Cap 1 frío inicio de invierno. ❄️
La chica tirada en algún lugar de el tan grande bosque, ahí, en el frío infernal, seguía durmiendo a los pies de ese árbol.
—Es hora de despertar, Asir.— dijo la voz de alguien al oído.
La Bestia.
Ella se estremeció al sentirlo tan cerca, pero no se atrevió a desobedecer.
Se levantó temblando, era algo evidente que hacía frío, la primera nevada había llegado más rápido de lo usual, la temperatura era baja y la neblina era densa.
La chica tenía el cabello lleno de nieve y sus labios se teñian de morado claro, cerró los ojos intentando ver si de esa manera la tormenta paraba
Sintió como una manta de pieles la cubría, levanto la vista observando como él intentaba hacer desaparecer su frio, pero era inútil.
— ¿Por que no me asesinaste? ¿Por qué sigo aquí contigo? ¿Por qué no soy parte de tu bosque? - preguntaba ella.
Eran preguntas que le hacía a diario, ya que al parecer nunca estaba conforme con las respuestas.
—Había algo diferente en ti ¿sabes?
—Nunca entiendo a que es a lo que te refieres... — dijo ella cubriéndose mejor con el manto y mirando otra parte. Nunca podía sostenerle la mirada a esos penetrantes e hipnotizantes ojos.
—No necesitas entenderlo.
—P... pero... - el frio aún era demasiado y no podía hablar con mucha fluidez, debido a eso decidió guardar silencio, había algo que le decía que dejara de insistirle.
NARRA ASIRA:
Sé muy bien quien es y lo que hace, pero... ¿porque yo fui 'diferente'? Se lo pregunto todo el tiempo, sin entender su respuesta.
A fin de cuentas...cuida de mi, me protege, pero ¿porque?
Por más que él sea bueno conmigo no puedo evitar sentir algo de temor, no si se trate de eso exactamente, pero es la única explicación que encuentro. A veces me siento más tranquila lejos de él.
Hay cosas que hace las cuales me asustan como el decir que le pertenezco o que el ha reclamado mi cuerpo y mi alma y por eso no puedo estar lejos de él.
Sin embargo, disimuladamente le pido si puedo ir a pasear por el bosque prometiendo que no me encontrare ni hablare con ninguna persona lo cual nunca cumplo, pero él me cree, a demás, a llegado la temporada fría, eso significa que probablemente estaré sola...con él.
—Oye... — pregunte algo nerviosa cuando el se encontraba algo lejos, detrás de algunos arboles
—¿Sí?— dijo girándo a verme, su sombra me parecía siempre aterradora.
—¿P... puedo... puedo explorar el bosque? -
—La tormenta aún no termina, sabes que no me gusta que te alejes mucho de mí.
—Pero puedo cuidarme sola, yo he...
—¿Crecido? – me interrumpió. - Sabes que tu edad no ha cambiado desde que llegaste aquí.
—Han pasado muchos años... - susurre.
—¿No te gusta? ¿Hay algo con lo que no pueda complacerte?— su voz por un momento sonó más dura. —No deseas irte ¿o sí? — puso su completa atención en mí y eso me asustaba un poco, pero sentí un alivio al escuchar a alguien deambulando en los árboles cercanos, no estoy sola, pero...¿Quién se atrevería a defenderme?
—¡No estoy diciendo eso!— dije de inmediato, solo quería... olvidarlo..., me resigne a quedarme ahi.
—Bien.
—Estaré por aquí.— dije señalando a unos árboles a mi derecha.
—no te alejes, Asir. — repitió seriamente.
—no lo haré, estaré cerca..
Caminé unos pasos nerviosamente y me senté detrás de un árbol que estaba solo a unos metros alejados de él.
Simplemente no me sentía del todo cómoda. Algo me dolía en el pecho.
Sin notarlo deje escapar un sollozo y me cubrí la boca por reflejo, temerosa de haber sido escuchada. Me gire a verlo. No, no me oyó, la tormenta era demasiado ruidosa y él solo seguía ahí, simplemente rondando por los árboles, susurrando cosas que no podía entender.
¿Qué fue eso? ¿Por qué solloce de esa manera tan repentina? M... mis ojos están húmedos...
Me arrincone junto al árbol, abrazando mis piernas.
Algo interrumpió mis pensamientos.
—Hey, niña..— escuche para después voltear a todos lados, no veía nada y al parecer él no había escuchado ¿que era?
No pude seguir pensando, volvió a comunicarse —¿ya te has rendido? En este punto ya pensaba que habrías escapado, y no. Se más inteligente, niña, no confíes.—
No podía ver a quien sea que me estaba hablando, pensé que en ese momento que ya se habría percatado de que alguien estaba conmigo, pero giré hacia donde estaba y parecía no haber notado nada.
Eso era imposible, a menos... que esa cosa solo hubiera estado en mi pensamiento.
¿Ya me estaré volviendo loca...?