El Reflejo del Bosque: Un Encuentro Inesperado
El Reflejo del Bosque: Un Encuentro Inesperado
"Si hubiera sabido que nuestro primer encuentro significaría tanto, habría buscado encontrarte antes".
Los jadeos y el eco de los golpes resonaban en lo más profundo del bosque. A los ojos de cualquier transeúnte, ver el cuerpo delgado y aparentemente frágil de la joven de ojos de luna balancearse de un lado a otro podría compararse con una danza; una hada moviendo sus alas al vaivén de una música rítmica.
Sin embargo, un ojo más experto notaría las profundas marcas en los troncos de los árboles, los cuales habían perdido su corteza debido a los impactos de la peliazul. Sus manos ya estaban maltratadas y cubiertas de moretones, pero no parecía tener intenciones de detenerse pronto.
Para su padre, esta "danza" no era más que el entrenamiento inútil de una Hyuga que jamás alcanzaría el nivel de su hermana Hanabi. Pero la convicción de Hinata era firme, una voluntad que ni los años de desprecio habían logrado quebrantar.
—Por Kiba... —susurró, lanzando un golpe.
—Por Shino... —otro impacto resonó.
Deseaba ser fuerte por su equipo, por Neji-niisan y por la necesidad de proteger aquello que antes no pudo. Quería superarse y dejar de ser el "estorbo" que su clan dictaba.
—¡Por Naru—!
**¡BAM!**
—¡Kyaaaa! —Hinata dio un salto, dándose la vuelta con rapidez, casi perdiendo el equilibrio por la sorpresa.
Aún nerviosa, se dirigió hacia el origen de la explosión. No lograba ver más que una densa nube de humo y tierra esparcida, como si algo pesado hubiera caído desde una altura colosal. Entre la neblina, vislumbró una silueta.
«¿Un enemigo?», pensó, poniéndose en guardia, firme frente al intruso.
—Auh... ag... carajo... —Un quejido escapó de los labios del extraño mientras un extraño vórtice negro se cerraba detrás de él. —¿Dónde...?
La voz le resultaba familiar, pero al verlo levantar el rostro, su corazón dio un vuelco.
—¿Sasuke-san? —preguntó ella, dudando entre considerarlo aliado o amenaza.
—¡No fui yo, lo juro! ¡Fue el teme! ¡Yo no toqué nada, hime, por favor no me golpee! —gritaba el "Uchiha", agitando las manos frenéticamente frente a su cara.
Era Sasuke... pero a la vez, no lo parecía. Aunque no lo conocía íntimamente, esa actitud errática no encajaba con el joven frío que recordaba.
—¿S-se encuentra bien? Su cabeza sangra... —La Hyuga, olvidando el peligro, lo ayudó a levantarse, alarmada al ver el hilo de sangre correr por su frente.
—Hmm, ¿no me digas que estás preocupada por mí? —soltó el chico con un tono seductor, disfrutando del desconcierto de la joven. —¿De verdad te preocupas? ¡Oh, mi
koneko-chan
es tan linda!
—¿K-koneko? Sasuke-san,
— No creo que esté bien... —balbuceó ella, asustada por la sonrisa boba que él le dedicaba. —Creo que tiene una c-contusión cerebral.
Él la miraba embobado, logrando que Hinata se preguntara si el golpe había sido terminal. Con precaución, ella se acercó para revisar la herida, pero él cambió su expresión por una sonrisa melancólica.
—Estoy muerto —susurró él, lo suficientemente alto para que ella lo escuchara—. Es la única explicación para que estés aquí... para que me estés cuidando.
Esa mirada cargada de tristeza atrapó a Hinata. Quería consolarlo, hacerle sentir que no estaba solo.
—Estamos vivos... Y-yo estoy aquí... Usted está vi...
No pudo terminar. El "Uchiha" la atrajo hacia sí en un abrazo asfixiante, enterrando el rostro en su cuello como un niño pequeño. Al aspirar su aroma, un escalofrío recorrió el cuerpo de Hinata.
—Si no estoy muerto... debe ser un sueño —dijo él, separándose apenas para observar el rostro encendido de la Hyuga.
—S-Sasuke-san... ¿qué hace? ¿Q-qué...?
¡La estaba besando! ¡Era su primer beso! La mente de Hinata se volvió un caos; no comprendía qué estaba ocurriendo. Él la aprisionó con fuerza, impidiéndole escapar, mientras sus manos comenzaban a recorrer su espalda hasta su cintura con un descaro total.
Cuando sintió que él apretaba su trasero con deleite, el instinto de la Hyuga finalmente reaccionó. Estaba por reunir chakra en sus palmas para defenderse, pero alguien más fue más rápido
Un kunai se clavó a escasos centímetros del rostro del "Uchiha", obligándolo a soltarla. Hinata saltó hacia atrás como un resorte, dirigiendo la mirada hacia el recién llegado. Se quedó gélida.
—¿Qué crees que haces con mi cara? —preguntó una voz gélida y amenazante
Sasuke Uchiha. El verdadero.
Hinata miró a ambos lados: un Sasuke confundido y atrevido en el suelo, y otro Sasuke furioso sobre la rama de un árbol. El original saltó al suelo, parándose frente a ella de forma protectora mientras fulminaba al impostor con la mirada.
—Así que la proteges de mí... —murmuró el extraño.
La tensión entre ambos azabaches fue interrumpida por una segunda explosión cercana.
—¡Maldito baboso! ¡¿Qué carajos has hecho ahora?! —gritó una voz femenina muy conocida.
Hinata no podía creer lo que veía. Una figura de largo cabello azul oscuro les daba la espalda, sacudiéndose el polvo del cuerpo mientras gritaba furiosa.
—Con que estás ahí... ¿eh?
Era otra ella. Otra Hyuga. Pero con una actitud que jamás se habría atrevido a tener.
—¿K-koneko-chan? —balbuceó el Sasuke del suelo, mientras la verdadera Hinata sentía que el mundo se ponía de cabeza.
Continuará...
Edición 07/04/2026