Feliz cumpleaños mi Capitán
Todos corren de un lado a otro, sin mirar siquiera a quien tropiezan o se llevan por delante, es muy común que lo hagan más cuando se está en estas fechas. Particularmente porque se trata de La navidad.
Todos en cuartel se emocionan más de lo normal, bueno en lo que a mí respecta.
No soy fanática de las celebraciones o fiestas donde hay mucho ruido y demasiadas personas, soy más de las que prefieren estar en un lugar silencioso, limpio y calmado.
Admito que no me gusta, pero de igual forma lo celebro, claro, obligada por los chicos, más que todo por Sasha.
Una de las cosas que se hace en esta ocasión y no me agrada es el obsequiar regalos, soy pésima para eso como a la misma vez me da pena y vergüenza, algo que se ocultar muy bien, más que todo mis nervios son en no saber si escogí correctamente el obsequio, gracias al cielo solo me ha tocado darle a Armin, Sasha y a otra cierta personita que no fue difícil saber que obsequiarle, pero que lo más complicado fue dárselo, me morí de la vergüenza, ese día me sentí como una niña pequeña.
Anteriormente tenía que hacerlo, ya en estos momentos no es obligatorio el dar, solo si es voluntariamente.
Recuerdo el año pasado como Jean me iba a dar una sorpresa con un obsequio de navidad, estaba todo sonrojado y nervioso, yo amablemente se lo recibi y al abrirlo me encontré con una linda pulsera y una caja de bombones de chocolates; totalmente vacia, de cierta forma sentí que se estaba burlando de mi, pero al ver mi rostro de desconcierto se asoma a ver y sus ojos se abren en su totalidad, se puso tan rojo de la vergüenza que parecía un tomate y lo siguiente que hizo fue tartamudear un "lo siento" para luego arrancarme la caja de las mano e irse corriendo.
Tiempo después supe que fue Sasha que se los comió, al no haber comido en todo el día por un castigo que le impusieron.
Camino por los pasillos del cuartel, solo faltan unas horas para anochecer y empiece la celebración, los pasillos están vacíos lo cual es extraño cuando hace unos momentos habían cadetes corriendo de un lado a otro.
— Ackerman — levanto la mirada y veo al capitán Levi justo en frente de mi.
Esta es la razón.
Tiene el ceño fruncido y lleva una taza de te en su mano. Realizó el saludo.
— A mi oficina — se da la vuelta y yo lo sigo.
Bueno es un alivio ya no tendré que buscarlo, ya frente a la puerta el es el primero en pasar y cuando pongo un pie adentro, la puerta se cierra de golpe y mi cuerpo es contraminado contra la puerta.
Joder eso dolió.
La respiración del capitán se mezcla con la mía al estar muy cerca de mi rostro hasta que esa distancia es cortarda y nuestro labios se unen un beso urgido, su lengua batalla con la mía, puedo sentir el sabor del té impregnado en su boca, sus dientes se encajan en mi labio inferior ocasionandome un dolor tolerable, sus manos se van directo a mi trasero y lo aprieta a su gusto, una corriente de calor recorre todo mi cuerpo, queriendo más de su toque ir más allá.
Nos separamos por falta de aire, el recarga su frente con la mía, nuestra respiración entrecortada aspirado aire del uno del otro.
— Dichoso los ojos que lo ven mi capitán — digo en un susurro en forma de broma.
— Tch, dejate de esa mierda, ¿dónde has estado? — se separa de mi y se sienta en su silla.
— Estuve buscandote por todo el cuartel Levi, no pensé que estuvieras aquí, creí que estarías fuera de todo el escándalo.— digo en modo de reproche.
— Resulta que estaba esperandote, no entiendo porque mierda tiene que hacer esto, todo por la culpa de la cuatro ojos, si no hubiera convencido a Erwin o si el dejará de ser un blandengue con ella. — tiene el ceño fruncido a más no poder.
— ¡Oh vamos!, no es primera vez que se celebra.
—Si, pero cada año termina peor y con mierda y suciedad por todos lados — dice malhumorado.
Bueno en eso sí tiene razón, el año pasado conni y Sasha casi se matan al montarse en los caballos cuando estaba totalmente ebrios.
— olvidando eso — me acerco a el y me siento sobre sus piernas, el me sostiene de la cintura para no caerme. Tomo su rostro impecable entre mis manos y lo beso.
Mi relación con el Capitán Levi cambio a Partir del regalo que le obsequie, no por el té importado que le di, sino por la sorpresa de que lo conociera tan bien, siempre lo veía con una taza de té, otros lo verían como algo normal, pero yo deduje que esa era su bebida favorita. A partir de ahí nos veíamos más a menudo, lo ayudaba en la oficina con todo el papeleo, otras veces compartíamos el té, es por esa razón que ahora es lo que más tomo, otras veces al entrenarme, durante todo eso nos tomamos el tiempo de conocernos y descubrimos que a pesar de nuestras peleas y malos ratos, eramos iguales con tanta cosas en común. Entendí y pude conocer a profundidad al soldado más fuerte de la legión, si, que es humano, que ama y siente.
En Ambos empezó a despertar un sentimiento que no sabíamos sobrellevar, pero que entre los dos nos ayudamos y descubrimos que habíamos empezado amar.
Para todos fue una sorpresa, el hacer nuestra relación pública o no fuimos nosotros si no hange la que lo esparcio por todo el cuartel al descubrirnos. Al final todos se emocionaron ante tal noticia.
Me separó de el mordiendo su labio inferior.
— Nos vemos en la noche, cariño. — me levanto y antes de salir me volteo a verlo, esquiva mi mirada al tener las mejillas rojas, sonrió y salgo de la oficina.
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Todos se encuentran en el lugar de la festejacion, a lo lejos veo a Sasha comiendo como si fuera un barril sin fondo, mientras Jean y Conni ya no pueden mantenerse en pie de lo ebrios que están, hange por otro lado está sobre una mesa bailando y el comandante Erwin trata de bajarla, al menos no está del todo ebrio, a Armin y Eren no los veo, seguramente se han ido con historia y Annie.
He llegado más tarde de lo que debería, todo por prepararle una sorpresa a Levi. Necesitaba tomar valor y mentalizarme, estoy que me muero de los nervios.
A lo lejos veo a mi capitán con un rostro que muestra todo el desagrado de estar aquí.
— Al fin llegas mocosa, ¿Porque demoraste? — se levanta me besa la mejilla y me habré una silla para sentarme justo al lado de El.
— Es que no sabía con que venir— eso también había sido un problema, decidí utilizar un vestido azul oscuro que se amoldeaba muy bien a mi figura, no era ni tan largo ni tan corto y era azul precisamente porque me recordaba a los ojos de El — ¿me veo bien? — pregunto esperando su aprobación.
Se acerca a mi rostro y me toma del mentón, se relame los labios ante lo que va decir.
— Te ves Preciosa mocosa, no por el vestido ni por lo que traes, sino porque eres Tú.— me besa.
Sus labios se acoplan a los míos y siento mis mejillas arder ante sus palabras, solo ocasiona que cada día lo ame más.
— ¡Que vivan los novios! — nos separamos del susto y Hange se parte de la risa como una maniática.
— ¿Que mierdas te pasa cuatro ojos? No tienes a quien molestar — Levi tiene el ceño fruncido, matando a Hange con la mirada.
— Le entran a beso de 3 — dice demasiado ebria y riéndose, Levi la mira con desagrado a punto de levantarse de su lugar.
— No se preocupen yo me la llevo — Erwin llega justo a tiempo y se la lleva a rastras gritando incoherencias por el camino. Levi suspira
— Como odio esto — me levanto y tomo su mano. El me mira con desconcierto.
— nos vamos, ahora.
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— !Mocosa, ¿¡que es lo que estás haciendo ahí adentro!? — me sobre salto al escuchar la voz masculina del otro lado de la puerta.
Llevo casi 30 minutos en el baño desde que llegamos, estoy demasiado nerviosa, hace ya 5 minutos que estoy lista, pero no tengo el valor me siento una cobarde al no poder salir y darle la cara.
Antes eso no era problema, siempre mostraba mi seguridad ante el, pero ahora, todo es diferente, no puedo explicarlo con exactitud, pero cada que me mira fijamente, cada que me habla bonito de repente, me ha blandeado ante El, asi como el conmigo.
Nunca hice esto, solo espero hacerlo bien y que principalmente le guste la sorpresa. Ya Queda poco para que sea medianoche.
— ¡Cubrete lo ojos! — le gritó y Escucho un tch del otro lado. Suspiro y exhalo. Me veo por última vez en el espejo y dispongo a salir.
Abro la puerta y encuentro al causante de mis nervios, me detengo delante de él quien se encuentra sentado en la cama apoyandose en sus manos con los ojos cerrados y escaneo su cuerpo a través de la camisa, su pantalón de dormir hasta su cabello negro como la noche, definitivamente este hombre me calienta con solo verlo.
— Deja de comerme con la mirada, puedo sentirla recorridome mocosa. — dice sacandone de mi trace.
— P-puedes a-abrilos — cuando lo hace bajo mi mirada, no puedo verlo, siento mi cara arder.
— Q-Que...
— ¿No te gusta? — pregunto tímida y que el se quede callado no ayuda en nada.
Presa de la vergüenza me acerco y sin previo aviso me abro de piernas, me subo sobre sobre las suyas, su cuerpo se tensa al principio para luego relajarse.
— Vaya que eres una caja de sorpresas o el regalo más alucinante— al fin habla, nuestras narices rozan y nuestra respiración choca, no aguantado más me abalanzó a su boca, esos finos y suaves labios tan apetecibles que me embriagan a querer más.
Una de sus manos se ubica en mi nuca sosteniendome del cabello mientras la otra se sitúa en la parte baja de mi espalda, para mantener mi cuerpo pegado al suyo. Siento que me falta el aire, no puedo respirar y no puedo escapar de su agarre hasta que me suelta y exhalo aire.
Empieza a repartir besos por mis hombros, cuello y rostro, mi piel se calienta y la puntilla de mis senos se eriza haciendose marcar a través de mi vestido navideño.
Si esa era la sorpresa.
Usar un vestido sexi y bonito adaptado a la ocasión. Su cumpleaños.
Sus manos poco a poco me quitan el vestido, besa y muerde con suavidad la puntilla de mis senos, mientras las mías desabotonan los botones de su camisa, palpó su piel blanca y suave, sus músculos duros y bien formados hacen de este hombre una exquisites, una que solo yo disfruto.
Nuestros cuerpos desnudos envueltos en una capa de sudor, me voltea acostandome, ubicándose entre mis piernas, puedo sentir la dureza de su miembro rozar con mi entrepierna, que está totalmente mojada de la excitación.
Mi respiración se entrecorta y jadeo cuando empieza simular embestidas sin si quiera entrar ,está jodiendome, está jugando con mi excitación. Simplemente roza y mi paciencia se está llendo a la mierda.
— ¡Joderr, Ya basta, no juegues conmigo! — le gritó en un susurro.
— Calma bestia, el que espera tiene su recompensa. — se agarra su miembro —¿Lo quieres? — me golpea con la punta en mi clítoris ocasionando que todo mi cuerpo se contraiga, lo agarro del cabello con desesperación para atraerlo a mi.
— ¡Sii, sii Joder, quiero todo del soldado más fuerte de la humanidad¡— le digo en su oído
Mi gritó es callado por sus labios, cuando entra en mi de una sola embestida se detiene cuando el dolor se hace presente, nunca me acostumbrare a su tamaño.
Lo que le faltó de estatura lo tiene entre las piernas.
Pasan unos segundos y Muevo mis caderas para indicarle que puede moverse, empieza a entrar y salir sus embestidas son duras y rápidas, pero quiero más, que pierda el razonamiento, que se pierda en mi.
— L-evi
— ¿Que quieres amor?
— Q-quiero... Más fuerte. — susurro
— No te escucho cariño. — cuento los números para encontrar la paciencia que necesito, esto es lo bueno de follar, se le sale lo romántico y a la misma vez las ganas de joderme.
Cierro mis piernas alrededor de su cadera, presionando más nuestros sexos, el gruñe ante esa acción y enredó entre mis dedos los mechones de su cabello azabache.
— ¡Quiero que el capitán me joda!— le digo con una sonrisa y con toda la seguridad de mi ser.
Medio sonríe y de entre sus hermosos ojos azules surge un brillo particular, uno que aparece cuando algo le fascina.
De un momento a otro sus embestidas son brutales, no hay delicadeza, no hay suavidad, justo lo que quiero, junto lo que pedí. Levi es todo lo que necesito.
El rechinar de la cama se une a nuestros jadeos y gruñidos, una melodía que disfrutaría toda mi vida.
— Eres jodidamente Hermosa — dice entre jadeos, su cabello se pegan a su frente debido al sudor, sus mejillas están rojas por la excitación y sus gemidos, me dan un retrato perfecto que amaría plasmar en una pintura.
Clavo mis uñas en su espalda, rasguño su piel al sentir el orgasmo formándose en lo más profundo de mi, uno desgarrador, uno letal, uno que acabará con mi cordura.
Nuestros cuerpos cubiertos por el sudor, nuestros labios en un beso urgido, sus manos entrelazadas con la mías, nuestra respiración entrecortada.
Nuestro corazón en uno solo, aquí es donde pertenezco.
Mi cuerpo tiembla cuando llegó a las puertas del cielo, siento como un líquido recorre mi entrada y se que Levi se ha corrido.
Mi cuerpo tiene pos espasmo debido al orgasmo, seguimos en la misma posición, sin mover un músculo tratando de respirar con normalidad.
Nuestras manos entrelazadas y nuestras narices rozando.
— Feliz cumpleaños, Mi Capitán. — abro los ojos y le sonrió, Sus ojos brillan tal malditamente hermosos, me mira fijamente, como si fuera lo más precioso de este mundo. Apoya su cabeza entre mis senos y yo acarició su cabello azabache. Su respiración va al compás de la mía.
— Tu, eres el mejor regalo que puedo tener mocosa.
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Hi, lo hice! Pensé que no podría. Pero wuala!!
Quiero decirles que es mi primera vez intentando escribir este tipo de escenas lemons, soy novata en lo que esto respecta.
Gracias por su apoyo, dejen en los comentarios que les pareció.
Créditos de la imagen. Twitter: milkcookie1Lx