El demonio de Shinichiro Sano

Summary

No supe en qué momento sucedió, quizás fui yo quien lo inició, tal vez no debí usar ese overol rojo o esas playeras largas para dormir. Por favor, explícame el motivo de tus acciones porque no logró entender, ¿qué tiene de atractivo una pijama con estampados de estrellitas y gatitos? Solo quiero mi niñez de regreso, sólo quiero volver a reír.

Genre
Horror
Author
panakirby
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

00.Prólogo


La fría y blanca nieve caía lentamente, adornado el suelo y algunos árboles, estaba solo en el taller porque Manjiro salió a comprar dulces. Se suponía que su hermanito no tardaría mucho pero ya había pasado un largo rato, Shinichiro estaba enfocado en arreglar el motor de la Honda CB250T que había comprado hace poco.

—¡Hermano, hermano!

Shinichiro Sano siempre fue un hombre correcto, jamás cometió algo indebido en sus 20 años de vida y solía pasar sus tiempos libres jugando con sus hermanos menores. 

Pero todo cambió en cuanto sus oscuros ojos se posaron en un pequeño niño de cabellos negros y bellos ojos azules, desde ese momento Shinichiro decidió dejarse quemar por las llamas del infierno.

Shinichiro lo había visto alguna vez en el jardín de infantes cuando iba a recoger a Emma o Manjiro, recordaba que el niño de negros cabellos lloraba por no poder jugar con su hermano mayor, Kazutora.

Pero nunca le prestó atención hasta ahora.

—Él es Takemictchy, y a partir de ahora me pertenece— habló el pequeño rubio con seguridad mientras una enorme sonrisa adornaba sus labios.

Shinichiro limpio sus manos con ese viejo trapo que tenía siempre a su alcance, observó con cautela al hermano de Kazutora y sonrió.

—La gente no te pertenece, Manjiro— intentó explicar, siempre le pareció curiosa la manera en la que su pequeño hermano conseguía amigos.

Manjiro simplemente salía a la calle y llegaba con un amigo nuevo, como si saliera a recoger gatos callejeros.

—Pues Takemitchy me pertenece, yo lo encontré así que es mío— insistió, haciendo un puchero —Cuando sea grande me casaré con él, así nadie podrá decir que no me pertenece.

Shinichiro soltó una suave carcajada, incrédulo por las palabras de su hermano menor, miró con atención al pequeño azabache y quedó hechizado.

Era hermoso.

Su nariz estaba sonrojada por el frío, sus enormes ojos azules parecían el cielo mismo y sus sutiles rizos negros caían con gracia sobre su frente. Era pequeño y delgado, la chaqueta de invierno que usaba era roja, sus pantalones negros y sus zapatos rojos, era adorable sin duda alguna.

—¿Takemitchy? Es un nombre peculiar.

—Me llamó Takemichi Hanagaki, y tengo 4 años…pero Manjiro dijo que no sonaba bonito— explicó el pequeño.

Shinichiro sintió sus mejillas arder y su corazón latir rápidamente, la voz del pequeño azabache era como oír a un ángel hablar, todo en Takemichi era simplemente perfecto.

—Entonces, es un gusto conocerte…Takemitchy.

El pequeño sonrió, y fue esa simple sonrisa el motivo de todo, algo tan inocente fue la condena de Takemichi, un cruel castigo por un crimen jamás cometido. Shinichiro observó esos labios rosados y esponjosos como si fueran el mayor tesoro o una copa de su vino favorito, simplemente deseaba sentir esos suaves labios contra los suyos.

Era extraño, sabía que era incorrecto pensar así pero simplemente no podía dejar de imaginar los suaves, dulces y delicados que serían esos infantiles labios.