Prólogo
Hanji tenía la mirada baja, sentía un gran miedo referente a la respuesta de su amigo Levi Ackerman.
Ella sentía inseguridad.
Y al mismo tiempo se sentía sumamente culpable.
Solo eran chicos apunto de terminar la preparatoria y su vida se tornaría de obligaciones con las cuales no deberían lidiar. ¡Y todo por no usar condón!
Tenía miedo de que su mejor amigo le diera la espalda y la dejara sola.
Era como si, decir la respuesta la condenará.
Ahí se encontraban en la habitación de la chica, con una gran presión, el ambiente era tenso. Hasta que Hanji decidió por fin hablar.
—Es positivo—hizo una pausa para tragar saliva—. Estoy embarazada.
Levi quedó plasmado por un momento, su mirada reflejaba total sorpresa. Hanji cubrió su rostro con ambas manos esperando lo peor, pero lo que sucedió no era para nada a lo que ella había pensado: el azabache la rodeo con fuerza creando un acogedor abrazo.
—No te pongas así, alegrémonos seremos padres.—fue lo que dijo con mucha tranquilidad.
No estaba para nada alterado ni molesto.
—Pero, pensé….
Levi colocó su dedo en los labios rojizos de la chica.
—No cargues con toda la culpa cuatro ojos, ambos fuimos igual de culpables—aclaró el Ackerman.—Como nos diría el idiota de Kenny, si fueron tan buenos para abrir las patas y meterla ahora tengan las agallas de cuidar al bebé.
Hanji rio levemente.
—Además te debes sentir incomoda, tú y yo en realidad somos amigos no somos una pareja ni nada por el estilo.—Siguió el chico—. Solo tuvimos sexo porque estábamos borrachos.
—Muchas gracias, Levi—le dedico una sonrisa al varón.
—Tendremos que arreglar todo, no creo que nuestros padres nos vallan a mantener si se enteran de esto—opinó el chico—. Así que debes estar preparada para….
Él se sonrojó:
—….Pará… Vivir… Juntos.
—Creo que tienes razón.