La chica del apartamento 512 (Supercorp)

Summary

¿Qué hace una mujer como Lena Luthor viviendo en un pequeño departamento? La respuesta está en sus ganas de ser alguien en la vida sin depender de su poderosa, pero problemática familia. Lena quiere demostrar que es más que su apellido y que puede lograr sus metas sin ayuda de nadie, para ello sabe que debe empezar desde abajo. Está dispuesta a sacrificar sus lujos y comodidades con tal de vivir libremente su vida, a diferencia de los sacrificios que ha realizado su hermano. Con un enfoque y objetivos tan claros cree no tener tiempo para amar ni para hacer amistades, pero hay algo que perturba sus pensamientos: La chica del apartamento 512. (Tomando como inspiración la canción de Selena Quintanilla "El chico del apartamento 512")

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

1. Decisiones

—Lex. ¿Qué es todo esto? —Preguntó Lena viendo a su hermano tan elegante, también poniendo atención a toda la decoración del jardín de la Mansión Luthor. Ella usaba un vestido verde que le había comprado su madre, que resaltaba el color de sus ojos, su piel blanca y cabello oscuro. Lex la miró con tristeza.


—Me voy a casar, Lena.


—¿Por qué no me habías dicho nada? No sabía que Clark y tú tenían planes de casarse... —Lena no entendía la actitud de Lex, si iba a casarse debería parecer feliz y no miserable como lucía en este momento.


—Me caso, pero no con Clark... Sino con Nyxly.


—¿Qué? Ella ni siquiera te agrada, hermano. ¡No puedes hacer esto!


—Será una simple transacción de negocios, Lena.


—No creo que a Clark le agrade esta decisión.


—Seguramente... De todas formas, ya no importa. Él no quiere saber nada de mí y me parece que es lo mejor. Las personas como yo no pueden hacer felices a personas como él, Clark merece ser feliz y vivir una vida tranquila.


—Lex, no hay nada malo en ti, también mereces ser feliz y estar libre para amar a quien tú decidas.


—Nuestros padres jamás permitirían nuestra unión, Lena. No les molestaba que estuviera con Clark porque lo veían como un pasatiempo mío, pero él nunca formará parte de nuestro círculo social. He trabajado en la empresa desde que era un niño y quiero hacer todo para que sigamos creciendo, esto es mi vida.


—La vida también se trata de equilibrio, Lex. Puedes trabajar hasta el cansancio para la empresa, pero cuando llegues a casa y no abraces a la persona que amas. ¿Qué sentido tendrá todo?


—Tomé mi decisión, Lena. No hay marcha atrás, ya perdí a Clark y pienso hacer que valga la pena. Nyxly no está esperando que la ame o que seamos un matrimonio convencional, ambos actuamos por la misma razón. Sé que ahora no lo entiendes ni lo apruebas, pero un día verás que hice lo mejor.


—Estás haciendo lo mismo que nuestros padres y ya sabemos cómo es esa historia, Lex. ¿Estás seguro de que estás dispuesto a pasar por todo esto?


—Sí, Lena... Haré lo que sea necesario para lograr mis objetivos.


—Éxito, lo vas a necesitar. Ahora ya sé por qué no me habías contado nada.


—Temía que, si te decía la verdad, te ibas a negar a asistir a la boda... Es importante que nos vean como una familia unida.


—Nada más alejado de la realidad, no me quiero prestar a esta farsa, Lex.


—Lo sé y te entiendo... Más eres la única hermana que tengo y la única persona que realmente es digna de acompañarme en esta decisión. Por favor, Lena, quédate. No me dejes solo, no lo podría hacer sin ti.


—Y eso sería lo mejor, que me fuera y tú no estuvieras cometiendo esta gran equivocación. Pudiste tener todo esto y al amor de tu vida a tu lado.


—Lo intenté... Me imaginé una vida con Clark y nos vi infelices a los dos. Yo por estarme limitando a un estilo de vida más sencillo, él siempre sintiéndose sin encajar. Solo nos estábamos engañando... Uno piensa que las diferencias no pueden ser más grandes que el amor, que todo eso no importa, pero sí, a la larga esas diferencias que antes te parecían atractivas se convierten en problemas.


—Eso es algo que no vas a saber con certeza porque te rendiste demasiado pronto.


—Prefiero amarlo así y no terminar con odio. Aunque seguro él no piensa lo mismo, me debe estar detestando. Esta es la vida que nos tocó, Lena. Ninguno eligió ser un Luthor, pero es lo que hay.


—En eso te equivocas, Lex. No estoy dispuesta a vivir como tú ni como mis padres.


—No podemos cambiar nuestra vida.


—Yo estoy dispuesta a hacerlo, ya lo verás.


—No sabes lo que dices, Lena, la vida allá afuera es muy diferente.


—¿Te piensas que no lo sé? A diferencia de ti, yo he hecho voluntariado con personas en situación vulnerable y si supieras todas las historias que sé, llorarías. Sin embargo, son personas que tienen todo mi respeto y admiración. No se quiebran, siguen adelante. Ellos pueden, yo también.


—¿Y tú por qué lo harías? Tú ni siquiera estás enamorada, no que yo sepa.


—Afortunadamente, no ha sucedido todavía, pero quiero estar libre para amarle cuando eso suceda. Quiero poder tomarle la mano sin preocuparme si nuestros padres aprueban o no nuestra relación, quiero ser dueña de mi tiempo y de mi dinero también. Sé lo mal que la estás pasando y lo fuerte que quieres parecer, pero la verdad es que yo jamás habría dejado a Clark. Hubiera encontrado la forma de que funcionara.


—Ojalá Clark se hubiera enamorado de ti...


—No creo que hubiera servido de mucho, él no es mi tipo y yo tampoco de él, no hace falta engañarnos.


—Ya llegará la persona que haga feliz a mi súper hombre, porque eso siempre será para mí. No importa si hoy estoy con Nyxly y mañana con otra persona, estoy seguro de que no amaré a nadie como lo amo a él.


—Y sabiendo eso haces esta locura... Todavía ni te casas con Nyxly y ya te ves nuevamente casado con alguien más. Lex, estás a tiempo, por favor. Vámonos lejos y empecemos de cero, entre los dos todo será más fácil. ¿Para qué quieres estar en esta empresa que se niega a actualizarse? Papá nunca te dejará tomar todo el control, mientras podrías tener tu propia empresa y desarrollar todos tus proyectos.


—Lena, yo no me veo en otro lugar que no sea Luthor Corp. Simplemente, no puedo.


—Espero que de verdad le ames más a la empresa que a Clark.


—Se empieza a hacer tarde. ¿Si te quedas?


—Te apoyaré, aunque no esté de acuerdo. Eso sí, espero reprimir mi necesidad de impedir la boda.


—Sé que no lo harías.


—Solo porque es tu decisión y ante eso, no me queda más que aceptarlo.


—Gracias, hermana. Por cierto, viene James a la boda.


—Y eso seguro pone muy felices a mis padres, pero que ni se estén ilusionando. No me pienso casar con James Olsen, él ni siquiera me agrada.


—A nadie le agrada, James. En todo caso hubiera preferido a Jack para ti.


—Era agradable y fui feliz por un tiempo con él, pero sabes que íbamos en caminos diferentes. Es lo que te digo, parecíamos iguales en todo, menos en nuestras metas... Creo que si logro encontrar eso en una persona, no importando que tan desiguales sean nuestras vidas, estaremos bien.


—Suena complejo, pero nunca se sabe. ¿Nos vamos a mi funeral? Es broma.


—No ayudas en nada, Lex.


—Le dije a nuestra madre que te compré un vestido negro y se negó a dártelo, hubiera quedado perfecto para la ocasión.


—Pues sí, nada que celebrar.


—Más que la alianza de dos familias podridas en dinero. Ojalá la ceremonia sea corta, entre más rápido salgamos, mejor.


—¿Y ustedes dos qué hacen aquí? Lex, el novio tiene que esperar a la novia, no al revés. Lena, tú tienes que sentarte junto a tu padre y conmigo, o con James si quieres.


—No gracias, madre. Prefiero sentarme con ustedes.


—Como quieras—La boda empezó y aunque los novios tenían expresiones entre tristeza y resignación, los invitados parecían estar disfrutando el encuentro. Excepto Lena que estaba preocupada por su hermano. James se acercó a ella.


—Te ves preciosa, Lena.


—Gracias.


—¿Te gustaría bailar conmigo?


—No me lo tomes a mal, pero yo no bailo.


—No creo que eso sea verdad, preciosa. Seguro hasta tomaste clases de ballet.


—No voy a negar que mis padres me inscribieron a cuanto curso se les atravesó en el camino, pero nunca me interesé por el baile.


—Ya veremos cómo solucionamos eso el día de nuestra boda.


—¿De qué estás hablando, James? Es como la tercera vez que hablamos.


—Lo sé, pero no puedes negar que nos vemos bien juntos.


—¿Ah sí?, ¿bajo qué criterio?


—El de todas las personas. Solo mira cómo nos observan nuestras familias, sabes que va a terminar sucediendo—Lena vio como su madre inclusive le guiñaba el ojo para celebrarle que estuviera hablando con James, la misma alegría se reflejaba en los Olsen y en los demás asistentes. Lena dirigió su mirada hacia su hermano y al ver la resignación en sus ojos, comprendió que todos parecían haber sellado su destino.

No amaba a James y no haría un sacrificio como el de su hermano solo por quedar bien ante los demás. Sentía como que le empezaba a faltar el aire y supo que tenía que salir de ahí cuanto antes.


—Ha sido un placer hablar contigo, James, me tengo que ir.


—¿Qué es más importante que la boda de tu hermano?


—No me quedaré a ver cómo deciden mi vida, James.


—¿Es por lo que te dije? Tranquila, Lena. No nos estamos casando. Vamos a conocernos primero y ya después decidimos. ¿Te asustan los compromisos?


—Lo que no me gusta es que decidan por mí, es mi vida y yo decido con quién compartirla.


—Y está bien, será como tú quieras, solo dame una oportunidad.


—Tomé una decisión y tú no estás en mis planes futuros ni mucho menos cercanos. Yo no soy para ti.


—¿A dónde vas?


—A donde me lleve la vida, James—Salió de esa farsa de boda y días después se encontraba en casa de su mejor amiga buscando trabajo.



—¿Qué planes tienes para hoy? —Sam estaba inquieta por los futuros planes de su mejor amiga.


—Iré a una entrevista de trabajo y después iré a ver algunos departamentos.


—¿Vas a seguir con lo mismo, Lena? Ya te dije que te puedes quedar a vivir conmigo, no eres ninguna molestia.


—Lo sé, Sam, pero no es así como busco independizarme. Si solo voy a estar cambiando de lugar, pues no lograré todo lo que me propongo.


—Bueno. ¿Por qué no te esperas a conseguir trabajo y luego te mudas?


—Porque eso podría llevar tiempo y mientras puedo solventar mis gastos, tengo ahorros. Claro que elegiría vivir en un lugar más sencillo, no como el tuyo.


—Es tu decisión.


Lena consiguió trabajo en una empresa mercantil y ahora solo le faltaba encontrar donde vivir. Tenía dos opciones: vivir en un lugar elegante, con poco espacio y mucho más caro o sacrificar un poco las comodidades. No es que tenía muebles, no todavía, pero había conseguido un buen trabajo y lo único que quería era no sentirse tan encerrada y triste.

Prefería vivir en un lugar donde perfectamente vivían dos personas a uno en el que con esfuerzos solo ella cupiera.


No conocía nada, pero eso lejos de asustarla le entusiasmaba. Se sentía bien que nadie la conociera ni esperara nada de ella. Tomó el ascensor y cuando estaba por cerrarse, alguien lo alcanzó a detener y a entrar rápido.


—¡Qué suerte, lo alcancé! —Decía una joven rubia, más alta que ella y que le mostraba una amplia sonrisa.


—Justo a tiempo—La rubia se fijó en la pelinegra, parecía demasiado refinada para encontrarse ahí, pero al menos su actitud era amable. Capaz solo le gustaba esmerarse en su vestimenta y ya.


—¿A qué piso vas?


—Al quinto. ¿Y tú?


—También, yo vivo en el 512. ¿Te mudaste al 508?


—Sí, justo ahí.


—Pues bienvenida, cualquier cosa que necesites, ya sabes donde encontrarme—Lo que pudo ser una plática bastante corta, se tuvo que alargar porque el ascensor se detuvo inesperadamente.


—Te lo agradezco mucho. ¿Esto es normal o debería asustarme?


—Ha estado fallando un poco últimamente, pero descuida que lo resuelven pronto. Al menos así nos podemos conocer mejor, por cierto, soy Kara.


—Gracias, Kara. Me tranquilizas, yo soy Lena.


—Descuida, no dejaré que te pase nada, Lena. Sabes, tienes un bonito nombre—Kara lo dijo como cualquier cosa, pero Lena no pudo evitar sonrojarse. Durante toda su vida le habían hecho halagos principalmente por sus hermosos ojos verdes o su atractivo rostro, incluso sobre su figura, pero no recordaba que nadie se hubiera fijado en algo tan básico como su nombre.


—"Kara" es un nombre no tan común, pero lindo también. ¿Cómo se escribe? —Era algo común que escribieran su nombre como "Cara", así que le gustó esa pregunta a la rubia.


—Mi nombre se escribe con "K".


—Muy bien, lo recordaré—No sabía por qué había elegido decir esas últimas palabras, pero cuando vio que Kara le sonreía se le hizo muy tierno el momento. El ascensor por fin abrió y ambas salieron, pese a la situación, a Lena el tiempo le había parecido muy agradable.


—Nos vemos después, Lena.


—Nos vemos, Kara—Entró a su departamento sonriendo de saber que al menos tenía una buena vecina, capaz y hasta podían ser amigas. Había disfrutado el momento sin duda, pero había decidido que mejor subiría las escaleras desde ahora en adelante.


Continuará...