Pink Lady

Summary

Los mejores amigos de Kagome le insistieron para ir al club mas famoso de toda la ciudad. ¿Que pasa cuando se encuentra con uno de sus amigos de la universidad y éste decide llevarla a su casa?

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1...Ahogada en sus penas

¡Hola mi gente! ¿Que tal están? :3...este fic participó en el reto “¿Qué tan ebrios estamos?” del foro “Hazme el amor” en Fanfiction el año 2014, ¡Y ganó el tercer lugar! :3, because i’m happy xD

Ene fine...

Disclaimer: Inuyasha le pertenece a la gran reina del manga Rumiko-sensei :3

Pink Lady

Capítulo 1...Ahogada en sus penas

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Pink Lady, un nombre peculiar para una bebida. No sabía si era porque estaba ebria o qué, pero le pareció muy gracioso. La traducción del nombre sería dama rosa...en definitiva estaba muy ebria en ese momento, tanto que hasta el gato del bar tender que estaba observándola desde la repisa más alta y vacía le parecía gracioso, aunque este la mirara como si fuera una de sus presas y quisiera atacarla.

No sabía cómo fue que dos de sus mejores amigos, Sango y Jinenji, la convencieron de ir a ese club. La música sonaba con fuerza, y dudaba que si alguno de ellos dos la llamara, los escuchara. Hablando de ellos, se acercaron hasta su amiga para tratar de convencerla de ir a bailar con ellos.

—Vamos Kagome, ven con nosotros—Dice Sango tomándola de un brazo.

Kagome se soltó del agarre con brusquedad y le pidió al bar tender que le sirviera otra copa bien llena.

—Por favor Kagome, no nos gusta vete así—Dice Jinenji viendo a su amiga con tristeza.

—Pues no me hubieran traído—Dice la azabache dándole un trago a su bebida—Les había dicho desde un principio que no quería venir.

—”Y ahora estamos pagando las consecuencias“—Piensa Sango con pesar. Habían traído a su amiga para que se divirtiera y se distrajera un poco. Pero desde que llegaron, la chica ha estado sentada bebiendo sin parar.

Kagome acababa de terminar con su novio, Bankotsu, o mejor dicho fue él quien la mandó al diablo sin ninguna explicación, solo le dijo Ya no quiero volver a verte, esto se acabó. Desde entonces no ha querido salir de casa más que para ir a la universidad o hacer las compras. Su ánimo estaba por el piso.

Sus amigos intentaron animarla de todas las formas posibles, pero ninguna dio resultado. Ni traerla al club más popular de toda la ciudad había servido. La dejaron allí sentada bebiendo y se fueron de regreso a la pista de baile. Kagome los miró alejarse y bufó regresando su mirada chocolate a su copa que ya estaba por la mitad. Suspiró. No le gustaba tratar a sus amigos de esa manera, pero ya que. A lo hecho pecho.

—¿Qué haremos? De verdad no quiero que Kagome se quede ahí sentada el resto de la noche—Dice Sango con frustración mirando a Jinenji.

—No lo sé—Dice el ojiazul rascándose la nuca. Al levantar la vista, se fijó en una de las mesas del lugar. En ella se encontraban tres hombres, dos de ellos de cabello negro atado, uno lo tenía largo atado en una cola alta y el otro lo tenía corto atado en una cola baja, el tercero tenía el cabello corto de color plateado—Oye Sango, ¿Qué esos chicos de allí no son los chicos que estudian en la misma universidad que Kagome y tú?—Pregunta señalándolos.

—A ver—Dice Sango mirando en la dirección que señalaba su amigo—Si, son Miroku, Kōga e Inuyasha. Ven—Dice jalando a Jinenji hacia la mesa—Hola chicos.

—Oh, pero si es la bella Sango—Dice Miroku con una sonrisa al verla llegar.

—No intentes nada sospechoso Miroku—Advierte Sango mirándolo amenazante, ya se sabía sus manías de sobra.

—Tranquila, no planeaba hacer nada—Dice Miroku con una gota anime resbalando por su cabeza—¿Tanto desconfías de mi?

—Mejor ni te respondo—Dice Sango cruzando los brazos.

—¿Y qué los trae por aquí?—Pregunta Kōga mirándola con curiosidad.

—Kagome—Responde la castaña señalando la barra, Kagome estaba pidiendo otra copa de Pink Lady.

—Se ve terrible—Dice Inuyasha alzando una ceja—¿Todavía está así por Bankotsu?—Cuestiona tomando un trago de whisky del vaso que estaba frente a él.

—Sí, y si soy sincera, ya me estoy cansando de esto—Contesta con enojo.

—También yo, ya no sabemos qué hacer con ella—Concuerda Jinenji.

Inuyasha los miró por un rato y luego miró a Kagome, la pobre se veía más deprimida que nunca. Suspiró y se levantó de la mesa.

—Dejen que yo me encargue—Dice empezando a caminar hacia la chica.

—Él está ebrio, ¿Verdad?—Pregunta Sango sin dejar de mirarlo.

—Si—Responden Miroku y Kōga al unísono.

—Me lo imaginaba—Dice mirándolos a ellos, no era normal que Inuyasha se comportara de esa manera.

Observaban desde lejos, ¿Qué estaba planeando hacer?

Sango y Jinenji se sentaron con los otros dos sin dejar de mirar a Inuyasha. El ojidorado llegó con Kagome, que no se dio cuenta de su presencia.

—Hola Kagome—Saluda Inuyasha sentándose a su lado, la chica se asustó ligeramente y luego lo miró con sorpresa.

—¿Inuyasha? ¿Qué haces aquí?—Pregunta sin dejar de mirarlo, sus mejillas estaban sonrojadas por el alcohol.

—Vine con Miroku y Kōga a pasar el rato—Responde Inuyasha restándole importancia—Tú deberías estar haciendo lo mismo con Sango y Jinenji—Dice mirándola con cierto enojo.

—¿Acaso viniste a sermonearme?—Dice ella dando un trago muy largo—Tú estuviste igual o peor cuando Kikyo te dejó.

Auch, ese fue un golpe bajo. Inuyasha no se esperaba eso, aunque de todos modos ya se veía lo ebria que estaba, así que no dijo nada. Sabía que lo que decía era cierto, pero no dejaría que lo afectara.

—Vámonos—Dice cortante quitándole la copa para luego beberse lo que quedaba de un solo trago y dejarla sobre la barra. Él tampoco estaba muy sobrio que se diga, pero al menos estaba en mejores condiciones que ella. Se levantó y agarró a Kagome del brazo jalándola fuera del club.

—Oye no, déjame—Se resiste tratando de zafarse del agarre sin mucho éxito. Él era más fuerte que ella, y aparte estaba muy mareada, sentía que su estomago evacuaría en cualquier momento.

Inuyasha sacó su celular una vez estaban afuera, y al verlo, tenía un mensaje de Miroku.

Miroku:

¿Qué sucedió amigo? ¿Por qué salieron así de repente?

Inuyasha:

Kagome está muy ebria, la llevaré a su casa.

¿Podrías preguntarle a Sango si sabe si Kagome trajo sus llaves?

Después de enviar ese mensaje ayudó a Kagome a subirse en su auto del lado del copiloto, y luego se monto él en el lado del conductor. No pasó mucho para recibir la respuesta de Miroku.

Miroku:

Sango dice que revises el bolso de la señorita Kagome, deberían de estar en el bolsillo grande a un lado.

Inuyasha hizo lo que le pidieron, pero no encontró nada.

Inuyasha:

No las tiene.

Miroku:

Sango dice que revises en el más grande.

Reviso el bolsillo más grande, y al igual que en el otro, no las encontró allí tampoco, y es que Kagome tenía un desastre ahí dentro.

Inuyasha:

¿Sabes qué? La voy a llevar a mi casa, queda más cerca y no tendré que inspeccionar el desastre del bolso de Kagome.

Miroku:

Como tú digas.

Sango dice que espera que no te propases con ella.

Inuyasha:

Je, ni que fuera tu.

Envió el mensaje y encendió el auto. A los pocos segundos de arrancar recibió otro mensaje de Miroku.

Miroku:

Yo jamás me propasaría con una chica que está ebria.

Inuyasha:

Miroku, tú y yo sabemos que lo que dices, lo que piensas y lo que haces son cosas muy distintas.

Miroku:

...

Inuyasha:

¿Ves como tengo razón?

Mientras enviaba este mensaje, Kagome lo observaba. No es que no se hubiera fijado antes, pero Inuyasha era muy apuesto. En secreto siempre observaba sus ojos, dorados como el sol que la derretían por dentro. Cuando lo veía entrenar en el equipo de artes marciales de la universidad, en el que ella también estaba, notaba su bien formado cuerpo cuando le quitaban la parte de arriba del uniforme en una pelea de práctica. Era tonificado pero no musculoso. Inuyasha sentía que lo observaban. Al llegar a un semáforo observó a Kagome, estaba quedándose dormida. Suspiró. Él sabía perfectamente por lo que la chica estaba pasando, y no la criticaba por lo que hacía.

Sin saber cómo ni cuándo, había desarrollado un cariño que iba más allá de la amistad por ella, pero no podía decírselo y mucho menos ahora.

1.- Porque estaba ebria y estaba por quedarse dormida.

Y 2.- Porque estaba pasando malos ratos por culpa del idiota de Bankotsu.

Siguió manejando hasta llegar a su casa. Estacionó el auto en el garaje y luego cargó a Kagome hasta una habitacion.

No sabía por qué, pero algo le decía que esta iba a ser una noche muy larga.

Continuará...

OoOoOoOoOoO OoOoOoOoOoO

Espero que les haya gustado :3...este fic cuenta con dos capítulos, y el segundo lo publicaré la semana que viene :D

Estaré esperando su apoyo, el siguiente capítulo contiene toda la zukulemsia 7w7

¡JA NE! :D