Prólogo
Podemos ver, en una noche fría y lluviosa, la hermosa imagen de la ciudad Kuoh. Esta ciudad, fue participe de muchas batallas que han ocurrido en este lugar; y las cuales, fueron ocasionadas por los seres de lo sobrenatural. Pero su más grande batalla, fue la que se libró contra el Trihexa; la bestia del Apocalipsis.
-¡Ayuda! ¡Sálvenme!- dijo un individuo, que era un demonio renegado, y estaba huyendo de algo o alguien. Pero, por la lluvia, no podía distinguir muy bien su rostro; pero, podía sentir su aura.
-No puedes esconderte de mí tan fácil- dijo la voz del perseguidor, que se escuchaba con dureza, firmeza y enojo.
-¡Aléjate de mí, monstruo!- dijo el demonio, mientras arrojaba ataques mágicos contra su enemigo, mientras escapaba con todas sus fuerzas. Luego de tanto correr, pudo divisar una casa abandonada en medio del bosque en el que se encontraba. Sabía que su oponente estaba cerca, así que, entró a la propiedad; luego, hizo una barricada con los objetos que se encontraba en el lugar y bloqueó la puerta de entrada. Después, puso sellos de cerradura; para que su captor no pudiera atraparlo. Y luego, oculto su aura, con la esperanza de que nunca lo encuentre.
El demonio se escondió en una esquina de la sala, temblando y con la esperanza de que estuviera a salvo. Pudo escuchar atentamente, como su adversario se acercaba. El terror lo carcomía por dentro y solo deseaba que el individuo que lo seguía se fuera y no lo molestara nunca más. Pero, el destino no lo dejará disfrutar de su poca libertad que tenía.
-Dragon Shot- dijo el otro individuo y destruyó la puerta, la barricada y todo lo que había alrededor. El demonio, solo pudo temblar y contemplar como su verdugo se aproximaba; con su armadura roja, refulgente con la luz de la luna que entraba por la puerta.
-¡Por favor, déjame! ¡Te lo suplico!- dijo el demonio aterrado. Pero la figura de armadura roja no lo escuchó y solo se escuchó un ruido en todo el lugar.
-[¡Blade!]- se escuchó y luego apareció una espada con energía sacra. El demonio intentó huir; pero, el individuo de armadura roja, lo tomó del cuello y con la espada desenfundada mató a su presa. La espada, atravesó su corazón, mientras el demonio escupió sangre. Pero, la armadura no le importó.
-Por...favor...piedad...-decía el demonio, agonizando de dolor.
-Esa palabra ya no existe en mi vocabulario- dijo, para luego quitar la espada de su presa y dejar que se ahogue con su propia sangre.
-Sabes que al hacer esto, te expones a que te encuentren- dijo una voz que proviene del guantelete de la armadura.
-Tú sabes muy bien porque lo hago. No descansaré, hasta que todos ellos dejen de respirar en mis manos- dijo el portador, cuya voz era de una chica.
-Sé que quieres que sufran por lo que hicieron, pero este no es el modo de hacerlo- dijo la voz, usando la razón.
-Tú no sabes por lo que él sufrió; y lo que yo sufrí- dijo la joven, con claro enojo en su voz.
-Entiendo tu deseo de venganza. Pero ¿crees que esto compensará todo ese dolor?- dijo la voz, tratando de persuadir a su inquilina; hasta que ella estalló.
-¡NO LO ENTIENDES! ÉL HIZO TANTAS BELLAS COSAS POR NOSOTROS Y NUNCA RECIBIÓ NADA! ¡CADA COSA QUE FUE HECHA POR ÉL, ERA ROBADA POR ESE MALDITO BASTARDO! ¡POR CULPA DE ESE MALDITO, MI AMADO SUFRE! ¡SUFRE! ¡Y YO NO PUDE HACER NADA POR ÉL- había liberado toda su furia, mientras un aura de muerte y destrucción se liberaba de su cuerpo. Un aura de gran poder, pero a la vez, inestable; por el descontrol de sus emociones.
-No digo que ellos merezcan sufrir; pero debes hacerlo con la cabeza, no por tu instinto. Al menos, deja que el chico te vea...Rias Gremory- dijo la voz con tono serio, pero a la vez, paternal.

La chica, al escuchar a su compañero temporal, soltó un suspiro. Logró calmarse, y desmaterializó la armadura; dejando que su rostro fuera descubierto. Rias Gremory, la anterior heredera del Clan Gremory; ahora fugitiva del mundo sobrenatural, por haber desertado y escapado con su equipo. Y también, por haber salvado a su amor verdadero: Hyodo Issei.
Rias, lleva varios meses escondida de las facciones. Después de lo del Trihexa y la Alianza Infernal, tuvo la decisión de huir de su hogar; por la simple razón de salvar al chico que ama con todo su corazón. Pero ¿qué fue lo que provocó que ella fuera convertida en fugitiva? La respuesta es muy simple.
Su hermano mayor, Sirchez Lucifer, fue la mente maestra de todo lo sucedido hasta ahora. El ataque de Raynare hacia Issei y su hermano mayor Takuya, Raiser Phoenix, Kokabiel, Loki, Risevim y la Kaos Brigade, Trihexa, Hades; todo fue planeado por él. Pero ¿qué fue lo que orilló a planear todo eso? Fue, que buscaba la aprobación de su hermana; para que así, ellos, procrearan un hijo con todo el poder de los Gremory y los Bael.
Rias se enteró de lo que su hermano planeaba, pero también supo lo que hizo. Ella conoció a los gemelos Hyodo y les pidió que se uniera a su sequito. Takuya, tenía a Ddraig y el título de Sekiryuutei; en cambio, su hermano Issei, no tenía nada destacable. No poseía niveles de magia altos, o habilidades físicas como otros; pero, él tenía una amabilidad, que hasta parecía un ángel en cuerpo humano.
Rias, Akeno, Asia y Koneko, les gustaba la compañía de Issei; ya que las hacía sentir bien, como chicas normales. Pero, todo eso se desmoronó, cuando Takuya usó a Issei como sacrificio para obtener el poder de Ddraig. Rias, fue a hacer unas compras ese día, y vio con sus propios ojos como Takuya usaba a su hermanito como sacrificio.
Flashback
Se puede ver, en uno de los callejones de la ciudad, como Takuya usaba a su hermano y dragonificaba su corazón de manera forzosa.
-¡Basta, Onii-sama! ¡No me hagas esto!- gritó Issei, tratando de detener a su hermano.
-¡Cállate! ¡Tú no eres nadie, y yo soy el único que puede estar con esos mujerones del Club de lo Oculto! ¡Tú eres solo una sombra que no debía existir!- dijo con arrogancia mientras continuaba con su malvado plan.
Sin embargo, Takuya no notó que Rias estaba viendo todo lo que ocurría con Issei. -¡¿Pero que le está haciendo?!- gritaba internamente Rias, sin entender que ocurría.
Luego de unos minutos, la dragonificación terminó, y Takuya pudo materializar la armadura del Sekiryuutei. -¡JAJAJAJAJAJAJA. AL FIN, TENGO LO QUE NECESITO; Y POR FIN, MATARÉ A ESE YAKITORI Y ME QUEDARÉ CON SUS MUJERES!- reía maniáticamente. Issei, con dificultad, trató de levantarse.
-Onii-sama...¿por...qué?- preguntó Issei, pero no podía respirar bien.
-¡Mejor cállate y muérete! ¡¿Que no lo entiendes?! ¡Yo nací para la grandeza; mientras tú, solo eres un peso muerto, que no vales ni el tiempo.- dijo mientras pateaba a su hermano, que se estrelló contra un cesto de basura. Issei, escupió sangre, pero Takuya lo empezó a golpear con salvajismo. Él solo quería ser el mejor en todo y tener mujeres para él; y usar a su hermano para su ambición, era un sacrificio muy bien asegurado.
Takuya terminó con su golpiza y dejó a su hermano casi muerto, pero a él no le importaba y se fue. Rias, quien presenció todo, tiró todas sus compras y fue a auxiliar a Issei; quien está casi en perder el conocimiento.
Rias invoca un círculo de teletransporte y se va al club; donde los recibe Akeno, Koneko, Kiba y Asia. Cuando vieron el estado de Issei, se horrorizaron y Asia intentaba curarlo. Rias les cuenta lo que Takuya le hizo y no les cayó muy bien lo que le hizo. De hecho, Rias y Kiba tenían agarrada de los hombros a Akeno para que no cometiera una locura.
Fin del Flashback
Desde ese día, Rias y todo el club ya no le prestaban atención a Takuya por lo que hizo. Después de eso, llegó Kokabiel y las Excalibur robadas, la reunión de las facciones, Loki, la facción de los Héroes y el ataque a Kyoto, Kaos Brigade, Risevim, Trihexa, Hades y la alianza infernal. Todos esos sucesos hicieron que Rias cuestionara las acciones de su hermano en cada momento de su vida. Incluso, cuando Shalba mató a Takuya, le pareció igual; ya que nunca lo iba a perdonar. Pero, las facciones, acusaron a Issei por su incompetencia y no salvar al “pilar” de las facciones: Su hermano Takuya. Los lideres golpearon a Issei sin piedad y lo dejaron moribundo. Y pudo morir, si Rias no hubiera intervenido; y liberando su aura, miró a los lideres con una mirada que decía “tóquenlo y los mato”.
Takuya, obvio que volvió con la ayuda de Great Red y Ophis; pero, Ophis le informó a Rias y sus amigas, que solo reconstruyeron su cuerpo original y le dieron un 5% de magia cada uno. Rias se sorprendió por eso, pero Ophis le dijo que Red y ella llegaron a un acuerdo en ayudar a Hyodo Issei; ya que él tenía más potencial que su patético hermano. Y por si fuera poco, estaban dispuestos a darle un cuerpo con la carne y sangre de Great Red y el poder del Infinito de Ophis.
Varios meses pasaron y luego que se detuvo al Trihexa y la Alianza Infernal, todo era paz. Pero, no para Issei; el cual fue llamado por los lideres y le informaron que ya no lo necesitaban. Issei intentó protestar, pero los lideres hicieron oídos sordos y le dijeron que no necesitan a un “inútil sin poderes”. Issei, intentó defenderse, pero Azazel creó unas cadenas de magia Dragon Slayer que lo atraparon; mientras Sirchez, sonriendo como un demente, crea un círculo mágico en su mano y golpea a Issei en el corazón.
Rias, estuvo oculta en esa reunión; y vio con espanto, como su hermano usaba el hechizo prohibido de los Demonios: Soul Disruptor.

Un hechizo antiguo y peligroso; que si se usa en un ser humano, desfragmenta su alma en tantos pedazos que parecen imposibles de reparar. Sirchez, reía como loco, mientras Issei era liberado; pero, sus ojos ya no tenían brillo. Su alma, fue rota.

Rias, enfurecida, intentó confrontar a su hermano en su oficina. Cuando llegó, le reclamó a su hermano por qué hizo eso a Issei; pero, él simplemente invoca las mismas cadenas de Azazel y se acerca a su hermana.
Flashback

-¡¿Que significa esto, Onii-sama?! ¡Suéltame!- gritó Rias con furia en su voz.
-Oh, mi linda Rias-tan. ¿Aun no entiendes nada? Todo lo hice por ti- dijo con lujuria en su voz.
-¡¿Por mí?! ¡¿Atacar a Issei y romper su alma, con ese hechizo?! ¡¿Crees que eso me gustaría?!- gritó más furiosa.
-Oh, Rias-tan. Lo único que necesitaba, era tener a un guerrero exitoso que eliminara a algunas moscas del camino; solo para tenerte- dijo con una sonrisa sádica y peligrosa.
-¡Has perdido el juicio!- gritó Rias de nuevo.
-No. Solo hago lo que Euclid no pudo hacer; solo que esta vez, yo haré lo que él no pudo.- dijo mientras se acercaba, peligrosamente a Rias, pero fue detenido de un golpe por alguien inesperado.
-¡Ojou-sama!- gritó una persona muy conocida para Rias.
-¡Grayfia! ¿Pero, porque...?- preguntó pero fue detenida.

-¡Hablaremos luego! ¡Los amos y Millicas nos esperan! ¡Debemos irnos!- dijo Grayfia mientras liberaba a su excuñada; ya que, lo que Sirchez hizo, la hizo ver que estuvo con el hombre equivocado y que Sirchez no era lo que decía.
-Gracias, Onee-sama- dijo luego de que fue liberada y abraza a su vieja amiga.
-¡Vámonos, deprisa!- dijo mientras huían del territorio Gremory y de todo el Inframundo, para siempre.
Fin del Flashback
Luego de eso, Rias se convirtió en fugitiva. Su sequito y sus amigos la apoyaron en su decisión; incluso salvaron a Issei de su destino, ya que no se merecía nada de eso. Fueron al nuevo territorio de Tannin en Francia; donde Great Red, Ophis, e incluso Rias levantaron una barrera que solo puede ser eliminada desde el interior. Ahí estaban a salvo.
Presente
Rias recordaba todo lo que sufrió, y lo que sufrieron los más cercanos a ella; pero, no perdonará a las facciones por lo que le hicieron a Issei. Y jura, que los hará desear su muerte; más su hermano, al quien ella desea matar con sus propias manos.
-Será mejor que regresemos, o si no, la sirvienta se molestará- dijo Ddraig, tratando de que el ambiente fuera un poco más...tranquilo y sin instinto de asesino.
-Está bien- dijo Rias mientras invoca un círculo mágico y se va de su escena del crimen; pero sabe, que tarde o temprano, esa sed de venganza la recibirán todos los que se aliaron a esos miserables.