Customize readability
Aa

NEKO CORPORATION | | JONGSANG

Summary

Choi Jongho es un joven de cabello rojizo y ojos marrones, Ć©l vive una vida totalmente normal hasta que un pequeƱo niƱo-gato toca a su puerta pidiĆ©ndole alimento. Este niƱo resultarĆ” ser uno de los experimentos de una organización llamada Neko Corporation, que fue destruida hacĆ­a muchĆ­simos aƱos, o eso es lo que se pensaba. Por otro lado, uno de los mejores amigos de Jongho, Seonghwa, un chico de ojos negros y cabello oscuro vivirĆ” la aventura de su vida al defender y encargarse de un niƱo-gato de cabello bicolor llamado Hongjoong. Los problemas comienzan cuando Jongho descubre que el dueƱo del felino lo estĆ” buscando, generando asĆ­ una serie de acontecimientos desafortunados que pondrĆ”n en peligro a este grupo de amigos. ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ─ׂ─ׅ Adaptación autorizada por @JustBromance de la plataforma Wattpad, muchas gracias por permitirme adaptarla ā„

Status
Complete
Chapters
43
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Ya era como la sĆ©ptima... Octava, quizĆ”s novena puerta que tocaba y tal vez tambiĆ©n Ć©sta se la tirarĆ­an en la cara, sin importarles que golpearan su pequeƱa y frĆ”gil nariz. Siendo sincero consigo mismo, deberĆ­a haber entendido hace rato que nadie lo querrĆ­a en su casa, pero su estómago rugĆ­a, hacĆ­a soniditos a los que estaba un poco acostumbrado, aunque ahora eran mucho mĆ”s fuertes. Un vaso de leche, un pan, jugo, lo que lo sea, lo que tengan para comer ayudarĆ­a a que ese pobre gatito no se muriera de hambre. Yeosang sacaba la lengua, pasĆ”ndola por sus labios secos mientras acariciaba su vientre, tratando de calmarlo un poco. Tocó de nuevo otra de las puertas, esperando a una seƱora amargada que de seguro le dirĆ­a algĆŗn insulto como lo deforme que es por esas raras orejas y esa esponjosa cola meneando la punta de un lado a otro. Estaba cansado, aburrido y sentĆ­a que sus ojos se llenaban de lĆ”grimas, mas no podĆ­a llorar. Ɖl tenĆ­a una teorĆ­a, si dejaba que el agua de sus ojos saliera, tendrĆ­a mĆ”s sed ĀæVerdad que era muy listo? Lo pensó solito y se alabó con lindos halagos mentales por como quince minutos.

Esperó, esperó, y al fin abrieron. Lo que Yeosang no sabía, era como su mundo daría un giro de ciento ochenta grados a causa del muchacho de cabello rojizo y ojos achocolatados que ahora lo miraba con curiosidad y una pisca de pena.


Estaba aburrido, cambiando de canal en canal, ya habiendo pasado como tres veces por todos los de su paquete de cable y seguía ahí. Maldecía el momento en que había pedido un mes de vacaciones en su trabajo, según Seonghwa era bueno que se desestrese tome aire cerca, Jongho tenía apenas veinte años y desde sus dieciocho que no pedía vacaciones; las merecía. Sí, las merecía, pero ¿En qué demonios gastaría todo su tiempo? Nada bueno en la televisión y aunque quería al raro de su mejor amigo, verlo unas cuantas horas en la tarde no ayudaba con las otras mÔs de diez horas en las que se aburría completamente. Tampoco podía dormir, tenía miedo de alterar su horario de sueño, así que con dormirse a las doce y despertar a las nueve era mÔs que suficiente para su persona.

De repente, para su suerte, escuchó el timbre, quizĆ”s al antes mencionado se le habĆ­a ocurrido visitarlo mĆ”s temprano. Genial, pensó, ya que se estaba resignando a ver otra vez el especial de todas las pelĆ­culas de CrepĆŗsculo. Se levantó con pesadez, peinando un poco su cabello por si llegaba a no ser Seonghwa y sin pensar mucho, abrió la puerta, sorprendido con lo que encontró del otro lado de esta. A una muy temprana edad, Jongho vivĆ­a con sus padres aĆŗn, recordaba todas sus noches el estar sentado junto a ellos y sus hermanitas pequeƱas, cenando. La tĆ­pica comida de familiar, esas charlas de ā€œĀæQuĆ© novedades en el trabajo?ā€ y las respuestas de ā€œNada nuevo ĀæA ustedes como les fue en el colegio?ā€ Todo eso, la tĆ­pica rutina; pero lo que mĆ”s recordaba de dicha edad, de esos aƱos dos mil doce o dos mil trece, era cuando se sentaba en una de las sillas de la mesa que daba directa vista a la televisión, y empezaba el noticiero, informando sobre el caso de moda en ese momento, esas noticias mundiales de niƱos que tenĆ­an detalles felinos. Siempre le dio curiosidad, incluso con sus cortos siete aƱos su madre fue muy directa con el tema y su curiosidad solo aumentó. De hecho, hasta hizo su reporte final de literatura con su opinión sobre dicho tema.

Y ahora, volviendo a la actualidad, tenía a uno de esas prostitutas en la puerta de su casa. ¿Qué edad tendría aquel niño? ¿Quince o dieciséis? ¿Quince? MÔs de dieciséis no podía, simplemente no. Era un pequeño que lo miraba hacia arriba, de mÔs o menos un metro con cincuenta y algo, delgado, de piel pÔlida, ojos verdes esmeralda muy grandes, pero cansados, del mismo modo que unas hermosas oscuras revueltas y despeinadas ondas , quizÔs mÔs de lo permitido en un cabello ondulado. Podía observar claramente el miedo en los ojos de ese pequeño, la duda, y el modo como su labio inferior temblaba, quién sabía si por el frío o por la incertidumbre, esperando una respuesta coherente de Jongho, un movimiento de cabeza, una palabra o algo, lo que sea.

—Meow —dijo el menor.

Y en ese instante, algo en el corazón de Jongho hizo una especie de clic, porque fue el maullido de aquel niño lo que faltaba para perderse entre tanta ternura, tanta inocencia, tantas ganas de abrazar al gatito que seguía parado en la puerta de su casa.

— ĀæQuieres pasar?

Fue lo primero que se le ocurrió decir, y lo siguiente que vio fueron las orejas algo sucias del pequeño moverse, quizÔs trataba de procesar lo que Jongho le había dicho. No faltó mucho para que el pequeño entrara en su casa y esa nueva historia comenzara. Lo primero que hizo el minino fue caminar hasta el sofÔ de Jongho y subirse a este, encogiendo sus piernas y abrazÔndolas, observando también cada rincón de la gran casa, aunque para Jongho era una simple vivienda cualquiera, era grande para Yeosang, mucho mÔs grande que los callejones donde llevaba durmiendo los últimos días y mÔs que la celda donde vivía antes de eso.

Después de unos segundos, de nuevo, sus miradas se conectaron, Jongho se había perdido observando cada acción del pequeño gatito, la punta de su cola se movía sin detenerse, no descansaba en ningún momento, incluso al mayor se le ocurrió que desearía agarrarla y detenerla. Eso sonaba divertido ¿Cómo reaccionaría el gatito si le agarraban la cola? ¿Cómo los gatos reales? ¿Se enojaría y arañaría el rostro de Jongho igual que ese gato gris al que le jaló la cola a sus cinco años?

Negó con la cabeza, tratando de dejar de divagar, era un experto en hacer eso, sin embargo debía volver a la realidad, el pequeño tenía hambre, de eso no cabía duda, así que con cuidado de no hacer ningún movimiento brusco, se sentó a su lado, mirando a Yeosang con una pequeña sonrisa, intentando transmitirle confianza.

—Hey ĀæCómo te llamas? —preguntó despuĆ©s de unos segundos. El gatito lo miró y quizĆ”s pensó un poco, separando sus labios un par de veces, volviĆ©ndolos a juntar sin decir nada aĆŗn, al parecer es del tipo que no sabe hablar, pensó Jongho, mientras esperaba impaciente alguna seƱal o algo que le indicara como se llamaba ese niƱo.

— Yeo... —Lo vio claramente, aquel gatito abrió sus labios y por raro que parezca, a pesar de su corta aparente edad, tenĆ­a una voz un poco mĆ”s ronca de lo que pensaba, mĆ”s que cuando maulló en la entrada; sin embargo, igual de encantadora o incluso mĆ”s, porque tal vez y solo tal vez, Jongho sintió su piel erizarse al escuchar al pequeƱo.

— Y-yeo... —repitió, gruƱendo un poco— sang...

— ĀæYeo...sang? ĀæYeosang? —habló rĆ”pidamente Jongho, siguiendo al chico de ojos verdes. Sintió de nuevo esa opresión en su corazón cuando el pequeƱo afirmó con la cabeza, moviĆ©ndose un poco en su lugar, batiendo sus felinas orejas y asintiendo de nuevo, ahora rĆ”pida e irregularmente.

— Ā”Yeosang! —Dijo el niƱo— Ā”Yeosang! Ā”Yeosang! Ā”Yeosang!

La sonrisa de Jongho que siguió después de eso, fue sin lugar a dudas, una de las mÔs sinceras que había mostrado en lo que llevaba de vida ¿Cómo podía ese gatito emocionarse tanto solo por haber dicho una palabra? Estaba claro que no sabía hablar pero ¿A qué grado llevaba su inocencia que su nombre era digno de emoción?

—Bueno, Yeosang —dijo, ahogando una risita en su garganta, no querĆ­a que Ć©l pensara que se estaba burlando, realmente no podĆ­a burlarse de lo mĆ”s tierno que habĆ­a visto en su vida.

—¿Quieres algo de comer? ĀæHamburguesa? ĀæCarne? ĀæLeche? ĀæPan?

El cambio en las expresiones de Yeosang fue lo que sí logró hacerlo reír. Como por ejemplo, cuando mencionó lo de comer, el pequeño volvió a la acción de asentir frenéticamente con la cabeza, mientras que cuando dijo hamburguesas, Yeosang negó; al mencionar carne, no cambió de expresión, pero cuando dijo leche, los ojitos verdes se iluminaron como la esmeralda mÔs brillante de todas y bueno, pan ni al caso, no mostró ningún efecto.

—Leche entonces —afirmó con la misma sonrisa, levantĆ”ndose del sofĆ” y caminando a paso algo rĆ”pido hacĆ­a la cocina.

La verdad, si se permitía ser sincero consigo mismo, esa situación le estaba trayendo algo de emoción a su vida, así que bienvenido sea Yeosang, que se quede cuanto tiempo desee, porque al menos ahora tendría un poco de compañía de alguien que no sea Seonghwa y solo le hable de chicas aun sabiendo que Jongho era gay y en el momento, no tenía intención alguna de enamorarse, menos de soportar escuchar las aventuras de su bisexual amigo. Regresó después de unos minutos con el vaso y la leche tibia, sentÔndose otra vez al lado de Yeosang. Sonrío al ver la feliz mirada del pequeño una vez aceptó el vaso y lo agarró con las dos manos. Pero lo siguiente que sucedió, no pasó por ningún rincón de la mente de Jongho.

Para Yeosang existĆ­an cosas que eran normales, y otras que no. En lugar de dónde venĆ­a, le habĆ­an enseƱado muchas de esas, como las formas de agradecer a una persona si hacĆ­a algo bueno por Ć©l ĀæQuĆ© iba a saber el pequeƱo Yeosang que eso no se hacĆ­a con todos sino solo con la persona que lo compraba? Ɖl quizĆ”s no habĆ­a prestado atención a la siguiente parte de la lección, pero lo hecho, hecho estaba. Ahora, sin previo aviso, se acercó al rostro de Jongho con sumo cuidado de no botar nada de la leche, no querĆ­a que Jongho lo golpee por ser tonto, solo deseaba demostrarle cuanto le agradecĆ­a por hacer algo que ninguna persona, casas mĆ”s abajo, habĆ­a aceptado hacer. Yeosang terminó de cortar la distancia entre ellos y unió sus labios con los del mayor. No fue un beso rudo, ni profundo, mucho menos con gran cantidad de sentimientos, simplemente un choque de sus labios, en donde el mayor tuvo la oportunidad de sentir el delicioso sabor dulce que dejó el primer sorbo de leche en esos algo gruesos pero suaves labios.

Después de unos segundos, de nuevo, sus miradas se conectaron, Jongho se había perdido observando cada acción del pequeño gatito, la punta de su cola se movía sin detenerse, no descansaba en ningún momento, incluso al mayor se le ocurrió que desearía agarrarla y detenerla. Eso sonaba divertido ¿Cómo reaccionaría el gatito si le agarraban la cola? ¿Cómo los gatos reales? ¿Se enojaría y arañaría el rostro de Jongho igual que ese gato gris al que le jaló la cola a sus cinco años?

Negó con la cabeza, tratando de dejar de divagar, era un experto en hacer eso, sin embargo debía volver a la realidad, el pequeño tenía hambre, de eso no cabía duda, así que con cuidado de no hacer ningún movimiento brusco, se sentó a su lado, mirando a Yeosang con una pequeña sonrisa, intentando transmitirle confianza.

—Hey ĀæCómo te llamas? —preguntó despuĆ©s de unos segundos. El gatito lo miró y quizĆ”s pensó un poco, separando sus labios un par de veces, volviĆ©ndolos a juntar sin decir nada aĆŗn, al parecer es del tipo que no sabe hablar, pensó Jongho, mientras esperaba impaciente alguna seƱal o algo que le indicara como se llamaba ese niƱo.

— Yeo... —Lo vio claramente, aquel gatito abrió sus labios y por raro que parezca, a pesar de su corta aparente edad, tenĆ­a una voz un poco mĆ”s ronca de lo que pensaba, mĆ”s que cuando maulló en la entrada; sin embargo, igual de encantadora o incluso mĆ”s, porque tal vez y solo tal vez, Jongho sintió su piel erizarse al escuchar al pequeƱo.

— Y-yeo... —repitió, gruƱendo un poco— sang...

— ĀæYeo...sang? ĀæYeosang? —habló rĆ”pidamente Jongho, siguiendo al chico de ojos verdes. Sintió de nuevo esa opresión en su corazón cuando el pequeƱo afirmó con la cabeza, moviĆ©ndose un poco en su lugar, batiendo sus felinas orejas y asintiendo de nuevo, ahora rĆ”pida e irregularmente.

— Ā”Yeosang! —Dijo el niƱo— Ā”Yeosang! Ā”Yeosang! Ā”Yeosang!

La sonrisa de Jongho que siguió después de eso, fue sin lugar a dudas, una de las mÔs sinceras que había mostrado en lo que llevaba de vida ¿Cómo podía ese gatito emocionarse tanto solo por haber dicho una palabra? Estaba claro que no sabía hablar pero ¿A qué grado llevaba su inocencia que su nombre era digno de emoción?

—Bueno, Yeosang —dijo, ahogando una risita en su garganta, no querĆ­a que Ć©l pensara que se estaba burlando, realmente no podĆ­a burlarse de lo mĆ”s tierno que habĆ­a visto en su vida.

—¿Quieres algo de comer? ĀæHamburguesa? ĀæCarne? ĀæLeche? ĀæPan?

El cambio en las expresiones de Yeosang fue lo que sí logró hacerlo reír. Como por ejemplo, cuando mencionó lo de comer, el pequeño volvió a la acción de asentir frenéticamente con la cabeza, mientras que cuando dijo hamburguesas, Yeosang negó; al mencionar carne, no cambió de expresión, pero cuando dijo leche, los ojitos verdes se iluminaron como la esmeralda mÔs brillante de todas y bueno, pan ni al caso, no mostró ningún efecto.

—Leche entonces —afirmó con la misma sonrisa, levantĆ”ndose del sofĆ” y caminando a paso algo rĆ”pido hacĆ­a la cocina.

La verdad, si se permitía ser sincero consigo mismo, esa situación le estaba trayendo algo de emoción a su vida, así que bienvenido sea Yeosang, que se quede cuanto tiempo desee, porque al menos ahora tendría un poco de compañía de alguien que no sea Seonghwa y solo le hable de chicas aun sabiendo que Jongho era gay y en el momento, no tenía intención alguna de enamorarse, menos de soportar escuchar las aventuras de su bisexual amigo. Regresó después de unos minutos con el vaso y la leche tibia, sentÔndose otra vez al lado de Yeosang. Sonrío al ver la feliz mirada del pequeño una vez aceptó el vaso y lo agarró con las dos manos. Pero lo siguiente que sucedió, no pasó por ningún rincón de la mente de Jongho.

Para Yeosang existĆ­an cosas que eran normales, y otras que no. En lugar de dónde venĆ­a, le habĆ­an enseƱado muchas de esas, como las formas de agradecer a una persona si hacĆ­a algo bueno por Ć©l ĀæQuĆ© iba a saber el pequeƱo Yeosang que eso no se hacĆ­a con todos sino solo con la persona que lo compraba? Ɖl quizĆ”s no habĆ­a prestado atención a la siguiente parte de la lección, pero lo hecho, hecho estaba. Ahora, sin previo aviso, se acercó al rostro de Jongho con sumo cuidado de no botar nada de la leche, no querĆ­a que Jongho lo golpee por ser tonto, solo deseaba demostrarle cuanto le agradecĆ­a por hacer algo que ninguna persona, casas mĆ”s abajo, habĆ­a aceptado hacer. Yeosang terminó de cortar la distancia entre ellos y unió sus labios con los del mayor. No fue un beso rudo, ni profundo, mucho menos con gran cantidad de sentimientos, simplemente un choque de sus labios, en donde el mayor tuvo la oportunidad de sentir el delicioso sabor dulce que dejó el primer sorbo de leche en esos algo gruesos pero suaves labios.

Después un maullido, ya tenía a Yeosang sentado sobre sus piernas, tomando tranquilamente el contenido del vaso, con sus orejitas peludas bien alzadas y su cola estirada por lo que quedaba de sofÔ. Incluso podía sentir su ligero ronroneo, quizÔs por la felicidad de tener un vaso de leche. Sí, seguro era eso. ¿Y Jongho? Bueno, Jongho acababa de ser besado por lo mÔs cercano a un pequeño Ôngel, así que se podía decir que aún continuaba en un pequeño estado de shock.

Let š“—š”“š”žš””š”¢š”°šŸŽ know what you thought about this chapter!
Love this

6

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Bloodlines

Ku_Rolet: The novel was good, and I really enjoyed reading it. I love the leads and their bond, but I have one question that confused me. How could Tristan have been dreaming about his mate since he was a child if Omara was already mated to someone else before him? If Kyle had accepted Omara, would Tristan ne...

Read Now
PARIS IN THE DARK

Sasha: Love this kind of romantic stories, very good one.

Read Now
The Orc's Pet

Mary Wilkins: This was an enjoyable short story. Well done! šŸ˜„šŸ‘šŸ¾šŸ‘šŸ¾

Read Now
Beyond the Ice Wall

Dee: I'm enjoying this read immensely. I would recommend this to readers who enjoy suspenseful romance. At this point, I can't find a reason to rate less. Can't wait to see how the story plays out.

Read Now
The Rewrite

Deonna: I really enjoyed reading this book! Liv and Knox are absolutely perfect for each other, and I'm so glad they got their happy ending. Adding it to my favorite books reading list. ā¤ļøšŸ©¶

Read Now
The Cleanup Girl: A Dark Mafia Romance

MamaJo57: Loved this book so much , the main characters made me laugh and cry . Not the typical mafia romance .Less violence which I enjoy. Loved the humour and the banter between them. Thank you for sharing your great work . I’m looking forward to reading your other works,

Read Now
To Catch a Ghost, Part 1

Kendrael: I love the book so far. Very well written and easy to follow the story line. A page turner for sure! I haven't been able to put it down.

Read Now
The Luna He Threw Away

CrimsonLili: This book was amazing. I loved it and I loved the way Tria didn't choose Delvan over the Alpha who stood by her. This is an amazing story and I loved it.

Read Now
The Contract Wife

jo987_123: The story could be longer, the ending feels like you've missed the last episode of a series that is never going to be shown again and no recording of it exists anywhere. A lot of continuity errors, she leaves her car in town/at college and then it's at home the next morning.She helped him out of his...

Read Now