Capitulo único
- Recuérdame ¿por qué no puedo ir?- preguntaba un disgustado pelirrojo tomando prisionero el brazo de su acompañante.
-Oh la verdad no lo sé tal vez porque fuiste detrás de un balón que ya estaba perdido pero por tu terquedad saliste lastimado de un tobillo- respondía sarcástico el pelinegro tratando de salvar su brazo
- ¡Oh por favor!
- Ya lo habíamos discutido Shōyō si no descansas esta semana, tu tobillo no se recuperara y no jugaras en toda la temporada.
-Ni jigiris in tidi li timpiridi.
-¡BOKE! Es en serio- reprochaba el más alto dando un pequeño golpe en la frente del peli naranja
- Lo siento es solo que ¡ahhh!, quiero ir- murmuraba como niño pequeño
- Si quieres ir entonces, iras a Miyagi a visitar a tú mamá y hermana que no has visto en meses, me esperaras para pasar unas cortas vacaciones como ya lo habíamos planeado y dentro de 15 días viajarás junto con todo el equipo a Corea y ganaremos la copa.
- Pero sin mí no ganaran las eliminatorias
- Conmigo tienen más que suficiente
-Bromeas cierto, quien ha anotado más puntos en lo que va de la temporada.
-¿Ushiwaka sempai?
-¡No idiota!, yo
- Jejeje ya sé, pero no vas a jugar, así que hazte un favor o más bien haznos un favor a todo Japón gran héroe de la nación y descansa, dales nuestros regalos a tu familia y sobre todo no se te ocurra andar saltando por ahí.
- Si mamá
- No soy tu madre, soy tu novio y futuro esposo y sin ti no vamos a ganar la copa así que más te vale descansar porque si faltas al torneo te mataré Boke
-...
-¿Hinata? Te sientes mal, tienes fiebre
-No grandísimo idiota, pero porque tienes que avergonzarme desde temprano
- ¿Avergonzarte? Oh te refieres a lo de ¿futuro esposo? - reía malicioso el más alto.
-Deja de reírte Bakeyama- reprochaba un sonrojado Hinata
- Bueno sé que no hemos hablado mucho de esto, pero...
- Ya no necesitas recordármelo lo hablaremos después ¿sí? - interrumpió el más bajo- además se me hace tarde y tú tienes que ir a ganar esa eliminatoria
- Si ya oí- bufaba el azabache- ¿a qué hora sale el camión?
- A las 8:50
-Hinata
- ¿Sí?
- ¡SON 7:30! BOKE
-Ah Kageyama solo haces que me retrase- replicaba mientras se levantaba de la cama para vestirse
- ¿Yo?
- Si tú con tus grandes sermones y demás- respondió mientras corría al baño
-No fui yo quien dijo "Kageyama te voy a extrañar mucho " y empezó a frotarse contra mí- replicaba con la amenaza de aventar la almohada al más bajo
-Ya ya ya, te perdono pero si pierdo el camión tendré que acompañarlos- respondía con el cepillo en la boca y una sonrisa.
- ¡Boke! - alzo la voz para después lanzar la almohada
- Era broma, era broma no te enojes bakeyama
-Mejor sal de aquí antes de que te lance otra cosa Boke.
- Si ya estoy listo- respondía divertido atándose los zapatos-
¿Pero es acaso que no me vas a despedir en la puerta?
-Si lo voy hacer, que acaso no ves que me estoy vistiendo- dijo para después seguir al número diez hasta la puerta.
-Cuídate y mándame mensaje cuando llegues- indicaba el más alto mientras dejaba un suave beso en los labios de su pareja.
-Está bien- afirmaba a la petición mientras correspondía al beso de su novio- suerte , no seas un rey egocéntrico y cree en el equipo, recuerda que no estás solo, yo siempre saltare para rematar cualquier balón que me lances-afirmaba mientras tomaba el rostro de su armador entre sus manos
-Si recuerdas que no vas a ir esta vez- respondió sarcástico haciendo enojar a su pareja
-¡Ahh porque no tienes sentimientos Bakeyama!
-Y tu por que dices cosas sin sentido.
-Solo cállate y acábalos saque asesino- se resignó para volver a besar a su insufrible novio
-Te amo- decía mientras terminaba el beso
-Yo también te a
Portazo
- ¡Adiós Boke!
-Kageyama idiota me las vas a pagar- se oía del otro lado de la puerta
Las eliminatorias del Campeonato Asiático seria por la tarde, pero debía ir con el equipo antes del partido por lo que se apresuró a ducharse y desayunar.
Realmente era un partido importante se estaban jugando su lugar como campeón por tercer año y esta vez no tenía a su arma más fuerte para fiarse, pero sabía muy bien que no podía rendirse y con fuerte convicción en mente partió al entrenamiento antes del juego.
__________________________________________
-Tobio-kun veo que lograste convencer a Shōyō-kun.
-No fue fácil pero tampoco tenía opción- respondió serio
-Cierto, pero va hacer un poco raro no tener al pequeño dando vueltas por todos lados ¿No es así?
-
- ¿Terminaste de molestar Tsumu?
-No estoy molestando, tu eres el entrometido Samu- reclamaba uno
-Acaso debo recordarte el hecho de que Shōyō no esté aquí también nos afecta-reprochaba el otro
-Pero
-En realidad, es cierto el hecho de que él no esté aquí realmente no debería afectarnos-interrumpió el azabache en tono serio
-Tobio-kun eres tan frio
- ¡Que te calles Tsumu!
-Pero si soy sincero sin él no me siento tan confiado y tranquilo como siempre, he tratado de quitarme esa dependencia, pero no puedo, solo él me transmite esa confianza que me hace falta, solo con el puedo conectar de esa manera, no puedo dar mi cien por ciento si él no está aquí. Así que si, sin el estamos en problemas, después de todo según lo que dijo el entrenador se ha vuelto un factor decisivo en situaciones difíciles, pero sé que tenemos rematadores fuertes y un equipo lleno de jugadores excelentes.
- ¡Atsumu ¿ya viste lo que hiciste?!-reprendía el peli gris
- ¿Yo que hice? -replico su igual
-Como que que, hiciste que perdiera la confianza en sí mismo
-Osamu sempai no perdí la confianza en mí mismo solo busco un plan en caso de que el idiota de Hinata nos haga falta- explicaba tranquilo
-Oh, bueno si ese es el caso- decía haciendo una seña a su hermano
- ¡PARA ESO ESTA TU EQUIPO! - dijeron al unisonó
Kageyama no se excusaba en lo que decía, sin Hinata para jugar se sentía ansioso, pero no podía detenerse, debía ganar para poder ir al campeonato y jugar junto a él.
__________________________________________
Cerca de las tres de la tarde ingresaban al Gimnasio podrían relajarse y esperar para empezar el partido en punto de las cuatro, si bien Kageyama aún no recibía un mensaje de su novio sabia lo despistado que podía ser, de seguro ya estaba en casa comiendo todo el curry que había preparado su mamá para su llegada, de solo pensarlo le hacía tener hambre, pero se concentro debía estarlo si realmente quería ganar.
-Muy bien muchachos reúnanse- indicaba el entrenador reuniendo a los jugadores- como saben esta es la eliminatoria para ir al campeonato y nuestros rivales esta vez es la selección de Filipinas y no por que los vencimos la última vez significa que los venzamos esta también, den todo de ustedes, esfuércense hasta no poder más y vallamos a demostrar quienes somos.
Todos excitados por el momento comenzaron a calentar y al poco rato ya había llegado el equipo rival para empezar con el calentamiento. Era hora de comenzar de esa cancha solo podría salir un equipo ganador y aquel que lo hiciera sería el que lo de todo.
El entrenador llamo para alentar a los jugadores y subirles la moral
-Bien quiero que lo tomen con calma, y no se apresuren, observen bien a sus contrincantes, esta vez no contamos con nuestra resplandeciente estrella así que no podrán pasar desapercibidos para hacer una gran jugada así tengan eso en cuenta y no dejen que caiga el balón.
__________________________________________________
Mentiría si dijera que no quería tirar la toalla, ya no era capaz de ver una ventana por la cual pudiera colarse una buena jugada, los tenían acorralados y solo estaban a un error más de perder y decir que la presión que ejercía esto en su turno de sacar no era exactamente la mejor forma de superar un muro tan alto como el que se levantaba frente a él.
Inhalo profundo tratando de pensar que sería mejor, tal vez una finta cerca de la red, tal vez un poderoso remate, no lo sabía y el tiempo se le acababa y justo cuando soltó todo el aire retenido por sus pulmones lo vio aun con los ojos cerrados una pequeña luz, una calidez emanando de ella y justo cuando parecía poder apreciar de donde provenía el silbato con estruendo se hizo sonar obligándolo a salir de aquella ilusión y enfrentar la presión de un saque, pero justo cuando lanzaba el balón su corazón latió sin compasión ante eso que necesitaba ahora más que nunca.
- ¡VAMOS, SAQUE ASESINO!
Esa era la voz que más quería escuchar, esa era la luz que lo iluminaba aun sin estar ahí. De un momento a otro el saque había salido a toda velocidad impactando en la línea lateral otorgándoles inmediatamente un punto sonrió sin poder contenerse recordando lo que había pasado.
De nuevo sostuvo el balón en la línea trasera para sacar de nuevo y aun con la sensación fresca de esas palabras anoto otro punto, no lo iba negar quería que se acabara de una vez, quería acabar para salir corriendo en busca de su sol, pero aún faltaba un punto más.
Y aun cuando hubiera querido anotar limpiamente el líbero del equipo contrario alcanzo el balón y contraatacaron fuertemente tan fuerte que apenas pudieron salvarlo de que tocara el suelo, y ahora venia hacia él y de nuevo su cuerpo quedo pasmado sabía lo que debía hacer, sabía lo que necesitaba hacer pero no estaba seguro si de alguien podría seguirlo en su plan suicida y como si de un casete viejo se tratara se encontró rebobinando la escena anterior pero esta vez estaba ahí lo podía ver como se acercaba a toda velocidad detrás de el para ir por el balón que le lanzaba y anotar.
Termino el partido con una victoria para el equipo japonés y un equipo emocionado por su gran batalla, en medio del saludo y antes de la clausura de las eliminatorias el entrenador fue llamado por un asistente, pero al regresar les cedió a los chicos una cena para celebrar.
_______________________________________________
-Chicos creo firmemente que hicimos un gran trabajo y merecemos celebrar- decía un muy animado Bokuto.
-Yo creo lo mismo, nos lo merecemos- apoyaba Kuro
-Oigan ¿alguien sabe dónde está el coach? - pregunto Nishinoya
-No en realidad, dijo que nos adelantáramos creo que necesitaba atender algo- respondió el capitán del equipo
-Bueno yo me retiro tengo que conducir hasta Miyagi y no quiero llegar tan tarde- decía el armador mientras tomaba el ultimo sorbo de jugo que le quedaba.
-Oh vamos Kageyama no seas aguafiestas, Hinata no se va a enojar si llegas mañana- decía Nishinoya tratando de convencer a su Kohai
- Es cierto chibi-chan jamás se enfadaría si supiera que festejaste con tus amigos- explicaba el capitán
- No es necesario que me quede más- decía tomando sus cosas y acercándose a la salida
-Kageyama espera- interrumpió el entrenador entrando al lugar.
-Coach porque tardo tanto, Kageyama ya se quiere ir, deténgalo - grito Bokuto en cuanto lo vio en la entrada
-Tengo algo más importante que decirles,
Todo el equipo se acercó para escuchar, les había intrigado la cara que traía el entrenador, si bien no era una persona tan risueña el tono de voz y la cara que traía no era muy común.
-Bueno esto puede ser difícil para todos, dado que pronto será el campeonato y por eso he decidido que puede tomarse tres días mientras se arregla todo.
- ¡TOMARNOS TRES DIAS! - dijeron todos al mismo tiempo, teniendo tan cerca el campeonato era casi imposible, que era tan importante para suspender las practicas
-No creo que sea buena idea, usted mismo dijo que no nos podíamos confiarnos por haber ganado el año pasado- hablo imparcial un impaciente Kageyama.
-Lo sé, pero en medio de la ceremonia me llamaron por parte de la policía avisándome que...el autobús donde se encontraba Hinata se volcó cayendo por un risco y no hubo sobrevivientes.
El silencio se hizo presente, absolutamente nadie pudo procesar lo que escuchaban.
-Entonces está diciendo que Shōyō está-trato de confirmar Nishinoya quedando completamente en silencio en el proceso.
-Hinata estaba en aquel autobús y al igual que el resto de pasajeros murió- repitió el mayor sin interrupciones para que no quedara duda- sé que era un compañero muy apreciado así que por eso tienen tres días, descansen y no dejen que esto los afecte, en cuanto sepamos el día del funeral les avisaremos para aquellos que quieran asistir.
Y una vez más el silencio absoluto gobernó en aquel pequeño bar.
-Me tengo que ir- dijo interrumpiendo el azabache
-Espera Kageyama, entiendo lo importante que era Hinata para ti, pero no puedes conducir en ese estado.
-Es lo más importante para mí- replico
-Deja que te llevemos, nos avisaron que alguien debe ir a reconocer el cuerpo para poder entregarlo- dijo el entrenador.
No hubo más todos se retiraron, nadie dijo nada solo se fueron. Por otro lado, Kageyama subía a un auto junto con el entrenador y asistente para ir a la morgue.
Una vez allá los hicieron esperar tenían que avisarle a la madre de Hinata, no estaba permitido que alguien que no fuera familiar identificara un cuerpo, al cabo de unas horas se autorizó que Tobio lo hiciera.
Como todo niño que alguna vez fue, había tenido una pesadilla donde aterrado de miedo corría hacia la habitación de sus padres en busca de su protección y una vez que la encontraba sabía que todo estaba bien y eso quería, realmente estaba desesperado por despertar y correr hacia Hinata aterrado por el mal sueño que le había jugado su mente bajo la influencia de su subconsciente que sabía muy bien que esa la peor de sus pesadillas.
Caminaba perdido en un largo pasillo que apenas era alumbrado por unas cuantas luces, por un momento pensó en dar la vuelta y salir corriendo queriendo negar todo lo que había pasado, pero para su mala suerte él no era impulsivo y lo poco que le quedaba de conciencia lo hacía dar paso tras paso, pasos que sin duda daba muy cortos , así lo quería, quería poder prolongar ese momento por siempre, ese momento en el cual no tendría que afrontar la verdad, la realidad donde de nuevo se posaba solo sobre la cancha, esa realidad donde él lo había perdido todo, la luz, la calidez, la confianza, había perdido al amor de su vida, había perdido lo que más amaba, había perdido a Hinata.
Siguió adelante hasta llegar a la puerta donde no fue necesario tocar , en cuanto él llegaba se abría paso el forense quien lo invito a pasar y le dio sus condolencias, él era un fiel seguidor del equipo y jamás le molesto el tipo de relación que levaban ese par, pero ahora no podía sentir entusiasmo, ahora lo único que podía sentir era lastima, él no podía saber cómo se sentía aquel chico que haba perdido al amor de su vida, pero entendía que no era fácil y lo que menos quería escuchar es un entiendo cómo te sientes cuando no era así.
Se acercaron a una mesa donde estaba el cuerpo cubierto con una sábana y el forense le pregunto si estaba listo, y no, no lo estaba, jamás lo estaría, jamás podría estar listo para ver el cuerpo que alguna vez le brindo calidez tan frio, sin vida, tan quieto, él no era así, y no quería verlo de una forma en la cual no lo recordaba. Y entonces paso de un momento a otro el cuerpo de Hinata fue descubierto y entonces lo pudo ver, pudo ver esa sonrisa que siempre era común en el bloqueador central.
Respondió todo lo que le preguntaron, se despidió y salió de ahí, una vez fuera fue llevado a su casa donde tendría que esperar a que le llamaran para decirle que tenía que ir a despedir a su pareja al cementerio, sonaba horrible no lo negaba pero simplemente no podía salir del shock , ni una lagrima había sido derramada aun, pero si sentía como una oscuridad y frialdad lo acechaban sin descanso.
Pasaron los días en los cual ni una vez se levantó de la cama, se sentía cansado, todo el tiempo las ganas de dormir lo hundían entre las sabanas. Y aun si estaba dormido podía escuchar el teléfono que no había dejado de sonar al igual que su celular en esos dos días, pero hoy era diferente, hoy apenas había sonado una vez lo contesto inmediatamente sin saber que lo había impulsado a hacerlo.
Respondió con calma y lo único que recordó de aquella llamada era Hinata está listo para el funeral, la ceremonia será mañana a las nueve de la mañana, no recordaba más y no le interesaba recordar, lo único que hizo fue levantarse ir por un vaso de agua y tirarse de nuevo en la cama tomando su celular para ver todas esas llamadas de amigos, compañeros, familia que ahora no le importaban así que boto el celular y volvió a dormir.
Eran las seis de la mañana, afuera estaba lloviendo, y su habitación estaba helada, no tenía ganas de salir y no lo haría se envolvió entre las cobijas y cerró los ojos con la esperanza de despertar de esa horrible pesadilla.
___________________________________________
-No puedo creer que de verdad no vino.
-Jamás creí que sería así de insensible.
-Yo creo que era obvio que no vendría, Tobio puede ser muy fuerte y serio, pero el no vino por que fuera insensible- corregía un castaño a sus compañeros- creo que no vino porque no quiere decir adiós , no quiere admitir que esto paso.
-Pero Shōyō no querría eso- intervino Nishinoya
- ¿Debemos ir por él? -pregunto Kuro
-Conociéndolo nos cerrara la puerta en la cara, creo que lo mejor es esperar a que el solo venga con nosotros- dijo Atsumu
- ¿Y si no lo hace? - pregunto el más bajo de todos
-Lo hará, ahora es lo único que lo conecta con chibi-chan- dijo Oikawa.
________________________________________
El panteón estaba vacío, la lluvia amenazaba con no detenerse y un joven se acercaba con un ramo en su mano derecha, aquel joven se detuvo frente a una lápida nueva y se agacho para dejar las flores junto con las demás.
-Eres un idiota, como pudiste romper tu promesa, dijiste que aun si pasaban 20 años para derrotarme estarías conmigo, pero no lo hiciste, así que gane- menciono con rencor y dolor.
No entiendo como pudiste dejarme solo, de verdad que no entiendo si sabes que sin ti estoy solo, sin ti
Las lágrimas caían agresivamente por las mejillas del armador, la lluvia se intensificaba al igual que el dolor que apretujaba su corazón
-Por que si fuiste tu quien me propuso matrimonio te marchaste, debiste de haberme llevado contigo, no quiero un mundo en el que tu no estés, no quiero un día mas sin ti, no puedo, no lo resisto, te necesito, siempre te he necesitado y siempre lo hare, te extraño y lo único que me haría perdonarte en este instante seria que estés aquí, a mi lado.
No lo resista, el dolor y la tristeza lo tiraron de rodillas ante la lapida
-Por favor Shōyō...- su corazón dolía, estaba siendo taladrado lenta y tortuosamente- ¡Que es lo que se supone que haga!, como se supone que siga, sin ti ya no quiero jugar más, sin ti no quiero ser el ultimo que quede en la cancha, no si no estas a mi lado, no sí...
Un fuerte trueno sacudió la ciudad ayudando a disipar el gran grito de dolor de aquel joven que había perdido todo
-Se que dirás que estoy siendo dramático, y que debo continuar , que debo ganar el campeonato y después que busque a alguien más, que siga mi vida, que me olvide de ti- decía reteniendo sus lágrimas- pero aun si puedo vivir sin ti y sepa hacerlo no quiero y jamás lo querré, dime testarudo y aferrado pero no quiero olvidarme de todo lo que me has enseñado, de tu sonrisa, de tu voz, no quiero olvidar la primera vez que te vi y de lo impresionado que me dejaste, no quiero olvidar la primera vez que hicimos nuestro raro ataque rápido, me mostraste a ser una mejor persona, tu sacaste todo lo bueno de mí y simplemente no lo quiero dejar ir.
Y como suele decirse después de la tormenta viene la calma y así fue la lluvia empezaba a disiparse.
-Shōyō, mi amor, siento si te decepciono, pero no puedo decirte adiós, así que espera por mi como siempre lo has hecho, espérame en la cima prometo que iré junto a ti- termino y se fue de aquel lugar, ahí donde yacía el cuerpo de la persona que más amo, ama y amara.
_________________________________
Los días pasaron, y con ello llego el campeonato en el cual no era raro de esperar que la selección de Japón no estuviera al cien, el ambiente se sentía pesado y la moral del equipo iba de mal en peor, a tal punto que estaban ya vencidos aun si haber sido derrotados, y como única chance de tomar un respiro se pidió un tiempo fuera en la cual todos estaban en silencio, tristes, dolidos, incompletos.
- ¡No sé qué les pasa, pero van a volver ahí y van dar lo mejor de ustedes por que definitivamente no lo están haciendo! - reprocho enojado el armador.
-Kageyama - trato de hablar el entrenador.
-Si me van a decir que están así por Hinata tendré que salir del partido- respiro hondo no quería romperse en ese momento- yo perdí al amor de mi vida y sin embargo estoy aquí dando todo de mi para ganar por que se lo prometí, por que se cuan enfadado estaría si me viera en un estado tan lamentable como lo están ustedes- dijo firme- y si lo que quieren es honrar su memoria tendremos que ganar, porque sé que si estuviera aquí no perdería, no se rendiría.
A veces podía ser frio, desinteresado, insensible, pero definitivamente había algo que había visto Hinata en el aun cuando nadie más lo hacía, era confiable aun en las peores situaciones y nunca le fallaría.
Y como el gran equipo que eran vencieron aun en tan desastrosa situación en la que se encontraban, por la cual se nombraban campeones por tercera vez.
Durante la ceremonia se entonó el himno Japón y se les hacia entrega de medallas y un gran trofeo, pero lo que nunca se espero fue el reconocimiento por ser el mejor armador a nivel mundial, lo ovacionaron de pie, le tomaban fotos a segundo, todos querían unas palabras de la joven promesa, hasta que una reportera logro acercarse y preguntarle que sentía sobre ese gran titulo que con mucho esfuerzo había conseguido.
Entonces fue ahí donde no pudo mas y sin reparo se destrozó, lagrimas salieron a relucir, fue llevado a los vestidores, sabia la respuesta, la sabia muy bien , ¿que sentía?, sentía querer morir, sentía un fuerte ardor subir por su garganta, sentía como lo que restaba de su corazón era cruelmente arrancado, se sentía mareado, no quería esto , no quería tener que recibir trofeos si no eran recompensa del esfuerzo de Hinata, no quería ser ovacionado si no era por que sacaba a relucir las habilidades de su novio, no quería seguir jugando si no estaba el a su lado.
Recuerdos golpearon sin aviso abriéndole paso a un amplio repertorio de escenas que el atesoraba muy bien, como el primer beso que se dieron, como la primera vez que pelearon, la primera vez que se entregaron el uno al otro, el primer cumpleaños que pasaron juntos, su primer partido a nivel internacional, jamás lo olvidaría y ese era el problema cada segundo que pasaba recordando era un golpe bajo hacia su persona.
-Maldita seas Shōyō porque tuve que enamorarme de ti- decía agachando la cabeza.
"Porque soy yo simplemente"
Lo suponía, pero ahora lo podía comprobar, el cuanto había extrañado su voz, lo mucho que moría por escucharla, pero no entendía ¿Cómo?, aunque le importaba poco.
- ¿Hinata?
"¿A quién más esperabas Bakeyama?"
No lo podía creer realmente era el, estaba parado justo frente a él, y sin pensarlo dos veces se lazo hacia el capturándolo entre sus brazos.
-Demonios idiota sabes lo mucho que te extrañe, como te atreves a dejarme así- dijo entre lágrimas.
"Lo sé, pero espero que sepas que no fue mi culpa y que de haber sido por mi jamás me hubiera separado de ti"
-Se que no tienes la culpa, pero es que de verdad te amo Shōyō y no quiero vivir sin ti.
"Yo también te amo y aunque no quieras debes vivir sin mí, debes decirme adiós, pero tranquilo ten por seguro que te estaré esperando"
-No lo hare, no voy- no quería pasar de nuevo por esto, pero Hinata se había ido de nuevo, apenas lo pudo divisar saliendo de los vestidores y sin dudar salió corriendo tras de él.
Hinata por favor vuelve, por favor no me dejes- corría lo más rápido que podía- por favor Shōyō no me obligues a olvidarte- y ahí estaban de nuevo las lágrimas que no hacían más que dificultarle más la misión de correr a toda velocidad después un intenso partido- Shōyō por favor no estoy listo para decir adiós, no estoy listo para dejarte ir- gritaba desesperado para pararlo.
No supo cómo, pero se desvaneció, y su ultimo rayo de luz se apagó, estaba hincado en el suelo, llorando, le hacia falta el aire, le hacían falta las ganas de vivir.
_______________________________________________
- ¡Kageyama despierta!, Kageyama
-Shōyō no me dejes- decía entre dormido y con lágrimas brotando sin control.
-Tobio solo es un sueño estoy aquí, despierta- repetía un asustada peli naranja a la mitad de la noche
- ¿Qué?, qué pasa - despertaba un aturdido azabache
- Eso mismo quiero saber, gritabas desesperado mi nombre y estas llorando como un niño.
-Fue un sueño- decía aliviado el recién despierto
-Claro que fue un sueño, y por lo que veo una pesadilla- decía limpiando las lagrimas del armador con su manga.
-Lo fue, fue una horrible pesadilla- repetía tomando las manos de su novio entre las suyas- pero no podría estar mas feliz de saber que solo fue eso- inhalo tranquilo- Shōyō te amo y quiero pasar el resto de mi vida contigo - proclamo mientras se acercaba a los dulces labios del nombrado.
-Tobio- enrojeció acompañado de unos fuertes latidos por parte de su corazón- yo también quiero estar el resto d mi vida contigo- termino embelesado por el momento y la sinceridad de su compañero.
-Una cosa más- decía repentino el armador- de ahora en adelante a donde vallas voy yo, si te enfermas me quedare contigo, si te lastimas yo te cuidare, si mueres yo quiero morir contigo- decía serio, sosteniendo el rostro del mas bajo entre sus manos.
-No seas negativo Kageyama eso nunca pasara- respondía impresionado por lo mencionado.
-Es enserio, no quiero un mundo en el cual no estés, te amo y no importa donde sea, si es dentro o fuera de la cancha, dentro o fuera del país, en esta vida o el más allá, quiero estar contigo- declaro el más alto.
-Está bien- respondía con una sonrisa- si eso es lo que quieres,
"Permanezcamos juntos por siempre"
___________________________________________________________________________________________________________
Les agradezco por tomarse la molestia de leer este pequeño fragmento.
-Via