#1 — agresivo
— Chicos, gracias por ayudarme a armar mi estante.
— La invitación dijo que habría birra. —dice el de púas indigo. Miles torció los ojos, por más qué el viniera por la misma razón, intentaba disimular aquello ya que era su amiga.
Aunque odiaba los muebles que venían en diminutas cajas, ya que eran como rompecabezas con instrucciones en un idioma que no comprendía… Él era un mecánico, no hacia muebles decorativos.
— Lo compre en esa tienda online de “armalos tu mismo” —Amy paso de largo su comentario.
— ¿Y esto viene en esa cajita tan pequeña? —Pregunto el equidna apuntando a la imagen de la caja; parecía un gran librero y la caja no era más grande que una enciclopedia Universal.
— Yo lo veo como algo más práctico. —comentó la de rosa.
Tails se acercó a la caja:— Más bien, yo me pregunto como hicieron para meter tanto chechere en esta cosita.
Comenzó a picarla con su dedo índice como un niño curioso que se encuentra una medusa en la orilla de la playa. De pronto la misma parece explotar y las piezas de madera y metal salen volando, todos quedando debajo de las piezas.
— Oh vaya… ¡Ahora intento matarnos! —exclama Sonic con una pisca de sarcasmo en su tono— ¿Segura que quieres armar esta cosa?
— ¡Vamos chicos! Nosotros somos héroes, nos hemos enfrentado a científicos locos y serpientes malvadas… un mueble no nos va a ganar.
Por un instante el grupo entero se vio inspirado, hasta Tails que estaba con una cara de sueño comenzó a sentir como sus ojos brillaban por aquellas palabras de ánimos.
— Además, tenemos a Tails, él sabe armar cosas y nos hará gran parte del trabajo.
Y de repente, el encanto se fue.
— Jodete Rosy, que sea ingeniero no significa que sepa armar muebles.
El más alto, con disgusto, se cruzó de brazos y apretó los dientes. Amy se acerca a él de una forma juguetona, pensando que lo que dijo era una actuación, después de todo Tails es un tipo muy relajado y amable.
— Tengo mentos. —dice la rosada con una sonrisa.
— ¿Qué edad crees que tengo? —pero por el tono, aunque no era agresivo, Amy dejó de verse risueña y procedió a sorprenderse— Por los rings, me quieres comprar como si fuera un niño chiquito.
Lo cual, tenía algo de razón. Amy exhalo rendida, cambiando su postura, con una mano en la cintura lo miro.
— Bueno… Te hago un mojito.
Ahora era Miles el que suspiraba, tal vez consciente de su actitud anterior.
— Dame el maldito destornillador.
El zorro no se podía negar, bebía poco y ese cóctel era de lo poco que consumía por el toque mentolado que tenía. Miles se levantó de donde estaba y comenzó a organizar las piezas con ayuda del resto; agrupando las piezas según lo que las instituciones dictaban, si tenían unión en forma de L o T, o cuales requerían un tipo de tornillo diferente al otro.
Lo importante aquí es enfocarnos en Amy, que con total curiosidad se acercó al personaje más cercano al zorro. Era muy probable que Sonic tenga una respuesta clara al estado de animo del rubio.
Y también, era una chismosa.
— Eh Sonic… ¿sabes qué le pasa a Tails?
El erizo la miró cuando ella le hizo una pregunta, mordió su labio por los nervios.
— Uy… ¿No lo sabías?
— ¿Qué no sabía? —la tenjon entró en escena.
Sonic miró hacia todos lados, sobre todo esperando que su hermano de crianza no escuchara su conversación.
— Lo de Zooey. —susurró hacia las chicas.
— Ouh.. Éso. —ahora era Sticks quien estaba nerviosa e incómoda. Esto le provocó más intriga a la rosada— Zooey rompió con Tails, fué un escándalo.
— ¿A qué te refieres? —como buena chismosa, la de tonos crepe— ¿Ella creó algún rumor o algo sobre Tails?
La de tonos castaños y mieles negó:
— No. Literalmente hizo una escena en el Meh Burger… Sonic estuvo ahí, me lo contó todo.
— ¿Están hablando de como Zooey hizo una escena en público por su poca seguridad y confianza en sí misma? —Knuckles habló en voz alta, su novio no hallaba cómo decirle que bajara el tono— ¿Y como dejó a Tails como un aparente infiel con nosotros cuando sólo hacía su inventos?
Sonic se estiró hacia él, le tapó el hocico esperando qué Tails no escuchara nada:— ¡Baja la voz! —le ordena a Knuckles— Me costó un huevo sacarlo de la casa para que deje de pensar en lo que pasó con Zooey, solo quiero que vuelva a ser él mismo.
— Que no los pueda ver no significa que no los oiga.
El grupo mira al quinto en discordia. La cara del apodado Tails era un poema, estaba entre triste y apenado, con algo de agotamiento por la falta de sueño (algo común en él) pero era una versión algo deprimente del vulpio rubio. El resto soltaba risas nerviosas y mirabas a todos lados menos a él mientras hacía lo de organizar las piezas, el zorro suspiro tomando otra vez las maderas en pro de agilizar el trabajo.
— Miren, agradezco que se preocupen por mí pero… jmm —Miles pauso para mirar al grupo— No se, se que me conocen desde muy joven y soy el menor, y todo eso pero ya soy un adulto y esto es un aprendizaje para mi.
De un momento a otro se sentía como un stand up de las desgracias en su vida… Puede empezar diciendo que es un alfa poco deseado, que incluso Sonic siendo de menor jerarquía era más fuerte que él e incluso llegaba a defenderlo, o como lo molestaban de niño…
Dios, su momento más vergonzoso era cuando mojó la cama por los truenos a los ocho años.
El zorro se recuesta en la propia pared de la casa, no sin antes tomar una lata de refresco para abrirla. Comenzaba un balbuceo sin rumbo, en el fondo tener una discusión pública si le afectaba un poco.
— Digo si, el arrebató de Zooey entra fácil en mi top de cinco momentos vergonzosos y es capaz que se haya convertido en un meme... Pero ¿quién no tiene momentos penosos? —sorbo un poco, antes de apuntar a Sonic y Knuckles— Una vez estaba distraído y encontré a estos dos haciendo el miso-
Sonic, tan rápido como él mismo, interrumpe al más alto sin terminar la oración. Le tapa la boca y ahora tenía sus pómulos rojos como tomate.
— ¡Ja ja! Ya entendimos… —aquello último lo dijo entre dientes. Lentamente quita la mano de su hocico y serenamente continúa:— Solo nos preocupas… esta situación puede ser altamente estresante para tí.
El erizo añil sonaba compasivo, siempre era así con él y Prower hacía lo posible para no angustiar a su hermano, por lo que sonrió aún con su ideas intrusivas invadiendo su cabeza.
Era su forma de decirle “estoy bien, lo voy a superar”.
— Como sea… Tenemos que ver la diferencia entre el lado A y el lado B.
El último de los equidnas levantó la mano:— El lado A tiene que tener un soporte en L ¿verdad?
— Hmm… creo que estás hablando del soporte en T. —aclara Sticks.
— Espera ¿había soportes en T?
Sonic exhala colocando sus dedos en el puente de su hocico:— Aunque quiera no puedo enojarme contigo grandísimo tonto.
De pronto se siente un ligero temblor; objetos caen de su sitió, incluyendo también las piezas organizadas. El primero en quejarse fue Sonic, que no solo soltó un gruñido y apretó los dientes, sino que salió dispuesto a destruir lo que sea que le lanzarán.
El grupo se topó con un robot de tres metros y un hombre bigotudo en un ridículo orbe volador. El doctor se carcajea como si hubiera ganado una batalla que ni siquiera había empezado.
— ¿Alguien pidió una entrada dramática? —se regodea el bigotudo.
“Por Caos ¿no podemos tener un día libre?”. Miles era otro molestó con la decisión del hombre de interrumpir su día entre amigos y una biblioteca. De hecho, ninguno de los integrantes estaban contentos, lo podías ver en sus caras.
— Tails, danos apoyo aéreo. Noso-
Una estela rojiza se abalanza contra el erizo, y contra la casa de Amy dejando un enorme hoyo en la pared. La eriza vio todo horrorizada, el hermoso acabado de su pintura y algunos muebles de su cada se viero arruinados por un ataque sorpresivo hacia su amigo de tonos azules… Por supuesto, Rose no.
Tails se quito las gafas de aviador como señal de respeto hacia el posible futuro muerto. Aunque era obvio que no era el culpable de tal destrucción era la primera persona que tenía en frente y el resto del equipo Sonic solo podían rezar para que Robotnik, al menos, sea identificable para el forence luego de la paliza que la adorable Amy le daría.
— ¡Mi casa!
El hombre del bigote se espanto, sintió un ligero temblor y el sudor salió a chorros cuando miro a la mujer acercarsele con las orejas hechando humo.
— Oh no… Esto no es bueno.
Por otro lado, había una especie de batalla campal en el interior de la vivienda, en el proceso destruyendo más muebles. El atacante se ensañaba con Sonic que muy difícilmente se daba por vencido, mientras que el de pelaje carbón no conocía el respeto hacia la propiedad ajena.
Solo quería ganar.
Sonic logra propinarles varios golpes a su rival. No para de esquivar, tampoco de contra atacar; tanto él como contrario no paraban con lo suyo.
— ¡Hey Shadow! ¿No te han dicho que invadir propiedad privada es malo?
El de azul bromeaba, cosa que el moreno no lo tomó como él esperaba… El cómo rompió una de las tablas del mueble armable en sus costas era indicativo de eso. Bueno, Shadow nunca entendía las bromas.
— ¡Oye! ¡Se suponía que iba a hacer un librero! —exclamó un aturdido Sonic.
— Eres una completa deshonra para los erizos.
El erizo negro al fin expresó palabras, mas era algo que al erizo le hizo levantar una ceja. Obviamente y aún con sus costillas adoloridas tuvo que esquivar otro golpe del erizo oscuro.
— Jezz… ¿Cómo te digo esto amablemente? Sonastes como un total raci-
Es interrumpido por otro golpe que también esquivo:— No sólo eres débil, sino un cobarde y un indignó que tienes el descaro de regodearte con otras especies.
— Uy disculpa si crees que me voy a dejar golpear. —expresa el cobalto al otro lado de la habitación, cercana a la entrada de la casa— Además ¿Acaso te tragastes un diccionario o algo? Pues dejame decirte que tu léxico es muy refinado para un idiota que vive en una cueva.
Harto de la habladuría del erizo cobalto, Shadow toma el cuello al contrario y directamente lo estampo contra el suelo. Un golpe que dejó totalmente aturdido, pero logra ver un destello de color neon que salía de la punta de sus dedos. Aun con el intento de asfixia mecánica, sus ojos se abrieron de golpe. Intentaba quitarse la mano de encima, pero el moreno ejercía presión al punto de dejarlo inmóvil.
— Terminemos con esto.
Sonic aún luchaba, pero la mano de Shadow parecía “brillar” con más intensidad y sabía que nada bueno saldría de eso. Él sentía sus costillas quebradas, sus espalda adolorida, se le dificulta moverse y retirarse por todo esto y la mano en su cuello.
— Okay… eso es nuevo.
Por otro lado, el grupo estaba calmando a la muchacha de púas rosadas, Knuckles la tenía abrazada a la fuerza y Tails estaba entre el martillo y el huevo. Aunque claro, Eggman no tenía la culpa de lo que ambos erizos tomarán su casa como ring de boxeo, su karma era estar en frente de Amy.
Mientras que ella parecía echar espuma y humo. Pataleaba en un intento de soltarse del equidna rojo; aunque ella era considerablemente fuerte para ser una mujer relativamente pequeña, obviamente Knuckles le doblaba en fuerza bruta.
— No puedo creer que lo esté defendiendo ¡Pero él no tuvo la culpa! Ames controlate. —Tails hacía de escudo vulpino mientras que Robotnik. Por primera vez en su vida, el hombre en sus cincuenta estaba de acuerdo con uno de sus rivales y jamás vio a la muchacha tan iracunda.
— ¡Control mis ovarios! —exclama la erizo hembra— Alguien va a salir herido aquí.
— ¡Pero fue Shadow! —le responde de la misma forma— Literalmente se abalanzó sobre Sonic.
— ¡Amy ten piedad! Eggman es molesto pero no se merece una paliza de tal magnitud. —Knuckles interviene en la discusión, él apelaba a su lado más sensato de la chica.
En cuanto a la tejón de tonos café y miel también se puso en frente de la discordia. No importandole ser pateada por su mejor amiga colocó sus manos en los costados del rostro.
— Amy preciosa mírame, tú no eres así.
Otra que intentaba apelar al lado más sensato de la eriza, y de cierta forma parecía funcionar.
Mientras el zorro intentaba controlar la situación, llegó a ver de reojo la pelea encarnizada entre Sonic y Shadow. Vio como un destello salía de las palomas del moreno y un cobalto con moretones sometido por el contrario… Y para Miles aquello no era una buena señal.
Su primera reacción fue dejar de ser la barrera protectora entre una eriza y un anciano e irse corriendo, sin importarle que casi todos le rogara que no se fuera ya que era el más sensato del quinteto… O bueno, al menos lo fue hasta ver cómo el rubio salió corriendo hacía el peligro Shadow the Hedgehog.
— ¡Quítate de encima!
Sin importar el peligro o la potencial paliza por parte del erizo carbón, de tira encima de este y que finalmente soltara al que consideraba su hermano mayor. Sonic le costó incorporarse, pero logró mirar como su mejor amigo quedó encima del otro erizo; tal vez de una forma algo comprometedora, pero no lo había pensado así gracias al momento crítico.
El zorro quedó encima de él, sostenía ambos brazos y los presionaba con fuerza, sin percatarse que estaba entre las piernas del moreno, Miles solo pensaba en cómo detener un potencial homicidio que no consideró lo mal interpretable que era aquello… Por otro lado, Shadow intentó levantar sus manos en un intentando desesperado por responder a la “agresión” dado por el que consideraba más débil del grupito, y más cuando comenzó a percibir un tenue aroma que apenas podía identificar.
— ¡Ah no! ¡Tú quédate quieto! —ejerce más presión en ambos brazos y ordena firme como si fuera un oficial— Tal vez permita que le des una paliza a mi hermano, pero freír su cara de pendejo con plasma es mi límite.
El aroma desconocido se identificó como un toque hierba de menta fresca y de pronto el erizo se paralizó por completo, quedando como animalito en frente de su depredador. Solo lo miraba con una expresión indescifrable para el zorro de dos colas, se veía enojado, apretaba los dientes y arrugada el entrecejo, pero al mismo tiempo se notaba pánico en su mirada carmesí.
Miles, por más perspicaz que fuera, no podía decifrar que sentía el que se autoproclama “forma de vida suprema”.
— Eh… ¿Estás bien? —pregunta el zorro.
También, estaba aflorando su entre cejó y la fuerza que ejercía en los brazos del más bajo, empezando a sentirse de cierta forma preocupado por el moreno al verlo presa del pánico. A pesar de volverse un tipo ligeramente amargado, aún mantenía ese lado más generoso tán propio del vulpino.
Pero Shadow lo vio como un momento de debilidad, y pese a que el exquisito aroma a menta lo embobaba como un efecto inmediato de una potente droga, reaccionó en un abrir y cerrar de ojos, proporcionando un cabezazo que instantáneamente quito al zorro rubio de su caminó… Ni corto ni perezoso, Shadow inmediatamente huyó de la escena, o mejor dicho, se alejó del dueño de aquella fragancia mentolada.
— ¡Imbecil!
Obviamente, Tails no iba a aguantar el repentino dolor en su frente. Era exagerado decir que sentía que le fracturó el cráneo, pero era algo que genuinamente sentía, y esto provoca que caiga de colas contra el suelo.
Sin embargo, nada explica que rayos paso en la mente del erizo cuando Miles decidio salvar a su mejor amigo.