Mi molesto vecino Mikey (Mitake/Maitake)

Summary

Takemichi un chico con grandes gafas y sin estilo para vestir quería solamente leer tranquilo sus libros en su departamento, pero Mikey su rubio vecino no lo dejaba con su fuerte música y sus constantes acosos. - ¡Me gustas! - dijo con una enorme sonrisa - ¿Cómo te llamas? Takemichi seguía sin poder reaccionar, era la primera vez que alguien le decía algo así. - Bueno no importa, a partir de ahora eres mío. - ¿Eh? - Takemichi entró en pánico al ver como el chico rubio hablaba tan despreocupadamente.

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Complete
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16
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18+

Nuevo vecino

Takemichi estaba absorto en su mundo leyendo un libro de ciencia ficción, sus favoritos, pero eso cambió cuando empezó a escuchar ruidos en el departamento de enseguida, esto le preocupo pues sabía que ese lugar estaba solo desde hacía meses y aun era temprano como para que fuera un robo, aparte de que estaba vacío así que decidió asomarse.

Abrió la puerta lentamente solo hasta que pudiera ver hacia fuera, pudo observar la espalda de una chica rubia y esto lo emocionó pues al parecer tendría una vecina y una que parecía ser muy linda, cerró la puerta y se fue a arreglar un poco para presentarse.

Aunque sabía que no había mucho que arreglar, al verse al espejo se desilusiono pues sabía que él no era alguien atractivo, no por nada seguía sin una pareja y por consiguiente jamás había llegado a tener intimidad con nadie.

Pero eso no lo detendría para por lo menos conocer a su nueva vecina y tal vez solo tal vez llegar a algo más, después de todo no había nada que perder por lo que acomodo sus gafas, su ropa, zapatos y salió.

— Hola...— dijo Takemichi una vez estuvo cerca de la chica rubia.

— Oh hola — contestó la chica con una sonrisa al voltear a verlo.

Takemichi noto que la chica era mucho más joven de lo que pensó pero aun así siguió con su presentación.

— Soy...Hanagaki Takemichi...bienvenida...yo soy...soy el vecino de a un la...

Pero Takemichi no terminó pues un chico alto de rubia trenza salió detrás de la chica.

— ¿Emma? ¿con quién hablas?

— Ah Ken, ¡con el nuevo vecino! — dijo alegremente — ¿no crees que es algo adorable?

El mencionado solo miro al chico y levantó una ceja.

— Yo creo que si Mitsuya lo viera...le daría un ataque por su singular estilo de vestir.

Takemichi no entendía qué pasaba pero de repente también salió un chico más bajo pero igual con cabellera rubia y comiendo un dorayaki, ¿acaso eran todos hermanos? o ¿por qué todos eran rubios? ¿vivirán todos juntos? el rubio de ellos era mejor que el suyo.

— Yo creo que tiene unos ojos muy lindos.

Y en eso Takemichi quedó pasmado ante el comentario del chico rubio.

— Mikey...no...— dijo el alto en un tono cansado.

El mencionado se acercó a Takemichi haciendo que este se pusiera nervioso y casi cayera de sentón.

— ¡Me gusta! — dijo con una enorme sonrisa — ¿Cómo te llamas?

Pero Takemichi seguía sin poder reaccionar, era la primera vez que alguien le decía algo así.

— Bueno no importa, a partir de ahora eres mío.

— ¿Eh? — Takemichi entró en pánico al ver como el chico rubio hablaba tan despreocupadamente.

— Se llama Takemichi, Mikey — contestó Emma — y será tu nuevo vecino así que pórtate bien con él.

— Takemicchi — dijo pensativo Mikey para después sonreír — hasta su nombre es bonito.

— Yo...ya debo ir me — dijo Takemichi para ir rápidamente a su departamento y cerrar la puerta resbalando por esta hasta caer sentado en el piso y su respiración acelerada.

¿Qué demonios había sido eso? ese chico rubio hablando tan a la ligera, si se había emocionado por la nueva vecina definitivamente eso había desaparecido al ver aquel chico rubio.

No podía gustarle en serio a ese chico o ¿si? ¡Es un mocoso!

— Takemicchi, nos vemos después — dijo felizmente el chico.

Takemichi dio un pequeño salto al escuchar como el rubio le llamaba tras la puerta, definitivamente no, no dejaría que ese rubio estuviera cerca de él.

Sin embargo no había tenido suerte, al parecer fue solo ese chico llamado Mikey el que se mudo a un lado, ya no estaba la chica rubia ni el alto, solo ese chico acosador, encima de todo era un vecino ruidoso, todo el día parecía tocar la guitarra, escuchar música a todo volumen y encima a veces parecía que traía a toda una banda de mocosos porque se escuchaba todo un relajo, eso le ponía realmente los nervios de punta.

Cómo justo ahora, Mikey tenía un concierto al lado y eso no le estaba dejando leer sus libros, estaba realmente molesto así que decidió ir a decirle que parara, si eso haría.

Se armó de valor, acomodó sus gafas y salió decidido hacia el departamento de al lado y tocó fuertemente la puerta para que lo escucharan sin embargo después de varios minutos nadie le abría por lo que tocó aun mas fuerte.

— Mikey ¡abre la puerta! — grito Takemichi con molestia.

— ¿¡Quién diablos está tocando así!? — dijo un chico de cabello largo al abrir la puerta con enojo.

El chico lo vio de arriba hacia abajo y Takemichi se sintió un poco intimidado.

— ¿Y este ñoño de donde salió? — dijo el chico — ¿Qué quieres?

— Yo...estoy buscando a Mikey...— dijo Takemichi.

— ¡TAKEMICCHI! — grito Mikey quien venía corriendo hacia él logrando colgarse de su cuello haciendo que Takemichi casi cayera al suelo.

El chico de cabello largo quedó perplejo ante la actitud de su amigo.

— ¿Viniste a verme? — dijo Mikey melosamente.

— ¡NO! y ¿puedes soltarme?...— dijo Takemichi ante su inútil intentó de separarse del agarre del rubio pero evidentemente el chico tenía más fuerza que él.

— Mikey ¿Quién es este? — preguntó el otro chico.

— Mi novio — contestó sonrientemente.

— ¿Qué? ¿desde cuando tienes novio? — pregunto confundido volviendo a ver a Takemichi — ¿No había uno mejor vestido?

— ¡No soy su novio! — dijo Takemichi exaltadamente.

— Takemicchi — dijo Mikey serio ignorando a su amigo y alejándose un poco Takemichi — que tu lo niegues no quiere decir que no lo eres, eres mi novio te lo dije el otro día.

— Mikey tenemos que volver al ensayo así que apresúrate — dijo el chico de cabello largo mirando mal a Takemichi para darse la vuelta y volver al departamento de Mikey.

— Dime Takemicchi ¿viniste porque me extrañaste? — le dijo con una sonrisa.

— ¡No! solo vine a decirte que pares la música, está muy fuerte y no me dejas leer — dijo Takemichi molesto.

— Pero Micchi no puedo hacer eso, tenemos una presentación importante en unos días y debemos ensayar.

— ¿Ensayo? ¿presentación? — Takemichi no estaba entendiendo.

— ¡Claro! estas invitado — dijo Mikey en tono feliz — me gustaría que fueras a verme.

— No creo...que pueda, tú solo...¡no hagas tanto ruido! — dijo Takemichi para soltarse del agarre del rubio y salir corriendo hacia su departamento cerrando fuertemente la puerta.

Nuevamente se quedó en la puerta con sus brazos extendidos como si quisiera impedir que alguien entrara.

— ¡Micchi! vuelve cuando quieras, aquí estaré para ti.

Takemichi se sonrojo al escuchar al rubio, eso era lo que más le molestaba de Mikey, que pudiera soltar ese tipo de palabras sin ningún cuidado, maldito rubio acosador.

Sin embargo había funcionado porque el ruido de la música era menos fuerte incluso había momentos en los que no se escuchaba nada, sonrió satisfecho pues al fin podría seguir leyendo su libro, volvería al mundo de fantasía donde todo era perfecto pero sin darse cuenta se quedó dormido.

El ruido de la alarma lo despertó, abrió sus ojos aturdido por el sonido de aquel aparato infernal, lo apago y como pudo logró ver la hora, se levantó como resorte pues ya era tarde y hoy era el día en que por fin regresaban de vacaciones así que rápidamente se ducho, se cambio, se medio peino, tomo una fruta para el desayuno y salió despavorido, no podía llegar tarde o tendría problemas.

Afortunadamente en el camino de salida no se topó con el rubio, así que sintió un alivio, llegó justo a tiempo por lo que acomodo sus cosas y se sentó en su lugar de siempre, debía admitir que había extrañado trabajar, pues se sentía rodeado de una inmensidad de diferentes mundos pues para él cada libro lo era, también había extrañado observar a todos los estudiantes que venían por algún libro, pues le gustaba analizar a las personas dependiendo del libro que tomaran.

Así era su trabajo en la biblioteca de la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio, aunque no era un gran trabajo a él le encantaba.

— Hey Takemichi — dijo Yamagishi — despierta!

— Lo siento estaba distraído.

— Si lo note, pero olvídalo mejor dime, ¿Cómo te fue en las vacaciones? ¿conociste a alguien? ¿tuviste alguna cita con alguna chica linda? — comentó con entusiasmo su compañero de trabajo y amigo desde la secundaria.

— Yo...

Por alguna razón pensó en el chico rubio pues era la única persona nueva en su vida pero él no iba a decir eso, ni siquiera eran cercanos solo era un rubio acosador.

— No realmente, simplemente me leí la máquina del tiempo.

— Pensé que me ibas a decir que si habías conocido a alguien — dijo bufando su amigo.

— Sabes que...no soy ese tipo de persona, nadie quiere conocer a alguien como...yo.

— ¡No digas eso! todo está en la personalidad.

— ¿Cómo puedo mostrarla si no me dan la oportunidad? — dijo Takemichi serio — ya no quiero hablar de esto.

— ¡Hey! no te pongas así, ¡ya se! deberías invitar a la profesora esa que a veces viene por libros de romance.

— ¿Tachibana? ¿estás loco? ni en mil años me haría caso.

— Si no lo intentas no lo sabrás — dijo su amigo guiñándole un ojo — piénsalo, te dejo tengo formatos que revisar y un sistema que atender.

Takemichi se quedó pensando en lo que había dicho su amigo pero sacudió su cabeza, eso era imposible el jamás podría invitar a la maestra Tachibana a un cita, jamás se fijaría en alguien como él, estaba seguro que ni siquiera podría articular palabra ante ella, era una estupidez siguiera imaginarse al lado de aquella linda chica.