Parte Única
Los Celos se denominan como el sentimiento que surge cuando una persona siente una amenaza hacia algo que considera como propio y como consecuencia se genera un exagerado afán de poseer algo de forma exclusiva.
Era un día viernes, en el cuartel de la legión de exploración, todos los miembros del dicha milicia se encontraban en su día libre. La mayoría de los soldados habían ido a su casa para visitar a sus familiares y pasarla bien, sin embargo algunos se habían quedado puesto que no “tenían un hogar al cual regresar” entonces Hanji la sargento había organizado un pequeño convivió para no aburrirse.
Ya en la noche; vestidos de manera formal y algunos bocadillos, como era de costumbre el capitán se encontraba recargado sobre la pared del comedor pero esta vez había algo diferente, sus ojos azul plata reflejaban una gran furia mientras veía a Hanji completamente borracha sin embargo lo dejaba pasar puesto que no había hecho algo independiente o extraño o al menos eso era lo que el quería pensar para no armar un escándalo.
Al ritmo de la música de la guitarra (que Nanaba tocaba), la mayor Zoe solo estaba abrazando a sus compañeros.
—Tks, estúpida cuatro ojos—susurró desviando la mirada.
Inhalo y exhalo tratando de calmarse, debía despejar su mente y dejar de dudar de su pareja.
Mientras la de gafas no paraba de reír al mismo tiempo que abrazaba a Moblit con mucho cariño sentada a su lado.
Esta vez el Ackerman gruñó despacio y dijo internamente:
«Malditos celos»
Sabía que ellos dos eran muy buenos amigos y solo eso, sin embargo Levi no podía evitar sentir celos al verla tan cerca de su asistente, verla tan alegre y en confianza con el chico cuando él, solo tener poco tiempo de conocerla y tener un noviazgo secreto con ella a veces lo hacía dudar un poco ¿realmente Hanji lo amaba? ¿Y si ella alguna vez tuvo “algo” con Moblit?
—Recuerdas cuando hicimos “eso” hace tiempo—dijo Hanji entre carcajadas.
Al escuchar aquella oración en Levi una inseguridad creció.
—Je, como olvidarlo fue muy bueno—dijo el asistente de Zoe rascando su nuca sonrojado—. Pero fue muy vergonzoso cuando el comandante Erwin nos pilló en pleno acto.
«¿Ha que se refiere en pleno acto? ¿Cómo que el cejotas los pilló?» pensó perdiendo por completo el juicio.
Por mero instinto él ya estaba en donde los dos amigos y compañeros se encontraban, con una mirada sombría sin decir una palabra tomó a Hanji muy fuerte de la muñeca para llevársela del lugar.
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Levi llevó a Hanji a un pasillo oscuro de los cuarteles para que nadie interviniera en “su charla”.
—¿Levi que te pa…? —él interrumpió a la castaña con un apasionado beso al igual que lo tomó con brusquedad de las muñecas para que ella no opusiera resistencia.
—Dime ¡Hanji! ¿Qué te traes con ese idiota de Moblit, eh?—cuestionó enojado acorralándola en un muro vacío sin dejar de agarrarla.
El capitán lamia con sensualidad la oreja de la sargento.
—Oye… No…es…lo…que… Crees—pronunció entre gemidos.
—Ahora dímelo si no quieres que te viole en este lugar—dijo soltándola para acariciar los pequeños pechos de la mujer.
«¿eso es un castigo o recompensa?» pensó Zoe.
—Está bien…—dijo sonrojada.—Una vez Moblit y yo estábamos jugando a adivinar… Pero para eso teníamos que hacer gestos y nos metimos al despacho de Erwin y nos vio haciendo gestos muy vergonzosos.
Levi soltó a Hanji y suspiró aliviado.
«Realmente como odio lidiar con estos malditos celos»
—Merezco una recompensa por responder ¿verdad Levi?—dijo la mujer enredando sus brazos en el cuello del varón.