Another Love | BKDK

Summary

"Izuku había sido el primer amigo de Katsuki, y también, su primer amor"

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

OS

«Ningún imperio se gobierna con lágrimas de mujer.


Sultán Suleyman.»


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Izuku había sido el primer amigo de Katsuki, él rubio siendo el principe heredero de los reyes había sido comprometido desde joven a él, un Omega de familia digna.


Habían sido grandes amigos cuando eran niños, buenos compañeros de estudio cuando empezó la formación para gobernar, locos enamorados cuando entraron a la adolescencia y ardientes amantes cuándo al fin se habían casado.


Su matrimonio era muy feliz y eran tomados como ejemplo del gran amor que debe tenerse cómo pareja.


Izuku también fue el primer amigo del pueblo, todo el mundo lo amaba gracias a su gentileza y amabilidad, era la conexión entre los burócratas y el pueblo.


Izuku no fue solo una reina; por supuesto, tampoco fue solo un amigo del pueblo y un gran esposo para el rey, sino que también fue un padre ejemplar, dió tres príncipes a la corona que llenaron el castillo de risas y voces.


Izuku era amado por todos, y su vida era feliz desde que había tenido memoria.


Al menos, hasta que la primera concubina apareció.


Ese día el rey se había comportado más dulce de lo habitual y él no se había quejado, y aunque le pareció extraño no pregunto nada, su trabajo como reina le mantenía al tanto de todo, y efectivamente termino siendo así, por eso cuando leyó la solicitud de una concubina para el rey lo único que pudo hacer fue tragarse las lágrimas y firmar.


Ese día por la noche; cuando firmó, el rey no llego a la cena y tampoco a sus aposentos, y desde ese momento sus días de martirio habían empezado.


La concubina era una mujer linda y agraciada, su cabello oscuro como la noche y sus ojos onix eran la perdición de cualquiera que la mirara, era bella y lo acepto con fatiga. Su olor era como el de la brisa marina por las noches, era atrayente y su voz era suave, y eso hechizo a más de uno en el castillo.


Por supuesto, sus encantos los utilizaba para esconder toda la maldad que poseía si corazón.


Sin embargo Izuku había hecho la vista gorda a todo eso, debía preocuparse por otras cosas, debía cuidar a sus hijos, quienes serían los herederos del reino algún día.


Mientras sus hijos tuvieran una vida buena asegurada, él no replicaría ni una palabra de lo que dijera el rey.


Sin embargo, todo había cambiado el día que uno de sus hijos había caído enfermo producto de un veneno que había sido puesto en la comida. Ese día había sido un martirio para Izuku el ver a uno de sus más grandes tesoros sufrir en cama, mientras el rey no hacia más que revolcarse con su concubina.


Y, en uno de esos días, entendió porque el rey no buscaba soluciones al atentado contra su propia sangre, y es que había escuchado de los labios de Katsuki cómo le juraba a su concubina que la haría la mayor de las reinas en todo el mundo después de deshacerse de él. Su corazón se había roto en mil pedazos ese día, mientras que él lloraba y se preocupaba por sus hijos, Katsuki, su compañero, planeaba la forma de quitarlo del camino para hacer a la concubina una reina.


Esa misma noche encargó a uno de los pocos trabajadores leales que estaban con él a traer veneno suficiente para cuatro personas y unos bocaditos junto al té, y después de detallar una carta de despedida para jugar con sus hijos una última vez.


Cuando el trabajador volvió, se despidió silenciosamente de quién siempre consideraría la reina legítima del castillo.


Izuku miro a sus hijos con pena, devoraban los dulces con sonrisas en sus labios y sus ojos brillantes. Silenciosamente, una lágrima rodó por su mejilla antes de servir el té.


Bebieron los cuatro de su respectiva taza y se abrazaron al terminar, era el fin de todo, él los había traído al mundo, y con él se irían.

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Al día siguiente, el rey se levantó extrañado ante el silencio que gobernaba el castillo, las risas y voces de sus príncipes no se oían cómo cada mañana, así que se levantó a inspeccionar en las habitaciones, encontrandolas vacías, con pesadez, camino hacia la habitación de Izuku, extrañado, observo cómo su madre salía de la habitación usando un vestido negro y teniendo los ojos llorosos.


La antigua reina lo miro débilmente.


“— ¿Que fue lo que hiciste, Katsuki?” él le observo sin entender, sin embargo, las palabras de su madre le helaron la sangre “— Izuku y los príncipes están muertos ”


El silencio invadió el pasillo, y en ese momento al fondo del pasillo se escuchó la voz de la concubina “— ¿Qué?”


La rubia sobre el hombro de su hijo a la concubina “— Esto es tu culpa.” afirmó, dirigiendo la mirada de regreso a su hijo “— Ustedes lo orillaron a esto, ustedes los mataron. Mi hijo, mis nietos, la sangre de ellos está en sus manos.”


“— Madre-”


“— ¡No tenías ningún maldito derecho, Katsuki!” vocifero “— No hay excusa que valga para ser el responsable de que esté desastre ocurriera”


“— ¿Porque nos culpas, que prueba tienes?” ante su reclamo, la mujer mayor saco la carta que Izuku había escrito y se la entrego.


“— Porque es cierto, y la prueba es esta” señaló, observando el rostro pasmado de su hijo el gran rey. “— Ahora ya no hay principes reales vivos, ni reina que pueda llenar el puesto que Izuku y los niños han dejado.”


“— Pero, madre, yo estoy embarazada, puedo dar principes y ocupar el sitio de la antigua reina ” dijo la concubina, dando un paso hacia adelante antes de ser detenida por Katsuki.


“— ¿Qué estupidez dices? ¿Y así te quieres volver reina?” la burla en la voz de la rubia era acompañado del dolor “— ¿Acaso no me oíste bien? No hay nadie que pueda llenar el lugar de Izuku ni de sus hijos,menos una sucia concubina cómo tú. Aunque Katsuki se casara contigo y le dieras el triple de hijos, nunca podrás llenar el sitio de quién estuvo antes de ti, y sobre todo, no cuentas con mi bendición, ni tú eres reina ante mis ojos, ni tus hijos son mis nietos, porque apartir de ahora yo no tengo ningún hijo.” finalizó, retirándose por el lado contrario de dónde estaban Katsuki y esa mujer.


Pocos días después se realizó la ceremonia para conmemorar la partida de los príncipes y la reina. Ese día, el cielo se nublo y lloro la muerte del Omega más dulce y puro, que había sido manchado por la traición y la muerte.


Ese día, se enterró a Izuku, la primera amiga del pueblo, y también, al primer amor de Katsuki.


Fin.