Francês Love | BKDK

Summary

El es Japones. El es rubio, francés. Pero el amor no tiene horario ni idioma.

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16+

OS

Era un día como cualquier otro en la vida de los estudiantes de la Universidad Yuuei.


Alumnos corriendo apresurados a la biblioteca.


Otros apuntó de llegar tarde a alguna clase.


Algunos más sentándos en el césped. Y otros, simplemente gastando su tiempo en clubes extracurriculares.


Pero había uno, un chico de gracioso cabello verde y hermosas pecas, que no hacía nada de lo anterior mencionado.


Este chico peli verde solia pasar sus días en la Universidad de manera distinta a la de cualquiera. No era popular, tampoco era el típico nerd. Tampoco era el feo de la clase, ni tampoco más lindo. Era un chico común y corriente que destacaba por una cosa.


Midoriya Izuku era un chico amable. Cualquier persona que le viera se sentiría incapaz de odiarlo. Midoriya es; simplemente, el solecito de UA.


Pero, todos tienen defectos. Y el de este chico, era su extraña manía de murmurar ideas o posibilidades pesimistas de lo que será su día a día. Su pesimismo era lo único que le impedía ser marcado como "perfecto" por sus amigos. Pero a él no le importa eso, no ahora.


Se encuentra demasiado ocupado defiendo a un chico de primer año de un bravucon como para ponerse a pensar en su triste y soltera vida.


— Escucha, no quiero hacerte daño. La violencia no es la solución. — dijo el peli verde en posición defensiva, observando al peli azul detrás de él que estaba siendo molestado hace un momento —. Solo deja al chico en paz y no tendremos problemas — miro de nuevo al frente y el rubio frente a él empezó a reírse. Tenso su cuerpo sabiendo que ese tipo no cedería.


Miró de refilon a los alumnos aglomerados a su alrededor, nadie se metía a decir o hacer algo, no por tener miedo del sujeto frente a él. Sino porque a nadie le caía bien el tipo y era hora de que alguien le diera una lección e Izuku era conocido por patear los traseros de los bravucones.


— Ni creas que soy estúpido, niño — dijo el rubio apodado como "Muscular" —. ¿Por qué mejor no te vas a la biblioteca a estudiar y dejas de meterte en mi camino? Se nota que eres un deb-agh — se quejo al final debido al golpe que recibió en el estómago de parte del chico de pecas.


Izuku tenía un brillo peculiar en sus ojos, una mirada fiera y las venas llenas de adrenalina. Los golpes no se detuvieron, siendo Muscular utilizado por Izuku como un saco de boxeo. Fueron pocos los golpes que intentó lanzar en defensa, siendo todos evitados y pagados con golpes más fuertes, al final una patada en la cara y una nariz fracturada hicieron que Muscular fuera acabado, cayendo se mi-inconsciente al suelo.


Izuku se acercó a él y se agachó a su altura — Escucha, te lo advertí. Odio la violencia pero si vuelves a molestar a alguien no tendré otra opción ¿Entendido? — advirtió Izuku, recibiendo una mirada asustada del masacrado hombre. — Ahora, ¿Porque no mejor vas a la enfermería a que te revisen? Estoy seguro que te rompí una o dos costillas.


Izuku se levantó y observó a todos los estudiantes que bitoreaban felices de saber que Muscular no volvería a meterse con ninguno. — ¡Sí este hombre vuelve a hacerles algo, no duden en buscarme, chicos. Los apoyo y ayudo en todo! — sonrió antes de voltear y sonreír al niño que había protegido, este le miraba impresionado ya que el peli verde era tantito más bajo que el otro sujeto y, aún así lo derrotó.


El peli verde se acercó al joven peli azul — Hola, ya Muscular no volverá a molestarte ¿Bien? Así que ya no tienes nada que temer — le tranquilizó el joven de pecas —. Me llamo Izuku Midoriya, ¿Y tu, chico? — interrogó sin dejar de sonreír al niño que le veía con admiración, como si fuera...


... Un héroe.


El peli azul trago saliva antes de contestar y tendió su mano como si fueran a cerrar un trato — Kota... Kota Izumi, señor — se presentó con firmeza


Izuku ensancho su sonrisa y sus ojos brillaron en alegría, abrazando al chico que quedó con la mano tendida ante el acto del mayor — ¡Oh por favor, no me digas señor! ¿¡Tan viejo me veo!? ¡Puedes llamarme Izuku, Kota-Kun! — dijo entusiasmado. El peli azul correspondio el abrazo dudativo.


— Esta bien... Yo, tengo clase, Izuku-senpai — dijo liberándose del agarre del mayor.


— Oh, esta bien. Suerte entonces, Kota-Kun — sonrió más, si es que se podía —. Si quieres puedes buscarme en el almuerzo, somos amigos ahora, Kota-Kun. — finalizó el peli verde, corriendo a su clase y tomando su bolso cuando la campana sonó.


Kota le observó irse con un brillo en sus ojos. — Amigos... — susurro en la soledad, y no pudo evitar lo bien que se sentía tener su primer amigo en tanto tiempo —. Mi primer amigo... Es como un héroe... — finalizó


×§Francés Love§×


Los días que le siguieron a ese fueron tranquilos, los estudiantes de la Universidad Yuuei ya no tenían más miedo de uno de los Bravucones que atormentaba la paz de los jóvenes universitarios.


Izuku por su lado pasaba sus días comúnmente con sus amigos cercanos, Uraraka, Todoroki, Iida, Asui, y Shinsou; ahora agregándole la participación de uno de sus kohais, Kota. Él chico de cabellos oscuros no solia despegarse mucho de Midoriya y se esforzaba en ser como él. Inteligente, amable y fuerte.


Kota quería ser como su héroe. Ante los amigos de Izuku era un comportamiento muy tierno, no era la primera vez tampoco que algún kohai queria ser como Izuku, tomándolo como ejemplo a seguir, ya que este les inspiraba a los menores un aura confiable y casi que paternal, y lo veían por consecuencia como un ejemplo a seguir, lleno de autoridad, confianza y comprensión.


Era normal que pasarán sus días durante el receso comiendo juntos en alguna mesa al aire libre, también que al finalizar las clases se reunieran a estudiar o entrenar en conjunto. Pero ese día fue diferente.


Izuku llegó tarde a la universidad debido a que se trasnocho haciendo una tesis importante para una clase, por lo que durmió poco. Pará colmo no tenía ropa decente limpia, teniendo que ir con un pantalón cualquiera que usaba para ejercitarse y una camisa sin mangas con un suéter abierto encima. No tuvo tiempo para desayunar ya que si quería llegar con un poco de ventaja debía olvidarse de su desayuno, solo pudo lavarse la cara y dientes, ni siquiera pudo peinarse y, esta seguro de que carga puesto dos medias diferentes, pero ahora no tiene tiempo ni para pensar en eso.


La primera clase es con Aizawa y le está rogando a cualquier Dios que esté le permita la entrada a la clase. Va corriendo ya por los pasillos a todo lo que le dan sus piernas y cuando ve la puerta de su salón apuntó de ser cerrada por su profesor no puede evitar correr a todo lo que le dan sus piernas.


— ¡AIZAWA-SENSEIIIIIII! — grita sin dejar de correr, tomando con más fuerza las tiras de su-


Izuku maldice su suerte porque incluso a olvidado su mochila y tiene ganas de llorar ahora de impotencia, cuando por fin llega a su profesor. Entre respiraciones que tomaba para calmarse le pedía a su profesor casi que sí arrodillandose y rogando, que le dejara pasar, al menos para ver la clase.


El peli negro toca el puente de su nariz con resignación y suelta un suspiro cansado, no me pagan lo suficiente. Piensa Aizawa, y sin mas simplemente le deja pasar alegando que una segunda vez no le permitirá el paso.


Una vez que entra y se acomoda en su puesto ve un cuaderno ser puesto frente a él y cuando mira al lado ve a su amigo Tenya, le sonríe agradecido. Tenya le conoce y sabe que suele ser descuidado y por eso lleva un cuaderno extra. Le devuelve la sonrisa y ponen atención a la clase de Aizawa.


Abre su cuaderno y toma el lápiz colgado de este para empezar a escribir. Le parecía gracioso que Iida le pusiera un hilo al lápiz sólo para que no lo perdiera, lo trata como su fuera un niño y le enternece. Iida es como la mamá gallina del grupo.


×§Francés Love§×


Cuando la clase al fin finaliza y está por irse Aizawa lo llama, y no duda que será un regaño por sus ropas y la falta de responsabilidad al no traer sus cosas, que irá a buscar durante el descanso.


— Midoriya, debido a que llegaste tarde el día de hoy estuve pensando en que tal vez necesitas más sentido de la responsabilidad, así que... Te haras cargo del alumno nuevo — dice, e Izuku se siente confuso por que no sabia que tenían un compañero nuevo, siente la mano de alguien en su hombro y dirige su mirada hacia la persona a su derecha y, es ahí cuando repara en un individuo que no había notado que fuera nuevo en su clase.


Cabello despeinado y en punta, Rubio. Ojos rojos y fieroz. Con un rostro perfilado. Su cuerpo se veía fuerte y lleno de músculos, más que los de él. Era bonito, no iba a negarlo, no era gay de closeth no se iba a poner con tonterías ni negar la obvia verdad. Sin embargo se podía notar que el chico no era de aquí, habían muy pocas personas rubias en Japón que no fueran teñidos, así que apostaba a que era extranjero.


Sonrió amable y estiró su mano en saludo, siendo esta tomada de inmediato. Un escalofrío le recorrio de pies a cabeza, y por el gesto contrario sospecha que le paso lo mismo, ya que vio como su cuerpo se crispo al contacto. Soltaron rápidamente sus manos y el rubio quito su mano del hombro ajeno.


—  Izuku Midoriya, un gusto, espero que seamos buenos amigos — muy buenos amigos. Pensó en su interior.


Vio al rubio fruncir el ceño y, pensó que tal vez había dicho algo que le disgusto, cosa que le parecía estupida ya que sólo se presentó.


— Midoriya, Bakugou es francés y no está familiarizado con nuestro idioma, por lo que no sabes el 99% de lo que dijiste, pero puede hablar inglés perfectamente para comunicarse — ante la información Izuku se vio sorprendido. Francés. El rubio era francés. Eso explicaba algunas cosas. —. Apartir de ahora es tu deber que Bakugou se aclope correctamente a UA, has que se sienta bienvenido y muéstrale las instalaciones de la universidad — seguidamente vio a su sensei meterse en un saco amarillo para dormir.


Volteo al rubio y sonrió nervioso — Izuku... Midoriya — con movimientos de manos se señaló asímismo para darle a entender que era su nombre y, preparado mentalmente para no cagarla en su intento de ingles abrió la boca — ¿Your being? ... — se corto asimismo ya que no recuerdaba como seguir y pensó que sería mejor usar el traductor.


Él rubio frente a él asintió lentamente y con los labios apretados trató de no reírse de su patético intento de ingles... Sí, él no sabe japonés, pero su padre lo es y sabe algo del idioma, lo básico. No veía necesario aprender el idioma porque no tenía planeado volver a Japón después del internado en Francia. Pero algo le decía que su estadía allí sería divertida.


— Katsuki Bakugou — dijo, imitando las mímicas del peli verde mientras sonreía burlon y tal vez, algo coqueto, haciendo al chico pecoso sonrojarse y soltar una risa nerviosa. — Un gusto.


—Creí que no hablabas Japones... Lo siento — se llevo uno de sus rizos detrás de la oreja.


Katsuki, aunque no sabía que dijo podía imaginarlo. Busco en su teléfono el traductor y lo configuro. Francés-Japonés. Y escribió.


» いいえ、あまり、父は日本人ですが、私は母と一緒にフランスで育ちました。 (Nah, no mucho, mi padre es Japonés, pero me crié y crecí en Francia con mi madre)


- Oh, je comprends, je suppose que nous utiliserons le traducteur jusqu’à ce que vous puissiez en apprendre un peu plus sur la langue... (Oh, comprendo, supongo que usaremos el traductor hasta que puedas aprender un poco más del idioma...)


» とにかく。。。(como sea...)


- Bien sûr, permettez-moi, faites-vous visiter les installations, je vais essayer de faire en sorte que mon anglais ne soit pas si mauvais. (Claro, permiteme, hacerte un recorrido por las instalaciones, trataré que mi inglés no sea tan malo) .


Y así, empezó el recorrido de ambos por las instalaciones de UA. Con un Izuku nervioso y un Katsuki divertido de los nervios ajenos.


×§Francés Love§×


Había pasado una semana desde que se había empezado a acoplar al sistema universitario de Japón. Y le gustará o no era un poco difícil, empezando por el hecho de que aún no se había acostumbrado al idioma natal de su padre.


Su padre le ayudaba con eso, no era difícil, lo básico estaba ahí y sabía escribir algunos kanjis. Pero estaba acostumbrado a tantas cosas en Francia que le era un poco difícil acostumbrarse a su nueva vida.


Las costumbres japonesas y las que adquirió estando en Francia chocaban consta y era algo difícil. Pará empezar ¿Porqué se veneran tantos dioses? ¿Qué pasa con esa vergüenza de la gente con la cercanía? Él no es el ser más afectuoso, pero Dios, que pinches delicados.


Sin embargo, para eso le habían asignado a un brócoli andante, se suponía que él niño le ayudaría a adaptarse a la universidad, pero también le ayudaba bastante con otros temas. Él chico era Japones de nacimiento y era muy lindo, lo suficientemente lindo como para que la primera vez que lo vio — Cuando entró todo desaliñado a clases — pensara para sus adentro que si ese chico tenía novia se iba a desilusionar mucho. Vamos, que es gay y no todos los días ves a un chico brócoli con aires de solecito sonreirte y tratarte de manera amable. Katsuki nunca había tenido una relación porque nunca nadie le había llamado la suficiente atención. Pero con ese chico procuro tratar de llamar su atención, lo cual era fácil.


Aún así Katsuki procuraba no invadir su espacio personal, porque sabe que los japonéses son así, bueno, los asiáticos. Y lo entendía, a él tampoco le gusta que invada su espacio personal. Pero estaban juntos casi todo el tiempo. Cosa de la que no se quejaba. Izuku siempre estaba a su alrededor sonriendo y tratando de hablar con él por medio de su intento de ingles barato, aunque poco a poco iba mejorando.


Muchas veces se estréso por no poder entender lo que el chico le decía, lo que le llevó a la decisión de aprender cuanto antes a dominar el Japonés, entrando a cursos en línea, procurando hablar más con su padre y así. Era el único amigo que tenía y no podía entender una mierda de lo que salía de sus carnosos labios. Las conversaciones que más o menos eran agradables eran cuando estaba el traductor de por medio. Pero no podía depender del traductor para siempre. Porque también era algo agotador tener que hablar por medio de un aparato.


Por eso, una vez que hubo aprendido correctamente el japonés (con tacos y todo), le dio la sorpresa a Deku — como le había apodado, por la doble interpretación de sus kanjis — dos meses después.


— Hey... Estúpido nerd — saludo, acariciando los rizos verdes del contrario que le miraba sorprendido — ¿Sorprendido? Deku


— Wow, ¡Kacchan! Ya sabes hablar japonés... Pero ¿desde cuando? — cuestionó animado


— Me enojaba no entender nada de lo que salía de tu boca y en cualquier momento iba ponerte cinta, así que decidí que tenía que aprender el idioma cuanto antes, Deku — dijo, caminando juntos al salón de clase —, ¿O hubieras preferido que te tapara la boca con cinta? — bromeó


— ¡Ah! Nonono, me parece fantástico que aprendierás pero, eso significa que ya no me necesitas y la verdad me estaba divertiendo mucho contigo, ¿sabes? — dijo, ahora desanimado, le había agarrado cariño a Katsuki y ahora...


— Oye, que seguimos siendo amigos, cabeza de brócoli — le informo, dándole un zape en la cabeza —, No te librarásde mi tan fácilmente, Deku


— ¿En serio? — inquirió esperanzado —. ¿Deveritas, Kacchan? ¿Me lo juras?


Katsuki le miró burlon. Sonriendo de lado apresuró el paso.


— Aja, apresurate o llegaremos tarde — dijo, acelerando más el paso, siendo seguido por Izuku


— ¡Sí, Kacchan!


Después de eso... Las cosas serian algo diferente entre ambos.


×§Frances Love§×


La música era alta. Tan alta que taladraba sus oídos. El humo que estaba disperso por toda la casa y las personas aglomeradas en la pista de baile, con tragos en mano y algunos otros drogados le sofocaban. Llevaba buscando una salida de ese infernal lugar desde hace rato, estar alrededor de tanta gente le hacía sentir ansioso y sofocado de un terrible forma.


El asqueroso olor a tabaco y marihuana se adentraba por sus fosas nasales. Se maldijo en voz alta por haber aceptado esta salida y para colmo haberse perdido del grupo de amigos con el que había ido. Porque sí, ya había logrado hacer algunos amigos, unos pocos. Pero por ellos mismo se encontraba en esta situación.


Creyó que estaba destinado a morir en las infernales y dramáticas voces de los estudiantes universitarios cuando, una voz dulce y masculina, de un chico de cabello verde y pecas le llamaron entre la multitud.


Izuku estaba junto a él, al parecer llevaba rato buscándolo. No se dijeron mucho después de eso, Izuku lo guió a las escaleras para llevarlo a algúna de las habitaciones a que descansará, sabía que ese tipo de situaciones ponían agotado al rubio.


Subieron las escaleras y buscaron una habitación que estuviese vacía, la moyaria era ocupada por pubertos hormonales, así que encontrar una fue difícil, pero no imposible. Entraron y cerraron con pestillo para que no entrará nadie, Izuku se quito las botas y la remera de encima, y él solo se quito las botas.


Seguidamente se tiraron a la cama, sus cuerpos pesaban, estaban agotados y eran aproximadamente las 3am. Se acostaron uno al lado del otro y se dedicaron a hablar de temas vanos para cortar la tensión.


— Me paralize un poco con la segunda habitación — confesó avergonzado e Izuku le miró de lado


— ¿Porqué, Kacchan? — preguntó confundido


— Yo... Nunca había visto a dos hombres tener sexo — confesó abochornado


— ¿En serio? — preguntó impresionado a lo que asintió —. Pero, ¿ni siquiera en páginas porno o algo? ¿Nunca?


— No, nunca había tenido la necesidad de investigar sobre ello


— ¿Te incómoda? Ya sabes...


— ¿Las relaciones gays? ¿Porqué lo haría?


— Solo preguntaba.


Se quedaron mirando el techo un momento, en silencio y tratando de soportar las mariposas revoltosas que sentían.


— ¿y a ti? — susurro en voz baja


Izuku jamas había hablado de su orientación con nadie, solo con su mamá, papá y amigos, de ahí en afuera nadie, tenía miedo de ser rechazado.


Pero era Kacchan, estaría bien si era él.


— Soy gay... — confesó apenado —. Así que no creo que tenga sentido que me incomode... — soltó una risa nerviosa


Yo le mire girando mi cabeza, ¿Izuku siempre se ve igual de hermoso con la luz de la luna alumbrando su cara, como sin ella? Porque ahora me sentía bajo el hechizo de sus ojos esmeraldas brillante, que chocaron con los míos y se rehusaron a despegarse de mi.


— Ahora, ahora que lo sabes... — dijo pausadamente —, ¿te doi asco? — trago saliva mientras miraba sus labios


Negué con la cabeza, ¿asco? Si yo me estoy muriendo por besarlo. Aún puedo recordar incluso la sensación eléctrizante que recorrió todo mi cuerpo cuando nuestras manos se tocaron la primera vez. Y las mariposa seguían allí desde el primer momento, rehusandose a morir. ¿Como podría sentir asco? Si mi interés por él no hacía más que incrementarse.


Mi mano se acercó lentamente a acariciar la piel de su mejilla, contaba las pecas que se encontraban decorando su dulce rostro, demasiado femenino para una mujer, y demasiado infantil para un hombre, pero para él era perfecto. Todo de él era tan perfecto y...


— Lindo — salió de sus labios.


No se habían dado cuenta de cuánto se había cortado la distancia entre ellos hasta que pudieron sentir el aliento ajeno.


— Tu m’amènes à tes pieds, petite boule de sucre — murmuró sobre sus labios, dispuesto a besarlo de una vez por todas y sintiendo como él contrario quería lo mismo.


— Cette boule de sucre a besoin de vous pour l’embrasser jusqu’à ce que je ne peux pas respirer  — espetó ansioso el peliverde.


Le miró sorprendido, ¿Deku aprendió a hablar en francés? ¿Por él? Sonrió ladino y ubicó una de sus manos en el cuello ajeno y la otra en su cintura, ubicándose encima del peliverde, y lanzándose a devorar esos labios dulce y mentolados.


Un beso lento y seductor, ambos fundidos en los brazos del otro. Izuku lo rodeo con sus brazos y los giros para quedar arriba. Se separaron para tomar aire y se miraron a los ojos. Katsuki no estaba dispuesto a dejarlo hablar, pues de inmediato llevó sus manos debajo de la camisa del ojiverde y empezó a besar su cuello, escuchando los deleitantes jadeos que salían de sus labios.


Iba a ser una noche entretenida...


— Oh, plus, vous ne savez pas combien j’aime ça — rogó el chico de pecas.


Muy entretenido


×§Francés Love§×


El amanecer se colaba por la ventana, eso era claro, ¿pero porque tenía que darle a él directamente a la cara? Se removió para darse la vuelta y al hacerlo chocó contra el torso marcada de alguien. Eso le hizo tensarse.


¿Se había acostado con alguien? Intentó salir de la cama, pero un dolor punzante en sus caderas se lo impidio. Maldita sea, se acostó con alguien, no puede ser posible.


Izuku solo maldecir en su cabeza y tratar de recordar, pero al hacerlo se asustó un poco.


No se habían dado cuenta de cuánto se había cortado la distancia entre ellos hasta que pudieron sentir el aliento ajeno.


— Tu m’amènes à tes pieds, petite boule de sucre — murmuró sobre sus labios, dispuesto a besarlo de una vez por todas y sintiendo como él contrario quería lo mismo.


— Cette boule de sucre a besoin de vous pour l’embrasser jusqu’à ce que je ne peux pas respirer  — espetó ansioso el peliverde.


Izuku sentía que su cara explotara de lo caliente que la siente. No es posible que se hubiera acostado con él, ¿o si?


Miró hacia atrás y retiro la sabana del cuerpo contrario, y para sus pobres nervios, pudo reconocer la mata de cabellos rubios y la ancha espalda de Katsuki.


— Oh, plus, vous ne savez pas combien j’aime ça — rogó el chico de pecas.


Lanzó un chillido asustado. ¿¡Izuku Midoriya, que demonios bebiste anoche!?


— Callate, Deku, tengo sueño


— ¡Kacchan! — exclamó asustado, no sabía que él rubio había despertado


— acuéstate, deberías estar cansado después de lo de anoche — dijo sin vergüenza


— ¿Recuerd-as lo q-que sucedi-ó? — el rubio respondió afirmativo con un sonido desde su garganta —. Yo, yo lo siento mucho, Kacchan, si te presione o algo, yo-


Katsuki lo apretó entre sus brazos después de empujarlo a la cama y le repartió besos por toda la cara, hasta que el rostro de Izuku ya no podía ponerse más rojo.


— No tienes que disculparte por nada


— Pero, Kacchan-


— No, anoche me pediste ser tu novio, y te jodes — exclamó el rubio.


Izuku le miró confundido, él en ningún momento le dijo que... Izuku sonrió feliz y avergonzado entendiendo lo que quería lograr él rubio. Se apego a él.


— ¿Entonces somos novios? — preguntó entusiasmado


El rubio sonrió y deposito un beso en la frente del pequeño de pecas en sus brazos


— Pour toujours, nerd — aseguró —. Qu’il soit clair que vous ne serez pas en mesure de se débarrasser de mon maintenant — advirtió, apretando el abrazo y siendo correspondido con un beso.


— J’espère que vous remplirez votre menace —


Fin.


×§Francés Love§×