El Cantar de la Araña *Yoonmin*

Summary

Vencerá el que pueda enfrentar a sus peores miedos.... perderá quien reconozca la locura... —¿Lo harías por mi? —Lo sabes —Lo sé Yoonmin Contenido +21

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5
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n/a
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18+

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Se dejó caer en la cama con los ojos entrecerrados, era una de esas noches donde su menudo cuerpo por más cansado que se sintiera no podía descansar y sobre todo, teniendo los pies punzantes dolorosamente por las dos horas de caminata que dio desde la tienda de discos hasta la casa, se arrepintió de no haber tomado el autobús.


Deseaba darse un baño y cuidar el delicado cuerpo que tenía desde pequeño, pero decidió que lo mejor era dormir, por la mañana podría atenderse como era debido. Cerró los ojos y trató de relajarse, pero el teléfono comenzó a sonar con insistencia, estiró la mano y con la huella digital lo encendió. La luz lastimo sus cansados ojos...deslizo el icono para  contestar y lo llevo a su oreja. El sonido de la música hizo que hiciera una mueca.


—¿Yoongi?—escuchó que hablaban al teléfono.


—¿Qué quieres Hoseok? —bostezo.


—Hay una buena fiesta en casa de Kit, ven ¡Hay mucho alcohol! —gritó riendo completamente ambientado y muy ebrio.


—Mierda, no estés jodiendo que vengo muerto—gruñó lleno de molestia.


Hoseok soltó una carcajada, de esas que lograban sacarle una sonrisa de vez en cuando, se levantó de la cama porque sabía que no podría ir en contra de él, era eso o escuchar sus reclamos durante una semana, no estaba de humor para escucharlo ser tan escandaloso. Comenzó a vestirse de nuevo, ropa negra porque era malo combinando los colores, caminó por la habitación mientras lo escuchaba lloriquear.


—Pasame la dirección por mensaje y deja de joder—soltó antes de colgar


Podría mentir, pero la realidad es que le gustaban las fiestas, amaba el alcohol y era bueno tomándolo, no había nadie mejor y casi nunca tenía resaca por lo que era un buen indicador de su fortaleza corporal. Calzó los zapatos, está vez unos más cómodos y mirando la dirección emprendió camino. 















La fiesta estaba abarrotada de adolescentes alcoholizados y muy drogados. Él tomaba una cerveza fía mientras se reía de Hoseok quien estaba siendo bateado por una de las chicas más sexys de la universidad, nunca aprendía, su novia estaría muy molesta por la mañana si se llagaba a enterar. 


—Amigo esa ya está bien cogida por toda la escuela, mejor aléjate de la clamidia y bebe conmigo—dijo en un intento de alejarlo de los problemas


Hoseok le dio un golpe en el brazo. —Esta bien buena—miró alrededor—. Tal vez me busque una de primer año


—Sería lo ideal—sonrió lascivo—. Pero no digas tú nombre que puedes meterte en problemas


—¿Triste porque tú preciado Kookie no asistió? —molestó con una ceja alzada


—Él es demasiado bueno para esto, además ni siquiera le hablo


—Pero podrías hacerlo si alguna vez dejaras esa cara de muérete


—Ni loco, prefiero eso a ser un hipócrita sonriente


Hoseok soltó una carcajada y camino a su lado buscando una presa. No era una fiesta aburrida, pero tampoco la mejor a la que habían asistido, aunque debía admitir que el alcohol era bueno y había mucho, además de chicas y drogas. Lo mejor de lo mejor.


Mientras Hoseok fumaba hierba con una de las chicas más tontas e infantiles del universo, decidió dar un paseo por ahí, pasando junto a los borrachos que se tiraban la bebida encima y después se agarraban a golpes, esa era la vida de excesos de un universitario sin responsabilidades, proyectos de vida y figuras de autoridad. Todo era un completo desastre. Había un mundo oscuro dentro de estos lugares, uno donde le agradaba estar, no mentía era su mundo de prevención y diversión donde nada era errado.


Unas lindas chicas que no parecían ser mayores de edad le sonrieron, les devolvió el gesto, pero sin intención de acercarse, las mujeres así  no eran lo suyo, además no quería un drama como el de Taeyeong un chico que tuvo que casarse con una chica menor embarazada, para no ser denunciado. Ahora su primo tenía un mocoso llorón lleno de baba, a veces sentía lástima por la muchacha quien lloraba por el hijo de puta que era su primo pero ¿Qué esperaba? ¿Un cuento de hadas? Eso no pasa en la vida real.


Escuchó un fuerte estruendo en una de las habitaciones que llevaba a la sala de juegos. Era curioso así que pasó entre los chicos medio desnudos para entrar.


—Hola Min, ven a ver esta joyita que tenemos aquí—sonrió Yugyeom rodeándole de los hombros y juntandolo a su cuerpo sudoroso.


—¿Conseguiste embriagar a una alguien? —sabía bien la manera en la que ellos operaban


—Algo mucho mejor—dijo sonriendo y mostrando sus dientes


Levantó una ceja al ser conducido a la sala de juegos de esa casa. Al entrar se dio cuenta que había unos diez o más chicos alrededor de la mesa de ping pong. Yugyeom lo condujo para que se posicionara cerca


—¿Qué mierda es esto? —preguntó enmarcando la ceja


—Un premio—rió el pelinegro —. Esta tan borracho que no sabe coordinar sus movimientos


Fue entonces que fijó la vista en la mesa, sobre esta se encontraba un pelinegro que ubicaba de la clase de química avanzada, Park Jimin, lo reconocía por ser un chico tímido y amable, pero en esos momentos se comportaba como un stripper, moviéndose sensualmente y  usando sólo ropa interior de encaje negra. Observó con la boca abierta como este seducía a los chicos que no dejaban de acariciarse sobre la ropa como unos verdaderos pervertidos.


—Pequeño idiota—chasqueó la lengua negando


—¡Vamos primor! —gritó uno mientras se acercaba a Jimin


Este bajo tambaleándose y riendo como loco. El chico lo tomó de la cintura y comenzó a besarlo, poco a poco todos se acercaron tocando su cuerpo sin medida. Jimin reía encabtado por aquella atención.


Observó todo mientras su corazón latía con fuerza y la adrenalina subía por todo su cuerpo dejando una sensación de excitación máxima. Estaba extasiado de ver cómo aquellos chicos sodomizaban a Jimin hasta hacerlo llorar de placer, los gritos fueron amortiguados por la música. Vió su sonrisa y como le abrían la boca para que chupara uno de los despiertos miembros. Suspiró pesado, eso estaba fuera de control y sabía que era un verdadero enfermo por disfrutarlo pero no podía evitarlo.


No se tocaba simplemente observaba, pero el placer era tal que cuando los ojos de Jimin se toparon con los suyos que tuvo un orgasmo. Cerró los ojos liberándose y manchando la ropa de la blanquecina esencia. El pulso estaba desenfrenado, al igual que la respiración que se mantenía errática. Cuando abrió los ojos, sentió remordimiento y con las piernas temblorosas se alejó de la escena donde Jimin seguía siendo cogido por algunos chicos, dio la vuelta sin darle importancia alguna.


Llegó a uno de los baños agradeciendo que estuviera solo, se bajó los pantalones tratando de limpiar con papel la ropa interior manchada.


—¿Que mierda?—susurró avergonzado de sus asquerosos actos


Negó y decidió salir para perderse en el alcohol y poder olvidar lo que había presenciado.










El alcohol ayudaba, le quitaba la sed, pero daban unas ganas enormes de ir a orinar. Ya sentía el mareo recorrer su cuerpo, como si sus movimientos no fueran verdaderamente propios. Reía como idiota mientras caminaba al baño, había bebido mucho tequila y la cabeza le daba vueltas unas copas más y estaría vomitando en el piso al igual que Hoseok.


Abrió la puerta del baño que se encontraba oscuro, prendió la luz y se acercó al retrete. Mientras descargaba la vejiga pudo escuchas ciertos lamentos que venían de la tina del baño, giró subiéndose el pantalón y abriendo la cortina que dividía la tina, al instante palideció al verlo.  El pelinegro lloraba desnudo dentro de aquella prisión blanca. Entrecerró los ojos tratando de enfocarse en lo que estaba sucediendo.


—Jimin—dijó arrastrando las palabras y sentándose en el borde de la tina


—Mmmm—respondió este sin mirar


Chasqueó la lengua y como pudo se acerco sentándose en el borde de la bañera. —¿Estás solito?


—Si—suspiró—. ¿Tú también quieres eso?


—Ammmm no—rió—. No lo creo pequeña arañita


Pasó la vista por el cuerpo del chico que estaba muy jodido, dentro de la blancura de la cerámica pudo apreciar manchones de sangre lo que le hizo hacer una mueca de asco


—¿Duele mucho?


Jimin levantó la vista y le miró, los efectos del éxtasis estaban pasando y sólo quedaba en él un dolor horrible de cabeza y cuerpo, eso era lo que la droga causaba


—¿Yoongi?—dijo nervioso—. Lo siento


No lo comprendió, sólo alargo la mano siendo cautivado en su grave estado de ebriedad por los ojos suplicantes del menor que se veía perdido, acarició la mejilla humeda.


—Jimin, no vengas a estas fiestas —le aconsejó sincero—. ¿Duele mucho?


—S...si—soltó algunas lágrimas cerrando los ojos y recargando la mejilla en la mano cálida—. Duele


Asintió, suspiró y alargó la mano abriendo la llave de la tina, el agua estaba fría pero eso ayudaría a que Jimin recobrará por completo la consciencia


—Estas sucio ¿Dónde te duele?


Jimin abrió los ojos sintiendo debajo de su cuerpo el agua fría, que al contacto con su piel caliente le hizo temblar. Por un instante Yoongi fue  consciente de aquello por lo que abrió también el agua caliente tibiando el líquido


—Todo el cuerpo—suspiro sintiendo mi mano ahora en su cabello


—Jimin no vengas a estas fiestas —volvió a repetir—. Hay personas enfermas


Pensó en sí mismo y le dio verdadero terror.


—Jamás lo haré—suspiró nuevamente


Yoongi tomó el jabón y con la poca agua que ya había comenzó a bañar a Jimin, sin pensamiento alguno, justo como lo hacía cuando bañaba a su madre, pasando el oloroso objeto por su cuerpo con sumo cuidado. Jimin sólo le miraba


—Volteate y sostente de la tina, pon tus rodillas en el agua y abre las piernas


—Yo....


—Te limpiaré—dijo sin expresión como si fuera el acto más normal del mundo, no quería asustarlo


Jimin con miedo y dificultad de movimiento hizo lo que le dijo, lo mejor posible aunque su cuerpo no le respondiera del todo, aún no estaba completamente consciente de lo que había sucedido


El mayor pudo mirar el trasero de Jimin el cual estaba muy lastimado, mojó la mano y acarició su cuerpo con mucho cuidado, sin rastro de lujuria sólo amabilidad. De su entrada los restos de otros aún se encontraban vigentes, hizo un gesto de repulsión pero le limpió recordando la vez que Hoseok estuvo en la misma posición, eso había sido hace años y él fue mucho menor que Jimin.


—Aahhh—se quejo adolorido


—Ya casi—dijó sin dejar el trabajo —. Listo, ahora siéntate de nuevo


Le ayudó a voltearse y le observó. —Eres lindo Jimin así que no vengas a estas fiestas—dijo acariciando su mejilla—. Ahí hay una toalla, sécate y ponte tú ropa —dijo señalando la pila de prendas que estaban a un lado de la bañera—. Vete a tu casa Jimin


El pelinegro observó cómo se levantaba y caminaba a la puerta


—¿Yoongi?


—Me gusta el encaje—susurró inconsciente antes de irse y dejarlo a su suerte.













—¿Escuchaste lo que pasó con Jimin?


Hoseok que estaba sentado frente a él le miro con una expresión de desconcierto, después de unos segundos asintió. —Sí, fueron muy animales


—Pensé que diría algo, pero al parecer está en silencio—se encogió de hombros—. Tal vez hasta le gustó—susurro Hoseok por lo bajo prestando atención a sus alimentos—. No ha venido a la escuela 


—Es hipócrita viniendo de ti ¿Lo sabes?


El rostro de Hoseok cambio por completo y Yoongi se sintió un idiota por traer a colación un asunto privado y sensible para su mejor amigo 


—Yo...—dijo nervioso


—No pienses en ello, lo siento, pero no hables así de Jimin no lo conocemos


Hoseok sólo asintió, Yoongi miró alrededor pero no pudo verlo por ningún lado, en ese momento sintió una punzada en el pecho pero ¿Por qué le importaba donde estaba Jimin?









Voyeurismo

: Excitación sexual al presenciar actos sexuales o desnudos. Forma parte del grupo de las parafilias (patrón de comportamiento sexual donde el placer se encuentra en el objeto) donde el individuo se siente bien al observar sin necesidad de tocar, puede llegar a masturbarse o llegar al orgasmo mirando


Aracnofobia

: Fobia o miedo irracional a las arañas.


Fetichismo trasvestista

: P

l

acer al usar ropa del otro sexo.