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"Al final de la noche me estás mirando ¿Qué es lo que ves? Desearía leer tu mente."
Y es que no podía dejar de pensar en como sentía la pesada mirada del mayor sobre él. Caminaban luego de ir a cenar en grupo con los trece integrantes después de dar por terminadas las cédulas de ese día, era una manera de darse su propio descanso para relajarse entre amigos pero por alguna razón se sentía diferente. No de mala manera.
Solo diferente.
Lo notaba cada vez que se acercaba a su mejor amigo Seungkwan, lo notaba cuando dejaba de mirar a quien le estuviese intentando hablar para prestarle un poco de su atención a él y sobre todo lo notaba cuando descaradamente mostraba una sonrisa de lado con coquetería en su dirección provocando el sonrojo de Hansol ¿Qué les estaba pasando?
Era aún más confuso pensar en este tipo de cosas cuando Jisoo lo había ignorado olímpicamente todo el día anterior y la mayor parte de la mañana.
"La luz se atenúa, aquí en la oscuridad nos movemos por el sentimiento con la luna guiándonos."
Jeonghan también lo había notado muy probablemente pero lo dejaba pasar por ser su mejor amigo y es que definitivamente alguien movía dentro de él lo que muchos deseaban, y lo hacía sonreír con ternura el simple pensamiento de que su pequeño estuviera encontrando los sentimientos más hermosos, descubriendo por su cuenta lo que era gustar de alguien.
Su mayor problema era quién, y lo obvio se dio apenas empezó a ignorarlo con dificultades en el camino. Decidió que lo mejor era hablar con él antes de entrar al restaurante a cenar con los demás así que con cualquier excusa se perdieron un momento entre el bullicio de dónde comer, igual, iban a terminar en el mismo lugar de siempre comiendo asado coreano muy probablemente.
—¿Es Hansol, verdad? ¿Rechazas tus sentimientos?—Fue lo primero que dijo para romper el silencio mientras tomaba su mano, después de todo estaban parados mirando como el cielo se tintaba de colores anaranjados cada vez más obscurecidos. Jisoo abrió con sorpresa sus ojos y tras unos segundos su reacción no se hizo esperar con una sonrisa nerviosa.
—No sé de qué hablas..
—No puedes mentirme.—Cortó el llamado ángel con una sonrisa comprensiva, no por nada le llamaban el segundo padre de Seventeen. El contrario bajó la mirada con los ojos cristalizados y sintiendo la carga sobre sus hombros siendo levemente retirada, no quería decirlo antes, tenía mucho miedo.
Tal vez si lo sacaba, las cosas serían más fáciles.
"Cuando estamos solos me siento tan cerca, dame tu calor, ese que nunca conocí. Cara a cara, atrapados en un abrazo salvaje se siente como el lugar más seguro que nunca había conocido."
Entraron entre bullicia al hogar que poco a poco fueron formando entre todos los momentos vividos juntos, después de todo ahora se consideraban una "pequeña" familia que se podía apoyar en los otros. La mayoría se fue directo a la cama y solo algunos se encontraban despiertos, como Soonyoung que anotaba garabatos en su cuaderno de ideas, Minghao aprovechó para seguir traduciendo canciones del coreano al chino y practicar su pronunciación, Hansol tomó un baño rápido y al no tener sueño se recostó en el sofá más grande a escribir líricas, Mingyu miraba disperso en la trama de una película y Jisoo.. Jisoo estaba más nervioso que de costumbre ahora él ocupando la ducha en el baño.
Saliendo pediría hablar con el menor para aclarar su mente, porque eso lo calmaba y después de que su mejor amigo le aclarara que lo que sentía no estaba mal ahora se encontraba totalmente motivado por lo siguiente que esperaba ocurriera con éxito.
Sería honesto con ambos corazones.
"Pon tus brazos alrededor mío y apriétame. Solo tú sabes como salvarme, pon tus brazos alrededor mío y apriétame."
No podía concentrarse en medio de todo el alboroto que sus propios pensamientos le hacían tener. Estaba acostumbrado a tener ese lío en su cabeza pero no girando en torno a una persona que ahora lograba ponerle los nervios de punta sin siquiera haberle dicho una sola palabra, ahí se encontraba la diferencia porque recordó lo que alguna vez intentó frenar con ningún éxito.
"—¿Recuerdas lo que me preguntaste el otro día, hyung? ¿Sobre el poema que encontraste?—Hansol le preguntó a Jisoo que con una sonrisa leve asintió, estaba decidido a decirle todo después de hablarlo con Wonwoo. Obviamente era un secreto que solo él compartió con 2 personas, Seungkwan le había aconsejado ya muchas veces decírselo.—Si lo hice yo, no es la letra de una canción. Es como me siento ahora respecto a.. una persona importante.—El pequeño se veía adorable mientras sujetaba con ambos puños el borde de su suéter intentando con todas sus fuerzas no mostrar un intenso sonrojo sobre sus mejillas. Abrió los labios pero nada pudo emanar de los mismos.
—Espero que la chica te corresponda Hansol, si yo fuese mujer moriría por ti.—Pasó un brazo por sus hombros asintiendo lealmente a su dongsaeng pero todo rastro de felicidad desapareció apenas volvió a hablar.—Pero soy un chico y eso no es posible.—Su risa irónica, como si estuviese diciendo lo obvio fue el remate para crear una grieta justo en medio de su corazón, hasta ese momento Hansol no había recordado los valores con los que Jisoo creció siendo los mismos el más grande obstáculo. Congelandolo en su lugar e intentando no ser obvio con el dolor.—En fin ¿Quién es la afortunada?—Curioso alzó las cejas y para suerte de Hansol, Seungcheol lo llamó ayudándole a huir."
Suspiró como si esa grieta fuese recién hecha y al salir de su pequeño trance se dio cuenta de que nadie permanecía despierto como él ahora, al menos así parecía mientras quitaba los audífonos de sus oídos. Miró a la ventana y la luz de la luna permanecía sobre el suelo expuesto, su desventaja era no llevar un abrigo sobre su cuerpo pero sin pensarlo mucho se acercó a esta abriéndola un poco. Respirar algo de aire fresco lo ayudaría a recordar y a olvidar. A retenerlo y no soltarse a llorar.
Porque seguía doliendo y el tiempo no lo curaba.
"Recuerda la noche cuando hablamos y dijiste las palabras que más quería escuchar. Me diste tu corazón, me diste tu abrigo cuando tenía frío; me tomaste lento y dulce."
Jisoo miraba todo dentro de su propio mundo, acababa de terminar con su cambio de ropa y a pasos lentos se acercaba a su objetivo con el abrigo que planeaba ponerse entre sus manos, procurando ser silencioso. Intentaba buscar entre todo su vocabulario las palabras para expresar lo que quería decirle con exactitud. Como no estaba seguro de haber comenzado pero un día su sonrisa se volvió el motivo de su alegría, lo hacía sentir perteneciente a ese lugar y movía inexplicablemente su corazón con fuerza. Lo evitó por mucho tiempo pero no podía mantenerlo más en secreto, no después de incluso admitirlo a si mismo.
Casi suspira apenas puso la prenda sobre los hombros del contrario y de inmediato pasó ambos brazos rodeando su cintura pese a que le diera la espalda. Necesitaba sentirlo así, necesitaba quitar todas las restricciones que alguna vez sintió dentro de si mismo y necesitaba decirle que era lo que había buscado todo este tiempo sin notarlo.
Solo que ahora, no sabía si el rechazado sería él.
"Solo tú sabes como salvarme, bebé."
—¿Jisoo?—Murmuró Hansol apenas lo sintió recargando su frente sobre su espalda. Se quedó estático de nuevo y en cuanto el agarre se apretó alrededor de su cintura no dudó a subir sus manos hasta los brazos del mencionado. Con preocupación, porque cuando Jisoo se aferraba a algo era porque tenía miedo.
—Lo lamento, lamento haber negado mis sentimientos.—Su voz sonaba quebrada y por un instante la sorpresa del momento los hizo razonar. Levantando la cabeza Jisoo se encontró con el perfil de Hansol intentando mirarlo, parecía incrédulo mientras el aire se encargaba de acomodar a su manera el flequillo sobre su frente.
—¿Qué dices?—El pequeño se giró por completo sin importarle lo demás en ese instante, Jisoo estaba a punto de llorar y no pudo evitar que las primeras lágrimas se asomaran apenas los ojos de Hansol se acuaron.
—Que me gustas.—Aún la voz le temblaba al decirlo, era muy notorio pero es que nunca pensó que estaría en esta situación. Era satisfactorio decirlo pero para él eso se equilibraba con la condena a lo peligroso.—Que me gustas y no pude evitarlo. No entiendo qué pasó, estoy frustrado porque nunca pensé sentir esto pero ya no puedo callarlo más e incluso si piensas igual que el yo del pasado antes de sentir todo esto lo entenderé perfectamente. Solo quiero decirlo, me gustas. Nunca la simple existencia de alguien me había hecho tan feliz.—Admitió sin poder parar el llanto que intentaba hacer silencioso. De nuevo el menor tuvo que tragarse las ganas de llorar con fuerza, tal y como cuando él intentó ocultar el dolor pero ahora el dolor era cambiado por alivio.
—Hyung, me gustas.—Su tono de voz fue bajando apenas obtuvo confianza, las manos de Jisoo se cruzaron por su espalda mientras juntaba sus frentes con suavidad y entre sus manos tomaba su rostro.—Me gustas, me gustas mucho.—Lo repitió, porque no sabía si mañana se arrepentiría de esto e intentaría con otra parte rota de su corazón olvidarlo nuevamente.—Te quiero, incluso si tú no quieres quererme a mí.—Ahora y sin pensarlo dos veces, lo besó, con dulzura intentando sanarlo mientras él se sanaba un poco de la desilusión pasada. Porque lo ansío desde tiempo atrás.
Esperaba que no fuera otro sueño el ser correspondido.
"Solo apriétame entre tus brazos, cariño."