Naruto: The Past.

Summary

Naruto X God Of War

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

𝓟𝓻𝓸𝓵𝓸𝓰𝓸.

|Tipos de diálogo|


—Diálogo.

—Pensamientos—

[Habilidoso o lugar]

Cambio de escena: -X-


La sangre hacía gárgaras dentro de sus fauces, el dolor agudo en su abdomen y el resplandor luminoso de la esperanza, era expulsado con fuerza de lo más profundo de su alma. Su vista se nublo, haciendo que la tarea de ver su alrededor sea prácticamente imposible, pero por alguna razón; Estaba feliz.


El beso de la muerte besaba su nuca carente de cabello y en su lugar, hacia que un satisfactorio escalofrío recorriera su columna y calara en sus huesos. Aún podía sentir las gotas de agua caer sobre sus músculos, la espada antes poderosa atravesar su cuerpo, pero esa calma no duró mucho, cuando una mano suave, pero firme lo tomo de la cabeza, levantando su mirada. Y ahí estaba, hermosa como la recordaba, pero ahora las miradas de lastima fueron reemplazadas por una ira gélida que le heló la sangre, pero incluso así, su mirada seguía siendo retadora, siendo escéptico a cualquier acción del ser Ominoso frente a el.


—Me decepcionas, Espartano.


Fue después de eso que sintió como la espada era arrancada con violencia de su abdomen, haciendo que la sangre antes retenida, salga a borbotones y con total fluidez, haciendo que el líquido vital se aleje cada vez más de su torrente sanguíneo. Perdiendo las fuerzas, dejo que su cuerpo cayera de brauses al suelo, sintiendo la fría roca acariciar su Cenicienta piel; Si tuviera fuerza ahora, estaría sonriendo.


-X-


Un jadeó violento escapó de sus fauces, sus ojos exaltados por la sangre se abrieron de par en par, mientras que su respiración errática hacia que su pecho suba y baje, una y otra vez. Sus manos se dirigieron a su pecho, después a su rostro, y por último a su abdomen, sintiendo que las heridas que antes adornaban su cuerpo habían desaparecido. Levantándose del suelo, permitió que su vista recorriera cada centímetro de sus alrededores, viendo como todo a su alrededor se mantenía anegado y con un caos incontrolable, pues las almas que Hades había mantenido durante siglos, ahora vagaban con total libertad.


Sintiendo el intenso calor a su costado, permitió que su cuello se moviera con fuerza, haciendo que sus ojos ámbar brillen con una ira descontrolada por lo que veía. Espadas gemelas, ardientes y rebosantes de poder. se encontraban clavadas firmemente sobre las rocas, y con eso, el vínculo que lo une a esas armas no hacía si no acrecentar. Dejando que su rabia lo consuma, tomo ambas armas con violencia, y con un rugido las lanzo lejos hacia el mar. Se alejo rápidamente, no quería estar cerca de esas armas malditas, armas causantes de gran parte de su sufrimiento, y tristemente, simbolismo de la estupidez que alguna vez lo controlo.


—¡¡Atenea, ¿¡Estás jugando conmigo!? Me niegas el confort de la muerte. Enfréntame!!


Sus exigencias se hicieron de oídos sordos, no hubo nadie que respondiera a su llamado, su voz firme y severa se limito a chocar entre las montañas, haciendo eco en el páramo que lo rodeaba. Sus ojos brillaban con furia desmedida, sus músculos tensos estaban temblando en anticipación, mientras que sus puños se cerraban con fuerza. Al ver que no obtendría respuesta, dejo que su cuerpo cayera de rodillas, no hubo lágrimas ni hubo desesperación externa, pero internamente las ansias de una muerte lo consumían. Honestamente, se lo había ganado, se había ganado obtener su descanso, que tanto tiempo se le negó.


-X-


Su atención se mantuvo siempre presente en el fuego, un fuego abrasador, un elemento que uso durante toda su vida. Consumidor de vida, consumidor de muerte. Al menos, podía decir que servía para mantenerlo caliente, lo necesitaba, el calor hacia que sus músculos se relajarán, sus huesos pudieran descansar, también lo necesitaba.


Obscuridad, silencio, soledad, sueño, condenación. Esas palabras se repetían una y mil veces en su cabeza, la insistencia era suficiente para hacerlo adormecer, el dolor en sus cienes hicieron que cerrara los ojos y suspirara; no era broma cuando dijo que debía descansar, un dios no descansa, un dios no necesita dormir, era verdad Hasta cierto punto. No obstante, su mente había pasado por suficiente como para exigirle a gritos un descanso.


Siempre fue alguien que gozaba del silencio, la posibilidad de perderse en sus pensamientos, la calma, la relajación, siempre fueron cosas que apareció. No obstante, esa soledad hacia que los pensamientos negativos empezarán a llenar su mente, no fue algo agradable; solo quería descansar, aunque sea un poco.


-X-


Cuando abrió los ojos, no se sorprendió ver las mismas espadas a pocos centímetros de el, ya esperaba que volvieran a aparecer, Incluso si saberlo no hacía nada, además de amargar su estado de ánimo. Dejando su posición acostada se sentó con pereza y desgano, haciendo que su espalda choque con las rocas detrás de el, ignorando la presencia de las espadas, como si nunca hubieran llegado en primer lugar. Con un gruñido Gutural, se levantó, despojando a su cuerpo de su tan ansiado descansó y con ira apenas contenida volvió a tomar las espadas. El mismo buscaría la manera de deshacerse de esta maldición, El mismo buscaría su tan ansiado descansó, Si no lo lograba, estaría perdido; estaría condenado a una eternidad de sufrimiento.


Fin.


|Kratos|


Fantasma de Esparta. Cruz del Olimpo. Destructor del destino. Cruel agresor. Encarnación de la guerra. Arma de los dioses que va en contra de sus creadores. Busca una redención que sabe que no obtendrá. No puede cambiar.