Curioso animalito de la creación
El ruido de la campana siempre lo hace ponerse alerta.
Mueve su pequeño y largo cuerpecito rumbo al cristal del aparador, se para en dos patitas y observa feliz la llegada de las personas.
Teniendo la esperanza de que solo tal vez...
Podría por fin tener un hogar.
Ve alegre como los pequeños humanitos se acercan a él y lo observan curiosos, él también los ve de la misma manera, ansioso de saber si lo adoptarían.
Pero nota que la atención de los pequeños se va rápidamente a otra dirección, donde yacian los cachorros de perros y gatos... Los vio correr lejos de él y no pudo evitar bajar su cabecita al mismo tiempo que se ponía en cuatro patitas.
Suspiro claramente cabizbajo, dándose la media vuelta rumbo a su pequeña amaca.
Se enrolla sobre la tela colgada de extremo a extremo y no puede evitar que una lágrima salga de sus lindos ojitos color esmeralda.
Otra vez no vinieron por él para llevarlo a eso que llaman hogar...
Su pena sería tal vez menos si no estuviera tan solito en aquel aparador... Quizás por eso deseaba con desespero tener a alguien a quien querer y que le quieran también... No estar solo...
Pérdido en su tristeza, fue cerrando sus ojitos hasta que al final se quedó dormido.
-Ay mi pequeño... Verás que pronto alguien vendrá a adoptarte...
Algunos de los que trabajan en el lugar le veían con pena, notaban la alegría y la esperanza del pequeño al ver un posible dueño, pero todo terminaba en algo que no sucedía.
Tomarle cariño al animalito era muy fácil, siempre que lo bañaban y atendían se ponía cariño y juguetón.
Ellos no podían adoptar o comprar los animalitos de ahí por políticas del lugar... Así que solo deseaban de todo corazón que llegará la persona indicada para que fuera feliz.
💚...🐁...💚
El pequeño hurón de pelaje verdecito ya casi ni se esforzaba por pararse a observar a la gente que entraba a la tienda de adopción.
Sus esperanzas comenzaban a desaparecer conforme pasaba el tiempo, quizás llegaría a viejito en aquel lugar y la verdad comenzaba a resignarse por eso.
Su cuerpo estaba muy quieto hasta que su estómago gruño en protesta por querer alimento; giro su cabeza con pereza, viendo a lo lejos el plato de comida mientras pensaba si valía la pena moverse de su cómoda amaca, pero nuevamente el ruido del hambre se hizo presente y no tuvo más opción que bajar.
Comió con pereza, sintiendo el alivio y el silencio de sus tripitas, bebió después un poco de agua del pequeño filtro, medito un momento su existencia hasta que un bostezo grande se hizo presente.
Al quedar satisfecho de sus necesidades de hambre y sed, se giro nuevamente para ir a dormir cuando la campana sonó.
Su pequeño cuerpo se tenso y pensó si debía dar una última esperanza a sentir una conexión con un humano con la mirada... De saber que tendría un hogar.
No perdía nada con intentarlo, así que cambio su dirección al ventanal del aparador y vio a lo lejos a un humano promedio, coloco sus patitas delanteras, tratando de enfocar su visión.
Noto unos cabellos azules y al parecer también sus ojos eran de ese color, aunque unos cristales los tapaban, lo miro con cuidado y por inercia, clavo su mirada en el sujeto para llamar su atención.
-Por favor humano... Observame...
Hablo bajito, claramente sabiendo que nadie lo escucharía, más que nada algún humano.
Sus ojitos verdes miraban fijamente su objetivo hasta que noto que el humano caminaba conforme veía a los animales de otros aparadores hasta que por fin llegó a él.
Poso más sus dos patitas contra el cristal y entonces lo supo...
Ojos azules y ojitos verdes se conectaron.
Había encontrado a la persona con la que tendría al fin su hogar.
💚🐁...👤💚
Era la quinta o quizás la sexta vez que le daba la vuelta completa al centro comercial.
¡Y aún no podía ser capaz de saber que darle de regalo de aniversario a su lindo esposo!
Se sentía demasiado frustrado pues veía cada tienda donde quizas el regalo perfecto estaba ahí...
Pero no, nada de nada.
Su última opción es una tienda de mascotas, dónde se vendían y adoptaban toda clase de animalitos.
Solo habia pasado a un lado, viendo a lo lejos algunos perritos, gatitos o incluso algunas aves.
Sabía que su esposo quería desde pequeño una mascota, pero por una u otra razón nunca pudo tenerla, incluso en la actualidad debido al trabajo de ambos, sobre todo por los problemas económicos que estaban teniendo al inicio de su vida de casados.
Pero ahora la vida les sonreía y tenían más oportunidades.
Así que quizás, en aquella tienda de mascotas estaba el regalo perfecto.
Entro a la tienda y de inmediato se llenó de ternura al ver cómo algunos de los animalitos trataban de llamar su atención.
Pero curiosamente sentía clavada sobre su persona una pequeña mirada.
Ante esa sensación, se giro buscando al responsable, pudo ver qué llegó a la sección de los roedores siendo que solo se encontraba una sola criatura en esa parte.
Sus ojos conectaron con los que supuso era su acosador, el color verde de los ojitos del animalito lo atrapó y sin duda alguna supo que ese pequeño era el regalo perfecto.
Supo que hará feliz a su esposo... Y también a esa pequeña criatura.
-¡Buenas tardes!, sea usted bienvenido al refugio de animales“Patitas felices”, ¿En qué le puedo ayudar?
Una chica, empleada del lugar le saluda y atiende pero no puede evitar sonreír bajamente ante el nombre de la tienda, ni siquiera se había fijado en eso.
-Buenas tardes; quisiera llevarme el hurón de por allá.-señalo el aparador dónde el pequeño animalito se movía de un lado a otro con entusiasmo.
La chica le sonríe, realmente feliz de saber que por fin el largo roedor tendría un hogar.
-Por favor si gusta seguirme.
Se inclino levemente, caminando rumbo a la caja de atención a los clientes, el de lentes le siguió sin ningún problema.
Simplemente fue llevado ahí para orientarle acerca de los cuidados de un hurón, que es lo que come, higiene, artículos, vacunas y más cosas.
Llenó los documentos de adopción, pensando en un nombre que darle.
-Todos le tomamos cariño y le llamamos Izuku, si le gusta el nombre puede colocarlo o el que usted guste.
Sonrió ante el nombre y no tuvo ningún inconveniente en aceptarlo, así que lo anotó en los papeles, la chica sonrió ante eso y sonrió aún más al verlo firmar.
-Listo.
-¡Perfecto!, puedo ver qué usted cuidara muy bien del pequeño Izuku, gracias por darle un hogar.
-Todos los animalitos merecen recibir amor...-la chica no podía estar más de acuerdo.
-Sin duda alguna Señor...-se fijó de reojo en los papales llenados para saber el nombre del hombre frente a ella.-Iida, así que sin perder más tiempo, le haré la entrega de su nuevo compañerito.
Con alegría camino al aparador, riendo con ternura al ver cómo brincaba con euforia el pequeño.
-Izu... ¿Estás listo para ir a tu nuevo hogar?
-¡Lo estoy lo estoy lo estoy!.-en cada brinquito decía eso y aunque la chica no le entendía sabía que le estaba diciendo que estaba más que listo.
Así que tomo sus llaves y abrió la ventana del aparador y solo en un segundo que abrió, el pequeño hurón salto a sus brazos, ansioso de irse con su nuevo dueño.
-Espera espera Izu.-entre risas susurro, tomándolo con firmeza y cuidado mientras cerraba el aparador.-Bien, vamos.
Camino rumbo al de lentes y sonrió feliz al sentir el pequeño corazón del animalito latir con velocidad, acaricio su pelaje para calmarlo hasta que llegaron frente al hombre.
-Aquí está el pequeño Izuku Señor Iida.-estiro sus manos al igual que el huroncito, como si quisiera abrazarlo.
Ambos rieron ante su actuar, pero Iida no perdió tiempo y tomo entre sus brazos a la criatura y este corrió por su brazo, sorprendiendolo por la velocidad con lo que lo hizo y sobre todo por sentirlo enrollarse en su cuello.
-Ellos al sentir cariño, se enrollan en los cuellos de aquellos que quieren, además que así se mantienen calientitos a ellos mismos y al humano.
Iida río ante la sensación que le provocaba el pequeño, sintiendo incluso como si ronroneara en su cuello, acaricio su pelaje suave y fijo su vista en la chica.
-Tambien me llevaré los artículos que ocupa por favor.
Y así, la chica le dio todo lo necesario para la atención y cuidado de un hurón, y claro que no podía faltar la pequeña amaca en la que duerme el pequeño tan cómodamente, aunque también llevo una camita por si quiere cambiar de aposentos.
Iida salió de la tienda con un pequeño hurón guardado de momento en una pequeña jaula de mascotas en una mano mientras que la otra llevaba varias bolsas con las cosas y comida del animalito.
Se sentía ahora un poco más aliviado de haber encontrado al fin el regalo perfecto para su esposo; sabía cuanto amaba los animales así que ansiaba ver ya su reacción.
Llegó hasta el estacionamiento de la plaza y echo las cosas en los asientos de la parte de atrás y a Izuku lo coloco en el copiloto.
-Muy bien pequeño Izuku, vayamos a casa ¿Vale?
Sonrió al ver cómo daba brinquitos, dándole entender que estaba más que de acuerdo en ir ya a su hogar.
Así que no perdió más tiempo y se fue al lado del piloto, se coloco su cinturón de seguridad y arranco el auto rumbo a casa.
La alegría entre esos dos estaba presente a todo momento.
✨💚🐁💙✨
No ha dejado de sentirse inmensamente feliz desde que vio al chico de lentes y sobre todo cuando la chica de la tienda le había dicho que por fin tendría un hogar.
Sentía sus energías incrementar de golpe, pero solo podía dar vueltas en la pequeña jaula, mareandose un poco por los movimientos de dónde sea que estuviera.
Pero eso no le quitaba la alegría, claro que no.
-Llegamos.
Escucho hablar al humano y sin poder estarse quieto, comenzó a recorrer toda la jaula, eso lo pudo ver el de lentes quien se rio.
-Tranquilo tranquilo.
Iida salió del auto y abrió las puertas de atrás para bajar las cosas, camino rápido rumbo a la casa y en solo unos minutos regreso para tomar al pequeño y largo roedor.
-Waaaaaaa.-sus ojitos brillaron al ver algo totalmente distinto a lo que veía en la tienda desde el aparador.
Incluso el ambiente, el aroma era distinto... Muy acogedor.
-Bienvenido a tu nuevo hogar pequeño Izuku.
Su corazoncito latía veloz por la sensación tan cálida que provocó esas palabras del de lentes, se giro a verlo con sus ojitos aún brillando pero con mayor intensidad.
-Gracias...
Habló pero para Iida lo que escucho fue un pequeño chillido que suponía le decía algo tierno, sonrió y se adentro más a su casa, yendo directo a lo que era la habitación de su esposo y suya.
-Bueno Izuku, deberás estar quieto solo un momento en lo que arreglo el comedor.
Claramente el pequeño no entendía nada pero trataría de estar tranquilo, haría todo lo que decía su querido dueño.
Iida sonrió al verlo como se enrollaba a si mismo y se mantenía quietecito, con eso procedió a bajar al comedor y preparar la cena, vio el reloj y noto que tenía tiempo para hacer todo sin problema.
Faltaba todavía para que terminara el turno de su esposo en el hospital, así que se puso en marcha con los ingredientes que estaban listos para ser preparados.
Obviamente haría el platillo favorito de su esposo, la soba.
Mientras Iida cocinaba, Izuku se había quedado dormido por haber gastado muchas energías, además que su pequeño sistema era así, necesitaba dormir bastante y era un placer hacerlo.
Y la verdad lo era ahora aún más al sentirse en un lugar seguro.
-¿Qué estará haciendo mi humano?
Susurro, estirando su alargado cuerpecito sobre la amaca, soltó un gruñido en forma de boztezo, pensando por qué le había pedido que estuviera quieto en la jaula.
Bajo de su amaca y se colocó al frente de la pequeña puerta de la jaula, observando lo que podía, sus ojitos se enfocaron en una fotografía donde se veía el humano de cabellos azules junto con otro hombre, ambos vestidos de blanco.
-¿Quién será?, ¿Tendrán humanitos?
Varias preguntas estaban en su cabecita, suspiro un poquito, resignado a esperar a que lo liberarán.
Iba a subir de nuevo a la amaca cuando escucho los pasos de su humano, rápidamente se paró en dos patitas contra la puerta de la jaula.
-Hola de nuevo amiguito...-Iida llegó, luciendo más nervioso que cuando llegaron, cargo la jaula y la coloco sobre la cama.-Necesito que seas mi cómplice...
Izuku giro su cabecita de lado, mostrando estar confundido, Iida rio por eso, abrió la jaula y tomo con cuidado al hurón entre sus manos.
-Escucha pequeño Izuku...-ojitos verdes y ojos azules se miraron fijamente.-Te traje aquí por qué serás un rayito de luz para mi esposo... Para ambos... Te pondré en una cajita de regalo con hoyitos para que puedas respirar, será solo un momento ¿De acuerdo?
Obviamente algunas cosas no las entendía, solo supo que debía estar quieto hasta que lo dejarán salir de una cajita.
Iida se acercó un poco más hacia la cabeza del hurón, tratando con la mirada de hacerlo entender su plan pero su corazón se derritió en cuanto la pequeña lengüita del roedor lamió su nariz y más cuando pareció sonreírle.
Izuku con eso le dijo que estaba bien, oky doky básicamente.
-Gracias chiquito.-Iida le dio un leve besito en su cabeza peludita.-Ya casi llega, entonces, deja preparo la caja.
Dejó a Izuku sobre la cama mientras buscaba la caja, al encontrarla, con una pluma realizó los hoyos y adorno la tapa con un enorme moño de color rojo, el pequeño hurón solo lo veía curioso, sintiendo realmente cómoda la superficie en la que estaba.
-Ya me dio sueño.-hablo para si mismo, sintiendo sus ojitos pesados, listo ya para dormir nuevamente pero en solo un instante sintió como era cargado.
-Okay pequeño, déjame ver si cabes...-lo metió en la caja y pudo ver qué entraba perfecto, el tamaño era el adecuado para no ocasionarle problemas al hurón.
Iba a sacarlo cuando el ruido de la puerta principal fue abierta al mismo tiempo que alguien decía:
-Estoy en casaaaaa
-M-Miércoles...-maldijo bajo, dejando a Izuku en la caja y como alma que lleva el diablo, Iida se vistió lo más rápido y formal que pudo.
Tomo a Izuku junto con la caja y lo llevo al cuarto de huéspedes.
-Espera un momentito Izuku, ya vengo por ti.
El pequeño hurón solo vio el polvo que dejó tras su huída el de lentes, ignoro el lugar hasta que diviso la cama, rápidamente movió sus patitas y trepó por las sábanas hasta que por fin llegó a la superficie suave y plana.
-Que suaveeeee~.-estiro todo su cuerpo y en solo segundos cayó dormido.
Mientras tanto, Iida llegaba al frente de su esposo quien se estaba lavandose las manos en la cocina.
Lo abrazo de espaldas y dio un casto beso en su cabeza, el ajeno sonrió enternecido por el tacto.
-Bienvenido a casa...
-Gracias amor.-se giro y beso los labios de su esposo con amor.
-¿Cómo te fue?
-Bien... Hoy no hubo muchos pacientes que atender, aunque déjame decirte que la Señora Yukio está mucho mejor, probablemente la den de alta pasado mañana.
-Está mucho mejor por los grandes cuidados que le das, eres el mejor enfermero de ese hospital y del mundo...
Ambos sonrieron, besándose con cariño.
-Por cierto... Huele delicioso.
-Prepare soba.-Iida sonrió al ver los ojitos brillantes de su esposo al ver su comida favorita.-Hoy es una ocasión muy especial...
-Muy especial...-juntaron sus frentes, sintiéndose en las nubes.-Es increíble que llevemos ya 8 años de casados...
-8 maravillosos años...-Iida acunó el rostro de su esposo y el ajeno acaricio esas manos que le transmitían cariño, ambos viéndose a los ojos.-Y sigo viéndote todos los días con el mismo e incluso mas intenso amor desde que te conocí...
-Recuerdo cuando nos conocimos como si hubiera sido ayer...
-Por favor dime qué no recuerdas la vergüenza que me pasó...-el ajeno soltó una carcajada inevitable.
-Claramente que no voy a olvidar eso amor, es legendario lo que pasó.
Flashback
El recuerdo de ellos es de cuando ellos se conocieron estaban en la universidad; Iida en la facultad de derecho y su esposo en la facultad de medicina.
Iida iba llegando en bicicleta cuando en solo un instante un chico de enfermería cruzó por su camino, mirada heterocromatica y mirada azul chocaron pero también en ese momento, Iida choco con un árbol.
Iida sintió el golpe y la caída al suelo, sentía su cabeza girar hasta que una voz a lo lejos le llamaba.
-¡Oye, reacciona!, ¿¡Me escuchas!?...-Iida pestañeo lentamente, ubicando sus ideas hasta que inconcientemente sonrió.
-¿Eres un ángel?...-el chico le miro confuso.
-No, soy humano, mi nombre es Todoroki Shoto, ¿Cómo te llamas?
-I-Iida Tenya...-la sonrisa que le dio aquel chico de cabellos bicolores fue la más bonita que ha visto en su vida.
Y así comenzó una linda de historia de amor que solo se hizo más fuerte cuando ambos dijeron “acepto” en el altar.
Fin del Flashback
-Me duele la nariz de solo recordar eso...-Iida se quejo en broma, recibiendo en su nariz un beso de su esposo.-Y me duele ahorita aquí...-señalo su mejilla y otro beso llegó ahí.-Y aquí...-señalo su frente y está vez tuvo que agacharse para que le diera otro beso.-Y...
-¿Te duele todo el cuerpo no crees?.-ambos rieron e Iida se encogió de hombros.
-Un poquito, y solo espero que mi lindo enfermero atienda mis dolores con esa medicina tan linda... Por qué aquí también me duele...-señalo sus labios con una sonrisa y Shoto giro los ojos, tomando el rostro de su esposo para besarlo.
Entre besos y risas, ambos terminaron por arreglarse para la cena, comieron contando sus anécdotas de la universidad así como cuando se conocieron.
-Tengo un regalo para ti...-Iida se levantó de su silla, ganandose toda la atención del bicolor.
-¿Un regalo?... Yo no te compre algo...-susurro apenado y cabizbajo pero en solo un momento los labios del peliazul chocaron con los suyos.
-El mejor regalo que me puedes dar es tu sonrisa...
Ver a Shoto sonrojarse es sin duda alguna lo que mejora su día totalmente.
-Ya vengo pero antes...-Iida tomó un trozo de tela que estaba en la sala y la coloco con cuidado en los ojos de su amado quien se asusto y rio en el acto.
-¿Es necesario tanto misterio?
-Si así que espera aquí pacientemente.
Al ver qué ya estaba la tela perfectamente acomodada en los ojos de Shoto, camino a la habitación de huéspedes y busco en el piso la caja de regalo y le entró un pequeño pánico al no ver a Izuku ahí hasta que vio algo verde en la cama.
Rio bajamente y con ternura al ver al pequeño hurón totalmente enrollado, pero debía cargarlo y volver a ponerlo en la caja.
-Perdoname Izuku... Pero debo ponerte...-susurro, cargando al animalito quien parecía muertito por no moverse casi nada.-Aquí...
Lo coloco con cuidado, tapandolo de igual manera aunque eso fue suficiente para que Izuku despertará al fin y dedujo que conocería ya al otro humano, ¡No podía estar más emocionado!
Sintió cómo bajaban y su corazón latió más rápido.
El de lentes tomo una gran bocanada de aire antes de colocarse al frente de su esposo con la cajita en las manos.
-Okay Shoto... A la cuenta de tres quiero que te quites la venda de tus ojos y fijes tu vista directamente a lo que tenga en mis manos ¿Okay?
-Okay okay...
Iida está muy nervioso y ansioso de ver la reacción de su esposo ante su regalo, espera que de verdad lo ame.
-Una... Dos... Tres...-en cuanto Iida termina el conteo, Shoto retira la venda de sus ojos y presta atención a la caja con el enorme moño, frunce su seño en confusión y sobre todo su mirada refleja curiosidad, sobre todo por los hoyos hechos al rededor.-Abrelo...
Todoroki alza ambas manos y toma la tapa de la caja para abrir y ver el contenido.
Ha Iida se le ha derretido el corazón por completo al ver cómo Izuku colocaba sus dos patitas delanteras en el borde de la caja y soltaba un pequeño chillido para Shoto para después cerrarle los ojitos como si le sonriera.
Shoto se quedó mudo un instante, eso hizo que se tensara y se pusiera realmente nervioso Iida, ¿No aceptaría el regalo?.
Pero en un instante ve cómo Shoto carga al animalito y deja caer la caja al suelo.
Toda duda se esfuma en cuanto ve el brillo en los ojos del bicolor así como una sonrisa boba.
-¡Es tan lindo!.-Shoto grita eso y abraza con cuidado y con un poquito de fuerza al hurón quién se quedó quietecito ante el tacto cálido; Izuku se retuerce solo un poco para recorrer los brazos del chico y rodear su cuello justo como lo había hecho con Iida, ante eso, Todoroki soltó pequeñas lágrimas cargadas de ternura.-Waaaa eres muy lindoooo~
Iida suelta el aire retenido de sus pulmones y su presión se normaliza, sonríe ante la escena frente a él, sobre todo al ver tan feliz a su esposo y la pequeña criatura.
-Feliz aniversario amor.
-Gracias Iida, enserio... Lo amo, es demasiado lindo y tierno.-Shoto no ha dejado de acariciar su pelaje y el hurón solo le ronronea por lo placentero que se siente.-¿Tiene ya un nombre?
-Si... Se llama Izuku, lo adopte... Recordé que siempre has querido una mascota pero era complicado tenerla... Quizás un gato o un perro era la opción más precisa pero esos ojitos verdes me atraparon además de sentir un leve acoso por su parte en cuanto entre a la tienda...-ambos rieron por eso.-Pero todos los animalitos merecen cariño... Y este amiguito estaba solo en su aparador... Sabía que merecía un hogar.
-Hiciste una elección correcta amor... Es el regalo más lindo que he recibido.
Ambos se dieron un casto beso en sus labios pero el pequeño Izuku pego su naricita húmeda entre los dos, eso hizo que soltaran una que otra risa por la sensación, ambos lo acariciaron e Izuku no podía sentirse más feliz.
Tener a esos dos humanos de dueños era más que increíble.
✨💙🐁❤️✨
Han pasado casi cuatro meses desde que Izuku ha estado viviendo con Iida y Shoto.
Definitivamente era increíble vivir con ellos; lo consentían demasiado y él les correspondía con cariño.
Y también un gran apoyo...
Izuku recuerda cuando una ocasión, Shoto había llegado del hospital.
Flashback
En cuanto escucho el ruido de la puerta ser abierta, no dudo ni un segundo en correr hacia su dirección, movía sus cuatro patitas con rapidez hasta que los recibía.
Iida no pudo evitar reír al ver cómo corría el pequeño hurón hacía la puerta, Izuku lo acompañaba siempre en la cocina o en cualquier parte de la casa y en cuanto lo veía correr solo significaba que su esposo había llegado.
Limpio sus manos y camino para recibirlo con una sonrisa pero... No esperaba verlo así...
-Estoy... En casa...-hablo un Shoto claramente triste, empapado de pies a cabeza.
-¡Amor!.-Iida corrió hacía él para acunar su rostro entre sus manos.-¿Qué pasó?...
Shoto no pudo aguantar más y se lanzó contra su esposo para sentirse seguro; Iida se preocupo aún más por él repentino movimiento pero mejor optó por ayudarlo a quitarse su calzado.
-Vamos...
Susurro preocupado, cargando a su esposo en forma nupcial rumbo a la habitación de ambos, atrás de ellos les seguía el pequeño Izuku, quien también se le veía muy preocupado.
Todoroki no dijo nada, solo se dejó llevar por su esposo; Iida lo dejo un momento sentado en la cama y corrió a preparar la bañera para que se metiera.
-Vamos amor... Tienes que bañarte...
El bicolor se movío en automático, quitándose su ropa y dejándola en el suelo; ambos chicos se metieron al baño e Izuku veía la puerta con mucha atención, esperando.
-Que Shotito este bien...
Así le había llamado el huroncito a su dueño bicolor; siempre le ha gustado verlo sonreír por su esposo o por esa comida que se llama soba; verlo así era algo que le provocaba ansiedad... Además que una enorme necesidad se metía en él, una de querer cuidar del chico...
Después de un rato salieron en silencio, Izuku se hizo a un lado y corrió lo más que pudo para poder trepar por las sábanas rumbo a dónde Shoto se había acostado.
-Amor... Hiciste todo lo que pudiste...
-N-No lo suficiente... Esa pequeña tenía mucho por qué vivir y ahora... A-Ahora...
Izuku sintió su corazoncito quebrarse ante las lágrimas de Shoto, podía sentir su tristeza y coraje contra si mismo...
Iida solo pudo abrazar con mayor fuerza a su esposo, ambos estaban acostados, siendo Iida quién lo tenía clavado en su pecho, él le acariciaba con cariño el cabello y su espalda.
-Estoy seguro que esa pequeña lucho hasta el final contra ese cáncer...
-E-Era una guerrera...
-Hiciste un gran trabajo... Sé que la cuidaste día tarde y noche... Que cuidabas su medicamento así como sus quimioterapias... Estoy seguro que esa nena sabe lo excelente que fuiste al ser su enfermero...
Iida sabia que la perdida de un paciente siempre lo hacía sentirse terriblemente... Solo podía entonces abrazarlo, convencerlo que él hizo lo que pudo y lo hizo excelente...
Izuku no entendía del todo... Pero eso no era impedimento para él el poder ayudar a su dueño...
Así que camino a pasitos cortos y brinquitos hasta meterse entre los dos; Iida río bajo pero Shoto le sonrió tristemente.
-Gracias Izuku...
El hurón soltó un chillido bajo, lamiendo la nariz del bicolor.
-Estoy aquí Shotito... Todo estará bien...
Eso le dijo... Siguió un rato con las lamiditas hasta que por fin le saco una risa baja, satisfecho por lo que hizo, se acurrucó entre los dos, dándoles de su cariño y calor.
Shoto le dio un beso en su cabecita y él sintió uno en su propia cabeza, sus ojos se alzaron para buscar al responsable y vio esos ojos color azul que tanto ama; Iida volvió a darle un beso pero está vez en su frente para después abrazarlo y tararear una canción de cuna.
Shoto se fue calmando así como quedando dormido, al igual que Iida e Izuku.
La lluvia sirvió como consuelo y arrullo para la pequeña familia.
Fin del Flashback
Izuku supo que su principal misión era jamás volver a ver lágrimas en los ojitos de sus dueños; él se encargaría de darles cariño como se lo han dado a él.
☁️💙🐁❤️☁️
-¡Detengan a esa rata!
Cualquiera que estuviera caminando en la calle se pondría alerta en cuanto escucharan aquella exclamación.
El hombre que grito y exigió que alguien le detuviera se ha cansado ya, el supuesto ladrón sonríe ladino y vuelve a tomar con el hocico la tira completa de chorizo a un rumbo incierto.
-Maldito animal...
Susurra molesto y resignado por lo que le han robado y mejor decide regresar a su tienda; la gente igual le ignora de inmediato y siguen con sus cosas.
El pequeño ladrón llega a un callejón para poder descansar al darse cuenta que ya no le persiguen así que decide por fin comer.
Así eran todos los días de su pequeña vida; tratando de sobrevivir de lo que logra robar de los tontos humanos.
Aunque últimamente ha sentido... Que algo le falta.
Algo que sabe le hará feliz y sentirse completo, pero por más que trata de saber que es aquella sensación, al final solo decide ignorarlo.
Se termina el chorizo robado y procede a buscar algún charco de lluvia para tomar agua, al encontrarlo bebé lo que puede del suelo y después procede a lavarse sus patitas.
Beberá del piso pero sus patas siempre las tendrá limpias lo más que pueda.
Termina con su labor y decide darse una vuelta por los alrededores; tal parece que la huida lo ha traído a una zona que antes no había explorado.
Sonríe sintiéndose afortunado, ya que sabe que tiene más opciones de saqueo en un lugar nuevo.
Se topa con otros animales callejeros como perros o gatos, quienes al momento de verlo le gruñen o muestran algún signo de atacarle.
Pero en solo cuestión de segundos, esos animales salen huyendo pues el pequeño hurón sabe defenderse a la perfección, gritando y maldiciendo pero sobre todo rasguñando o mordiendo con brutalidad.
Ningún extra se mete con él.
-Tch... No veo algo bueno por aquí...
Susurra fastidiado de haber revisado cada casa de la zona en la que llegó; quizás han pasado más de dos horas ya que su estómago gruñe exigiendo comer algo.
Su última esperanza es un casa que está casi cerca de la salida de la zona para ir rumbo al zonas verdes.
Mueve sus patitas a una velocidad más rápida, tratando de ser lo más sigiloso que puede; al llegar trepa por algunos arbustos hasta quedar al frente de lo que supone es la cocina.
Su hocico babea al ver comida humana ahí adentro.
-Bingo...
Susurra y sonríe ladino, viendo por dónde entrar, recorre todo hasta llegar a un gran ventanal dejando ver la sala.
Pero antes de que pudiera ver por dónde empezar a hacer un hoyo, nota cerca de la ventana una pequeña cama, mira atento al animal que asume es la mascota de los humanos.
Chasquea la lengua con fastidio de ver qué tendría problemas contra ese bastardo hasta que aquel animal gira su vista a él.
Y en ese momento supo que encontró aquello que lo hará sentirse al fin completo...
🧡...🐁...💚
Izuku últimamente se ha sentido un tanto extraño.
Unas veces siente mucha energía y otras simplemente quiere acostarse en su amaca o en la camita que le compraron.
Ese día era uno de esos donde sentía su energía explotar para después sentirse aguado al grado de quedarse casi todo el día, tarde y noche a dormir.
Ya ha comido y bebido suficiente agua, así que mejor decide irse a echar un sueñito cuando algo en su pequeño ser lo hace vibrar.
Cómo si supiera que algo está a punto de pasar...
No sabe lo que es, pero siente esa necesidad de buscarlo... ¿Podría ser que su pequeña alma gemela este cerca?
Recuerda que eso de las almas gemelas o destinados lo escucho de Shoto cuando leía un artículo en internet.
Izuku se había emocionado tanto con la idea de tener una compañera o incluso, un compañero.
A veces se reía de si mismo cuando sentía tener un poquito de celos de sus dueños; es que él también quería recibir amor y mimos como lo hace Iida con Shoto.
Así que en ese momento su corazoncito late rápidamente, se sienta correctamente en su cama, esperando alguna señal ¿Divina? o ¿Del destino?
Piensa solo un instante que quizás todo sea solo el instinto animal de tener un compañero lo que lo hace un poco paranoico cuando siente una mirada sobre él.
Sabe perfectamente que no es de Shoto ni de Iida... Es alguien más...
Gira su vista, buscando al que le ve y siente inmediatamente una corriente eléctrica recorrer su cuerpo al ver aquellos ojitos color carmesí.
-¿Será este mi ser amado?
Piensa, sintiendo que ha encontrado su otra mitad.
-¡H-Hola!.-decide primero hablarle, su emoción se escucha en su voz a miles de kilómetros y su cuerpo brinca levemente al acercarse al vidrio.
Izuku pone sus dos patitas delanteras en la ventana, esperando a que el otro animalito le responda.
-Ho... Hola...
Su voz sale, claramente un poco más grave que la suya y se siente increíblemente nervioso.
-Ay... Me estremecí...
Piensa sin dejar de lado su boba y nerviosa sonrisa, sigue moviendo levemente sus patitas contra el cristal, esperando a que se acerque más el otro, por la distancia sabe que están masomenos a un metro de separación.
-¡¿Eres un hurón verdad?!, ¡Es increíble ver a otro de mi especie, puedo ver qué eres un poquito más grande que yo, además que tú pelaje es rubio cenizo, tus ojos rojos son muy brillantes, ojalá pudieras acercarte para verte mejor, no muerdo jaja, bueno, tampoco es que pueda, tu estás afuera y yo aquí adentro, me gustaría conocerte bien!, ¿Eres de por aquí?, no te había visto por eso te...
-¿¡Aaaaaaa puedes callarte un segundo!?
Izuku no se había dado cuenta que había comenzado a murmurar a la velocidad de la luz, pero es que se había emocionado tanto que le fue inevitable, le sonríe apenado.
-L-Lo siento... Es que me emocione mucho al verte... Suelo hablar mucho conmigo mismo así que ver a alguien con quién poder conversar es increíble...
El hurón de mirada carmesí le miro sin mostrar algo en específico, sin embargo dentro de él definitivamente sentía algo... Aquello que le hizo falta todo este tiempo.
-Como sea... También es la primera vez que veo a alguien de mi especie...
-¿¡Enserio, entonces por qué no somos amigos!?
La carita del hurón se pinto de un leve color rojito, ¿Cómo no iba a reaccionar así?, si el hurón verde le sonrió con anhelo al decir eso.
-¿P-Por qué tendríamos que ser amigos?
-¡Por que somos de la misma especie!... Además... Siento vergüenza por lo que diré pero en cuanto te vi supe... ¡que era nuestro destino encontrarnos!, ¿No te pasó igual?
El hurón cenizo abrió sus ojitos con sorpresa, claramente respondiendole con eso que él también había tenido esa sensación.
-S-Supongo que si...
Antes de poder seguir hablando, el ruido de la puerta de la casa los puso en alerta y la reacción del cenizo fue correr rápidamente hacia algún árbol cercano, Izuku solo se giro para ver quién había llegado pero luego regreso su vista al frente, sin borrar su sonrisa pero está se fue apagando al ver qué ya no estaba aquel hurón...
Cabizbajo, retiro sus patitas del cristal y resignado se fue a otra parte de la casa.
-Supongo que al final no quería ser mi amigo...
Izuku sabe que antes de una posible relación, está primero una amistad... Pero al parecer aquel hurón no quería eso y él se adelantó... Piensa que quizas lo espanto.
Pero no es así, el hurón cenizo está buscando por dónde meterse, haciendo caso de su instinto de estar junto a aquel hurón peliverde.
Nota un pequeño hoyo en el patio trasero y se infiltra ahí, sonríe ladino por el logro y entonces si, con su olfato, busca a Izuku.
Sube la casa hasta llegar a una habitación, lo ve que está a punto de acostarse cuando le habla.
-Me paso igual...
Suelta eso y de forma inmediata Izuku se gira a verlo con aosmbro, anhelo e incredulidad.
¿Cómo entro?
-¿E-Enserio?...-decide dejar a un lado la anterior incógnita y mejor decide caminar rumbo al roedor hasta que por fin ambos quedan a escasos centímetros.
Asiente nervioso el ajeno por la cercanía, pero su corazoncito late veloz.
-Yo he vivido con una gran duda en mi ser... Y he tratado de encontrar una solución a eso... Pero todo tuvo sentido en cuanto te vi...
Los ojos verdes de Izuku brillaron con fuerza pues le había pasado lo mismo, eso solo podría significar algo...
-Es decir que... Somos... Almas gemelas, porque me pasó igual...
-Maldicion... Ni siquiera llevamos un día de conocernos y ya sabemos que nos pertenecemos el uno al otro...
-Es algo romántico...
-Y extraño...
-Bueno... Empecemos desde el inicio entonces... Soy Izuku...
-Yo... No tengo un nombre... Pero puedes llamarme como quieras...
-¿El amor de mi vida?.-el pelaje del cenizo se pinto de rojito ante eso e Izuku se soltó a reír por eso.
-¡Q-Qué apenas llevamos minutos de conocernos mierda, tonto Deku!
-¿Deku?
-E-Es un apodo...-simplemente lo dijo porque se le olvidó su nombre.
-Awwwwww, ¡Me pones apodos como si fuéramos pareja ya!
-¡M-Mierda no, o no lo sé, aaaaaaaaa simplemente se me salió y ya!
Un humano normal vería a dos hurones chillando el uno contra el otro y sería una escena divertida.
Eso lo sabe Iida quién subió a buscar a Izuku para darle su comida.
En primer lugar se espanto un poco al ver otro hurón en su casa... ¿Cómo entro?, segundo, ¿Por qué está tan cerca de su lindo Izuku?
Los pasos del de lentes resonaron, alertandolos de forma inmediata pero él solo les sonrió y camino lentamente.
-No te voy a hacer nada amiguito...
El cenizo se puso a la defensiva puesto que no confía en los humanos sinceramente... Pero Izuku le mira suplicante, como si le estuviera diciendo.
“Confía en él”
Estuvo alerta a cualquier cosa rara del humano pero lo único que recibió a cambio fue una caricia, el tacto se sintió tan bien que relajo su cuerpo y se dejó llevar por la sensación.
-¿Es un nuevo amigo tuyo Izu?
El huroncito verde chillo afirmando, moviéndose en círculo al rededor del cenizo.
-Supongo que... Te vendría bien un amigo... ¿Qué dices pequeño, te gustaría quedarte?
Le pregunta al cenizo, extiende su mano donde recibirá respuesta, si es una afirmación, el hurón se acercará a él y si no, retrocedera.
Aquel animalito lo ve obviamente con dudas pero mira de reojo la mirada esperanzada de Izuku y sinceramente no quiere volver a las calles, quiere sentirse protegido y ahora que sabía encontró su alma gemela no lo dejaría a la deriva.
Así que se acercó poco a poco a la mano de Iida y él mismo se dio una caricia; era lo que el de lentes necesitaba.
-Pues... Bienvenido a la familia...
Susurra, levantándose para ir por el celular para marcarle a su esposo y contarle que ya tenían otro hijito al que cuidar junto a Izuku.
-¡Viviremos juntos!, ¿¡No estás emocionado!?
El cenizo no pudo evitar sonreír de lado por ver al peliverde brincar de un lado a otro por eso.
Pero su pequeño orgullo lo hizo poner una cara seria... O al menos intento al desviar su mirada a otro lado.
-Acepte solo por qué ya es difícil sobrevivir allá fuera... Aquí tendré donde dormir y comer y sobre todo tendré a esos humanos como mis sirvientes.
Izuku ignoro esas raras palabras pues solo tenía en mente el que compartiría con alguien su día a día.
-Es amor a primera vista ¿No es así?
Pensó al recordar las historias de Shoto en la novelas de televisión; si bien apenas conocía al cenizo, él ya sentía que era todo su mundo.
Y así viceversa... El poder de los destinados y almas gemelas era real y eso lo sabían los pequeños hurones.
✨🧡🐁💚✨
Han pasado algunos meses desde que Izuku y Katsuki viven juntos a lado del matrimonio de Iida y Shoto.
Katsuki es el nombre que escogieron para el hurón pelicenizo aunque para Izuku él era Kacchan.
Su Kacchan.
Ese lindo apodo surgió como con el cenizo, escucho el nombre dado por los humanos siendo que se le olvidó al instante así que lo primero que vino a su mente fue el apodo de Kacchan.
Aunque Izuku y Katsuki se sentían como una verdadera pareja por darse un apodo que suena muy cariñoso.
Realmente no había pasado mucho desde que se volvieron uno solo, el destino así lo quiso con ellos, ahora solo pueden disfrutar del uno y del otro.
-¡T-Todoroki la cámara!
-Sip
-¡Te amo Kacchan!
-¿¡Qué mierda!?
En este momento se ha quedado plasmado un momento histórico para la familia puesto que Katsuki odia los suéteres... Y no sabe cómo sucedió pero los humanos lograron ponerle uno, así que a la velocidad de la luz decidieron tomar una foto y para que estuviera quieto, Izuku jugó sucio dándole un besito.
La vida de Izuku cambio a una más hermosa en cuanto Iida puso sus ojos en él... Pero él que le dio sentido a todo fue su Kacchan...
Quién en solo un instante supo que él era su destino...
Katsuki jamás creyó tener un hogar... Mucho menos encontrar su otra mitad... Pero ahora se dio cuenta que esos sueños donde él se veía siempre a lado de un ser de cabellos verdes no era coincidencia...
Quizás en sus vidas pasadas han estado juntos... Y así seguirá siendo por el pasar de los años.
Por qué están destinados a estar juntos por toda la eternidad.
Incluso si son un curioso animalito de la creación.
✨🧡🐁FIN🐁💚✨
Lindos lectores, feliz San Valentínjuju❤️
Esto fue un pequeño detalle para todos ustedes! Quizás fue muy corto o muy rápido... Pero no quería quedarme sin las ganas de hacerles algo, espero les haya gustado ❤️
Qué les pareció? (’;ω;`)
La verdad es que dibujar al bakudeku en forma de hurones fue algo muy lindo de haber :’3
Y de escribir igual ^^
Perdonen las faltas ortograficas pero no he dormido bien ;-;
Solo les puedo decir que gracias por tanto y perdónenme por tan poco; no olviden que todos son unos seres hermosos, jamás duden de ustedes y de lo geniales que son, y si nadie les ha dicho esto, yo se los digo con toda la sinceridad y cariño del mundo... Estoy inmensamente orgulla de ustedes, de cada uno porque sé que lo son y fin ❤️
Gracias por el bonito apoyo; pronto nos leeremos en otras historias y claro, en la joya de mi perfil Yo soy Izuku el pecoso nerd xD
Los amo, cuídense mucho ❤️
Atte. Mary-Shinsou