Viajando contigo
Autora: MaddieSagita.
Fandom: InuYasha
Parejas: Kagoya e Inusakuya.
Género: Drabble.
Derechos: Los personajes no me pertenecen sino a Rumiko Takahashi.
Advertencias: AU, Otro Intento de Humor, Genderbender.
Clasificación: Todos los públicos.
Aclaraciones:
Este drabble es una adaptación al genderbender del capítulo 9 de InuYasha cuyo título es El pequeño Shippo y los hermanos Relámpago.
Se ubica en el mismo universo que My paradise, Solo por ti, Festival escolar, Tomorrow y Otra vida.
Notas de la autora:
Sí, sí, ya sé que tengo historias que actualizar, pero ¿qué quieren que les diga? No puedo dejar de escribir de Inusakuya. Estoy obsesionada, jajajaja.
En fin, ¡disfrútenlo!
Eres difícil, pero te amo
Haces conmigo lo que tú quieres, lo he tolerado
Si andas de buenas, no pasa nada
Todas las broncas vienen el día que andas de malas
Pero dejarte no está en mis planes, nunca podría
Sufro contigo, pero sin verte me moriría.
—Carita de perdón, La Arrolladora Banda El Limón.
..
..
..
Tengo mucho calor, ¡haz algo Kagoya!
Este lugar apesta.
Ket. Caminas como tortuga.
¿No podemos descansar?
¡Kagoya, tu aroma me molesta!
¿Y qué si te golpeó? ¡Es tu culpa por hacerme sentir culpable por gritarte!
Si no llevaras esa ridícula mochila de caparazón ya habríamos atravesado el bosque.
Arg, odio los mosquitos. Kagoya, alejalos.
Kagoya, quítame estas hojas.
Kagoya, cargame.
¿Quieres que yo baje la fruta? Eres un perezoso, Kagoya.
"Respira y exhala, Kagoya, respira y exhala."
Se decía cierto estudiante del futuro intentado evocar toda su paciencia mientras caminaba por el bosque junto a una hermosa chica de cabello plateado y ojos dorados.
Era un bonito día en la época feudal, el sol brilla y los pájaros cantan, pero para Kagoya, un estudiante de secundaria del futuro, aquél era solo otro tortuoso día de viaje con cierta hanyou cuya mayor diversión en la vida era fastidiarlo; y la prueba de ello eran las absurdas quejas de su parte que había estado recibiendo desde la mañana.
Y la piedrita que acaba de impactar en su nuca.
-Oye, inútil.
"¡¿Inútil?!".
El arquero apretó el manubrio de su bicicleta.
"Puedo tolerar tus quejas, tus bromas de mal gusto que casi me cuestan la vida como la de la serpiente venenosa en mi cama, el río al que me empujaste, la enorme piedra que me arrojaste a la cabeza, las espinas en mi zapato y la del jabalí que fue graciosa en retrospectiva, pero mi límite son los insultos".
Se dijo y continuó caminando decidido a ignorarla.
-Keh. Te estoy hablando, imbécil.
-...-
-¡¡Kagoya!!-gritó, pero el chico ni se inmutó.
Algo que solo causó disgusto en la chica de cabello plateado.
"¡¿Qué carajos le pasa?! ¿Cómo se atreve a ignorarme? ¡Le enseñaré!".
-Kagoya, Kagoya, Kagoya, Kagoya, Kagoya, Kagoya, Kagoya.
"¡¿En.se.ri.o?!"
, pensó trabando los dientes,
"¿Por qué tiene que ser así?"
, se preguntó el estudiante rogando a todos los dioses que le dieran paciencia.
-Kagoya, Kagoya, ¡Kagoya, con un carajo!
"¡¿Planeas ignorarme todo el maldito camino?! ¡Eres un tonto!"
. Casi rechinando los dientes, Inusakuya recogió varios piedritas y comenzó a arrojarlas a la cabeza del arquero una por una.
-¡NO ME IGNORES, IMBÉCIL!
-Y tú no me insultes. ¿No sabes hablar sin insultar o qué?-estalló haciendo un esfuerzo sobre humano por no gritar.
La cara de Inusakuya se coloreó al instante y no precisamente por vergüenza.
-¡TÚ NO ME DICES QUÉ HACER! ¡¿CREES QUE POR QUÉ ERES HOMBRE TIENES ALGÚN DERECHO SOBRE MI?!
-No, solo no me gusta que me falten el respeto.
-Ket.¡ERES UN CHILLÓN!
-No lo soy. Y por favor, Inusakuya, deja de gritar.
-¡¿Me dices cómo comportarme?!
-¡Que no, maldita sea!
-¡NO ME GRITES! ¡NO ABUSES DE TU PODER MASCULINO CONMIGO!
-¡Yo no estoy...-se interrumpió, inhalando y exhalando, tratando por todos lo medios de calmarse.
"Cuenta hasta diez, Kagoya, cuenta hasta diez. Uno, dos, tres, cuatro, cienco..."
-Está bien. ¿Qué quieres?
-¡Tengo hambre!-chilló inflando los cachetes.
-Dame unos minutos y te prepararé una sopa instantánea-dijo bajando su mochila para comenzar a sacar lo necesario.
-¡No quiero!-respondió pateando la mochila del estudiante y Kagoya sintió que una vena se le marcaba en la frente.
-¿Por.qué.no?
-Porque sabe asqueroso y no me gusta.
-Pues lo siento, no tengo algo más.
-Ket-la hanyou cerró los puños-¡¿Por qué eres tan malo conmigo?!
-No soy malo contigo, tú eres quien...
-Ah, claro, ahora resulta que yo tengo la culpa por tener hambre, no.
-No, Inusakuya, pero...
-¡Quiero cerdo! Ve a cazar uno-exigió cruzando los brazos.
-No voy a ir a cazar, tenemos comida-escupió a punto de perder los estribos.
-¡¿Por qué no solo dices que no te importa y dejas de poner excusas?!
-No son excusas, tenemos comida y...
-¡Y yo quiero cerdo!-chilló pisando fuerte-¡Ve a cazarlo!
-En el remoto caso de que acepte hacerlo, las cosas se piden por favor.
-No tengo que pedirte por favor. Es tu trabajo proveer la comida, ¿o es que no eres hombre?
Esa hanyou, en serio..
-¡Y eso es lo que estoy haciendo, ofreciéndote comida que desprecias!
-¡Deja de gritarme!-sollozó con los ojos húmedos-¡Malvado! ¡Te odio!
Gritó, cubriéndose el rostro y fingiendo llorar. Un truco que ya no iba a funcionar con Kagoya, quien cruzó los brazos y se mantuvo firme.
-Si no te gusta lo que tengo, entonces ve tú a cazar el cerdo-dijo sin pensar y yendo por su mochila, colgándosela para continuar su camino.
-¡¿Entonces no te importa si me muero de hambre?! ¡Qué buen hombre eres, dejando morir a una dulce e inocente chica!
"¿Inocente? ¡¿Dulce?! ¡¿DULCE?!"
-...-
-¡¿Y ahora me vas a ignorar de nuevo?! ¡Eres un idiota!
Al no recibir respuesta la hanyou dejó su actuación, trabó los dientes y se dio la vuelta.
-Keh. ¡Ni que me hicieras tanta falta, tonto!
Tras decir esto se alejó saltando de ahí, alarmando al chico del futuro.
-¿Qué...¡Espera, Inusakuya!-gritó subiendo a su bicicleta y echando a andar detrás de ella-¡Inusakuya, por favor espera!-repitió pedaleando con todas sus fuerzas para alcanzarla-¡Inusakuyaaa!
El pobre chico pedaleó hasta que sus piernas dolieron y su garganta ardió por tanto llamar a la mitad youkai, deteniéndose en medio de un campo de batalla repleto de cadáveres para descansar.
"Estupendo. Ahora tengo que buscarla"
, pensó, bajando de su 'carroza de acero' y sentándose en una roca. Estaba exhausto.
"Para ser una chica es muy rápida. Supongo que tiene que ver con que sea mitad bestia.
Sin embargo, ¿a dónde habrá ido? Al menos pudo decírmelo no irse así. ¿No entiende que me preocupo por ella? ¿Por qué es así? Después de lo que hemos pasado juntos creí que ya éramos amigos, pero sigue molestándome a cada oportunidad, nada le parece y se queja todo el tiempo.
¿Qué se necesita para hacerla feliz?"
Suspiró. No tenía caso pensar en eso ahora, así que decidió descansar un poco antes de continuar su búsqueda.
Sin embargo al cabo de unos minutos sintió algo duro impactando contra su espalda y lo siguiente que supo es que estaba en el suelo con un fuerte dolor en la zona afectada.
-¿Pero qué...
Kagoya observó incrédulo la piedra que le habían lanzado y luego a la furiosa hanyou que yacía parada frente a él con los brazos cruzados y el mentón en alto.
-¿Inusakuya?
-Escucha, no creas que cambie de opinión sobre tu asquerosa sopa, pero, en vista de que no hay ni un solo jabalí en todo el maldito bosque, estoy dispuesta a comerla solo por esta vez. Así que preparala rápido, que muero de hambre.
-¿No hay jabalís?-cuestionó incrédulo.
"¡Pero si ayer hiciste que uno me persiguiera!"
Kagoya parpadeó y observó con detenimiento a la chica. No tenía el menor rastro de que hubiera estado rastreando una presa, su kimono y sus rodillas solían mancharse de tierra al tener que agacharse para seguir el olor y en ese momento estaba tan limpia como cuando lo dejó atrás. Además no había pasado tanto tiempo desde entonces, ¿realmente había estado cazando o solo era una mentira para encubrir el hecho de que al final sí quería su sopa? Kagoya conocía bien a la hanyou, apesar del poco tiempo que llevaban viajando juntos, sabía que aunque tenía un carácter agresivo y caprichoso, en el fondo era una buena persona, por lo cual no le fue difícil deducir que la chica se sintió culpable por el berrinche anterior y quería disculparse aceptando su comida.
Sonrió, conmovido, sintiendo una cálidez inexplicable en su pecho y su corazón derretirse. Puede que Inusakuya se la viviera molestándolo y haciendo sus días de cuadritos, pero al final no era tan malvada como aparentaba.
-¡¿Q-Qué tanto me miras, tonto?!-chilló, incómoda con la amable sonrisa del chico para con ella, no pudiendo evitar que un leve sonrojo se formara en sus mejillas-Keh. ¡Date prisa y dame de comer
Kagoya respingó y se levantó a prisa.
-Claro, claro, de inmediato-respondió sin borrar sus dulce sonrisa que no hacía más que irritar a la hanyou.
"¡Kagoya, eres un tonto!"
Fin
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