1
Trágica noticia
Los personajes presentados a continuación no son mios, pertenecen a Masashi Kishimoto.
Este fic es Uchihacest, Madaobi en su totalidad porque amo esta crack shipp, así que si te gustan los shipps normales como el narusasu, temo decirte que este fanfic no es para ti.
El auto corría a una velocidad increíble, la lluvia torrencial caía sobre el pavimento mojando por completo la carretera, los neumáticos chillaban a causa de las bruscas maniobras que daba con cada curva, sabía que era peligroso pero en su estado eufórico poco le importó.
-Maldito hipócrita! Cómo pudiste hacerme esto, soy un idiota, todas la veces que decías amarme yo te creí- lágrimas de ira escurrían por sus mejillas- en cambio tú te revolcabas con mi hermana, malditos los dos...ahhh te odio Madara!!!- un grito lleno de rencor e ira retumbó dentro del automóvil sin embargo todo quedó atrás cuando la lluvia comenzó a caer más fuerte y un relámpago cayó frente a él, asustado trató de mantener el control al pasar por una curva pero el agua sobre el pavimento lo sacó de balance y entonces todo sucedió.
Su mente quedó en blanco... a lo lejos escuchó un ruido ensordecedor, como a metal siendo aplastado un intenso dolor se extendió sobre su cuerpo y entonces todo se oscureció...
.
.
.
Kyoto, 2020
Despertó sudando, de nuevo soñó con el accidente, ese terrible accidente del cual fue un milagro que sobreviviera, pequeños temblores surcaban su cuerpo a causa de revivir esa experiencia tan terrible en uno de sus sueños, llevó sus manos a su rostro "¿por qué? hace mucho tiempo que no tenía éstas pesadillas".
Cuando su cuerpo dejó de temblar volteó a ver el reloj que marcaba las 7 am "todavía tengo tiempo" pensó mientras se levantaba de la cama y caminaba a la habitación contigua.
Abrió la puerta y entró para encontrar a su pequeño hijo durmiendo, se veía tan lindo cuando dormía abrazando un peluche que su tío Izuna le había regalado cuando tenía apenas dos años, siguió observando a su hijo, se veía muy gracioso como entre sueños movía la nariz graciosamente "tal como Madara lo hacía cuando dormía" su subconsciente lo traicionó con ese pensamiento pero el sonido del timbre lo obligó a detener el tren de pensamientos, salió de la habitación.
Abrió la puerta encontrandose con una caja de donas frente a él.
- ¡¡Buenos días!!- saludó Izuna entrando al departamento.
- Dios mío Obito ¿que te pasó? ¿tuviste una mala noche? traje tus donas favoritas, acabo de regresar de Estados Unidos y quise pasar a visitarte y también a mí lindo sobrino- Izuna era su mejor amigo y confidente más cercano, era el hermano menor de Madara, lo conoció cuando él y Madara eran pareja, si bien en un principio sabían que no podían coexistir en el mismo planeta con el tiempo todo eso cambió, después de descubrir el engaño de Madara, el accidente y su embarazo, Izuna se quedó a su lado como un verdadero hermano, lo apoyo como nunca, fue su apoyo incondicional tanto para él como para su hijo.
-Gracias Izuna, estoy muy feliz de verte pero... ¿no debías ir primero con tu familia?- preguntó mientras dejaba la caja en la mesa del comedor.
-Tu también eres mi familia, eres la adorable madre de mi sobrino- decía graciosamente Izuna mientras se sentaba en el sillón de la sala
- Además todavía no saben que regresé, solo tú... y ahora dime ¿cómo va todo? Solo nos comunicamos a distancia así que cuéntame- dijo lo último acomodandose en el sofá para escuchar a su amigo y cuñado, cuando se enteró que su estúpido hermano mayor engañó a Obito hizo todo lo que estuvo a su alcance para ayudarlo.
-Pues nada relevante, trabajo en una empresa que permite estar el tiempo necesario con mi hijo, Bakakashi me ayuda mucho con eso pero es exasperante cuando entra en modo doctor- un puchero se asoma en el rostro de Obito, Izuna sabe de lo que está hablando, Kakashi es un doctor que él y Obito conocieron en el tiempo en que el segundo estuvo en el hospital recuperándose del accidente y también cuando Ryoken nació, poco a poco se conocieron y se dio cuenta que el hombre era la persona más apática y floja que había visto sin embargo también era amable y poco a poco empezó a surgir una gran amistad entre los tres, hasta que él tuvo que ir a Estados Unidos dejando de niñera oficial a Kakashi.
-Hoy tengo una cita, debo llevar a Ryo al médico... pe- calló cuando escuchó a su pequeño bebé entrar a la sala arrastrando el peluche y bostezando tiernamente.
-Mami tuve un sueño feo- dijo el niño apunto de llorar cuando se dio cuenta de la presencia de la otra persona en la sala- ¡¡Tío Izuna!!- se lanzó a abrazar al pelinegro con una gran sonrisa.
(N/A: Ok gente, la razón del porque Ryo le dice mami a Obito fue porque simplemente Izuna y Kakashi se encargaron de que el niño lo llamara así)
-Bien, tal parece que te vio y se olvidó de mi- dramatizo Obito al darse cuenta que Ryoken primero estaba a punto de soltar en llanto y de un momento a otro tenía una gran sonrisa en su rostro.
-Ryo bebé pero mírate ya estás tan grande, eres tan apuesto mi niño- dijo Izuna mientras le colocaba un mechón de su largo cabello detrás de la oreja.
Después de hablar por un largo rato y ponerse al día se dieron cuenta que Ryo se había quedado dormido junto a Izuna -Es tan lindo, dime Obito... ¿ya le dijiste algo sobre su padre?- la pregunta que soltó congeló al otro, sabía que en cualquier momento Ryoken querría saber sobre su padre, pero ¿qué le diría? Aún se sentía dolido por la traición de Madara, recordarlo era doloroso.
-Izuna ¡No!- soltó rápidamente.
-Obito, sé que es difícil pero el algún momento Ryoken querrá saber sobre su papá, ¿qué le vas a decir?- preguntó Izuna
-No lo sé, mientras no pregunte, creo que no hay necesidad de decirle nada- dijo con pesadez.
-Bueno esa es tu decisión...- no dijo nada más pues Obito se dio cuenta de lo tarde que era, pidió a Izuna ayudarle a vestir a Ryoken e ir los tres a la cita.
Al llegar al hospital Kakashi revisó a Ryo, este se había convertido en el médico exclusivo de ellos (aparte de ser la niñera de Ryo de vez en cuando) y quedaron en una reunión para la noche, para ponerse al corriente.
Pasaron parte de la mañana fuera, haciendo compras para la noche, se divirtieron como nunca y todo "parecía" ir perfecto.
.
.
.
El timbre sonó y sabiendo de quién se trataba, fue a abrir la puerta.
-Buenas noches- dijo el hombre parado frente a él.
-¡Kakashi! Pasa- se hizo a un lado.
-¡Hola! Traje pizza- ingreso al departamento encontrando a Izuna con Ryoken sentados en el sofá de la sala viendo películas animadas.
-Sientate, traeré bebidas- dijo para volteara a la cocina-
-Izuna- saludó al chico- Hola Ryo-
-Kakashi-nii- saludó efusivamente el niño que saltó de su cómodo asiento para abrazar al hombre, el niño le tenía mucho cariño, veía al hombre como su hermano mayor.
-Kakashi, veo que no has cambiado ¿Cómo te va? Escuché que te ascendieron de puesto- preguntó Izuna.
-Si, fue la semana pasada, al menos podría decir que ahora tendré más tiempo para hacer otras cosas- suspiró mientras cargaba a Ryo en sus piernas, urgencias no era un área muy pacífica que digamos, así que su nuevo puesto prometía más tiempo de descanso.
-¡Si! Como leer tus pervertidos libros, no sé cómo no te dicen nada- bromeó Obito ingresando a la sala con una bandeja con bebidas -Bueno, ya que estamos los tres reunidos, brindemos por tu ascenso- terminó de repartir para alzar su bebida.
-¡¡¡Salud!!! Dijeron a coro los tres, mientras Ryoken estaba ajeno a la plática de los mayores, este veía más interesante la película que se pasaba en la TV.
Se la pasaron contando anécdotas de trabajo, bromeando entre si, Izuna contó todo lo que le había sucedido en Estados Unidos, Obito con lo estable que estaba en su trabajo y la travesía de cuidar a su hijo, Kakashi contaba las situaciones hilarantes que se presentaban en su rama de trabajo, todo iba bien hasta que sonó el timbre.
Era demasiado extraño, quien podría estar tocando la puerta a las casi 10 de la noche pensó Obito levantándose de su cómodo asiento para ir a abrir la puerta.
Al abrir se encontró con un joven -¿Es usted el señor Obito Uchiha?- preguntó aquel joven.
-Soy yo- respondió rápidamente
-Firme aquí de recibido- firmó para finalmente recibir lo que parecía una carta. Despidió al joven y cerró la puerta, se le hacía extraño recibir cartas, la abrió para saber quién la enviaba, leyó rápidamente para soltar varias lágrimas. Al ver que no regresaba a la sala Izuna y Kakashi se acercaron a Obito quien lucía más pálido de lo normal.
-¿Qué pasa Obito? Quién envía la carta?- preguntó rápidamente Izuna, Kakashi solo asintió.
-Ha fallecido...- Musitó, los otros se quedaron en silencio para que prosiguiera.
-Mi abuela falleció- soltó. Los otros dos solo jadearon ante la noticia -El abogado de la familia requiere mi presencia en Tokio para la lectura de testamento-
¿Así que ha llegado el momento de volver abuela? Pensó, no se sentía preparado para regresar y enfrentarse todo aquello que dejó atrás y más ahora que su querida abuela se había ido.
-¿Qué harás?- preguntó está vez Kakashi.
-¿Acaso no es obvio? Iré...- su voz sonaba determinada pero había un deje de miedo y preocupación en sus ojos e Izuna sabía porqué.
-Si, pero es probable que tú hermana se encuentre ahí- lo sabía, realmente no sabría cómo iba a reaccionar cuando estuviera frente a ella pero pensarlo ahora no tenía caso, tarde o temprano tenía que suceder ahora lo más importante era ir a despedirse de su abuela.
Hubo un momento de silencio hasta que Kakashi habló -No te preocupes Obito, todo irá bien, sabes que puedes contar conmigo y con Izuna- finalizó con una sonrisa, entonces Obito lo supo llegó la hora de hacerle frente al pasado.
Continuará