Capitulo 1
No habia nada más que le gustara a la pequeña Bennett que disfrutar de la piscina en su casa con un batido de mango.
Pero aquel día Cleo le había pedido que fuera con ella a ver el entrenamiento de emma, por ende se encontraba en las gradas de aquella piscina que utilizaban las personas del equipo de natación.
A simple vista se percibía que la rubia adoraba el deporte, lo practicaba desde siempre y era muy buena en eso.
- ¡Genial! Dos segundos menos que mi record.
La castaña fue hasta donde sus amigas, escuchando a Cleo felicitar a la rubia.
- Si sigues así, emma, estoy segura de que lograrás llegar a las regionales.
Emma continuo con su entrenamiento, Cleo le dió el cronómetro a Alabama.
- voy a casa, Al. Nos vemos luego.
- Nos vemos, Cleo.
...
El entrenamiento había acabo y ambas chicas se dirigían a tomar algo al cyber café, cuando vieron a Cleo junto a otra rubia en una barca pequeña.
- ¡Oigan, chicas! ¿Quieren dar una vuelta?
- ¿Tienes permiso?
- ¿Eres mi mamá?
Alabama se acercó a ellas, viendo con atención el transporte.
- No puede ser. ¿Es el bote de mi hermano?- Preguntó incrédula, subiendo sus lentes de sol.
Cleo cruzó mirada con Rikki, después de todo le habían quitado el barco a su hermano.
- Bueno, Zane me engaño diciendo que si lograba que funcionará me lo podría quedar y...
La castaña levantó su mano indicándole que parará de hablar.
- Es increíble que pudieran hacer eso. Zane lo cuida como a un bebé. Lo siento, emma, yo iré con ellas.
...
Lo habían pasado bien en el barco de Zane, todo hasta que Rikki fue mar adentro y se acabó el combustible.
Emma y Rikki discutían debido a como regresarían y la castaña comenzaba a hartarse de ellas.
- ¿Quieren remar hasta esa isla?- preguntó Rikki.
Todas vieron la isla Mako y volvió su vista a la rubia.
- ¿La isla Mako? Olvídalo. - se burló emma.
- Nadie va ahí. Está rodeada de tiburones y arrecifes y manglares.- advirtió la morena.
Alabama tomó los remos a un costado y paso uno a cada rubia.
- Está rodeada de todo eso, pero no podemos quedarnos aqui a esperar que nos busquen.- las tres se miraron entre si para volver la vista a la castaña.- ¿Que esperan? Remen.
Rikki y Emma comenzaron a remar hacia la isla, y Cleo veía a Alabama recostarse al borde del barquito, acomodando una vez más sus lentes de sol.
...
Una vez en la isla, Emma intentó llamar a alguna persona para que fuesen en su ayuda, más no había señal, lo que las llevó a adentrarse en la selva.
Cleo resbaló tratando de cruzar un pequeño risco, llevando así a qué las demás también entrarán en el.
Cuando Alabama quiso bajar, tropezó con roca y al llegar abajo chocó contra Rikki.
- ¿Cleo, estás bien? - se acercó a la morena.
- Solo me doble el tobillo.
- Está bien, ven aqui.- Al tomó sus brazos y la levantó.- Deberíamos buscar una salida, vayamos más adentro.
Al interior de la cueva había una especie de piscina, sobre esta se podía ver el cono del volcán.
- Wow, esto es como el cono de un volcán.- Expresó Rikki.
- No va a hacer erupción, ¿O si?- cuestionó la morena con temor.
- no lo ha hecho en veinte mil años, no hay peligro estás a salvo. - la tranquilizó Emma.
- Bueno, creo que alguna de nosotras debería ver si tiene salida del otro lado.- La castaña caminó hasta la orilla se asomó al final del estanque.- y creo que todas sabemos a quien me refiero.
Emma sintió la mirada de todas sobre ella.
- Está bien. Tiene marcas de marea el nivel de agua sube y baja. Podría haber una salida.- acto seguido, saltó al agua y desapareció entre esta.
...
El tiempo pasaba y no había señales de la rubia.
- ¡Emma! ¡Emma!
- Relajate, espera unos minutos.- habló Rikki.
Al volteó a ver a la morena, sabía el temor de esta hacia el mar, pero en caso de que hubiese una salida, nadar era su única opción.
- Si Emma encontró una salida por ahí.- Señaló el agua.- deberás nadar, Cleo.
- No, ni hablar.
- Cleo, descuida. Te ayudare ¿Está bien?
De pronto la rubia emergió del agua, se veía contenta.
- Acerté, en veinte segundos llegaremos al arrecife, está ahí es grande y cabemos todas.- notificó.
- ¿Pasar por ahí? Olvídalo.
- vamos, Cleo, no hay otra salida. Tú puedes hacerlo. - Rikki comenzó a desatar las trenzas de sus zapatos.
- No puedo. Además, no se nadar.
- Todo saldrá bien.- trató de animarla Emma.
- ¿Y tú cómo lo sabes?
- Cleo, descuida.- intervino la castaña.- te dije que ayudaría, es lo que haré. Si vas conmigo me aseguraré de que salgas antes di es posible.
Cuando Cleo tomó la mano de Alabama y pudo entrar al agua, la luna se posó sobre el estanque, el agua comenzó a hacer espuma y pequeñas burbujas volaban sobre ellas.
- Bueno esto si que es raro, pero sigamos.
La castaña tomó fuerte de la mano a Cleo y tomando aire muy profundo por fin se sumergieron, pasar por el arrecife fue fácil, a pesar del miedo de Cleo lograron llegar al otro lado.
- Eso estuvo bien, Cleo. - la felicitó la castaña.
De pronto una luz las cegó, la guardia marítima había pedido que subieran al barco.
- Papá va a matarme.- murmuró Al mientras nadaban hacia este.
...
La mañana siguiente, Al había decidido que tendría una tarde de bronceado, Zane había salido con sus amigos y todas las chicas que por alguna razón estaban detrás de él y su padre estaba trabajando.
Cuando decidió que tuvo demasiado tiempo al sol caminó hasta la piscina e ingresó en esta.
Nadó un poco y segundos después sintió como si ya no tuviese piernas, en su lugar sentía una inmensa carga en estas.
Llegó como pudo hasta las escaleras de la piscina y se arrastró hasta afuera.
Un cola naranja y pesada estaba ahora en lugar de piernas.
No podía salir de la impresión y el shock del momento. Esto definitivamente debía hablarlo con las chicas.
...
Ahora estaban todas discutiendo lo sucedido en casa de Cleo. Al parecer la morena se estaba bañando cuando está cola apareció, Emma estaba nadando en la playa y Rikki fue salpicada por un aspersor.
- Era anaranjada y estaba llena de escamas.
- apenas toqué el agua.
- ¡Por un segundo yo fui agua!
- yo fui un pez.
- yo entre a la piscina y apareció de repente.
- ¿Que está pasando? Eso es lo que quiero saber. ¿Hay alguien más aqui?
- no, papá está trabajando y mi mamá y mi hermana fueron de compras.- aclaró Cleo.
- Está bien, enfoquemos nos.- habló Al.- ¿Que nos pasó?
- Veras diez segundos después de tocar el agua nos salen esas...- comenzó Rikki.
- y desaparecen al secarnos.- le siguió Cleo.- A ustedes les pasó lo mismo, ¿No? Y las colas son como de...
- iguales a...
- parecemos unas sirenas.- concluyó Rikki con emoción.
- Ya te dije, no me hace gracia. Las sirenas no existen.- regañó Emma.
- si no existen, ¿como explicarás lo que pasó?- interrogó Al.
La puerta de la casa fue tocada.
- Oh no, es Lewis, olvide que hoy venía a ayudarme con biología.
- ¡Cleo! ¡Cle... Oh.- Lewis vio a las chicas y luego a su reloj.- ¿Me equivoqué de hora? Oh, Alabama, Hola.- Sonrió a la castaña.
- Hola, lewis.- contestó con una sonrisa.
- Ah, no, era a las nueve, pero surgió un imprevisto, lo siento.
- ¿Con que?
- Es algo muy importante. Pero no tanto que puedas saberlo.- Cleo lo tomó del hombro y lo guío de vuelta a la puerta.- otro día mejor.
- oh, está bien entonces.
- Lewis, tu eres listo. ¿Acaso sabes algo de sirenas? - las chicas se miraron entre si con los ojos bien abiertos.
- No, no mucho.
- oh, está bien. disculpa, adiós.
- Oh, si, claro. ¡Adiós, Alabama!- agitó la mano en el aire. Recibiendo la misma acción de la castaña.
Cuando Cleo volvió con las chicas, estaban de pie esperándola.
>> ¿Que?
- ¿Lewis, sabes algo de sirenas? ¿Estás loca? - imitó Rikki.
- Cleo, esto es algo muy serio, si alguien lo descubre estaremos en un buen lío.
- O quizás...
- Mira lo que nos pasó fue muy extraño, no sabemos cómo y mucho menos porque.
- Escuchen, estoy segura de que Cleo no lo hizo con malas intenciones.- Alabama caminó hasta la Lorena y puso una mano en su hombro.- solo quería saber si Lewis tenía información sobre esto, nos vendría bien saber algo.
...
Tras una idea de Rikki, fueron al mar a tratar de entender más acerca de lo sucedido.
Pero una vez en la orilla y con el agua tocando su piel, volvieron a aparecer estás colas grandes y naranjas.
Así que sin desaprovechar la ocasión, disfrutaron de un rato bajo las aguas y junto a los peces y delfines del lugar.
Por otro lado, en el cyber café, Cleo se encontró a Lewis investigando sobre las sirenas.
- ¿Lewis, que estás haciendo?
- Oh, bueno tú me preguntaste y estoy investigando. Si el tema les interesa a Alabama y a tí podría ayudarlas con eso.
- Eres muy amable, pero no tenías que hacerlo.
- Lo sé, pero tengo demasiado tiempo libre, y no me molesta hacer esto por Alabama. Ah, mira encontré algo muy interesante.
Una vez que salieron del establecimiento, Lewis habló con Cleo lo que había descubierto.
- Las leyendas de sirenas exiten hace más de tres mil años.
- y ¿La gente las creía?
- si, a veces las sirenas anunciaban buena suerte, y otras problemas.
- ¿Que clase de problemas?
De pronto, Zane apareció en una moto, sin duda no muy contento.
- solo ignóralo, volvamos adentro.- Cleo quiso evitar a Zane, pero este paso en medio de ambos.
- ¿Los asuste?
- dime que quieres, Zane.
- A mi padre no le gustó que la policia marítima llamara a la puerta. Mucho menos después escuchar que Alabama estuvo con ustedes cuando las encontraron.
- no debiste decirme que me quedara en el zodiac.
- a mi no me gusta que me gusta que me hagan quedar mal, Cleo, y menos si lo hace una nena como tú.
- ¿No quieres quedar mal con tu padre? Parece que le tienes miedo.- la defendió el rubio.
Cleo dejo de prestar atención a la disputa entre ambos chicos, un hidrante que estaba cerca explotó de repente y mando lejos a Zane. Cleo no podía creer lo que pasaba, mientras el rubio estaba viendo todo asombrado ella corrió a casa de Emma.
Si ser sirenas era algo nuevo y extraño, descubrir que tenían poderes era totalmente una locura. Cleo manipulaba el agua, Emma la congelaba y las dos chicas restantes no sabían si tenían uno.
Al final del día, todas llegaron al acuerdo de que debían mantener en secreto lo de ser sirenas.