levemente reconfotandose poco a poco, finalmente después de varios segundos suspiró y sonrió
—Entonces, ¿por qué querías que nos reuniéramos hoy? _—el rubio imitador sonrió travieso.
—¡Feliz aniversario de 6 meses! ...
Katsuki dejó pasar el hecho de que, si únicamente cumplían 6 meses no podía llamarse aniversario y salió de su escondite para dejarles algo de privacidad. Deku no tardó en alcanzarlo. En su interior Kacchan Estaba molesto por que su imitador hubiera tenido más valor para confesarse antes, 6 meses no eran poco y si él tuviera un poco más de valor ese bien pudo haber sido su “aniversario”.
—¡Vaya! —. La exclamación de Deku lo regreso a su realidad.
—Sí, ¡Vaya!
—Al final solo resultaron ser una pareja de chicos inofensivos.
Katsuki asintió, Izuku solo se quedo callado observando el suelo. Con curiosidad y una preocupación poco común decidió preguntar.
—¿Qué demonios te pasa inútil? —preguntó, por supuesto sin dejar ver su verdadero interés. Izuku solo lo miró nervioso y comenzó a tartamudear.
—E-es que ese chico dijo que yo era lindo.
—¡Obviamente nerd! Te pareces a su novio, era de esperarse que pensara así —. Izuku bajo la mirada avergonzado.
—Tu, tu. ¿Tu igual piensas que él es más lindo que yo? —. Las palabras lo sorprendieron, luego sonrió de lado «Así que era eso». Su doble se equivocaba al decir que Izuku tenía una mejor autoestima, definitivamente era mejor a la del chico emo pero no lo suficiente para confiar en su propia apariencia. Con una sonrisa traviesa decidió aprovechar esa oportunidad.
—Yo creo que ese imitador bueno para nada era ciego —. Izuku alzó la mirada para contemplarlo con un brillo de esperanza en sus ojos. —Definitivamente tu eres más lindo.
Izuku comenzó a llorar de felicidad, porque lo llorón nadie se lo quitaba.
—Yo también creo que Kacchan es más lindo. —Katsuki rodó los ojos, ambos eran idénticos y lo sabía, aún así dejo que su ego aumentará porque sabía que ya había ganado.
Ese día se cumplieron los 6 meses de relación de sus dobles y el inicio de la suya.
...