🫀Memorias de un obsesivo🍷(concluida)

Summary

¿Te enamorarias de alguien por agradecimiento?, no, yo no lo llamaría así. De hecho él me salvó de aquel precipicio en el cual me hundí; con su sonrisa, sus ojos azules como el cielo. -¿Te acuerdas de mí? -mí corazón palpito con tanta fuerza que creí que saldría disparado de mí caja torácica. Abrió ligeramente su boca para terminar con una sonrisa, agradable como siempre. -¿¡Cómo me voy a olvidar de mí mejor amigo Sasuke!? Entonces, en ese instante sus orbes verdes como las esmeraldas me observaron, esos malditos ojos verdes que odio con todo mí corazón. _______________ Aquí les dejo algo para entretenerlos mientras me pongo al día con cierta historia que tengo abandonada, espero terminarla pronto y continuar con este nuevo proyecto, marcha como viento en popa.

Status
Ongoing
Chapters
25
Rating
n/a
Age Rating
18+

0.

¿Cómo se puede ser tan tonto? La pregunta resonaba en mi mente, pero mi voz, en cambio, se quebraba.

—Solo... solo llegué y lo encontré. Estaba... en la bañera.

Mis manos, unidas en mi regazo, estaban tensas. Las había clavado con fuerza contra mi pantalón para ocultar que no temblaban. Me obligué a que mis ojos se humedecieran, a que el nudo en mi garganta fuera más creíble. El silencio en la sala de interrogatorio era pesado, solo roto por el suave sonido del aire acondicionado.

El oficial que me había traído, un hombre robusto con una mandíbula cuadrada, me observaba sin decir nada. Sus ojos, en cambio, lo decían todo: sospecha.

—No entiendo... ¿cómo alguien pudo hacer algo tan horrible? —Mi voz se hizo más fina, casi un suspiro, y por un instante sentí una punzada de orgullo por mi actuación.

El oficial se inclinó sobre el escritorio. Su voz era un gruñido bajo.

—Te ves tranquilo.

No respondí. Me lo repetí a mí mismo: no te inmutas.

Fue entonces que la voz del otro oficial, un hombre más joven y de pelo rubio, me sacó de mi simulación. Me recordaba a alguien.

—Dime, ¿dónde estabas a las ocho de la noche? Y, sinceramente, ¿sospechas de alguien? ¿Alguien que pudiera querer herir a esa persona?

Mis ojos se fijaron en la grabadora, esa luz roja que parpadeaba sin parar. Una y otra vez.

—Quizas...

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