Rápido | Wonton

Summary

Donde wonbin y anton tienen una mañana muy movida.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Cero





siete de la mañana.


el teléfono, perteneciente al mayor de aquella habitación, sonó con la canción another one bit the dust de queen que anunciaba la hora de despertar.


wonbin, aún somnoliento, desactivó la alarma y nuevamente dejó el dichoso aparato sobre la mesita de noche. se estiró, bostezó y quitó las lagañas alrededor de sus ojos, parpadeando un par de veces para acostumbrarse a la poca luz que se colaba por la cortina de la ventana. el teléfono sonó nuevamente, ésta vez eran unos  mensajes de su mamá y amigos, después de responderles a todos lo puso nuevamente en donde estaba.


escuchó un ronquido a su lado y sonrió encantado, contemplando al bello durmiente de cabellera negra que tenía como pareja. lo abrazó con brazo y pierna izquierda, antes de repartir besos en la espalda, cuello y nuca del menor.


—chan... anton... chanyoung...


el castaño suspiró ante lo exasperante que era sacar al menor de su profundo estado de inconsciencia, lo dejaría dormir otro rato. era sábado, pero debían levantarse porque osaki shotaro los había invitado a una excursión y prometieron estar a la hora exacta en el lugar acordado. salió de la cama y se dirigió al baño para hacer su rutina diaria de baño y skincare.


al regresar a la habitación se sentó cuidadosamente cuando su novio se movió un poco, quedando boca arriba y con la sábana hasta su cadera, sonrió pícaro al percatarse de un bulto bajo las sábanas; una erección.


—¿qué sueñas, príncipe? —se rió por lo bajo.


descubrió al pelinegro, dejando a su vista la sola prenda que solía cubrirlo en las noches, acarició el plano abdomen hasta llegar al elástico del bóxer, metiendo la mano bajo éste y agarrando el erecto miembro, comenzando con masajes de arriba abajo. wonbin jadeó al sentirlo endurecerse aún más en su mano, también empezó a excitarse.


lee, ahora en un estado de sopor, detuvo la acción y apartó la mano de su pareja.


—¿qué haces, wonnie? —balbuceó, mirando con un ojo al mayor.


—intentaba despertarte, pero logré despertar otra cosa —mofó, haciendo reír a su novio—. ¿qué soñabas?


—¿quieres saber? —preguntó en un bostezo y continúo cuando anton asintió—. Podemos recrearlo —sugirió con descaro.


—tenemos que estár en la estación...


—no me interesa ese viaje —interrumpió.


—ya hablamos ésto, anton —murmuró con cansancio de los celos hacia shotaro. observó como su novio se sentó, sonriente y sus ojos brillando como siempre, con una pizca de malicia.


—gemías delicioso al ser penetrado lentamente por mi dura polla, húmeda y caliente por ti —empezó a relatar el sueño—, acariciaba con mi lengua y mordía con mis dientes tus lindos pezones... —anton lo jaló, obligándolo a sentarse en su regazo—. Pronto cambiamos de posición; nos levantamos de la cama y nos acercamos al escritorio, subiste una pierna sobre la mesa antes de seguir con lo nuestro, ésta vez aceleré las embestidas...


—espera... —jadeó, sintiendo la lengua del otro recorrer su cuello, quería golpearse por no tener la fuerza de voluntad para detener al pelinegro.


—gritabas mi nombre, gemías por más, decías que te diera todo, que me corriera dentro de ti —anton podía ser tan tímido como pervertido.


—chan, debemos estar a las nueve... —wonbin reprimió un gemido cuando uno de sus pezones fue mordido deliciosamente.


—es temprano —murmuró lee.


park no pudo contener otro gemido al sentir en sus nalgas la dureza del pene sobre la tela de su pijama.


—está bien, está bien —cedió ante su excitación—. hagámoslo rápido.


se despojaron de la escasa ropa que llevanban y wonbin se acostó boca arriba en el colchón, chanyoung se acomodó encima de él, mirándolo con deseo desde su posición.


—chupa —ordenó el pelinegro, colocando su mano derecha frente a su cara.


wonbin abrió los labios, introduciendo esos largos dedos, que comenzaron a explorar su cavidad bucal. lee aprovechó para buscar el lubricante en una de las gavetas del buro, abriéndolo experto con una mano antes de ser ayudado por su novio para esparcirlo sobre su pene.


—good boy —halagó anton, llevando la mano izquierda llena de lubricante hacia la entrada anal de su pareja, profanándola con dos dedos.


el castaño se removió en las sábanas, perdido en esos ojos brillantes de lujuria y soltando un jadeó cuando su boca fue libre. otro dedo fue introducido sin delicadeza en su entrada, saliendo y entrando con rapidez. anton comenzó a masturbar el pene contrario al mismo tiempo que agregó un cuarto dedo.


—anton —suspiró, relamía y mordía sus labios para evitar hacer un escándalo—. ya estoy, ya estoy listo —apresuró, ejerciendo presión en la polla de su novio.


el mencionado se acercó y lo besó rudamente, sin detener sus acciones. ambos disfrutando del beso, pero no satisfechos con los movimientos del otro.


—anton —suplicó.


—que desperado —sonrió lee sobre su oreja, antes de comenzar a meter su polla en el interior del mayor.


wonbin aferró sus manos a los bíceps del pelinegro, gruñendo al sentirlo completamente dentro, sentía que podía llegar al éxtasis sólo con su polla.


—me encantas —susurró chanyoung, sin embestir movió sus caderas.


—chan, no hay tiempo para...


el menor dió la primera embestida sin delicadeza, llegando a encontrar la próstata de su novio, quien gimió alto, gemido que seguro escucharon sus vecinos.


—wonnie, vas a despertar a todos —se burló, alzando la pierna del castaño hasta ponerla en su hombro, comenzando a moverse lentamente.


—cállate —jadeó avergonzado.


lee tomó el falo del castaño, sincronizando los movimientos con las lentas penetraciones. wonbin, frustrado al ver que no aceleraba las embestidas, en un movimiento lo tumbó a un lado, quedando arriba, con las piernas a cada lado de las caderas del contrario.


—¿urgido? —anton llevó sus manos al marcado abdomen y trasero de su novio, manoseando y apretando un pezón.


—cállate si no quieres que lo dejemos hasta aquí, príncipe —gruñó y se autopenetró—. mierda —suspiró, sintiendo aún más profundo esa polla debido a la posición.


lee se sentó, rodeando con sus brazos a su excitante novio, ayudándolo con los saltos en su polla. lamió, mordió y besó el sudoroso cuello del mayor.


—joder, wonbin, te amo —confesó entre jadeos, propinándole una nalgada al susodicho. se estaba conteniendo, quería llegar al orgasmo pero no quería terminar el encuentro tan rápido.


park tembló al ser masturbado nuevamente, las lágrimas se le acumularon y sus gemidos se agudizaron, ya estaba cerca del éxtasis.


—anton, anton, anton —suplicó, jalándo esas hébras negras entre sus manos, alejando al menor lo suficiente para poder juntar sus bocas. iniciaron un desastroso beso, una guerra de lenguas entre jadeos y gemidos, la saliva escurriéndose por las comisuras de sus labios.


chanyoung no descuidó, sólo aceleró el movimiento de su mano derecha sobre la erección, hasta hacerlo correrse entre ellos. wonbin soltó un gemido alto y grave, sus saltos volviéndose más profundos, apretando el pene en su interior hasta el límite.


—wonbin —jadeó sofocado, apretando la cintura seguro de que dejaría marcas—. holy shit, holy shit, shit —finalmente se permitió correrse, al no soportar la sensación de su miembro ser estrangulado.


Sus movimientos se ralentizaron, disfrutando del éxtasis y sobreestimulación. así duraron unos minutos hasta que anton se salió del mayor, acostándose boca arriba con él encima, repartió caricias y besos en su rostro, apartando los mechones de cabello adheridos a su frente.


—te amo, príncipe —balbuceó wonbin.


anton sonrió satisfecho, acariciando la espalda del mayor. la habitación estaba en completo silencio, solo escuchando como sus respiraciones se iban regulando.


—te amo, príncipe —balbuceó wonbin, quería quedarse así pero el sonido de su iphone le recordó que tenían un compromiso.


—cancela todo —bufó anton, cubriendo su cabeza con una almohada.


park viró los ojos y contestó la llamada entrante de shotaro mientras veía como el menor se metía al baño. estaba cansado, así que canceló el plan que tenían con sus amigos, no sin antes prometerles una cena. colgó la llamada y se estiró en la cama, debía darse otra ducha y tal vez pedirle una segunda ronda a su lindo príncipe.






  end.