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Summary

• Primera parte de la trilogía "Serendipia" Tras haber tomado una decisión importante en su vida, Kumiko Baji, comenzaría una nueva vida en Roppongi sin saber que es lo que la vida le estaba preparando. -¿Kumiko-Chan? Sin embargo Akemi se había dado cuenta de algo que ella no, pudo notar un leve brillo en la mirada de la pelinegra al ver a los hermanos a pesar de que esta llevara el ceño fruncido y no los conociera, su mirada había conectado con la de ellos, como si solo hubieran estado esperando el momento indicado para conocerse. __________________________________________ Fecha de inicio: 21 de diciembre del 2023 Finalizada: xx -Los personajes le pertenecen a Ken Wakui a excepción de la protagonista.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

01

Una risa escapó de mis labios, desviando  mirada del pelinegro, era algo irónico ver como el capitán de la primera división hacía rabietas como si se tratara de un pequeño niño al que le negaran un dulce.


—Podría llevarte con la motocicleta y el uniforme de Toman para que ningún imbécil se te acerque, incluso podría llevar a los dem–... —lo interrumpí.


—No Keisuke —recibi un gruñido como respuesta de su parte, aun así no aparté mi mirada de la suya—. No irás y tampoco llevarás a nadie, podrían causar un disturbio al estar en un distrito diferente y recuerda que no queremos hacer llorar a mamá, además seguiremos viéndonos —Intente sonar convincente, pero sabía como era el carácter de Keisuke, se quedó en silencio unos segundos hasta que decidió responder.


—Pero no estarás en casa, te irás a vivir en otro lugar, además no entiendo como lograste convencer a Mamá para que sea tu cómplice en esto, ¡es indignante! 


—¡Baji Keisuke! —grito nuestra madre.


—Lo siento mamá —Murmuro apenado con la mirada hacia el suelo.


—Tranquilo Kei, solo será hasta que logre terminar mis estudios, y mamá lo acepto porque confía en mí como en las decisiones importantes que estoy tomando, además sabes que conseguir la beca no fue algo sencillo —lo miré con una pequeña sonrisa en el rostro, haber logrado ingresar a una de las mejores escuelas en Roppongi no había sido muy sencillo, fue completamente agotador así que cuando me avisaron que la beca había sido aceptada no dude en decírselo a mamá, pero, por otra parte, estaban ellos, Mamá y Keisuke, sobre todo Kei, siempre estábamos juntos, pero ahora iba a ser diferente, ya que que él, la noticia le había caído cono un balde de agua fría a comparación de nuestra madre, Ryoko, quién había sido la primera persona en enterarse, fue la primera en mostrar su apoyo cuando le comenté que quería solicitar la beca a Roppongi e incluso me había ayudado a conseguir un lugar en el cual poder quedarme y así que el camino a la escuela sea mucho más sencillo.


Amaba Shibuya, pero sabía que tenía que estar cerca al centro de estudios en caso de que algo sucediera. Los tres estábamos reunidos en la sala, Baji estaba frente a nosotras y hablaba mientras que nuestra madre se mantenía en silencio hasta que decidió comenzar a hablar. 


—Keisuke, deja en paz a tu hermana, ya es lo suficiente mayor y ya tomó una decisión, deberías felicitarla en lugar de reclamarle —habló mirando al pelinegro.


Kei se mantuvo en silencio hasta que se puso de pie y salió de la casa con la excusa de tomar aire. Supe que le había afectado, siempre habíamos sido unidos, pero pensé que se lo tomaría mejor...


—¿Crees que se haya enojado? —pregunté.


—Solo está asustado de perder a su hermana mayor, siempre fueron muy unidos —se acercó y dejó un beso en mi frente para luego acariciar suavemente mi mejilla— Todo estará bien, no te tienes que preocupar por nosotros —sonrío dándome ánimos.


—Gracias mamá


— no tienes que agradecer, ambos estamos muy orgullosos de que hayas ingresado, solo, no te preocupes por Keisuke, sabes cómo es así que ya se le pasará —dejo un último beso en mi mejilla antes de salir de la sala e irse a su habitación dejándome sola.


Ella tenía razón, sabía que ambos estaban orgullosos de mí aunque por unos minutos me quedé mirando a la nada hasta que unos golpes en la puerta principal me sacaron de mis pensamientos, ¿quién tocaba así la puerta a estas horas?, levantandome de mi asiento con el ceño fruncido a ver de quien se trataba, pero si que me lleve una grata sorpresa al ver a mis amigos y hermano parados en la puerta de nuestro hogar.


—oh, Kumiko-Chan, ¡Venimos a secuestrarte! —exclamó el más rubio más bajo, Mikey, para luego jalarme del brazo sin que haber podido responder a su anuncio, sacandome del edificio.


—Oigan, ¿a dónde creen que me llevan? —Pregunté con el ceño fruncido, comenzaba a enojarme.


Sin embargo, no recibí ninguna respuesta, así que mire a quienes serían las personas más responsables del lugar, Ken y Mitsuya, sabía que ellos me dirían la verdad, pero al dirigirles la mirada no se molestaron en responder.


—Oh, vamos, ¿es en serio?, ¡Matsuno Chifuyu!


Me di cuenta como el rubio intentó decir algo, pero antes de que siguiera con sus palabras o siquiera decir algo, Keisuke lo fulminó con la miranda haciéndolo callar.


—¡Kumi-chan irá conmigo!


—¡Mikey! 


Claramente, no fui con Mikey, el primero en oponerse fue Keisuke, aunque cuando incluso Ken se ofreció lo único que recibió como respuesta fue un golpe del Baji menor, o sea Kei. El aire golpeaba ligeramente mi rostro, era una noche bastante tranquila si teníamos en cuenta que estaba siendo secuestrada por pandilleros, pero ya era algo normal, aunque me hubiera gustado que trajeran a Emma para no sentirme fuera del lugar teniendo a muchos chicos a mi alrededor.


Habíamos llegado, ¡era un festival!, la emoción se podía notar en mi rostro, hace mucho que no iba a uno y hace unos días le había comentado a Kei, pero pensé que lo había olvidado, pero al parecer no era como pensaba, sacandome una sonrisa.


—Es un bonito detalle, chicos, gracias —agradecí.


—¿Es cierto que te irás Kumi-chan? —preguntó Mitsuya.


—¡Sí, lo hará! Me dejará con ustedes, le propuse la idea de llevarla a la escuela y se negó —era Kei, de nuevo, pero mientras él hablaba pude notar como llevaba su mano a su pecho cerrando los ojos haciendo un gesto de sufrimiento e indignación haciéndome rodar los ojos.


—Eres un exagerado Kei, no los abandonaré, solo comenzaré a estudiar en otra escuela.


—¡En Roppongi! 


—Eso no cambia mucho, así que, es mejor que te comiences a comportar.


— Si Baji, compórtate, ¡pareces un salvaje! —habló Smiley con una gran sonrisa que no le duraría mucho.


—No solo tú, los dos, ambos deberían comportarse, pero en especial tú, Kei, o ¿Quieres qué se lo diga a ella? —hablé refiriéndonos a nuestra madre.


—¡Oh! ¿Acaso Baji ya te contó sobre ella? Vaya, vaya —nuevamente Smiley soltó una carcajada esperando palabras cono respuesta, pero lo único que recibió fue un puñetazo de Keisuke, quien decía que cerrara el pico.


—Baji Keisuke, ¿Acaso tienes novia y no me lo habías contado?


—¡No es así!


—¡Baji miente, siempre que habla de ella se sonroja! 


—¡Cierra el pico, imbecil! —volvió a golpearlo.


Solté unas carcajadas, sabía que me lo contaría en el momento indicado, así que no lo presionaría.


—Solo hay que disfrutar de esta noche, en especial tú, Kumiko, no estarás durante mucho tiempo con nosotros, así que hay que aprovecharlo —habló Ken.


—Draken tiene razón, solo hay que disfrutar de este momento, hermana —sonrió Kei, mostrando sus colmillos, haciendo que también yo sonría.


—Está bien, vamos, hay que divertirnos.


Sabía que sería una noche divertida, así que aprovecharía cada momento con ellos.