What if we rewrite the stars?
೫ Songfic| fluff | love confessions | friends to love
No ligado al canon del manga ni tiene seguimiento con este.
Todos los personajes están alrededor de los 20 años.
Hanemiya es parte de la Tokyo Manji.
El Halloween sangriento no existió, es un invento del gobierno.
Ese sábado había sido catalogado como un día de salidas, la hora en los relojes y celulares marcaba las ocho en punto nocturna, tiempo perfectamente adecuado para la ocasión que tenían planeado disfrutar.
La temible pandilla Tokyo Manji se había reunido entre los principales fundadores, capitanes, vice-capitanes y algunos otros miembros de las divisiones.
Pero contrario a lo que podría suponerse que sería una reunión de posibles peleas, la realidad es que se trataba de algo amistoso.
Manjiro Sano, mejor conocido como Mikey, el líder de la ToMan; había solicitado un encuentro.
La seriedad de su mirada contrastó con la petición infantil de querer ir a un establecimiento de karaoke. Petición que no iba a ser tomada en cuenta, sino fuera por el berrinche del enano rubio que no paró hasta que todos aceptaron.
Con una sonrisa festejó confiado, avisando el lugar y hora; declarando que Ken-chin pagaría las bebidas.
Por supuesto, ni Draken, ni su pareja Mitsuya estuvieron de acuerdo con eso. Pero Mikey hizo oídos sordos.
Una vez en el lugar asignado, con las luces apagadas, la televisión encendida con un tema apunto de iniciar, los aperitivos y bebidas alcohólicas y no alcohólicas, todos ocuparon un asiento al azar en la habitación alquilada.
Hakkai, Takemichi, Chifuyu y Kazutora se sentaron en un cómodo sofá rojo vino, ubicado en la mitad de la sala.
Pah-chin, Pe-yan y Seishu compartieron otro sofá con los gemelos Kawata; Smiley y Angry.
Los amigos del héroe llorón se encontraban al costado izquierdo; Akkun, Takuya, Makoto y Kazushi peleándose por quedarse con la funda grande de Doritos.
Keisuke estaba arrodillado en el centro de la mesa, concentrado en las miles de canciones que mostraba la guía electrónica de la tableta.
Mientras Mikey ya había iniciado su propio karaoke con My heart will go on, fingiendo ser el cantante en su vídeo musical, entonando la melodía con pasión y dramatismo.
Finalmente, en el extremo más cercano a la puerta, habían movido un pequeño sillón donde se acomodaron Takashi y Ken. Desde ese ángulo podían observar a todos los demás para supervisarlos, aunque ya fueran unos adultos, los instintos paternos de ambos no desaparecerían.
Cuando la canción de Manjiro acabó, todos pudieron suspirar aliviados de no haber sufrido una sordera por los gritos de su líder.
Enserio parecía una flauta desafinada.
Pero nadie se atrevió a decirle algo y sólo aplaudieron.
Nuevamente volvieron a lo suyo, algunos bebiendo y comiendo, y otros conversando en voz baja.
Mientras Kazutora y Chifuyu molestaban a un avergonzado Takemichi para que saliera a demostrar sus dotes de canto frente a todos.
You know I want you
It's not a secret I try to hide
La canción empezó su melodía, pero Kazutora no esperaba escuchar la voz del pelinegro en el karaoke, creyó que no se animaría a salir.
Por la impresión dejó su bebida de lado, posando su mirada al frente sólo para chocar con la de Baji, que mantenía sus afilados ojos marrones en él, reforzando el agarre en el micrófono al obtener la atención que quería.
I know you want me
So don't keep saying our hands are tied
Observó como poco a poco se acercaba con esa sonrisa que mostraba a la perfección sus colmillos, una sonrisa con un toque juguetón, coqueto y al mismo tiempo, cariñoso.
You claim it's not in the cards
And fate is pulling you miles away
And out of reach from me
El del lunar rió por las expresiones y mímicas de su mejor amigo, siempre lograba divertirse cuando estaba a su lado, por esa razón lo estimaba mucho.
Y por esa razón se enamoró de él.
But you're here in my heart
So who can stop me if I decide
That you're my destiny?
Agradecía internamente que en la oscuridad no se notara el fuerte sonrojo en sus pómulos.
¿Qué intento de extraña confesión era esa?.
¿A quién se le ocurría declararse con una canción de película en un karaoke?.
Por supuesto, al único e inigualable Baji.
What if we rewrite the stars?
Say you were made to be mine
Nothing could keep us apart
You'd be the one I was meant to find
El de cabellera oscura se inclinó para besar rápidamente la frente de su querido tigre, retrocediendo hasta la mesa central luego de alborotar los mechones negros y rubios.
It's up to you, and it's up to me
No one can say what we get to be
So why don't we rewrite the stars?
Maybe the world could be ours
Tonight
De un segundo a otro, Kazutora ya no sintió la suave almohada en el que estaba sentado, tanto fue su asombro que el resto se puso de acuerdo para botarlo del asiento y empujarlo hasta que se acercara al pelinegro, intercambiando la botella de cerveza que sostenía en sus manos por otro micrófono.
¿Enserio esperaban que hiciera un dueto para seguirle a la canción?.
Las miradas atentas le confirmaron la respuesta.
Suspiró para ver a su amigo a los ojos, aclarando la garganta y llevando el micrófono cerca de sus labios, la parte que le tocaba ya iba a iniciar.
You think it's easy
You think I don't want to run to you
Puede asegurar que los chillidos emocionados que escuchó a sus espaldas eran de Hanagaki y Matsuno.
Y quizás, Mikey también.
But there are mountains
And there are doors that we
can't walk
through
No podía creer que la canción le reflejara tanto sus traumas e inseguridades que seguían siendo complicadas de olvidar.
Creció en una familia disfuncional y con un padre maltratador, nunca supieron darle amor, y por eso él tampoco sabía demostrarlo.
La relación con Baji fue una verdadera amistad donde aprendió a reconocer y sentir las emociones y sentimientos positivos que creía extintas en sí mismo, de pequeño sólo había vivido con el lado negativo. Un error que nunca debió cometer, causó que hiriera de gravedad a Shinichiro, y como consecuencia de sus actos e intento de robo pasó unos años en el reformatorio. Ahí se sintió peor, pero por suerte logró controlar su inestabilidad gracias al pelinegro.
I know you're wondering why
because we're able to be
Just you and me within these walls
But when we go outside,
you're gonna wake up and see
That it was hopeless after all
La letra lastimaba su corazón, pero no se permitía contradecirla. Era cierto, quizás una relación entre ambos no funcionaría.
Con el tiempo recibió la ayuda psicológica que tanto necesitaba para recuperarse, ahora como adulto, su estrés emocional seguía siendo evidente en ciertas ocasiones pero lo tenía mejor controlado. Y aunque haya sido nuevamente aceptado, su propia mente le recriminaba que eso no era suficiente, y no podía perdonarse del todo. Mucho menos ser feliz con quien se enamoró.
Sabía que el sentimiento era recíproco, esos años juntos entre miradas cómplices y risas compartidas, no eran tan sutiles para no darse cuenta, todos lo sabían; él y el propio Baji también.
No one can rewrite the stars
How can you say you'll be mine?
Everything keeps us apart
And I'm not the one you were
meant to
find
Kazutora no era un cobarde, pero sabía de todos los ojos que estaban detrás suyo y no quería sentirse más abatido con la propuesta que intentaba hacerle Keisuke, por lo que disimuladamente intentó alejarse hasta la puerta sin dejar de cantar, pero por supuesto, Draken y Mitsuya no se lo permitieron al saber sus intenciones.
Y los fuertes brazos rodeándolo por la espalda complicaron más su huída. Pero se sentían cómodamente bien.
It's not up to you
It's not up to me
When everyone tells us what we can be
How can we rewrite the stars?
Say that the world can be ours
Tonight
El chico del lunar se removió para apartarse del agarre, girando rápidamente para ver al moreno.
Las miradas de ambos estaban cargadas de sentimientos. En verdad era el momento para expresarlo todo.
All I want is to fly with you
Rememoraron al instante ese dieciséis de septiembre cuando quemaron un auto juntos por primera vez, para que Kazutora la pasara bien en su cumpleaños, siendo que apenas se habían conocido y ya se convirtieron en buenos amigos.
Posteriormente, hicieron lo mismo el tres de noviembre para Keisuke.
All I want is to fall with you
A Hanemiya siempre le gustó pasar el rato en su lugar favorito, cualquier azotea sin barandillas que viera era perfecto para estar en soledad admirando a la gente desde arriba, se sentía tan grande que podía aplastar a todos como hormigas. Pero sus inseguridades también le atacaban, y desde esa altitud podría tirarse sin problemas.
Afortunadamente, desde que Baji supo el tipo de pensamientos que su inestable mente le aturdía, las azoteas sin barandillas pasaron a ser los lugares favoritos de ambos, y la idea de saltar al vacío ya no era un tormento en el pelinegro de mechones rubios, su amigo le prometió que estarían juntos para apoyarse.
Y si uno caía, entonces caerían los dos.
So just give me all of you
Muchos buenos recuerdos llegaban a sus cabezas, como la vez que prepararon besugo al horno con patatas en la casa del menor, Peke J se les acercó para pedir comida como solía hacerlo cuando visitaba el departamento de Baji, y ninguno tuvo inconvenientes en darle una porción del almuerzo.
Pero no contaban con el gran amor que le tenían los animales al pelinegro, especialmente los gatos callejeros que a menudo entraban en su habitación. Aquel día, todos esos felinos parecieron ponerse de acuerdo en mendigar comida en la escalera de la ventana, y el dueño del departamento no tuvo el corazón para echarlos, por lo que terminó ofreciéndoles todo el besugo.
Y ellos se conformaron con comprar dos paquetes de peyoung yakisoba.
La compañía de ambos mientras comían fideos instantáneos y observaban gatitos, fue gratificante.
It feels impossible
It's not impossible
Is it impossible?
Say that it's possible
Sus mejillas adquirieron un tono rojizo al notar lo cerca que estaban de rozar sus narices. Separándose con vergüenza sin soltar los micrófonos, en algún punto se habían dejado llevar por la canción que ya no les importaba seguir hasta el final.
How do we rewrite the stars?
Say you were made to be mine?
Nothing can keep us apart
'Cause you are the one I was meant to find
El tono de sus voces fue gradualmente alta mientras entonaban la música con emoción y el público seguía animándolos, incluso contribuían como un coro, cantando en grupo como Takemichi, Chifuyu, Mikey, Smiley y Hakkai. O en dúo, como los enamorados de Draken y Takashi.
It's up to you
And it's up to me
No one can say what we get to be
And why don't we rewrite the stars?
Changing the world to be ours
Con una leve mueca de duda y tristeza, Hanemiya retrocedió tres pasos, odiaba tener esos ataques de inseguridad y desprecio a sí mismo, que no se veía como alguien capaz de caminar al lado de Baji, no creía ser la persona destinada para ese impresionante hombre.
You know I want you
It's not a secret I try to hide
Levantó el rostro, admirándose el uno al otro. Esos ojos amarillos expresaban miedo por traumas del pasado, y los ojos marrones contrarios le aseguraban la recuperación completa a los tormentos de su mente y la sanación a su devastado corazón.
¿En verdad estaban destinados?.
Por supuesto que lo estaban.
But I can't have you
We're bound to break and
my hands are tied
Sin importarle a Keisuke la traducción de la última estrofa, sus brazos ya habían envuelto a Kazutora de forma protectora y amorosa, juntando sus frentes con los ojos cerrados y una sonrisa en ambos labios. Olvidándose del resto que aplaudía sus participaciones, y concentrándose en su momento; en lo bien que se sentía ese abrazo.
En lo bien que se sentía estar juntos.