Sálvame, Inuyasha

Summary

A Aome la secuestran en su época y cuando llega a la época feudal, Inuyasha la ve toda lastimada, ¿ella podrá contarle lo que ocurrió? ¿Qué hará Inuyasha?

Status
Complete
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Era un día tranquilo en el Sengoku, las aves cantaban, los niños jugaban, y un grupo de viajeros se encontraba en un círculo conversando, hasta que...

-¡Abajo! Bueno chicos, ¡nos veremos en 5 días! ¡Que ni se te ocurra venir a buscarme Inuyasha!-Gritó Aome caminando, estaban cerca del pozo porque Aome e Inuyasha habían estado discutiendo durante rato y estaban cerca de la aldea de la anciana Kaede.

-Maldita...-Dijo Inuyasha levantando su cara del suelo.

-Inuyasha, tienes que dejar que la señorita Aome vaya a su época.-Dijo Miroku cruzando sus brazos y dando un suspiro.

-Tiene razón, Aome lleva mucho tiempo con nosotros.-Dijo Shippo, Inuyasha frunció el ceño y se va, Sango miró hacia donde iba Inuyasha.

-Sé que quiere conseguir los fragmentos de la perla, pero… Aome también tiene que ir su época, ella tiene a su familia allá, y tiene que hacer sus exámenes.-Dijo Sango.

Inuyasha llega hacia el árbol sagrado y lo mira frunciendo el ceño, luego colocó una mano sobre este y suspira.

-¿Qué tienes Inuyasha?-Le preguntó la anciana Kaede acercándose a él lentamente con los brazos detrás de su espalda.

-No tengo nada, anciana Kaede.-Dijo Inuyasha frunciendo el ceño.

-Se trata de Aome, ¿cierto? ¿La extrañas?

Inuyasha se sonrojó y la miró.

-¡Claro que no! ¿Quién va a extrañar a esa tonta?

La anciana Kaede se acercó un poco más y se quedó en frente de Inuyasha.

-Sé que no quieres que se vaya a su época porque la amas, la amas mucho más de lo que amas a mi hermana, no puedes vivir separado de ella, porque te da miedo pensar que alguien le haga daño.

Inuyasha suspiró y volvió a mirar al árbol.

-¿Tanto se me nota?-Le preguntó susurrando, pero aun así, la anciana Kaede pudo escuchar perfectamente.

-Descuida, guardaré tu secreto, Aome también siente lo mismo, eres muy especial para ella.-Dijo la anciana Kaede para irse.

-Espero que pasen rápido estos 5 días, Aome.-Dijo Inuyasha sin dejar de ver el árbol.

.

.

.

.

Aome había llegado a su casa, decidió tomar un baño, y luego ponerse a comer, apenas se había dado cuenta de que era un viernes, el estar en la época antigua provocaba que se le olvidaran los días de la semana, pensaba en ponerse a ver un poco de televisión, ya estaba anocheciendo , pero comienza a sonar el teléfono y el abuelo de Aome contesta.

-¿Hola? Ya te paso a Aome.-Aome se levanta y agarra el teléfono.

-¡Hola Eri! ¡Claro! Me encantaría ir, nos veremos en una hora, ¡adiós!-Dijo Aome colgando y acercándose a su mamá.

-Mamá, Eri me invitó a una fiesta, ¿puedo ir?

La madre de Aome se encontraba preparando la comida de al día siguiente, por lo que la vio un segundo y luego volvió a ver lo que preparaba.

-Claro.

-¡Gracias!-Gritó Aome yéndose corriendo a su habitación, ella se vuelve a bañar, se coloca una falda negra con tacones y camisa corta que mostraba un poco sus senos, Eri le había dicho antes en la escuela que debía vestirse más "provocativa" cada vez que salieran a lugares así, claro, que Aome no quería provocar a nadie, sólo le interesaba su amado medio demonio, Inuyasha.

Cuando ella se terminó de maquillar frente al espejo, sale y va caminando, iba tan concentrada pensando, que se metió sin darse cuenta por un callejón oscuro.

-Ese tonto de Inuyasha, ¿que se cree? ¿Qué no puedo venir a mi casa? Yo también quiero estar acá.-En eso Aome se detiene al ver a 4 hombres salir de la parte más oscura del callejón, Aome se asusta, no, no tendría miedo, ellos eran unos simples humanos, y había luchado con demonios que eran mil veces más fuertes y peligrosos, claro, allí contaba con su arco y flechas, que, en ese momento se había arrepentido de no haber traído (aunque, ¿quién llevaría esas cosas a una fiesta?), comienza a dar un paso hacia atrás cuando ve que ellos se acercan lentamente.

-¿Qué pasa preciosa? ¿Estás sola?-Le preguntó uno de los hombre sonriendo.

-Eres muy linda, quiero tocarte.-Dijo otro hombre.

-Váyanse...-Dijo Aome murmurando, pensaba en correr, pero cuando dio otro paso hacia atrás, se tropezó con sus tacones y cayó al suelo golpeándose sus nalgas.

Los hombres se acercan más y la rodean.

-Sálvame, Inuyasha.-Pensó cerrando sus ojos.