𝐋𝐀 𝐃𝐀𝐍𝐙𝐀: 𝐄𝐒𝐂𝐀𝐌𝐀𝐒.

Summary

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Status
Complete
Chapters
52
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

📍 HARRENHAL.


— Daemon... —la voz de Lyra había sacado al joven de sus pensamientos mientras miraba a Aemma que estaba frente a él señalando con su cabeza hacia el señor de Harrenhal.—


— lo siento, estaba pensando en algo. —murmuró apretando la mano de Lyra que estaba debajo de la suya y Lionel lo miró.—


— preguntaba si tú estancia en Winterfell será más larga de la que se dijo


— ¿Winterfell? —habló Daemon y miró a Aemma que asintió.—


— sí, el pergamino de tu madre decía que deben volver por qué irán a Winterfell acompañar a Cregan.


Daemon miró a Lyra y luego Aemma para así asentir.


— parece que así es, mi lord. —habló y bebió un poco del vino mientras negaba ligeramente.— esperemos que no sea larga pero tampoco es que estoy deseándole la muerte a Lord Cregan.


— Lyra cumplirá dieciséis años en cinco meses, mi príncipe.


— mi decisión no cambia, mi lord. Si aún sigo en Winterfell para ese día, volveré para casarme con Lady Lyra.


Lyra sonrió y Aemma la vio mientras bebía del vino, tan feliz y emocionada por casarse con Daemon.


Aunque sabía que su hermano quizás quería a Lyra no estaba por completo para ella, Daemon jamás estaría quizás para una mujer sin tener otra en su mente y ahora Lyra competiría contra una mujer viva al contrario de lo que había sido Sara.


...


— no sabías, ¿no? —murmuró Lyra mientras miraba a Daemon limpiar sus brazos cerca de la charola de agua con un paño.— que irías a Winterfell.


Daemon suspiró mirandola y negó.


— mi madre no siempre nos pregunta, pero bueno ahora es una situación que se entiende. —habló para así limpiar su cuello mientras miraba a Lyra acercarse a él quitando el paño para así ayudarlo limpiando su pecho desnudo.— El abuelo parece pasará su último invierno, no desean que Luka pase eso solo y bueno, debemos estar ahí.


Lyra lo miró y luego suspiró quedandose a su lado sentada mientras se recostaba en su hombro.


— quisiera ir contigo, no conozco la nieve y bueno, podría ser un buen viaje.


— no puedes viajar conmigo si no estamos casados.


— lo sé, debimos casarnos antes.


— tu padre casi descubre lo que hacíamos, si no hubiera sido por nuestro maestre ahora estarías siendo alguna especie de seguidora psicópata de la fé.


— los dioses tienen seguidores muy perturbados.


Daemon sonrió mirándola y entrelazo su mano con ella mientras dejaba un beso en su cabello.


— volveré y nos casaremos, luego iremos a pentos a vivir allí por el resto de nuestros días.


— Pentos, el castillo de tu abuelo ¿no?


— mamá dice que es colorido y precioso, nuestros hijos tendrán sus dragones y cuando sea necesario viajaremos de vuelta hasta Desembarco.


— ¿hijos? Creí que no deseabas tener hijos.


Daemon la miró y se encogió de hombros.


— pudo cambiar de opinión muchas veces. —susurró sonriendo y besó sus labios con lentitud mientras Lyra hacia lo mismo dejándose por el joven.—


Cuando Lyra tuvo un poco más de valor de hacer ella misma que Daemon siguiera subiéndose en su regazo este la sujetó mientras miraba la puerta que estuviera cerrada.


— es temprano, Lyra. Todos están despiertos.


Lyra negó apartando el cabello de Daemon de sus hombros y lo besó de nuevo.


— seré silenciosa, lo prometo. —susurró mientras sacaba los cordones de su vestido para así sacarlo dejándolo a un lado para sonreír mientras sujetaba el rostro del peliblanco entre sus manos.— no hemos estado solos jamás, siempre estábamos juntos Aemma, por favor.


No era como que Daemon se negaría a estar con Lyra, le gustaba tener sexo con ella y era cierto, jamás habían estado solos del todo.


...


Cuando Lyra sacó el listón que llevaba en su cabello dejando caer los rizos dorados sobre sus hombros Daemon aparto estos de allí para besar su piel con cuidado antes de sujetarla para acostarla sobre la cama mientras se acomodaba entre sus piernas con lentitud besando los senos de Lyra que sonreía mordiendo su labio evitadno hacer algún ruido.


...


Los Daemon se parecían en muchas cosas, actitudes, apariencia y al coger, eran parecidos también aunque nadie lo asegurará.


Daemon sujetaba su propia mano sobre la boca de Lyra que tenía los ojos cerrados mientras su cuerpo se movía al ser impactado por el propio de su prometido, sus mejillas estaban rojas y sus piernas querían cerrarse pero no era posible, tampoco lo quería hacer, le gustaba aquello y deseaba seguir sintiéndolo.


Daemon la miraba mientas jadeaba bajo moviéndose contra ella con fuerza, sujetandose en el barandal de la cama con su mano libre.


Lyra era bastante más pequeña en cuerpo y ahora mientras estaba debajo de Daemon se veia mejor.


Cuando Lyra se tensó enterrando sus uñas en la espalda de Daemon este se detuvo por unos segundos mientras la miraba dejando un par de besos sobre su mentón y quitó su mano de su boca para besarla mientras está lo sujetaba abrazándolo por el cuello para así atraerlo mejor hacía ella callando sus gemidos sobre los labios del contrario que se movía de nuevo.


— Daemon... —susurró mirándolo a los ojos mientras está la observaba y sonrió mientras deslizaba sus manos en la espalda del joven sobre ella.— más fuerte. —jadeo y Daemon sonrió como si aquello lo excitara aún más.—


— ¿más? —susurró Daemon mirándola a los ojos y Lyra asintió mientras pasaba sus manos por el cabello del joven que se movía como había pedido.—


Un par de minutos después Lyra gimió con fuerza contra la mano de Daemon mientras esté gemia apretando la sabana debajo de su mano libre sin hacer tanto ruido al haber terminado.


La primera vez que había descubierto lo que se sentía aquello se había obsesionado con seguir sintiéndolo.


Lyra relamió sus labios cuando la mano se quitó de su boca y dejó un beso sobre la frente de Daemon que se recostó sobre su pecho mientras la abrazaba suspirando para así dejar un par de besos sobre uno de sus senos.


— voy a extrañarte. —susurró Lyra y Daemon la miró subiendo hasta sus labios para así besar estos por unos segundos.—


— lo sé, yo también. —respondió mientras peinaba los cabellos dorados de la joven sonrojada y la besó una vez más hasta que el toqué en la puerta los interrumpió.—


— ¡Daemon! Es hora de irnos. —habló Aemma del otro lado de la puerta y Daemon rodó los ojos.—


— ¡Me iré por la mañana!


— no me iré sola, imbécil.


— entonces quédate y ponte cómoda.


— ¿Lyra está ahí? —habló Aemma y Lyra miró a Daemon negando.— espero no esté ahí por qué si se enteran, te matarán está vez. —susurró pegada a la puerta.— enviaré un cuervo para avisar.


— bien. —mencionó Daemon y sonrió mirando a Lyra que sonreía de igual forma.— te veo en la mañana.


— si, si, lo que digas. —se escuchó Aemma a lo lejos y Daemon se acostó de nuevo en el pecho de Lyra para así abrazarla con cuidado.—


📍 DESEMBARCO, DÍA SIGUIENTE.


— si tu reclamo es por qué te estoy enviando a Winterfell acompañar a tu hermano y a tu abuelo en su lecho de muerte, déjame decirte que no cambiaré de opinión. —murmuró Visenya que desayunaba mirando a Daemon de pie frente a la mesa.—


— no deseo ir, me quedaré con Lyra a preparar todo.


Visenya rió mirándolo y alzó una ceja mientras lo escuchaba.


— ¿tú? ¿Preparando tu boda? Es la escusa más tonta que he escuchado de tu boca.


— no me gusta el frío.


— esa quizás me habría convencido. —habló Visenya y lo miró negando.— Cregan está mal ya, desea que sus nietos estén junto a él en sus últimos meses, es tu abuelo Daemon.


— y lo quiero demasiado pero no me gusta Winterfell, mamá.


— solo está vez, luego te marcharas a Pentos y no sabes cuándo volverás, por favor Daemon. —murmuró la mayor mirándolo y Daemon suspiró.— sé que Winterfell te trae recuerdos, pero...


— las cosas que pasaron hace años están en el pasado, no hay nada más en Winterfell que mi hermano que me sujeté a ese lugar.


Visenya lo miró y asintió.


— bien, te casarás en unos meses, tu hermano se quedará en el norte, pueden pasar tiempo juntos antes de que se dejen de ver por años.


Daemon la observó en silencio y bufó.


— bien, iré con Aemma.


— bien. —sonrió Visenya levantandose para así dejar un beso en su mejilla.— ¿qué es eso? —habló mientras miraba el cuello de su hijo que tenía una rasguñada y Daemon se apartó negando mientras se cubría con el cuello de su ropa.—


— nada, debí rasguñarme cuando bajaba de Drakk. —habló y Visenya entrecerro los ojos mirándolo.—


— arregla todo y prepara tus cosas para enviarlas en el barco que saldrá.


— ¿quieres entrenar luego del desayuno? Te ganaré está vez, puedo sentirlo.


— un desafío, me gustan los desafíos hijo mío.


Daemon sonrió mientras miraba a su madre y está terminó de desayunar para así salir con él rumbo al patio.




Las prometidas y ligues de Daemon, son de otra liga, si se parece al abuelo.