One of the the girl
Ella está increíblemente emocionada, después de tanto tiempo esperando por el resultado final de este proyecto y esta colaboración. Pero aún más emocionada por finalmente mostrar el resultado final.
Saber que la persona por la cual está aún más emocionada por conocer su reacción está justo merodeando por todas las habitaciones de la nueva casa. Finalmente tenía la canción en su poder y se la podría mostrar. Entra apresuradamente al salón, donde encuentra a la pelinegra a punto de acomodarse en el sofá.
-Bien, Jagiya. Quiero que solo escuches primero y des tu opinión después. ¿Está bien así?.- Pregunta en un murmullo Jennie, un tanto tímida al respecto. Siempre le ponía un poco nerviosa la reacción de la chica más joven.
-Por supuesto, amor.- Dice Lisa mientras se acomoda cómodamente en el sofá. Podrían decir lo que quisieran, pero la manera en la que Lalisa se sentaba muchas veces era una clara invitación que decía "Siéntate aquí". Su postura relajada y su mirada entre engreída y pícara lo dejaban claro. Ella sabía lo que hacía.
Jennie se acerca hasta sentarse de lado en el respaldo del sofá, juguetea un poco más con su teléfono, dudosa de finalmente presionar reproducir.
-Oye bebé. Solo soy yo. Estoy segura de que es maravilloso, y tú eres parte de ello.- Lisa dice mientras se acerca, besa delicadamente su nariz y mejilla, y deja una pequeña caricia en su muslo antes de tomar una de sus manos y besar sus nudillos.
-¿Puedo escucharla?-. Pregunta Lisa mirando a Jennie mientras está solo puede observar su rostros con absoluta adoración. Lisa siempre sabía cómo hacerla sentir mejor y consolarla.
-Esta bien. ¡Pero no puedes hacer nada más que escucharla! La última vez no dejaste terminar el segundo verso y solo me besaste.- Dice Jennie con una falsa severidad. Lisa jadea claramente ofendida, con todo el descaro que puede reunir.
-Jennie, tranquila. Solo escuchamos una pequeña parte de la canción la última vez. Pero prometo prestar atención esta vez, de principio a fin.- Dice Lisa con una sonrisa traviesa. Jennie retrocede un paso, finge estar molesta por un momento, pero luego se ríe al escuchar la excusa de Lisa.
-Lo admito, me gustó cómo lo hiciste la última vez. Pero no lo volverás a hacer, ¿entendido?- Jennie mira fijamente a Lisa, quien asiente en señal de obediencia. Lisa se recuesta en el sofá, relajada, colocando las manos en los bolsillos de la sudadera que había tomado prestada antes del armario de Jennie.
Jennie reproduce la canción con entusiasmo, mientras Lisa cierra los ojos, dejándose llevar por la melodía. A pesar de sus esfuerzos por mantenerse quieta, no puede evitar sentir la tentación de acercarse a Jennie. Sus manos tamborilean rítmicamente en sus bolsillos, ansiosas por tocar a su amada. A pesar de sus dudas y miedos, la música parece desatar una energía en Lisa que la impulsa a querer estar más cerca de Jennie.
Los primeros acordes y las voces llenan la habitación, Lisa permanece serena y atenta. Aunque ya había escuchado parte de la letra y la melodía anteriormente, esta era la versión final. La voz de Lily suena clara a través de los altavoces mientras Jennie observa a Lisa sentada, admirando su aura de tranquilidad. Jennie se siente atraída irresistiblemente por la presencia de Lisa en el sofá, y finalmente se decide a hacer lo que había deseado hacer desde que la allí sentada en el sofá.
Jennie mueve una de sus piernas por encima del regazo de Lisa, colocando sus manos en sus hombros para acomodarse mejor en su regazo. Puede ver una pequeña sonrisa en la comisura de los labios de Lisa, quien parece estar disfrutando del momento. Aunque Jennie anhela besarla, recuerda la regla que impuso de solo escuchar la canción y se obliga a contenerse. No obstante, la tensión entre ambas es palpable mientras comparten ese instante de intimidad.
La canción sigue sonando de fondo mientras Lisa mueve sus manos desde donde estaban atrapadas hasta llegar a descansar en la cintura de Jennie, su lugar preferido. Esta cercanía hace que las ganas incontrolables de besar a Jennie sean casi insoportables para Lisa. La tensión sexual entre ambas es palpable mientras comparten ese momento íntimo, con la música como testigo de sus emociones. La conexión entre ellas es fuerte y la atracción es evidente, creando un ambiente cargado de deseo y pasión.
Jennie hace un repaso rápido de las facciones de Lisa, deteniéndose en cada detalle que tanto ama. Sus pestañas largas y hermosas llaman su atención, y no puede apartar la mirada de ellas. Cada parte del rostro de Lisa le resulta irresistible, y teme caer en la inevitable tentación de besarla y dejarse llevar por la pasión que las une. La intensidad del momento se hace cada vez más fuerte, creando una atmósfera cargada de deseo y emociones encontradas.
La más baja vuelve a sintonizarse con la canción y el primer coro de Lily, observa cómo Lisa tatarea un poco y ella se mueve en su regazo, inclinándose, pero no lo suficiente.
Jennie, al escuchar su propia voz mezclada en el segundo coro, sintió las manos de Lisa moverse de su lugar hasta su trasero y apretar solo un poco, lo que provocó que Jennie soltara un pequeño gemido. Jennie no pudo evitar pensar en lo bien que se sentían esas manos en su cuerpo. Observó cómo Lisa pasaba saliva, sus ojos revoloteaban un poco bajo sus párpados. La situación se volvía más intensa y Jennie se sentía abrumada por la cercanía.
Se escucha su voz en los altavoces mientras Lisa se remueve ligeramente debajo de ella. Sabe claramente lo que quiere hacer. Quiere besarla y felicitarla por su trabajo, hacerle sentir especial y que se merece lo mejor. Lisa está exactamente donde ella quiere que esté y es consciente de que, aunque pueda tentarla, Lisa nunca ha incumplido nada que Jennie haya solicitado. Si Jennie quiere que primero escuche cada nota, Lisa lo hará sin dudarlo.
Jennie siente las manos de Lisa moverse ligeramente cuando está por terminar la canción. Lisa las desliza con facilidad y rapidez por el cuerpo de Jennie, colándolas bajo su camisa y empujando su espalda baja para pegarla por completo a ella, sin dejar espacio entre sus cuerpos. Jennie pasa sus manos detrás del cuello de Lisa, quedando a centímetros de su boca, y por un momento olvida cuál era la situación en la que se encontraban.
Lisa entrecierra sus ojos, se acerca aún más y queda tan cerca de los labios de Jennie que puede sentir su respiración entrecortada. Desvía su camino para llegar a su oído y cantar la última estrofa de la canción. "I just wanna be one of your girls tonight". Y, por supuesto, esto culminó con el autocontrol que dominaba a Jennie asaltando de una vez la boca de Lisa, posando sus manos en su barbilla y detrás de su cuello para mantenerla en su lugar y poder disfrutar sin restricciones, besándola hasta quedarse sin aliento.
Lisa retrocede un poco los avances de Jennie, haciendo que esta deje su boca y deslice sus manos dentro de su sudadera, explorando la extensión de su abdomen, sus costados, y la columna de su cuello con besos necesitados, haciendo que la pelinegra se retuerza bajo ella. A pesar de esto, Lisa decide burlarse un poco más, disfrutando del efecto que causa en Jennie.
-Jen, ¿qué pasó con lo de no besarnos, eh?.- Bromea Lisa, su risa se mezcla con un gemido cuando Jennie muerde su cuello, dejando posiblemente una marca en él. La tensión entre ambas se vuelve aún más palpable en ese momento.
Jennie se aparta de su lugar favorito en el cuello de Lisa y la mira con una mezcla de molestia y lujuria en sus ojos.
-Todo es tu culpa y pagarás por ello. Simplemente no puedes sentarte allí luciendo sexy. Y no solo serás mi chica de una noche, de todas ellas y te dejaré miles de marcas porque eres mía.- Susurra Jennie con una mirada intensa. Lisa se siente intrigada por la excitación y desafío en las palabras de Jennie, su corazón late acelerado ante la promesa de una noche intensa y apasionada. A pesar del tono posesivo de Jennie, Lisa no puede evitar sentir una atracción poderosa hacia ella, sintiéndose completamente entregada a su deseo.
Lisa envuelve las piernas de Jennie alrededor de su cintura y la lleva al dormitorio, dejando ligeros besos en su cuello mientras esta se aferra a ella.
-Hmm, vamos a necesitar una nueva forma de celebrar cuando nos casemos y tengamos niños.- Murmura Lisa mientras besa dulcemente la mejilla de Jennie y camina torpemente por el nuevo lugar hasta el dormitorio.
Jennie, en desacuerdo con la idea, entrelaza sus manos en el cabello de Lisa, haciéndolas sostenerse mutuamente mientras sus miradas se crucen.
-Entonces, ¿por qué no dejamos que alguien más se encargue de ellos por un rato y nos concedemos un momento de diversión? No puedes ir por allí rompiendo tradiciones, Lalisa.
-¡Ok,ok!- Responde Lisa con entusiasmo.
- Ven aquí, déjame enseñarte por qué eres mi tipo de amor y mi chica de todas las noches. - Dice Jennie mientras Lisa la deja caer en su cama.
- Mm, cuento con ello. - Murmura Lisa mientras se quita la sudadera por la cabeza antes de acercarse a Jennie.
La habitación es un remolino de emociones y sonidos: susurros, risas, gemidos y el palpitar acelerado del amor compartido entre Jennie y Lisa. Cada gesto, cada mirada, es un tributo a su conexión profunda y eterna. En ese instante, el tiempo parece detenerse, creando un universo íntimo donde solo existen ellas, entregadas por completo a la pasión y al amor que las une. En ese santuario de amor y complicidad, son la razón de ser la una para la otra, dejando que la intensidad de su relación fluya libremente.