SORPRESA
Mareado y confuso, un joven omega se levantó de su cama. Apoyándose en las paredes de su habitación, para mantener el equilibrio, logró alcanzar el lavabo de su baño. Abrió el grifo y metió su cabeza bajo el frío chorro de agua intentando despejarse un poco y aliviar el constante martilleo en sus sienes.
Tras unos minutos, cerró el grifo, alcanzó una toalla y frotó con ella sus negros cabellos. Por un instante, su cuerpo y mente se paralizaron al ver su reflejo en el espejo.
- Pero... ¿¿¿¡¡¡QUÉ DEMONIOS ES ESTO!!!???
Se frotó los ojos y volvió a mirarse con la esperanza de que aquello sólo hubiera sido una ilusión.
- ¡No, no, no, no! No puede ser... Estoy arruinado. ¡¡¡Sólo soy un joven adolescente!!!
Rápidamente salió del baño y buscó entre sus prendas su teléfono. Nervioso, llamó a su mejor amigo. Tras tres tonos, una voz somnolienta respondió.
- ¿Qué haces llamando a estas horas, Zhan?
- Ji Li, esto es muy importante. ¿Qué pasó ayer en la fiesta?
- ¿Ayer? Oye, Zhan, sabes que somos menores y no podemos beber, ¿verdad?
- Yo no bebí.
- ¡Cualquiera lo diría! La fiesta fue hace tres días.
- ¿¿¿¡¡¡QUÉ!!!??? ¿Cómo que tres días, Ji Li? Eso quiere decir que... ¿He perdido tres días de mi vida?
- ¿Estás bien? Te noto extraño.
- ¡NO! ¡Por todos los santos! ¡Claro que no estoy bien!
- De acuerdo, tranquilo. Será mejor que te relajes.
- Tengo que hablar contigo. Esto no me puede estar pasando. En media hora, en el parque de siempre. No tardes ni un minuto.
- Espera Zha...
Desesperado, cortó la llamada. El joven omega daba vuelta por toda la habitación. No podía ser que eso le estuviera pasando a él. No recordaba nada de lo que había sucedido durante los últimos tres días. Sólo recordaba la fiesta escolar de fin de curso, estar con sus compañeros bailando y celebrando y... Un olor. Un fuerte olor a madera húmeda inundando sus fosas nasales. A partir de ese momento, todo se vuelve oscuro en sus recuerdos.
Tomó de su armario un cambio de ropa y con temor, deslizó la camisa que cubría su cuerpo, así como esos pantalones vaqueros que llevó a la fiesta. Un grito salió de su garganta al darse la vuelta y enfrentar su imagen reflejada en el espejo de cuerpo entero que decoraba su habitación.
- No puede ser... Yo... Yo... No, no, no. Pero... ¿Con quién?
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Sentado en el banco de siempre, apretando los puños sobre sus piernas, Zhan esperaba ansioso la llegada de su amigo. Necesitaba aclarar lo sucedido y esperaba que él pudiera arrojar un poco de luz a los acontecimientos sucedidos en los últimos tres días.
- ¿Me vas a decir qué sucede? También porqué me despiertas tan temprano en vacaciones.
Un joven omega de cara ovalada, ojos y cabello castaño, miraba fijamente a Zhan. Se sorprendió al ver el pálido rostro de su amigo y sus dos ojos negros azabache rojos e inchados, clara muestra de haber llorado.
- ¡Dios mío, Zhan! ¿Qué ha pasado con tu cara?
El joven azabache no fue capaz de contener las lágrimas y éstas rodaban sin control por sus mejillas.
- Vale, vale. Tranquilo, Zhan, tranquilo - Ji Li abrazó a su amigo y palmeó suavemente su espalda tratando de calmarlo -. Ya, ya estoy. Cuéntame, anda. Dime qué pasó. Por cierto, ¿no tienes calor tan tapado y con la bufanda?
El llanto de Zhan se hizo más audible.
- Estoy... Estoy... Aca...ba...do, Ji... Li... - consigue pronunciar entre sollozos.
- Zhan, cálmate y dime ya qué es lo que pasa. Me estás empezando a preocupar.
Zhan se alejó del abrazo de su amigo y retiró la tela que cubría su cuello y su chaqueta, dejando expuesta su piel ligeramente tostada. Los ojos del otro omega se abrieron como platos al reparar en la marca que su amigo tenía en el cuello.
- ¡Por todos los cielos, Zhan! ¿¡Qué demonios es eso!? No puede ser... Tú... ¿Cuándo? ¿Quién te marcó?
- No lo sé, Ji Li, no tengo ni idea. No recuerdo nada. Hoy me desperté mareado, cansado, con dolor de cabeza. Cuando fui al baño, lo vi. Y no sólo eso, Ji Li. Todo mi cuerpo está marcado. Por eso te llamé. Necesito saber qué pasó en la fiesta de fin de curso.
- Ay, no lo sé Zhan. Todo fue normal. Lo estábamos pasando bien todos juntos, bailando, riendo, celebrando el fin de nuestro último año de secundaria. Todo era normal.
- ¿Cuándo me fui? ¿Me dejasteis en casa?
- Ahora que lo mencionas, te fuiste antes que los demás. Dijiste que no te encontrabas bien. Quisimos acompañarte, pero insististe en irte sólo... - el rostro de Ji Li palideció - ¡Oh, Zhan! ¡No puede ser!
- ¿Qué sucede? No me asustes - Zhan zarandeaba a su amigo.
- ¿Puede ser que tú...? ¡Oh, Dios, que estúpido! ¿¡Cómo no me di cuenta!? Zhan, perdóname. No debimos dejar que te marcharas solo.
- Ji Li, ¡Explícate!
- Zhan, esto puede sonar raro, pero si tengo razón, creo, amigo, que tu problema puede ser más grande que una simple marca. Zhan, dime. ¿Qué es lo último que recuerdas?
- Lo mismo que dijiste antes, estar bailando, riendo con todos vosotros, ir a por un poco de ponche y algo de comer y un fuerte olor a madera mojada.
- Ese es el olor de un alfa. Zhan, creo que el olor de ese alfa despertó tu celo. Que tu omega tomó el control y que por eso no recuerdas nada. Dime, ¿recuerdas algo más de ese olor?
- No, sólo era un olor muy fuerte y atrayente. Embriagador. Una parte de mí me pedía seguirlo. Era madera de cerezo.
- ¡Zhan! ¡Tu olor es el de la flor de cerezo y lluvia! Ahora parece tener sentido todo.
- Pues dímelo, porque yo sigo igual de perdido.
- Zhan, ese alfa es tu destinado.
- ¿Mi destinado? - dijo casi susurrando mientras llevaba la mano a la reciente marca de su cuello - Me he enlazado con mi destinado...
- Eso parece. Lo peor de mis sospechas es que... Ese olor tan fuerte puede ser que sea porque tu alfa estaba con su rut y tu omega respondió a él entrando en celo.
- ¡Oh, interesante!
- ¿Interesante? ¿Estás mal de la cabeza o qué te pasa? ¡Zhan, reacciona! ¿Qué pasa cuando un omega en celo está con su destinado durante el rut? - la cara de Zhan decía que no entendía lo que su amigo insinuaba - Por favor, Zhan, vuelve a tus sentidos. ¿Qué clase de omega eres que no entiendes lo más mínimo? ¿Te anudó?
- No recuerdo nada.... - sus ojos reflejaron en ese instante asombro y temor. Su boca se abrió y su rostro palideció aún más - ¡NO! No, Ji Li, eso no puede ser cierto. No puede ser posible. No pudo pasar... ¿O sí?
- Zhan, tienes que encontrar a ese alfa. ¡Y YA!
En otro lugar de la ciudad
- ¡Arriba, dormilón! Ya es tarde y recuerda que hoy vienen papá y mamá de visita.
- Haikuan, déjame dormir un poco más. Estoy agotado.
- Haberlo pensado antes. Si deseas pasar los días entre las piernas de una omega, luego atente a las consecuencias.
- ¡Yo no he estado con ninguna omega!
- Pues uno. Para la próxima vez, si quieres ocultarlo, no vengas apestando a feromona de omega en celo - dijo el hombre mientras abría las ventanas de la habitación -. Ventila esto, el olor es sofocante.
- En serio, Haikuan, no sé de qué estás hablando. Sólo salí con Wenhan para recoger a su hermana en la fiesta de fin de curso y luego... ¿Qué fue pasó luego?
- ¡Claro, claro! Y tres días después llegas apestando a omega.
- ¿QUÉEEEE? ¿TRES DÍAS?
- Para gritar veo que tienes energía.
- En serio, hermano, ¿Qué día es hoy?
- El día en el que papá y mamá vienen a comer. Anda, dúchate y ponte decente. Y con eso me refiero a que tapes los adornos de tu cuello - el mayor de los hermanos se disponía a abandonar la habitación entre risas -. El que no estuvo con un/una omega... ¡Ja!