¿Pretendes que llore, puta?

Summary

- ¿En verdad estas bien con esto? - preguntó con confusión total en su rostro el recién llegado. Yo, que me encontraba ataviandome de comida me gire sólo para verlo con curiosidad. - ¿A qué se debe la pregunta, Todoroki? - Bueno, estas aquí... En su boda y parece que ni te interesa que se estén casando. - señaló, mirando a la castaña de su amiga felizmente con su prometido.

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OS

Feliz día del amor y la amistad, mother fuckers ♡


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Cuando la invitación a la boda de su ex novia le llegó por correo, un sábado por la tarde, escrita con una hermosa letra imprimida en color dorado, se impresionó. Se impresiono tanto que cuando se sentó en el comedor a revisar la correspondencia la silla se la cayó de pa' tras y casi se golpea con la encimera, aunque eso no evitó que la caja de arena de su gato se volteara y le llenará la cara.


Cabe recalcar que la caja estaba sucia y la caca fresca. Suki – su gato – le miró con sus ojos felinos enojados desde el respaldar del sofá al ver su baño tirado, emitiendo un maullido que sólo podría ser interpretado como un grosero «Humano Idiota, sal de mi territorio o te arañare la cara fea que tienes»


Se levantó y dejó la invitación en la mesa y se fue a dar un baño, con cuidado de no abrir la boca para nada y evitar que el excremento entrará. Luego, con más calma, un chocokrispys y la televisión encendida se dispuso a leer la invitación tranquilamente.


“¡Enhorabuena!


Estas cordialmente invitado a asistir a la boda de Iida Tenya y Ochaco Uraraka.


El día xx de Mayo.


Invitación para: Izuku Midoriya y 3 personas adicionales„


Le tomó por sorpresa, la verdad, no sabía que sus amigos iban tan enserio con esto de la relación que habían formado a raíz de su infidelidad.


Y no quiere sonar como un resentido, porque no lo está, lo de Ochaco y él estaba destinado a fracasar desde el inicio debido a dos factores muy importantes. El primero era que ella quería un chico serio y dulce que estuviera preparado para cada ocasión, que tuviera un futuro planeado, una casa hipotecada y quisiera hijos.


Y la segunda razón: Es Gay. Es tan gay que cuando Uraraka le dijo que le había engañado y debían terminar, él no pudo sino sentirse aliviado y sin culpas por haberse acostado con él primo de ella.


Se perdonaron mutuamente y decidieron volver a ser los amigos que eran antes.


Y estaba feliz por ella, por los dos. Pero no entendía porque la invitación le daba permiso de llevar a tres más, obvio llevara a sus padres, pero le sigue sobrando uno, y todos sus amigos son amigos de Uraraka y es obvio que ella los invitó, así que no sabe que es lo que espera ella realmente que haga con la sobrante.


...


— Quiere que lleves a alguien — le dijo su amigo con tono ironico, aclarando todas sus dudas y alumbrando su mente.


— Eso ya lo se — rodé los ojos —. Eso era evidente.


Katsuki bufo por lo bajo mientras tomaba una papa frita y la bañaba en ketchup — Imbecil, quiere que lleves a alguien, en plan cita, en plan "me lo voy a coger en los baños cuando te distraigas durante tu boda" ¿Capichi?


Pronto los colores se me bajaron ¿Qué demonios? ¡Yo no tengo pareja! Porque no creo que el chico que me dio una cachetada por cogermelo y olvidar su nombre al día siguiente cuente.


Pero vamos, estaba ebrio cuando lo conocí y no recuerdo casi nada de lo que pasó.


Una sonrisa burlona apareció en sus labios — Que nerd, ni siquiera tienes un ligue, o un casi algo que ocupe tu otra entrada


Frunci el ceño — ¿Y tu si?


— Je, yo no soy el que tiene que ir a una boda — dijo con suficiencia


Mi rostro paso de señora ofendida a Jorge el curioso. Incluso incline la cabeza hacia un lado.


— ¿No iras? Pensé que te había invitado.


Se alzó de hombros — ¿Porque lo haría? No creo que quiera que el hombre que casi le parte la madre y la trata de zorra fuera a su boda, yo no quisiera en su lugar


Mis labios se formaron en una línea recta ante el recuerdo — Ella ya lo superó


— No lo superó del todo cuando me envió una tarjeta que decía «Querido Bakugou, ojala que todas las desgracias existentes caigan sobre ti. Feliz cumpleaños» por mi cumpleaños — Me reí imaginando a una Uraraka escribiendo la tarjeta con una malvada sonrisa en el rostro mientras soltaba maldiciones en su nombre —. ¿Sabes qué? Le quiero joder su boda como ella jodio mi cumpleaños, dame el otro pase


Le mire aturdido — ¿De acuerdo?


— Solo no te creas, no dejaré que me cojas en el baño — bromeó sonriendo con picardia.


Sonreí siguiéndole el juego en lo que pagaba la comida — Oh no, unos sucios baños no favorecen tu imagen — me levante y le tendi mi brazo, del que se colgó como si fuera una delicada dama y nos dirigimos a la salida —, preferiría cogerte en la recepción o debajo del pastel de bodas.


Solto una risa ronca —. Innovador


Copie su acción — Ya ves, soy todo un cazanova, grr — bromee, soltando carcajadas al unísono de Katsuki mientras subíamos al auto.


— Por cierto, ¿Cuando es la boda? Pará buscar un traje con tiempo —


— Una semana — dije sonriendo nervioso ante la mirada de muerte de Katsuki


...


Cuando llegaron él y sus padres a la Iglesia se sentaron en las sillas del medio, un lugar perfecto para ver todo el protocolo que se hacía. Aunque sus ojos casi no se fijaron en la feliz pareja, osea si, pero no fueron su centro de atención, más bien el primo de Uraraka sí lo fue, ya que no dejaba de mirarme de cada rato.


Además de eso me distraje con la sencilla decoración de la Iglesia, todo estaba impecable y daba esa sensación de paz que sólo un lugar así podía darme.


Cuando todo el agasajo se estaba terminando me fije en Uraraka – ahora Iida – y en lo radiante que se veía, la verdad es que su amiga siempre había sido así, radiante como un sol. Y en su vestido de novia, casada con un hombre que sabía la haría feliz, la vio más deslumbrante que nunca, y sonrio contento por ella.


Por poder amar a alguien hasta el punto de entrelazar sus vidas con un lazo eterno.


De poder casarse.


Y tal vez también, con cierta envidia.


Cuando la pareja se beso y salieron a recibir a los que quedaban afuera de la Iglesia no pude contener mi entusiasmo.


— ¡Vivan los novios! — core, a lo que los demás, en el éxtasis del momento, me copiaron.


Al salir, mientras veía el auto irse con la feliz pareja, me encontre con Katsuki enfundado en su traje, y automáticamente toda mi atención se dirigió a él.


— ¿Porqué no entraste? Mamá y yo te esperamos


— Si entro a ese lugar me voy a quemar — bromeó, mientras caminábamos al auto y esperamos a mis padres.


— Me hubieras dicho, te había guardado puesto, seguro el Padre ya tenía preparada el agua bendita por si venias — fingi preocupación.


— Ahí vienen tus padres — señaló.


— Deja que papá se siente al frente, lo hace sentir que aún es el único hombre en mi vida.


Katsuki asintió, abriendo la puerta para mi mamá y subiendo detrás de ella.


...


— Que puto asco — dijo Katsuki, con las manos en los bolsillos y viendo la decoración de la recepción — ¿Porque hay Rosas en todos lados? Apesta.


Rei nervioso — Mejor vamos a nuestra mesa


— ¿Cuál es? — pregunto mamá — Quiero darle la felicitaciones a Ochaco y su esposo.


Sonreí — Después la felicitas. Nos tocó la mesa 2


— Es la que está cerca de la mesa de los novios, además también de la barra de comida libre — dijo una voz a mis espaldas, voltee, viendo el cabello azul negrusco de Tenya. El novio ahora esposo


Sonreí y me acerque para darle un abrazo de felicitaciones — Eres tan amable, pensaste en mi y mi amor por la comida, sos un gran amigo.


Tenya sonrio apenado e hizo un gesto con la mano para restar importancia al asunto.


— Uraraka espera verte luego, cuando termine de atender a su familia — informó —, por cierto — dijo con duda — su primo quiere hablar contigo


Ante la noticia me puse nervioso, ansioso. Joder.


Asentí — Seguro, dile que luego hablamos — dije no muy convencido.


La verdad que no me gusta repetir polvo, y menos acostarme con alguien que seguro volvería a ver.


Lo de su primo fue mera coincidencia, porque ni siquiera sabía que era su primo.


Luego de eso Tenya se fue, y nosotros nos instalamos en nuestra mesa. Desde mi sitio, salude a Ochaco, y ella me devolvió el saludo con una cara de exasperación que solo podía hacer cuando atendía a su familia paterna.


Incluso me compadezco de ella por tener que tratar con semejante gente tan grosera. Porque sus tías y tios paternos son un asco de personas.


Sin ofenderlos.


— La verdad es que la decoración es bastante simple para lo que esperaba ver — comentó mi padre —. Conociendo los gustos de la amiga tuya.


Rei levemente, en realidad si estaba simple. Si conocías bien a Uraraka – Iida, recordé – Ochaco, sabias que tenía un gusto excéntrico que se basaba principalmente en la exageración de detalles, colores y accesorios. Y por eso es que estoy seguro de que Tenya y su madre – Las únicas personas aparte de mi a las que escucha – tuvieron que haberla frenado mucho.


Nos instalamos en nuestro sitio, tomando algo de beber y comiendo aperitivos.


El sonido de un micrófono se oyó por el lugar, y junto a ella, una voz grueso que me persigue desde mis inicios.


— Hola, a todos ¿Se escucha bien? — mire a Katsuki, que probaba el micrófono desde la tarima donde se supone el padre de Uraraka y los recién casados harían toda la parafernalia de agradecimientos y brindis. Mire a la mesa donde se hallaban los novios, notando a Tenya sostener a Uraraka para que no se le lanzará a Katsuki para destriparlo.


Discretamente saque mi teléfono celular.


— Dios mio, El joven Bakugou no cambia — dijo resignado mi padre en un suspiro.


— Primero, quiero agradecer a Iida Tenya — comenzó, sorprendentemente sin mencionar los apodos por los que les llamas desde preparatoria —, porque si tu no te casabas con ella, entonces nadie más lo haría — me rei, grabando atentamente el espectaculo e intercalando entre Katsuki y los recién casados, pero detediendome más en Kacchan —. Y gracias Cara redonda, por no forzar una amistad conmigo, por eso deseo que te queden estrías horribles después de tu primer hijo —


— Hijo, deberías ir a detenerlo


— Nah... — negué divertido.


— Quiero proponer un brindis, a la feliz pareja, por un largo y prospero matrimonio — la cara de Ochaco se relajo por un momento, creyendo que Kacchan estaba siendo amable, sin embargo, cuando él iba a la mitad de sus últimas palabras tuve que levantarme a intervenir —, solo espero que en todos estos años hayas mejorado mucho en la cam- ¡Oye, Devuélveme el micrófono Deku!


Rei nervioso frente a todos, levantando mi copa frente a todos — ¡Salud por los novios! — tomé mi trago de golpe y deje la copa en un estante cercano. Sin perder tiempo agarre a Katsuki de la mano y lo baje de allí, llevándolo al baño más cercano, su olor a licor era muy fuerte.


— ¡¿qué demonios pasó ahí?!


— ¡Me quitaste el micrófono en el mejor momento! ¡Eso pasó!


— ¡Eso último que ibas a decir estaba fuera de lugar —


Bufó — Por Dios, pero si ella es tan mala en el sexo que te volvió gay.


Rodé los ojos — No es así, ya era gay desde antes, solo que no lo descubrí hasta después.


— Aja. — refutó sin creerle — ¿entonces desde cuando eres gay? Porque yo solo lo supe porque te acostaste con el primo de Cara redonda


Suspiré, soltandolo — Desde que me empezó a gustar un amigo... Fue raro y repentino, lo del primo de Uraraka... No fue gracias a él que lo descubrí, para ese entonces ya lo sabía.


— ¿Ah? — alzó una ceja curioso — ¿ Quien fue?


Trague saliva — No vayas a golpearme luego que pase el efecto del alcohol


— Desenbucha


— Me di cuenta de ello cuando fui a las finales de patinaje artístico y vi tantos chicos en mallas


— ¿En serio? — preguntó incrédulo


— No — ah... —, fue cuando te quedaste a dormir en mi casa y tuvimos una noche de chicos


— ¿Cuando corte con Kirishima? ¿Eso que tiene que ver? — preguntó intrigado.


— Porque cuando me dijiste que habían terminado solo pude pensar «Al fin, ya no tengo obstáculos» — revele.


— ¿Te gusta Kirishima?


— No — sonreí —, de hecho me gustas tu.


Un silencio se hizo entre ambos.


Esto es incómodo, mierda.


— Izuku..., yo... — titubeó


— No digas nada, se que no es recíproco y no hay problema, lo menos que quiero es que esto afecte negativamente en nosotros — me apresure para calmarlo. — ¿Qué te parece si salimos ya y comemos algo de la barra libre? Nada de Alcohol


Él asintió, suspirando levemente.


Salimos del baño y yo me dirigí a la barra libre a comer algo, vi a Katsuki recostarse en la mesa, probablemente a dormir para pasar un poco los efectos del alcohol.


Empeze a comer como si no hubiera un mañana, no me había dado cuenta de que me habían pegado nervios hace un momento y ahora tengo hambre.


Podria comer mi peso en comida, y luego convertirlo en masa en el gym.


— ¿En verdad estas bien con esto? — preguntó con confusión total en su rostro el recién llegado.


Yo, que me encontraba ataviandome de comida me gire sólo para verlo con curiosidad.


— ¿A qué se debe la pregunta, Todoroki?


— Bueno, estas aquí... En su boda y parece que ni te interesa que se estén casando. — señaló, mirando a la castaña de su amiga felizmente con su prometido.


Sonreí, y pase la comida en mi boca antes de hablar, tal como me enseñó mamá que hacen las personas educadas.


— La verdad es que no — me alce de hombros —, ella es feliz, él la hace feliz y yo no hubiera logrado hacerla sonreír así, no como pareja.


Mi amigo sonrió nostalgico — Eres demasiado amable


— Yo no soy amable, soy homosexual


Todoroki empezó a reírse como pocas veces, haciendo que le salieron unos hoyuelos bien tiernos y le brillarán los ojos.


Que lindo mi compa.


— Solo vine a saludarte, no puedo descuidar a Momo ni un momento, esta en sus últimos meses de embarazo — informó con una sutil sonrisa.


Una espinita se clavo en mi pecho.


Todos mis amigos están en la mejor etapa de sus vidas, se casan, tienen hijos...


Y yo solo tengo un departamento demasiado grande y un sueldo exagerado para lo poco que hago y a nadie con quien compartirlo.


Todoroki se fue, y yo quedé ahí, sin apetito ya y mirando fijamente el último mini sandwich que quedaba. Lo tomé y lo puse en un plato con algunos otros aperitivos y me acerque a dejárselos a Kacchan.


— Debo ir al baño — indique a mis padres.


— Descuida, cuando despierte le diremos que coma — aviso mi padre.


Necesita agua fría en mi cara, así que fui al baño y me remoje la cara, mire mi reflejo un momento.


Soy un adulto de treinta y Tres años que no aparenta más de veinticinco, con un apartamento propio en un barrio lujoso de la ciudad, con un sueldo excelente, unos jefes poco exigentes, un gato que probablemente me odia y soltero.


Soltero...


Suspiré.


Se que estoy solo porque así lo he querido, pero no voy a salir con alguien que no considero lo suficientemente especial.


El primo de Ochaco – al que he evitado toda la noche – no es mi tipo, ni el tipo con el que cogi hace dos meses, ni siquiera el de hace dos noches lo es.


La única persona que considero especial está dormida sobre una mesa, medio alcoholizado y con una mirada tan profunda como mil infiernos.


Salí de allí, y una vez en mi mesa vi a Katsuki comer tranquilamente.


Me miró aburrido — Ya quiero irme de aquí


Asentí, yo era el del auto así que debía dejarlo en su apartamento.


— La verdad es que nosotros también queremos irnos ya — dijo mamá llamando mi atención.


— Ya dejamos nuestras felicitaciones a Ochaco y los complacimos con nuestra presencia en la fiesta, solo faltan ustedes.


— Esta bien, iré a despedirme, esperenme en el auto, ya vuelvo.


— Voy contigo — dijo Katsuki levantándose, caminando a mi lado hasta donde se encontraba Uraraka.


En cuento nos vio se acercó a nosotros, rodeandome a mi entre sus brazos con efusividad — ¡Me alegro mucho de que hayas venido! — sonrió, separándose del abrazo — Bakugou — dijo con amargura.


— Señora Iida — respondió con burla mi acompañante, sacando un gruñido de mi amiga. — Deku, te espero en el auto con tus padres, ahora si —


Claro. Era lógico que solo vino para poder decirle Señora en la cara.


Una vez solos Ochaco lanzó un pequeño chillido emocionada. — ¡Sabía que lo traerias!


— ¡Pequeña rata traiciónera! Pusiste esa entrada extra adrede — acusé ofendido.


— Oh vamos, no me lo agradezcas ahora, hazlo cuando al fin te cases con él —


Sonreí con pena — Sabes que aquí no se aprobó el matrimonio homosexual, Ochaco — pronuncie lentamente, sacándola de su burbuja.


— Oh...


Si. Oh...


— ¡Pero no hay problema! No es como que me preocupe ese hecho — dije, mintiendo descaradamente a mi mejor amiga el día de su boda — Cambiemos de tema. Les deseo lo mejor a ustedes dos, y la recepción estuvo muy linda


— Mamá se encargo de todo para que no me sobrecargara — admitió sonrojada —, pero gracias, Izuku


— Bien, me están esperando, lamento no quedarme a verte bailar con tu esposo, pero papá y mamá están agotados y Katsuki esta aun algo ebrio.


— Comprendo, no te preocupes, gracias por haber venido a este especial para mi


Nos abrazamos por última vez en la noche, luego de eso salí al estacionamiento y ubique mi auto, subiendo a este y encendiendo el motor


— ¿Cinturónes de seguridad listos? — pregunte por precaucion, recibiendo un asentimiento colectivo.


Sin más, arranque el auto, dejando primero a mis padres y despidiendome de ellos afectuosamente.


— Muy bien, Kacchan, ya te llevo a tu apartamento.


— Espera, quiero ir adelante — demandó, moviéndose en medio de los dos asientos hasta ubicarse en el del copiloto.


— ¿Ya?


— Sip — dijo, asintiendo cómo un niño pequeño.


Efecto del alcohol en su sistema.


Luego de veinte minutos de viaje llegamos, bajamos del auto y lo acompañe hasta la entrada de su apartamento, una vez allí nos detuvimos en lo que Katsuki encontraba la llave correspondiente a la puerta principal.


— Listo — aviso cuando logró encontrar la llave y abrir. Lo observe un momento, haciendo que el también me viera.


¿Porque yo no...?


— ¿Porque me miras así, tonto Deku? — exclamó.


— ¿Podrías olvidar lo que sucedió en el baño? Por favor...


Katsuki hizo gesto de estarse lo pensando, llenandome de ansiedad.


— No.


— ¿No...?


— No quiero — renego.


Frunci el ceño molesto.


— Kacchan...


— No se me da la gana olvidar que el imbecil que me gusta desde los dieciocho me confeso que le gustó... Simple — dijo con expresión serena.


Abrió los ojos en shock — Katsuki-


— Buenas Noches, Izuku~


Y con esas palabras me cerró la puerta en la cara.


¡No puede hacerme esto!


Ahora si voy a llorar, menuda vida me cargo.



Fin♡