Turbulencia : Mashle

Summary

La vida de Mash nunca ha sido del todo normal o tranquila, bueno, nunca lo ha sido, pero los Ășltimos acontecimientos no han hecho mĂĄs que llenar su cabeza de incesantes preguntas y planteamientos.   Y en la mayorĂ­a de ellos, se cuestiona si es una buena idea seguir viviendo en un mundo que solo se encarga de señalarlo y hacerlo sentir como un error.  . . Descubrir que es hijo de Innocent Zero afecta mĂĄs de lo esperado a Mash, hasta el punto que empieza a sentirse inseguro de sĂ­ mismo y de cĂłmo lo ven los demĂĄs.  Importandole por primera vez en toda su vida, lo que otros piensen de Ă©l. 

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Turbulencia Âč

Âč 



Tratar de encajar en un mundo donde la magia era tan natural como respirar resultĂł ser algo fĂĄcil para Mash. Antes no le interesaba la opiniĂłn de los demĂĄs; ser diferente no le parecĂ­a gran cosa y, desde su perspectiva, no poseer ni una sola pizca de mana no lo hacĂ­a tan diferente al resto.



Pero con los Ășltimos acontecimientos que ha vivido, empieza a tomarle importancia a las diferencias que posee con el resto de la sociedad en general. 



Si no tener magia lo hacĂ­a sentir excluido, el hecho de ser hijo de Innocent Zero solo agravaba mĂĄs su situaciĂłn.



Desde que regresĂł a la escuela, le resulta cotidiano escuchar cĂłmo los demĂĄs hablan mal a sus espaldas. Muy pocos se atreven a verlo fijamente mientras dicen estupideces sin sentido.



Ahora, sus supuestos compañeros de casa y colegio piden que lo echen de la institución, que lo encierren antes de que empiece a actuar como su padre biológico o que lo ejecuten de una vez, para que Innocent Zero no pueda alcanzar su forma perfecta y así acabar con la sociedad mågica para siempre.



La sola mención del mayor criminal del mundo mågico hacía que unos sintieran un enorme pavor, otros se estremecieran de pies a cabeza, pero todos terminaban sintiendo lo mismo cada vez que se hablaba de él. Y Mash no podía recriminarles nada porque estaban asustados, pero aun así, aquellas palabras no hacían mås que hacerlo sentir incómodo y fuera de lugar, como si su permanencia en la escuela no fuese mås que un error que debían remediar de la manera mås inmediata posible.



Sus amigos no dudaban en protegerlo y respaldarlo cada vez que alguien trataba de hacerlo sentir menos, pero sin importar cuånto apoyo quisieran darle, siempre terminaba sintiéndose de la misma manera o peor, si los insultos resultaban ser demasiado para él.



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— No debería estar aquí.



— ÂżQuĂ© esperan el director y los visionarios divinos para acabar con Ă©l?



— Si sigue en la escuela solo atraerá la atención de Innocent Zero hacia nosotros, y no quiero morir por culpa suya.



– ÂĄEy! ÂĄÂżPor quĂ© no cierran la puta boca?! — sin importarle si estĂĄn en un lugar poco adecuado para elevar la voz, Dot grita lleno de furia despuĂ©s de haber tenido suficiente de las palabras de aquellos extraños hacia su amigo.



— ¿Cuál es su problema con Mash? — ahora es Lemon quien sale en defensa del pelinegro, que trata de hacer como si no estuviera pasando nada a su alrededor.



— ÂżCuĂĄl es nuestro problema? ÂżLo dices en serio? — pregunta una de las personas que empezĂł a hablar mal de Mash, sin importarle los problemas en que va a meterse. — Mejor dicho, ÂżcuĂĄl es el problema de ustedes? ÂżAcaso no saben que Ă©l es hijo de Innocent Zero? Es hijo del mayor criminal que ha existido en nuestro mundo, y ustedes estĂĄn sentados a su lado como si fuera cualquier persona. 



— QuĂ© Mash sea hijo de Innocent Zero no les da derecho a tratarlo mal. — Finn se une al intercambio de palabras, porque ya ha tenido suficiente de esos imbĂ©ciles.



— ÂĄPor supuesto que sĂ­! Aparte de no tener magia, es hijo de un criminal, eso nos da el derecho suficiente para no querer que estĂ© en el mismo lugar que nosotros, que si somos personas normales. — declarĂł otro, solo para recibir maldiciones por parte de Dot y Lemon, que estĂĄn a nada de sacar sus varitas para darles una lecciĂłn a cada uno de ellos.



— No los escuches, Mash. — es el consejo que Finn le da rápidamente al pelinegro, quien se limita a asentir mientras trata de continuar con sus estudios, ya que la semana de exámenes se aproxima y debe sacar notas decentes para no ser echado de la escuela.



Pero los gritos y el bullicio no hacen mĂĄs que desconcentrarlo, consiguiendo que abandone su lectura hasta el punto que toma sus libros para retirarse.



— Voy a regresar a los dormitorios. — anuncia, y no esperaba que alguno de sus amigos diga algo al respecto o se ofrezca a acompañarlo para que no ande solo por los pasillos, porque se pone en marcha casi al instante.



AlejĂĄndose de la sala de estudios mientras aĂșn recibe insultos por parte de sus supuestos compañeros, y defensas de sus amigos que seguramente no tardarĂĄn en acompañarlo, asĂ­ que debe darse prisa si quiere un momento a solas para pensar o buscar algĂșn otro lugar para conseguir lo que necesita.



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Al llegar a su habitaciĂłn, Mash se recuesta rĂĄpidamente sobre su cama, enterrando el rostro entre las almohadas. Trata de contener un grito lleno de frustraciĂłn a como dĂ© lugar, porque lo Ășltimo que quiere es seguir llamando la atenciĂłn de los demĂĄs.



En medio de su frustración, Mash se sumerge en un sueño inquieto. En su pesadilla, se encuentra atrapado en un mundo distópico donde las calles estån llenas de caos y destrucción. La sociedad mågica ha sido consumida por el poder de su padre biológico. Sus amigos y seres queridos luchan desesperadamente por mantener a flote lo que ellos consideran una vida normal, pero son superados por la imparable maldad y sed de sangre de su progenitor.



Todos los visionarios divinos han caĂ­do, siendo crucificados en inmensas cruces que se elevan en el cielo, para que todos puedan verlos. TambiĂ©n ve a Dot, Lemon, Lance y Finn luchando valientemente, pero uno a uno son derrotados por las hordas de seguidores de Innocent Zero. Regro, su padre adoptivo, quien siempre lo protegiĂł, cae ante Ă©l con una mirada de decepciĂłn y tristeza en sus ojos. Mash grita desesperadamente, tratando de detener la carnicerĂ­a que se desata a su alrededor, pero se siente impotente y paralizado por el miedo por primera vez en toda su vida. 



Innocent Zero se acerca lentamente hacia él, con una sonrisa siniestra en el rostro. Mash puede sentir el frío abrazo de la oscuridad envolviéndolo mientras su padre biológico se burla de él por no poder detenerlo. La sensación de culpa y fracaso lo consume mientras ve cómo todo lo que ama y valora es destruido ante sus ojos.



De repente, su pecho es atravesado por una de las manos de su malvado padre, quien solo le sonrĂ­e de manera burlona mientras extrae su corazĂłn de su interior, obligĂĄndolo a caer sobre sus rodillas, rodeado de un inmenso charco de su propia sangre.



LlevĂĄndose consigo las Ășltimas esperanzas que tenĂ­a por tratar de detenerlo. 


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— Mash
 Mash
 — una voz distorsionada trata de hacer reaccionar al pelinegro,  quien sumido en su dolor y confusiĂłn le es imposible identificar. — ÂĄMASH! — gritan, y es ahĂ­ donde abre repentinamente los ojos, solo para darse cuenta que su pesadilla se saliĂł de control, que su cuerpo se encuentra bañado en sudor y su corazĂłn golpea  fuertemente en su pecho. 



— Finn. — nombra a su amigo, que parece bastante aliviado por verlo consciente.  — Lo siento. — se disculpĂł sin una razĂłn aparente, pero sentĂ­a que debĂ­a hacerlo. 



— ÂżPor quĂ© te disculpas, Mash? — el bicolor le pregunta confundido, pero el antes mencionado no le responde, solo baja la cabeza mientras trata de mantener en orden sus emociones para no volver a decaer como lo hizo antes.  — Mash, si gustas podemos hablar, capaz te sientas me
 



— Voy a salir. — anunciĂł repentinamente,  porque lo menos que deseaba era conversar con Finn o quedarse en la misma habitaciĂłn que Ă©l despuĂ©s de lo que pasĂł. 



— ÂżA dĂłnde vas? Si quieres puedo ir contigo. — sugiere,  pero Mash hace caso omiso a sus palabras,  y sale rĂĄpidamente de la habitaciĂłn,  dejando a Finn extremadamente preocupado por lo que le estĂ© pasando. 



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Mash camina por los pasillos sin un rumbo fijo, para su desgracia,  ya es de noche y se supone que no deberĂ­a de estar afuera de su dormitorio por el toque de queda, pero el impulso de salir para tomar un poco de aire fue mĂĄs grande que el posible regaño que va a recibir por incumplir las reglas. 



Sus pasos son torpes y de vez en cuando tropieza con sus mismos pies, estando a nada de caer estrepitosamente al suelo, algo que lo obliga a detenerse en varias ocasiones.  Pero cada vez que lo hace, escucha cĂłmo su corazĂłn palpita rĂĄpidamente,  como si en cualquier momento fuese a detenerse o ser arrancado violentamente de su cuerpo. 



Las nĂĄuseas ante dicha sensaciĂłn no se hacen esperar, aumentando su malestar de la peor manera posible. 



— Ey, tu. — escucha a alguien llamarlo, y a diferencia de antes, hoy es capaz de identificar al dueño de aquella voz casi al instante.  — ÂżQuĂ© es lo quĂ© estĂĄs haciendo afuera? — pregunta,  a lo que Mash trata de responder, pero hasta su capacidad de hablar estĂĄ empezando a verse afectada por la condiciĂłn de su cuerpo. 



— R-rayne. — susurra, antes de caer inconsciente al suelo, siendo la imagen del visionario divino corriendo hacia Ă©l lo Ășltimo que puede visualizar antes de cerrar por completo sus ojos. 



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— Las cosas se estĂĄn saliendo de control. — es el comentario que Rayne hace, mientras observa fijamente a Mash, quien se encuentra postrado en una de las camas de la enfermerĂ­a, lugar al que lo llevĂł de inmediato luego de que aquel perdiera la consciencia en medio del pasillo.  — Director, tenemos que hacer algo para ayudarlo. 



— Los Ășltimos acontecimientos le estĂĄn pasando una gran factura a Mash. — Wahlberg dice con un tono preocupado,  porque si el pelinegro no se encuentra en el mejor estado posible, puede ser que todos se estĂĄn condenando al peor escenario de todos.  — Las cosas se estĂĄn saliendo de control, y cualquier error puede ser muy perjudicial de ahora en adelante. — admitiĂł, mientras trataba de encontrar alguna soluciĂłn para todo esto, pero sus opciones eran limitadas y la mayorĂ­a de ellas no le parecĂ­an del todo sensatas.  



Pero como Rayne lo habĂ­a dicho, tenĂ­an que encontrar la manera de ayudar a Mash, y si era necesario tomar decisiones difĂ­ciles,  entonces tendrĂ­an que hacerlo. 



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— ÂĄÂżCĂłmo que te vas indefinidamente de la escuela?! —  es la pregunta que es hecha a coro por el grupo de amigos de Mash, quien permanece un tanto indiferente ante el tema, ya sea por no demostrar sus emociones o no dañar de mĂĄs a sus amigos. 



— ÂżEstĂĄs seguro de que no hay otra opciĂłn? ÂżEl director Wahlberg y todos los visionarios divinos estĂĄn de acuerdo con esto? — Finn pregunta con la esperanza de que aĂșn exista alguna alternativa a todo esto, mencionando indirectamente a su hermano, porque le cuesta creer que estĂ© a favor de que Mash salga de la escuela. 



— No la hay, lo siento mucho. — se disculpa, tratando de mantenerse lo mĂĄs serio e inexpresivo que le es posible, pero cada vez que lo intenta no consigue otra cosa que miradas llenas de angustia y desesperaciĂłn por parte de los demĂĄs. 



— ÂżPero por quĂ© debes irte? — la Ășnica chica del grupo parece demasiado estresada por lo que ocurre. 



— Ellos creen que estarĂ© mejor en otro sitio. — el pelinegro respondiĂł, esperando que el interrogatorio termine pronto, porque no sabe si podrĂĄ seguir aparentando una imagen fuerte. — AsĂ­ que pueden dejar de preocuparse por mĂ­. 



— Idiota, somos tus amigos, claro que nos vamos a preocupar por ti. — Dot no duda en arremeter contra Mash por sus palabras,  debido a que estas le parecen poco apropiadas para la ocasiĂłn.  



— Si tu estas de acuerdo con irte, entonces no puedo oponerme a lo que decidas. — Lance parece ser el Ășnico que se estĂĄ tomando con calma la situaciĂłn,  a pesar que sienta un dolor terrible en el corazĂłn,  porque al igual que los demĂĄs, no estĂĄ del todo convencido con que Mash tenga que irse. 



Mash no responde a lo dicho por el de dos lĂ­neas, solo baja la cabeza para pensar un poco en lo sucedido,  pero al final de cuentas entiende que no puede hacer mucho por sĂ­ mismo, y que tiene que concentrarse en lo que realmente importa: detener a Innocent Zero para poder vivir en paz con su padre. 



La puerta del dormitorio 302 es tocada un par de veces antes que se abra lentamente, detrĂĄs de ella aparece Rayne, quien como la mayorĂ­a no parece tener una buena impresiĂłn de lo que estĂĄ sucediendo. 



— Tenemos que irnos, espero que te hayas despedido de ellos. — indica seriamente,  demostrando una actitud un tanto indiferente. 



— Rayne, tĂș no puedes
 



— Finn, no es necesario. — Mash no duda en interrumpir a Finn, antes de que este pueda completar lo que quiere decirle o mĂĄs bien pedirle a su hermano mayor. — Muchas gracias por todo, fui muy feliz por haberlos conocido a cada uno de ustedes. — comenta, para despuĂ©s abrazar uno por uno a sus amigos, que no dudan en aceptar dicha muestra de cariño de su parte. 



— Trata de escribirnos, Âżsi? —  decaĂ­do y sin nada que hacer, Finn le dedica un poco mĂĄs de tiempo para despedirse de Mash, que no acorta el contacto a pesar de lo difĂ­cil que le estĂ© resultando todo esto. 



Los demĂĄs tambiĂ©n le dicen algo alentador a Mash, la mayorĂ­a de ellos le pide que se mantenga a salvo y que no olvide que cuente con buenos amigos, los cuales siempre estarĂĄn dispuestos a ayudarlo en lo que sea necesario. 



Luego de un rato, tomĂł sus pocas pertenencias personales y se retirĂł junto a Rayne, pudiendo escuchar cĂłmo Dot, Lemon y Finn empiezan a sollozar ante su partida, Lance menciona algo que ya no es capaz de entender del todo bien para su desgracia. 



— AĂșn puedes arrepentirte si asĂ­ lo deseas. — es el comentario hecho por el visionario divino,  pero Mash solo negĂł en repetidas ocasiones. 



— No puedo
 porque no puedo seguir poniendo en peligro a quienes quiero. — admite determinado, a lo que Rayne le dedica una mirada entre mezclada con pena y admiraciĂłn, porque a pesar de lo que sucede aĂșn piensa en proteger a quienes son importantes para Ă©l. 



Siendo esta determinaciĂłn, la que posiblemente lo lleve a triunfar sobre Innocent Zero y todo aquel que se interpongan en su camino para obtener la paz que tanto necesitaba para su vida. 




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Amo Mashle, es el segundo anime con el que me he terriblemente obsesionado, por lo que espero traer mĂĄs trabajos relacionados a tan maravilloso anime, aunque en la mayorĂ­a de ellos Mash tenga que sufrir. <3