Prólogo
El enorme lobo color noche miraba al cielo nocturno, que en compañía de la inmensa luna, llenaba con su luz y su hermosura.
El enorme lobo negro lloraba a la luz de la luna, con su hocico lleno de sangre, aplastó a míles de sus enemigos, sin piedad y sin temor. Pero sabía que llegaría el día en que su amada llegaría, ¿Qué cuentas le entregaría a ese pedacito de luna? ¿Lo amará aún sabiendo el monstruo que él es? El monstruo que tanto narran las leyendas.
Caminaba por el bosque, de regreso a su manada, sabiendo que lo que hallaría ahí no sería más que temor por parte de los suyos, cosa que ya no le importaba, ha ocurrido por años, tantos que hasta se acostumbró. Vivió con el constante miedo de los suyos hacia él, que incluso el enorme lobo negro se preguntaba por qué los protegía, ¿por qué proteger lo que no quiere ser protegido? Dicen tenerle respeto, pero a sus espaldas, las palabras "bestia" y "cruel" no tardan en hacerse presentes. A veces juzgamos sin siquiera conocer... Lastimosamente, ese mal aspecto no es exclusivo de los humanos. El enorme lobo negro llegó a su manada, dónde su personal estaba fuera para recibirlo con ropa y demás, y con ellos, estaba su padre, que con una mirada de completo orgullo lo recibió como si de un héroe se trarase.
— ¡No esperaba menos de tí! — dijo el mayor acercándose al gran lobo negro, que lo miraba con frialdad, sin una pizca de emoción en su mirada, que aún en su forma lobuna era evidente — . Eres un orgullo para la manada y tú viejo — el lobo pasó de largo a su padre, causando el enojo del mayor — . ¡No me ignores cuando te hablo! Niño ingrato, después de que te recibo como a un héroe ¡Así es como me pagas!
El lobo soltó un gruñido tal, que causó el susto de todos los presentes, incluso de su padre, el alfa.
— si será, ese mocoso — el lobo seguía su camino hacia la casa de lo que en la manada se conoce como "la familia real", tenía la mirada perdida, deseando morir en alguna batalla para ser recordado como un héroe, como un intento de alfa ejemplar.
Al llegar a la mansión, el enorme lobo negro, se transformó en un hombre, su mirada fue a dar en el suelo, pues en el se encontraba una muda de ropa, éste se la puso y se dispuso a entrar, sólo que él no contaba que, al otro lado de la puerta, se encontraba su madre, con una mirada de que traía el mundo encima, como siempre, el hombre pasó por su lado, evitando todo contacto con ella, al igual que con su padre, él no los soportaba, y se sentía como una escoria por considerarlos así. La madre, cansada de el rechazo de su hijo, exclamó con toda la tristeza de su corazón.
— ¡No tienes que hacer eso! — el hombre paró en seco, en su lugar, esperó a que la mujer continuara — . No tienes que hacer todo lo que tú padre te ordena... ¡Te está convirtiendo en un monstruo sin que tú lo quieras!
El hombre rió amargamente al escuchar esas palabras ~ sin que yo quiera ¿Eh? ~ el hombre giró levemente su cabeza para encontrarse con la mirada de su madre — . ¿Tu crees que él me convirtió en esto? Creí que desde siempre he sido un monstruo, madre — las palabras de su hijo la dejaron pasmada en su lugar — . ¿Eso no fue lo que dijiste? Disculpa por tener tan buena memoria.
— basta...
— ¿Ya lo olvidaste? Tenía siete años cuando me lo dijiste, "¿Por qué tuve que traer al mundo a un monstruo como tú?
— No sigas... — la mujer imploraba que se detuviera, que no dijera más, que la salvara de ese tormento.
— "La luna me castiga, por haberte dejado crecer"...
— ¡Basta! — el grito de la mujer inundó la gran y solitaria mansión. El hombre la miró atento y burlón.
— ¿Por qué? Si quien lo dijo fuiste tú.
— sabes muy bien por qué fue... Pero ahora, puedes decidir ser otra persona, ser diferente... Lirius...
— lástima que a tus ojos ya no soy una persona, mamá — y sin más, siguió su camino hacia su habitación. Dejando a la mujer con una muy horrible sensación, de que aquel hombre que sé alejaba de ella ya no era su hijo. El hombre caminaba por los inmensos pasillos de dicha casa, aún con sangre en su rostro, entró al baño de su habitación, se miró en el espejo, para encontrarse con un sangriento reflejo suyo, lo que causó una risa amarga en Lirius — . ¿Así que esto es lo que ella ve? — tocó su rostro, causando que la sangre de esparsciera aún más por su rostro — . Esto es lo que todos ven... — se dió una ducha rápida, para evitar pensamientos innecesarios. Al terminar, se puso unos pantalones para dormir, y sin camisa, salió a la terraza de su habitación, para contemplar la luna; el recuerdo de su reflejo en ese espejo se hizo presente en su mente, aún mirando a la luna, se sintió solo — . ¿Eso es la que ella verá en mí?
Mientras tanto, al otro lado del país, una chica que admiraba la belleza de la luna, en su habitación, en esa casa acompañada de gritos por parte de sus padres, por razones obvias, ella ya estaba acostumbrada a esa situación, sus padres discutiendo por errores que su papá cometía, y ella y su hermana en su cuarto, mientras que su hermano mayor estaba de fiesta o trabajando horas extra. Por más que quisiera sentir otra cosa, no podía, sentía que ese era su mundo, y que la única forma de escapar, era la separación.
— Francis, ya se fue papá — Katty entró a la habitación que ambas compartían.
— ¿Y mamá?
— en su cuarto, no trates de entrar, le puso seguro.
— ya lo suponía — dijo Francis en un suspiro, aún mirando a la luna.
— bueno, sólo vine a avisarte eso y que... Aproveches para cenar algo — dicho eso, Katty salió de la habitación para dejar sola a Francis, en compañía de la luna.
— tu estás alejada de todo ésto, que suerte — le dijo a la luna, para luego salir de su habitación y buscar que comer.
Creyeron que se trataba de otra escritora, pero soy yo ¡Dio! Xd acabo de ver jojos y no puedo creer que no quería darle una oportunidad a tremenda joya.
Bueno panas, ésta es mi primera novela con temática de hombres lobo, la neta, la neta, he querido escribir algo sobre eso pero hace tiempo no sabía cómo plasmarlo, además de que tenía un bloqueo creativo, que por alguna extraña razón ya se desbloqueó osiosi.
En fin, siéntensanse, y disfruten la experiencia que tuve al combinar mi coca cola con mi auto desprecio y mi don para dormirme a las cuatro de la mañana.
Y también, está historia la habia subido en Wattpad, pero no tiene mucha difusión y pues aquí estoy, estaré subiendo los capítulos aquí.
Denle mucho amor panas, la pendeja se va.
Paz