Una simple mortal 》Xiao x Tu《

Summary

Mientras viajabas por los universos junto a tus hermanos, fueron atacados por una mujer misteriosa, perdiste el conocimiento al inicio de la batalla, ya que eras el objetivo principal. Cuando despertaste Aether te contó sobre lo sucedido con Lumine, ambos empezaron a buscar la manera de encontrar a tu hermana a través de diferentes ciudades. La principal Mondstadt y Liyue. Al comienzo del viaje ocurre un accidente alejandote de él, ¿Qué sucedio? ¿Dónde estas?, ¿de dónde eres?, ¿cómo llegaste a ese lugar? Pero más importante.. ¿Quién eres? -Aclaraciones- •No habran tantas cosas cannon de la historia original. • Creditos de la portada a su respectivo creador. •Sangre.

Genre
Mystery/Romance
Author
Mons
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

- Capítulo 1 -

- ¡Lumine! - Escuchaste gritar a tu hermano con desesperación. Estabas inconsciente a su lado tras recibir un golpe en la cabeza a manos de esa mujer desconocida, pero a la vez estabas consciente de lo que sucedía a tu alrededor.

Mucho tiempo después despertaste, lentamente abriste los ojos notando que estabas tirada en una playa, a tu lado estaba tu hermano pescando y supusiste que buscaba comida para ambos.

- ¿A.. Aether? - Este te miro y dejo la caña a un lado para ayudarte a sentarte, parecías débil.

- ¿Estás bien? - En este se notaba el tono de preocupación, después de todo él presenció lo sucedido con tu hermana, tal vez ella esté muerta o desaparecida. Encontraste normal que esté preocupado por ti.

- Me duele un poco la cabeza, pero estoy bien, no te preocupes - Miraste hacía todos lados en un intento de reconocer el lugar, pero no se te hacía nada familiar. - ¿Dónde esta Lumine? - Le preguntaste en un intento de saber la verdad, no estabas segura si te iba a decir todo.

- Ella.. Mhm.. Esa mujer se la llevo. - Dijo con un notorio tono de tristeza. Buscaste una manera de poder animarlo, pero no se te ocurría nada.

Pasaron varios meses, a veces iban a cazar pero no tan lejos del lugar donde tu hermano había hecho un campamento improvisado, como no conocían ese mundo no querían arriesgarse demasiado. Unos días después divisaste algo flotar en el agua, por alguna razón llamó tu atención.

- Hermano, mira eso. - Dijiste extendiendo el brazo. Al notar que era una niña, tu hermano intentó sacarla con la caña, pero no lograba engancharla así que rápidamente te lanzaste al agua nadando lo mas rápido que podías hacía ella. Después de que lograras sacarla tu hermano hizo rápidamente una fogata para que no les de algo por el frio, por mientras tu estabas abrazándola para darle tu calor corporal.

Días después la niña despertó, se hace llamar Paimon y notaron que su labia era alta, llegaron a creer que en realidad no era una niña pequeña.

- Servirías como comida de emergencia - Dijo tu hermano haciéndote soltar una carcajada.

- ¡Paimon no es comida de emergencia! - Ella intentaba defenderse mientras seguías riéndote.

- Cómo sería Paimon.. si fuera una pelota por tanto comer. - Dijiste mientras intentabas tener una imagen mental de ello.

- ¡Paimon no engorda! - Ambos rieron al imaginar la escena de Paimon rodando por el suelo. La recién nombrada lo imagino y soltó una pequeña risa haciéndote sonreír con suavidad. - He pasado muchos meses con ustedes y aún no me han dicho cómo llegaron aquí - Dijo la pequeña flotante.

- Nosotros éramos viajeros, nos enfrentamos a una mujer que según yo es una diosa y gracias a ello, esa divinidad se llevo a nuestra hermana. Nos lanzaron un conjuro y perdimos todo nuestro poder. - Dijo tu hermano algo triste. - ¿Hace cuantos años fue? No lo sé.. -.

- Ambos estábamos solos hasta que te conocimos hace unos meses. - Terminaste de decir, ya que notaste que tu hermano aún no superaba la perdida, tu tampoco pero podías sobrellevarlo, ¿cómo se podía superar una pérdida tan fácil? Era imposible.

- Ya veo.. ¡Paimon dará lo mejor de si para ser una buena guía! - Ambos sonrieron con tranquilidad tras el comentario de ella.

- Muchas gracias, Paimon. - Dijiste abrazándola.

- ¡Nada de gracias, más caminata! - Ambos dudosos empezaron a seguirle pero del agua salieron pelotas vivientes, Paimon los llamó slime hydro, ambos atacaron a los slime y recogieron sus materiales, bueno, aun que el que mataste fue el que dió algo significativo.

Después de un tiempo de caminata encontraste varias setas y solsettias, Aether encontró un jabalí y le dió caza recogiendo la carne y unos huevos que encontró en su camino. Aún no sabían por qué no fueron más lejos de la playa antes si parece seguro. Siguieron a Paimon un rato más dando un vistazo al hermoso paisaje que tenían en frente.

- ¡Esa es una estatua de las Siete! De entre Los Siete Dioses, él es el que controla en viento. No se si es al dios anemo al que buscan, pero podría llevarlos a su reino. - Apenas escuchaste eso fuiste corriendo hacia la estatua con tu hermano a la siga. Tenías esperanzas de que ese Dios Anemo pudiera ayudarlos a encontrar a vuestra hermana perdida.

Te detuviste de golpe haciendo que ambos chocaran contigo y cayeran al suelo.

- Paimon, qué es eso. - Dijiste viendo algo celeste flotante. Te hiciste a un lado y al acercarte notaste como este se alejaba, así que decidiste seguirlo hasta llegar a una pequeña estatuilla donde esa criatura se metió generando un cofre.

- Eso era un Seelie, se dice que hay uno en todas partes y que dan cosas diferentes. - Dijo Paimon con simpleza, pero la ignoraste ya que estabas registrando el cofre en el cual pillaste una espada que se la diste a tu hermano recibiendo un 'gracias' de su parte.

Siguieron su camino, pasaron por la estatua notando que una pequeña esfera se introdujo en ustedes, habían adquirido el poder Anemo. Paimon estaba sorprendida porque era la primera vez que veía algo así. Apenas recibieron el poder aparecieron unos slimes rojos así que decidieron probar sus nuevas habilidades en ellos derrotándolos con facilidad. Después de caminar un poco más, algo voló arriba de ustedes llamando la atención de los tres, ya que casi los derriba por la presión del aire, Paimon dijo que se dirigía al corazón del bosque así que fueron corriendo hacía ese lugar, pero en el camino encontraron varios monstruos que según Paimon son "Hilichurls", unos monstruo muy comunes por aquí.

- ¿Eh? Miren. - Dijiste entre susurros escondiéndote atrás de un árbol, tu hermano y la pequeña Paimon se escondieron a la siga tuya.

- Hay un chico junto a ese dragón. - Dijo Aether señalando con discreción, sentían que si daban un paso en falso podía atacar.

- Shh.. tranquilo.. tranquilízate, he vuelto. - Decía el chico notándose como intentaba calmar a esa bestia. De pronto tu poder junto a tu hermano soltó una chispa asustando al dragón causando que atacara a la persona que estaba con él. Segundos después de eso él desapareció en una leve estela de aire.

Paimon y Aether se quedaron hablando sobre lo sucedido, pero tú decidiste seguir adelante siguiendo al dragón, momentos después notaste que estabas completamente sola, no te habían visto alejarte. Corriste al punto de llegar a una ciudad a la cual lograste entrar sin problemas, pero los guardias te veían de manera sospechosa así que decidiste mantener un perfil bajo, aun que era algo imposible por la prendas que llevabas, en pocas palabras destacabas mucho entre la multitud 'Tenía que ser una viajera' te dijiste mentalmente.

- Disculpe, señorita. - Diste un salto del susto y te diste la vuelta viendo a un guardia. Ibas a decir algo, pero por el rabillo del ojo notaste a tu hermano y corriste hacia él con el guardia a la siga.

- ¡Aether! - Dijiste abalanzándote sobre él, este extendió sus brazos atrapándote para evitar una caída brusca.

- Pensaba que te había perdido también.. - Dijo este dándote un golpe en la cabeza. - No vuelvas a hacer eso, tarada. - Solo te limitaste a asentir con la cabeza hasta que notaste la presencia de otra chica de rojo que se había puesto a hablar con el guardia.

- ¿Quién es ella? - Miraste a tu hermano y a Paimon con una notoria curiosidad.

- Se llama Amber, es una exploradora de los Caballeros de Favonius, en pocas palabras, es una caballera de esta ciudad. - La miraste curiosa y segundos después miraste a tu hermano fijamente, este pareció entender tu mirada así que decidió hablar.

- No.. No intentó nada. - Sonreíste tranquila. Eras muy sobreprotectora con tu hermano si se trataba de tener chicas cerca de él, aun que bueno, a Paimon no podías considerarla una chica mayor debido a lo infantil que era a veces.

- ¡Bien! Les enseñaré la ciudad de la libertad, Mondstadt, espero que su estancia sea agradable para ustedes. - Dijo Amber caminando hacia nosotros después de hablar con el caballero. - Oh, tú debes ser la hermana de Aether, T/N ¿verdad? - Dijo ella y solo te limitaste a asentir con la cabeza, la mirabas con cierta desconfianza.

- Soy Amb.. - Levantaste tu mano para que se callara.

- Amber, exploradora de los Caballeros de Favonius, mi hermano ya me lo contó, perdón por interrumpirle. - Ella negó con la cabeza sonriendo.

- Este lugar se ve hermoso. - Dijo Paimon. - ¡Ya no tendremos que acampar afuera! - Soltaste una pequeña risa al igual que tu hermano, pero no planeaban quedarse mucho tiempo.

- Al llegar noté que los ciudadanos no están de buen humor. - Miraste hacía tus alrededores, el ambiente no era tan agradable, no querías pensar que era por la presencia de ustedes.

- Es porque recientemente una bestia llamada Stormterror ha sacudido la ciudad pero no se preocupen, mientras Jean esté con nosotros no hay de que preocuparse. - Sentiste una pequeña esperanza de que ella pudiera ayudarte a encontrar a tu hermana, pero por alguna razón sentías que también que podrías salir decepcionada.

- Parece ser alguien importante. - Paimon miraba a su alrededor pareciendo buscar a dicha persona, aunque no le conocían en rostro ni su apariencia física.


- Jean es la maestra Intendente de los Caballeros de Favonius y protectora de Mondstadt, con ella a nuestro lado ni siquiera una calamidad como Stormterror es rival para nosotros. - Notaste como Amber tenía una gran sonrisa de oreja a oreja, esa mujer llamada Jean debe ser alguien muy fuerte como para que la gente confíe completamente en ella.

- Los invito a comer algo como recompensa por ayudarme a eliminar el campamento de Hilichurls antes de ir a la cede de los caballeros. - Abriste la boca para decir algo pero ella te detuvo. - Tu también, en el camino encontramos a varios en el suelo. -.

- No hay otra persona que conozco que sea rápida con la espada excepto Lumine, pero ella es mejor. - Dijo tu hermano dándote palmaditas en la espalda haciendo que sueltes una pequeña risa nerviosa. Tenía razón, Lumine es mil veces mejor que tu.

Empezaron una caminata hasta la parte alta de la ciudad mientras Amber les mostraba los alrededores, a la vez les contaba como era la ciudad antes de que llegara el dragón llamado Stormterror aunque también notaste que pasaron de largo un restaurante lo cual se te hizo algo sospechoso.

Al llegar notaste una gran estatua, la mirabas con detenimiento, notabas algo familiar en ella como si conocieras a esa persona, le diste un leve codazo a tu hermano llamando su atención haciendo que mire la estatua, no reaccionó como tu.

- ¡Llegamos! El verdadero regalo que les quería dar era unas.. ¡alas voladoras! - Dijo con una gran emoción mientras les entregaba unas alas, parecían más a unos planeadores. - Los traje a propósito para que pudieran pro.. - No la dejaste hablar y ya te habías tirado por los aires probando las "alas". Sentías como si tuvieras las tuyas, pero la diferencia era que planeabas. De la nada te llegó una fuerte ventisca haciendo que te elevaras, pero no te preocupaste hasta que notaste al dragón. Repentina mente escuchaste una voz que retumba en tu cabeza.

- No te preocupes, el viento esta a su favor, no caerán - Miraste hacía todos lados notando a tu hermano a la par, sabías perfectamente que la voz no era de tu hermano ya que era muy diferente. - Imaginen que puedes sostener el viento en tus manos y lanzarlo para atravesar las nubes - Dijo él, tu haciendo caso juntaste las manos para 'sostener' el aire.

De la nada ambos empezaron a lanzar proyectiles con el poder Anemo que se les había otorgado a ambos, y le dispararon al dragón frente a ustedes para que segundos después este se vaya volando con un pequeño problema, el te había llevado junto a él. Desde lejos lograste escuchar el grito de desesperación de tu hermano, te llamaba sin parar.

Después de unos minutos de vuelo llegaste a una estructura, lograste zafarte del agarre del dragón cayendo varios metros. No podías abrir las alas, no sabías por qué así que decidiste que caerías en picada junto a tu espada para no recibir tanto daño. Después del aterrizaje viste el dragón en la cima del lugar y varios monstruos a tu alrededor, como este no se movía y simplemente te miraba, decidiste ignorar al dragón ya que estaba quieto como una estatua, así que empezaste una caminata viendo los alrededores derrotando uno que otro monstruo que se acercaba a ti. Notaste que eran más difícil de derrotar que los anteriores que te habías encontrado al inicio de tu aventura.

- Primero Lumine.. y ahora yo.. - Dijiste sentándote abrazando tus piernas deseando estar con tu hermano, simplemente querías encontrar a tu hermana y regresar a casa, aun que ya estabas en casa según tu.

Pasaste varios días sobreviviendo con los materiales que encontrabas a lo largo del lugar, te sorprendía pillar uno que otro animal ya que estaba plagado de monstruos, pero igual les diste caza obteniendo su carne. Como sabías cocinar a la perfección te dabas un pequeño banquete, no habías bajado tanto de peso, seguías en forma por suerte. Por primera vez mientras te aventurabas encontraste a un gran robot, si estuviera Paimon contigo te habría dicho lo que es, pero como no estaba debías deducir por ti misma, tenías algo de miedo, pero no era primera vez que peleabas con una criatura gigantesca, y tampoco sería la última.

Cuando te alejabas este lanzaba unos proyectiles auto dirigidos y cuando te acercabas empezaba a girar haciéndote mucho daño. Al ya tener todas sus habilidades en mente creaste una estrategia para derrotarlo. Subiste a un lugar lo suficientemente alto para poder quedar casi a su altura, golpearte rápidamente su cabeza donde había una luz logrando desactivarlo temporalmente, después te lanzaste en picada creando un daño de área debido a una estela de polvo y empezaste a golpearle repetidas veces sin parar usando tu habilidad Anemo y el filo de la espada hasta lograr desarmarlo por completo.

- ¡Uff! No pensé que me costaría tanto - Recogiste los materiales que te había otorgando este robot. Jadeabas levemente debido al cansancio, te pusiste la mano en el estomago ya que anteriormente te había dado un fuerte golpe en esa zona.

- Él ya no se mueve.. Dragón estúpido. - Dijiste mientras Stormterror seguía observandote, día y noche sin parar, ya te tenía muy incómoda.

Caminaste hacia donde creías tu que era la salida, aún no sabías cómo quitar esa barrera de aire que te tenía cautiva, como si fuera una prisión hecha solo para ti.

- Tan solo quiero volver con mi hermano.. - Dijiste lagrimeando levemente. Pareciese que había pasado una eternidad, pero solo fueron unos días, una semana o dos aproximadamente. Notaste como un robot que se encontraba afuera tomaba posición de combate. - Es mi oportunidad de pedir ayuda. - Pensaste de inmediato empezando a moverte intentando llamar la atención de dicha persona, si es que lograba notar tu presencia, ya que apenas y solo veías unas siluetas, aun así notabas que era más de de una persona, eso te puso contenta.