Capítulo 1
Destrucción…
¿Qué es la destrucción?
Bueno. La palabra destrucción proviene en su etimología del latín “destructĭonis”, designando tanto el acto de arruinar o dañar en forma grave a algo o a alguien, como a la consecuencia o efecto de lo que queda arruinado, inservible o dañado.
Puede referirse a bienes materiales: “el tornado provocó la destrucción de mi casa”, espirituales: “tu trato provocó la destrucción de mi auto estima”; o corporales: “la enfermedad destruyó mis defensas orgánicas” y puede ser total, cuando el daño es tal que el objeto o sujeto destruido desaparece o ya no puede cumplir ninguna utilidad; o parcial cuando, irremediablemente se pierde una porción, pero subsiste en una parte.
Cuando el agente es un fenómeno natural se dice que fue por caso fortuito o fuerza mayor; si el agente es humano, cabe su responsabilidad penal, y civil para reparar los efectos del daño.
Hay ciertos objetos que la historia guarda como testimonio de lo que puede ser capaz el hombre de construir y a la vez de destruir. Uno de estos casos emblemáticos es el templo de la ciudad de Jerusalén, ordenado levantar por el rey Salomón en el siglo X antes de la era cristiana, que fue objeto de destrucción en el año 586 a. C, por el rey de Babilonia, Nabucodonosor II.
Los agentes de destrucción pueden ser naturales: un huracán, una inundación o un terremoto; o humanos, como ocurre con las armas, o ciertas sustancias químicas venenosas.
Las armas que causan daños materiales y personales cuantiosos e indiscriminados, se denominan de destrucción masiva, por ejemplo las armas nucleares, las químicas y las biológicas.
Entre los hindúes existe una diosa asociada a la destrucción, a la que conoce como Kali, aunque también representa el cambio.
Pero…. Ninguna de estas cosas hizo que la ciudad de musutafu…quedará en ruinas. Si estuvieras mirando desde el espacio en dirección al país de Japón, serias capaz de observar una mancha gris con puntos naranjas de tamaños variados. Pero ese no es el caso, aquí la pregunta es. ¿Quién o que causo esto?, ¿Una guerra? …No… ¿Una tercera bomba nuclear por parte de Estados Unidos? …No… ¿Algún arma biológica? …No… ¿El estallido de una planta nuclear? …Tampoco… ¿Algún terremoto de magnitud 12? …Si ese fuera el caso todo estaría lleno de agua y no, lo único que cubre esta ciudad es cenizas, humo y un poco de fuego. Pero aun así no, todo esto fue causado por dos personas…., O mejor dicho, una persona y un monstruo…
(Explosión)
A una gran velocidad una figura humanoide salió disparada hasta estrellarse contra un gran edificio en ruinas, que termino por colapsar cayendo sobre aquella persona, el suelo empezó a temblar y una gigantesca figura se hizo presente, no era tan grande como los pocos edificios que quedaban, pero la altura de esta criatura era cercana a estos. Una gigantesca mano de color marrón se apoyó en un pequeño edificio que más tarde se derrumbó por el peso de esta, la criatura casi no era visible debido a la cortina de polvo que dejaba a su paso, sin embargo, podía escucharse su aterrador gruñido que hacia vibrar el suelo 5 kilómetros a la redonda.
Entre los escombros del edificio que había colapsado anteriormente uno de estos empezó a moverse hasta ser levantado y luego fue dejado caer al lado, aquella persona era alta y de complexión femenina, vestía una especie de quimono corto y a la vez una camisa antigua japonesa con una falda de quimono, esta ropa es de un color rojo intenso en la parte de arriba, además de bordes blancos en los bordes de las mangas y hombros, la parte de la “falda” es de color invertido al de arriba, puesto que esta es blanca y los bordes son de color rojo, toda esta ropa tiene ligeros detalles hechos con líneas de color dorado. La chica callo en una rodilla mientras se sujetaba su brazo izquierdo, tenía varios raspones acompañados de moretones, pero la herida más vistosa era la de su cabeza la cual chorreaba sangre, este líquido carmesí bajaba por toda la cara de la fémina en forma de hilos gruesos y delgados.

Su mirada sería y furiosa se posaba en la gigantesca figura delante de ella, no era visible por la cortina de polvo, pero lo que si era visible…era el gigantesco punto de color rojo carmesí
Apretó sus dientes con dolor tras reacomodar su brazo dislocado, ella se puso de pie con algo de dificultad escuchando se sus rodillas tronar al igual que otros huesos más, su expresión de sería y de furia no cambiaba solo se mantenía viendo aquella silueta que seguía avanzando hacia ella…hasta que se detuvo. Ella seguía mirando alerta y a la espera de cualquier indicio de ataque por esta criatura…. Y así fue. Esta bestia lanzo tal rugido que causo una gran onda expansiva que barrió todo a su paso dejando más destrucción y derribando más edificios.
La fémina se cubrió con sus brazos y resistió para no salir volando por los aires. Una vez se detuvo bajo sus brazos de esta manera dejando ver sus ojos los cuales llevaban un pequeño brillo consigo, su expresión de furia y seriedad seguían presentes, pero más la de furia pues esta cosa había destruido su hogar. Un temblor la hizo salirse de su mente, ella fue expectante de como esa colosal criatura comenzaba a avanzar a velocidades imposibles para su tamaño.
Ella seguía mirando con la misma expresión, sin embargo, sus dientes dejaron de apretarse y pronto su expresión de furia poco a poco fue cambiando a una sonrisa desquiciada.
Sus nueve colas blancas se movieron salvajemente, pequeñas rocas en el suelo empezaron a elevarse y en tan solo medio segundo está había desaparecido del lugar en el que estaba, todo pareció normal por un segundo…hasta que el suelo se despedazo y a su vez un camino de destrucción hizo acto de presencia. Ella había alcanzado y quizá superado…l velocidad del sonido. Se desplazó a una gran velocidad, pero esto no fue problema para la bestia la cual intento aplastarla casi logrando lo pero la azabache lo había esquivado a tiempo y escaló la mano de la criatura y está claro que intento aplastarla con su otra mano, pero ella lo esquivo dando un gran salto que superó por completo la altura de la bestia. Este ser fijo su mirada en la fémina que caía con dirección hacia él.
Ella preparo su puño, lista para atacar, pero de un simple golpe de la mano de la criatura fue disparada hacia la izquierda varios kilómetros, pero claro ella no retrocedió más y cuando estuvo cerca del suelo uso sus pies y garras para detenerse teniendo éxito. Una vez más tomando impulso ella volvió a salir disparada en la misma dirección está vez con su puño listo para atacar, la criatura la vio y estuvo a punto de hacer lo mismo pero su mano fue apartada de un solo puñetazo, se mostró algo sorprendido, pero esto no le impidió hacer que sus 10 colas fueran encontrá de la kitsuné, ella miro esto emocionada mientras caía libremente.

La primera cola fue contra ella embistiéndola así sacándole el aire pero está no la detuvo de que golpear la cola la cual obviamente fue desviada, la segunda la golpeó por sorpresa pero esto no evito que también la golpeara alejándola un poco más.
_ - (¿Qué es esto que siento?) – pensó golpeando otro de los apéndices – (…Este palpitar en mi corazón…) -volvió a golpear otra cola – …siento…como si mi sangre hirviera… – dos de los apéndices fueron contra ella chocando entre si teniéndola en el centro así recibiendo toda la fuerza del impacto – (…este ímpetu…) – una gran vena se formó en su cuello – (¡Este sentimiento!) – con pura fuerza bruta ella se liberó de ambos apéndices.
_ - (¿hace cuánto que no siento esto?) - su puño se estrelló contra otra de las colas, pero está vez… exploto y la mitad de esta cayó al suelo tras explotar, eso genero un grito de dolor de la criatura – (…está sensación…) - su puño choco contra otra cola y está explotó en pedazos, los gritos de la criatura de un solo ojo no tardaron en salir de su garganta – (…este palpitar en mi corazón…) – otro golpe, mismo resultado – (…puedo sentirlo en mi cuerpo, ¡En todo mi ser!) – dos golpes quedaban 4– (…ah pasado tanto…) - la nostalgia invadió su voz. Ahora quedaban 3 – (…no puedo creer que haya olvidado…) – ella esquivo las tres colas y luego golpeó una para después caer libremente hasta estar enfrente de el - ¡EL REGOCIJO DE UNA PELEA! – grito con cólera en sus adentros para después lanzar un puñetazo.
Ella podía sentirlo, lo estaba gozando como nunca antes, ningún otro deporte o afición le había hecho sentir tal sentimiento. Sin embargo, el disfrute de este sentimiento no pudo seguir puesto que nuevamente fue golpeada, pero con menor fuerza, pero a pesar de que el golpe fue menor en fuerza que los anteriores. Fue suficiente para hacerla retroceder dos kilómetros delante de esta bestia. El cíclope se recompuso y miro con irá a la azabache que mantenía su sonrisa de emoción. Poco a poco empezó a abrir su boca y en estas varias partículas de un color carmesí oscuro se fusionaron hasta formar una esfera gigante del mismo color.
_ - Este es… – ella empezó a correr con dirección hacia la criatura que al ver esto disparo su ataque. Aquella esfera fue con una velocidad superior a la supersónica. Ella derrapó por el suelo mientras preparaba su golpe, el ataque de esta criatura ya estaba metros adelante. Algunos considerarían esto un suicidio, después de todo el lanzarse directo hacia un ataque como este no podría ser visto por nadie. El rastro de destrucción con el que arrasaba esta esfera era abismal y colosal. La tierra debajo de este era quemada dejando así un rastro lleno de fuego. Pero a pesar de toda esa destrucción con la que esa esfera arrasaba los últimos edificios de la ciudad y que superaba a estos en altitud y anchura, la azabache no mostraba ni un poco de temor y miedo, …no…, en vez de que eso pasase su sonrisa creció aún más demostrando que no mostraba miedo ante la posibilidad de morir, esto se debía a que todo esto…- Este es el sentimiento… ¡QUE EH ESTADO BUSCANDO! – era lo que ella quería.
(Sonido de despertador)
Miro el techo de color blanco arriba de ella, se quedó así por unos momentos más antes de que la mitad de su cuerpo se levantará y se quedará mirando a la nada.
_ - ...ahhh~ - un suspiro de decepción fue lo que salió de ella – …fue un sueño… – fueron las únicas palabras que salieron de su boca antes de que se levantase de su futón, lo único que llevaba puesto eran un par de bragas de color gris y una camisa desmangada de color negro.
Ella camino un par de pasos hasta llegar a la cocina donde procedió a prender la estufa y colocar algo de leche para calentar, se recargo en la barra esperando pacientemente, ahora que no estaba haciendo nada se podía apreciar más su apariencia. Ella era una mujer bien proporcionada, con un busto grande, posiblemente de copa G y un trasero aceptable, su cabello era negro y encima de este se encontraban sus dos orejas, pero en cambio, su cola era de color blanco y no negro. Sus ojos eran de un color amarillo con una pupila rasgada de color negro, en sus mejillas eran notables tres bigotes que era una de las características de su don, su piel es de un color claro, ni muy moreno ni muy blanco, era como un punto entre esos dos, al final de sus dedos se encontraban unas garras no tan largas pero afiladas y por último lo más remarcable, su estatura, está obviamente no era concorde a la de su don, si investigabas o le preguntabas a mirko cuál era su estatura pues simplemente te respondería 1.59 puesto que tenía el don de conejo, claro esa es la respuesta que te daría la internet mientras que mirko quizá te responda algo molesta. Pero la de ella no era la de un japonés normal, se podría decir que en realidad debería medir 1.73 pero su estatura…era de 2.40 metros.
Así como lo leen, y por su no leyeron bien pues se los voy a remarcar, 2.40 metros, esa era su estatura, podríamos decir que era una estatura inhumana, imposible para la sociedad, pero en un mundo donde el 80% de la población era poseedora de un quirk, don, capricho o kosei, la humanidad se vio forzada a adaptarse para poder lidiar con seres que, de alta estatura, eso sí, por desgracia no aplicaba para los que sobrepasaban los 4 metros.
Una vez sintió que ya era tiempo apagó la flama y agarro con un trapo la jarra de aluminio, tomo una taza y procedió a verterle la leche hasta que fue suficiente para ella, le hecho café, un poco de azúcar y se fue hacia su sala. Su departamento no era algo fuera de lo común, ni muy grande, ni muy pequeño, solo cargaba con lo esencial para ella: un cuarto, un baño, una cocina, un balcón donde podría disfrutar de la vista que ofrecía el edificio de 10 pisos y una sala, cada cuarto llevaba lo que necesita en el caso del baño y la sala, está última contando con una pequeña pantalla plana y una mesa mediana delante del aparato.
Todo estaba de acuerdo a lo que necesitaba, el ser una persona alta requería varias cosas o simplemente adaptarse a las que ya tenía. La azabache se sentó delante de la mesa con taza en mano, tomo el control y puso las noticias para entretenerse un poco. Tomo un sorbo de su café mientras escuchaba sobre como hablaban sobre el descenso del crimen en Japón.
¡Ah! Es cierto no les había contado todo sobre este mundo. Bien, como dije anteriormente el 80% de las personas poseía un don mientras que el otro 20% era solo gente normal sin ningún don, durante las primeras décadas de la era de los quirks el crimen había aumentado exponencialmente en varios países, pero gracias a las personas que decidieron usar su don para el bien combatieron a estos criminales los cuales hoy en día se les conocía como villanos, personas que usaban su quirk para su propio bien o para cometer crímenes atroces, pero recuerden, que una moneda tiene dos caras y, está otra cara eran los héroes, personas de buen corazón que luchaban contra los villanos para proteger a las personas, y pronto todo esto paso en todo el mundo, y así el sueño de todas las personas…se había hecho realidad y pronto el ser un héroe se volvió una profesión. Mientras tuvieras el coraje podrías convertirte en uno, y si tienes un buen don que fuera útil también podrías serlo, la primera era la opinión de algunos héroes y la otra era la opinión pública.
_ - ¡Pugfff! – ella escupió su café tras ver la hora en la pantalla.
10:50
_ - ¡Carajo! – casi grito mientras apagaba la televisión y se levantaba del suelo para después correr hacia su habitación, se tropezó y cayó al suelo y aun así se arrastró hasta llegar, arrastro la puerta y fue al armario de madera que tenía en una esquina, fue hacia él y lo abrió para así empezar a escoger su ropa.
La puerta fue abierta de manera abrupta, de ahí salió la azabache quien se colocaba una de sus botas, su vestimenta era algo juvenil y sensual, un pantalón de mezclilla ajustado, unas botas vaqueras de color marrón y al final una camisa blanca debajo de una chaqueta de cuero color carmesí
_- Muy bien, tengo mi billetera y mis llaves – hablo mientras guardaba su billetera en su bolsillo trasero y sus llaves en su bolsillo izquierdo, cerró la puerta y empezó a correr, no había tiempo para un elevador así que se lo tiro por el hueco en medio de las escaleras, algunas personas fueron expectantes de esto debido a que salieron de sus departamentos por las pisadas de la azabache.
Callo de pie en el suelo, flexionó las rodillas para tomar impulso y comenzó su carrera, no hubo necesidad de abrir la puerta puesto que alguien ya estaba entrando al edificio. Doblando en la esquivo siguió su carrera a toda velocidad esquivando a la gente y tumbando uno que otro puesto de comida mañanero, claro ella se disculpó, pero no se había detenido. Luego de unos segundos más volvió a doblar otra esquina después de unas cuadras más.
_ - ¡Kyaaa! – grito una chica al sentir y mirar como su falda se levantó por la ventisca que había provocado la kitsuné al correr a tanta velocidad.
La azabache siguió corriendo pero su nariz capto un olor familiar, poco a poco una torre de humo apareció en su campo de visión, esto no le importo y aumento la velocidad.
_ - (¡5 minutos!)– pensó la azabache al ver la hora en uno de los relojes que había en la calle.
_ - ¡Cuidado! – una voz la hizo salir de sus pensamientos lo bastante rápido para esquivar un auto el cual se estrelló contra una pared.
_ - ¡¿A dónde crees que vas?! – otra voz la hizo detenerse, la voz provenía de un tipo con la parte superior de su cuerpo pareciéndose a la de un cangrejo y la parte inferior era la de un humano…el solo vestía un calzoncillo de color blanco.
_ - ¡Buag! – expreso con cierto asco la azabache.
_ - ¡Oye aléjate! – el héroe le ordenó a la kitsuné.
_ - ¿Qué? ¿No te gusta mi apariencia? – pregunto con cierto enojo en su pregunta, este sujeto era un poco más grande que ella lo cual le daba una ventaja - ¿Vas a hablar o te quedaras callada? – pregunto bajo la ensombrecida mirada de la kitsuné, el espero hasta que ella subió la mirada
_ - ….. - ella se mantuvo en silencio para mirar a los ojos a este tipo - …. Ponte pantalones… – hablo sería sin ninguna expresión más
_ - …. – Guardo silencio por un momento hasta que su expresión poco a poco fue cambiando a una de furia - ¡¿QUE DIJISTE?! – Grito en cólera mientras levantaba una de sus tenazas para golpearla, pero la azabache fue más rápida y lo rodeo para seguir con su carrera - ¡VUELVE AQUÍ MALDITA ZORRA! – estuvo a punto de seguirla, pero unas ramas detuvieron su paso, el giro para ver al héroe con el que estaba pelando anteriormente - ¡¿CREES QUE TUS ESTUPIDAS RAMAS PODRAN DETENERME MALDITO ARBOL CON PATAS?!
Volviendo a lo primordial, la cámara enfoco a la kitsuné quien corría sin control por la calle de musutafu
_ - ¡2 minutos! – Exclamó esquivando a más personas – (perdí tiempo con ese payaso) – una mueca de disgusto se formó en su rostro}
(. . .)
Al fin había llegado, después de tanto esfuerzo al fin había llegado al supermercado para cumplir con su horario de trabajo, entro al área de descanso de los empleados y colgó su chaqueta en un perchero y después tomo un delantal rojo a su medida y una gorra que no llevaba la parte superior que cubría la cabeza. Salió, fue hasta su caja y quitó el letrero de “caja cerrada”, ya había clientes para ese entonces así que no tardo en empezar a registrar las compras de un cliente.
_ - …Ahri – la kitsuné fijo su mirada en una de las esquinas de la tienda.
_ - Ay no – expreso la ahora nombrada “Ahri” tras terminar de cobrar, el que lo llamaba era el gerente de la tienda.
_ - Ven a mi oficina, necesito hablar contigo – dicho y hecho regreso a su despachó para esperarla.
Ahri suspiro y se levantó de su silla no sin volver a sacar un letrero que había guardado con anterioridad.
(. . .)
_ - …Ahri – el gerente llamo a su empleada la cual estaba sentada en una silla – son las 11:36 y tú turno empezaba a las 10:00 de la mañana, ¿Ya lo olvidaste? – pregunto serio, era un hombre en sus 60 años un poco gordo, su cabello ya era blanco y vestía una camisa con mangas del mismo color que su cabello con el gafete que tenía en letras mayúsculas “GERENTE” y por último un pantalón, cinto y zapatos de color negro.
_ - Ouh - Ahri expreso vergüenza.
_ - No solo llegas tarde, sino que también no recuerdas a qué hora empieza tu turno – reprendió por la irresponsabilidad de la azabache - ¿Qué te paso Ahri?, Cuando llegaste estabas entusiasmada por empezar a trabajar, jamás había visto a alguien tan feliz por empezar. Pero ahora…. – extendió su mano para apuntarla – ya no eres la misma, ahora te noto…más decaída, esa mirada que tienes ya no es la misma que hace un año – la kitsuné solo se quedaba callada – ….escucha, me caes bien pero, el que me caigas bien no significa que dejaré pasar por alto el que llegues tarde, ya es la quinta vez este mes.
_ - Lo sé jefe, lo siento – Ahri se disculpó – pero si me deja expli- - guardo silencio al ver la mirada de su jefe.
_ - .… - el gerente se quedó mirando la con seriedad por unos momentos, hasta que tomo aire y decidió hablar, tras pensar en lo que diría continuación - …te voy a dar una última oportunidad, pero si llegas tarde otra vez, estás despedida… – sentenció con firmeza y seriedad – puedes volver al trabajo…
_ - Se lo agradezco jefe – se levantó e hizo una reverencia, después abrió la puerta y salió.
[(20:30])
La kitsuné salió del súper con su chaqueta ya puesta, ella empezó a caminar con dirección a su hogar a paso lento y con una expresión pensativa.
_ - “Si llegas tarde otra vez, estás despedida” - esas palabras se repetían en su mente, tenía una sola oportunidad y si la desperdiciaba tendría que conseguir otro trabajo, y no era algo fácil para ella.
Se detuvo en la orilla de una calle bajo un poste de luz para pensar con más claridad, no había muchas personas a esta hora de la noche, así que algunas calles estaban vacías y poco transitadas.
_ - Mira que tenemos aquí – una voz el saco de su mente
_ - No vallas por delante de ella Kiba, rebana y trocea – un segundo hombre salio de entre las sombras, este saco un cuchillo – muéstrale que somos malos – este chico no pasaba de los 20, vestía unos jeans azules, una camisa negra debajo de una chaqueta de cuero negra, tenía un visor en sus ojos y unas púas en su cabeza.
_ - No lo sé mashiba, esta chica es horriblemente grande y mírala… – se relamió los labios al ver el cuerpo de la kitsuné, llevaba la misma vestimenta que el otro con la diferencia de que tenía un peinado con forma de una aleta de tiburón invertida
_ - Quizá no saquemos solo dinero de ella – este sujeto se relamió los labios al pesar en lo que podría hacerle.
En cuanto a Ahri, está miro a los dos sujetos con detenimiento, no llevaban otra arma más que esos cuchillos de casería. Ella apretó su puño y miro con seriedad y el ceño fruncido a Kiba.
_ - Vamos… - hablo con seriedad la azabache, su mirada dejaba ver que lo estaba retando.
_ - Oh amigo…a la chica le gusta – retrocedió un poco ante la mirada de la kitsuné.
_ - ¿Y qué? Rebana y trocea – el que llevaba púas en su cabeza jugo un poco con si cuchillo mientras se acercaba lentamente a la azabache.
_ - ¡Adelante! – Ahri insistió para que atacaran
_ - Hay no, no puedo hacerlo cuando les gusta. Deja esto, vamos a los videojuegos – sin más ambos se fueron por la mirada y el aura que lanzaba la kitsuné dejándola sola.
_ - ahhh~ - la azabache suspiro con decepción al verlos escapar.
[(Al día siguiente)]
_ - ¡MALDICIOOOOOON! - ese grito fue el causante de que los pájaros salieran volando por el susto, la cámara cambio ahora viéndose como Ahri corría a toda velocidad con 10 minutos para llegar, recibió una advertencia y no la ignoraría. Pronto una multitud llegó a su campo de visión, esa gente solo veía como un villano de casi 20 metros peleaba contra dos héroes - no… ¡No! ¡No! ¡No! ¡Nooooooo! – exclamaba aumentando su velocidad casi llegando al campo de pelea - ¡No…! – flexionó sus rodillas - ¡Me van a despedir! – de un gran salto de destruyó el asfalto - ¡POR SUS ESTUPIDAS PELEAS!

Nadie se esperaba algo como esto, todos incluidos los héroes fueron testigos de este acto. Para el villano igual, el atacaba sin piedad a estos héroes que querían detenerlo y de un momento para otro, distinguió una figura, después sintió algo tocando su mejilla, luego un dolor y después…. Nada.
Kamui woods uso su don para evitar que el villano callera al suelo y destruyera más la zona, mientras que la gente solo mirada impactada lo acontecido, mientras que estos dos héroes sin contar al que mantenía a raya a la gente, peleaban contra ese villano con un poco de dificultad, pero esta mujer de un solo golpe lo había noqueado, pero más que eso parecía estar muerto. Pero hablando de Ahri, este callo de pie en el suelo, miro hacia atrás notando de esta manera las miradas de todos los presentes.
_ - …ocúpense de ese idiota – hablo la azabache sin más, solo para seguir corriendo.
_ - ¡Oye espera! – Kamui woods trato de detenerla, pero ella ya se había ido - ¿Eh? – giro su cabeza para ver a su compañero, death arms un héroe cuyo quirk le otorga súper fuerza. El héroe lo miro fijamente dejando claro que no podrían alcanzarla. El héroe de las ramas solo suspiro con decepción, pero tenía que aceptarlo, ahora debían arrestar al villano.
Y aqui esta el primer cap, espero y les haya gustado.
