En las Garras de la Tentación

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Summary

advertencia: se debe leer primero el libro de "cayendo en la tentación" ya que s suna continuación de este. Amber, Darien y Damon tienen una historia muy complicada. en su intento de ser una triada muy feliz no se esperan que el pasado vuelva para atacarlos. Amber tiene dudas y con el hombre de sus pesadillas detrás de ella, no está muy segura que sus nuevos compañero la puedan proteger. Darien siente que las cosas se están tornando difíciles y aún más cuando unos duendes rondan por la ciudad, eso nunca trae nada bueno. y Damon, él ama a los dos y quiere ser feliz con ambos, está tan ilusionado con su triada que no le importa mancharse las manos de sangre para conseguir lo que quiere. ¿podrán ser felices está triada?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Damon se levantó sintiéndose el lobo más feliz del mundo. Hace unas semanas su vida habai cambiado bastante y ahora no podía dejar de sonreír. Aún le parecía increíble que un tonto lobo como él era capaz de recibir tanto amor como sus dos parejas le profesaban.


Amber y Darien.


Darien era un duende, un ser tan misterioso que a veces le era difícil leer. Los duendes son seres empáticos que pueden sentir lo que demás sientes y también pueden influir en sus sentimientos, generalmente lo hacer de forma negativa pero Darien no solo un duende, también era mitad lobo. Era un híbrido y hace unos días despertó ese lado suyo y ahora era mucho más... Apasionado que antes, incluso parecía estar obsesionado con el sexo últimamente aunque eso también podía deberse a su nueva compañera.


Amber, su loba de cabello dorado y de ojos como el mar. Su chica, porque ahora era su chica, estaba en el hospital luego de haber sufrido una terrible caída que le rompió varios huesos. Estaba mejorando, lentamente ya que hace un año sufrió una fuerte intoxicación con la plata que debilitó su habilidad para recuperarse rápidamente, aún así estaba bien y mucho más feliz que antes, incluso parecía brillar y la razón era porque ahora los tres eran compañeros.


Si, eran una triada y aún no se lo creía.


—  ¿Sabes que es aún más molesto que no tener olfato y tener algunos huesos rotos? —  Preguntó Amber a Damon mientras dejaba con mueca el plato casi lleno. —  No tener gusto. No puedo sentir el gusto a nada.


— Es por los medicamentos, son fuertes.— Dijo Jaden, la futura Luna de la Drackrest y de quein tanto Amber como Damon eran ejecutores.— La doctora dijo que el efecto durará unas semanas más, es un nueva droga.


— Me siento como una rata de experimento.— gruñó Amber malhumorada y Damon sonrió. Si había algo que Amber odiaba es que le arruinaran la comida.


— Tu sacrificio valdrá la pena, ya lo verás.— Dijo Jaden con desdén antes de levantarse y tomar su bolso.


—¿Ya te vas?— Preguntó Damon de inmediato y Jaden asintió.


— Tengo examen en veinte minutos.— dijo mirando el reloj y luego le dió una mirada nerviosa.— Espero aprobar, volveré mañana por la mañana si les parece...


— Jaden.— Dijo Amber con un leve sonrisa.— No tienes que venir todos los días, tienes que estudiar, además siempre estoy acompañada.— Amber desvío su mirada a Damon para darle.una sonrisa coqueta.— Muy bien acompañada.


— ¡Ok!— exclamó la loba y negó.— Así comienzan siempre, se coquetean y luego se besan y luego casi tienen sexo frente a los demás.


— Oh ya quisiera tener sexo.— Murmuró Damon y Amber le pegó levemente el brazo mientras reía y Jaden negó.


— Cachondos.


— ajam... Tu también pareces que vas a follar a los gemelos ni bien los ves, es más, a veces se besan de fomara que parece que nunca comen.— Dijo Amber y Jaden se sonrojó a más no poder.


— Bueno... Este...¡Los veo luego, adiós!— Exclamó rápidamente antes de acercarse a Amber y darle un abrazo para luego irse.


— Ellos son mas Ian vergüenza que nosotros.— Murmuró Amber y Damon apenas podía contener su risa.—¡Es verdad!


— Está bien, está bien.— Damon tomó su mano y la besó.— Pero Jaden es muy inocente aún.


— Inocente mis calzones, esa mujer no tiene nada de inocente.— Gruñó Amber negando.— Solo mira su biblioteca y un sucubo te parecerá inocente realmente.


Damon negó antes de robarle un beso. Realmente le encantaba su compañera, Amber siempre ha sido como los rayos del sol: brillantes y cálidos, era tan hermosa que estaba feliz de poder decir que era suya y de Darien.


— Sabes que debes comer hasta la mitad ¿Verdad?— Dijo Damon mientras besaba su mandíbula y Amber protestaba.— Cariño...


— No me gusta esta comida, no tiene sabor.


— Pero debes comer, dulzura.— Murmuró Damon contra su piel mientras bajaba por su cuello.


— Que me hables tan cariñosamente no va a conseguir que la comida cambie de sabor.— Gruñó Amber mientras cerraba los ojos disfrutando los besos de Damon.— Pero no te detengas por favor.


Antes Amber se habría sentido culpable y muy avergonzada de que Damon y Darién la excitaran tanto, ellos eran sus migos y eran compañeros y ella no. Sin embargo, en su corazón ella siempre los habia anhelado tantoqnue se había enamorado de ambos hasta el punto de experimentar los más poderosos y destructivos orgasmos con la imagen de ellos dominando su mente y corazón.


Noah, el hombre con el que la diosa la había emparejado desde un inicio, nunca la hizo sentir así. Incluso cuando ella era su compañera, sus besos siempre le parecieron tan carentes de emoción y pocos satisfactorios, ni siquiera la ahbaian hecho sentir algo más que lujuria, nunca la hizo sentir amada. Mientras que Damon y Darién la hacían sentirse adorada y portegiada con solo una mirada.


— Come y te daré un orgasmo.— Murmuró Damon contra su clavícula.— quiero probar tu coño de nuevo Amber.


— Damon, estamos en el hospital, no creo que a las enfermeras les guste verte metiendo tu lengua allí abajo. Además...— Amber sintió sus mejillas arder de vergüenza.— No me he depilado... Ahí abajo.


Damon se alejó soltando una carcajada que hizo que Amber se sonrojara más, no por el hecho de que Damon se burlara de ella, sino porque le parecía ridículamente sexy cuando se reía tan libremente, eran tan apuesto y dulce cuando lo hacían, aún si era así costa.


— ¡Damon!— Exclamó molesta y el lobo fue bajando su risa gata solo mirarla con diversión y malicia.


— Recuerdo que la primera vez que tuvimos sexo y puse mi boca ahí abajo también estaba peludita, amor.


— Si... Y yo recuerdo que me sugeriste que empezará a depilarme y entonces lo hice.


— ¿Es por eso que lo haces? — pregunto con el celo fruncido y Amber asintio avergonzada.— No quería obligarte, yo solo queria que ...


— Disfrutarás más.— Completó Amber y luego le sonrió.— y tenías razón, se siente más intenso y mucho más placentero cuando no estoy "peludita".


— Peludita o no peludita, aún así quiero comerte el coño, Amber.— Murmuró excitado el lobo y Amber sintió como su sexo también parecía querer que el lobo lo haga ya que se mojaba aún más.


Desde que descubrieron que la Diosa los vínculo a los tres, ni Damon ni Darién ocultaron su hambre sexual por ella. Es como si la tensión sexual fuera tan fuerte que podía cortarse con un cuchillo, ya sea que venía de besos calientes o comentarios picantes. Incluso, la noche anterior, Darién la había despertado con su boca en su pezón izquierdo y con su mano en su clítoris, la había llevado al orgasmo de una forma que agradeció que los demás pacientes no la hayan escuchado.


— Al menos invita ¿No crees, pulgas?— Dijo un voz ronca y brulona que Amber conocía muy bien.


Darién estaba en el marco de la puerta sosteniendo unas bolsas. Se veía jodidamente sexy con el cabello castaño claro alborotado y sus mirada verdosa tan penetrante, cais podía jurar que en esas piscinas verdes oscuras nadaba la lujuria. Era alto, pero no tan músculoso como Damon, incluso Amber bromeaba diciendo que Darién era el chico malo y frío y Damon era el chico bueno y caliente. Pero ambos queman y que forma tan excitante de quemar.


— Tinker, deberías dejar de decirme "pulgas".— Sonrió Damon de una forma tan sexy y arrogante que a Amber le encantaba.— también eres un "pulgas".


— No, yo si me baño, pulgas.— Sonrió Darien antes de caminar hacia la cama donde ella estaba y besarla.


Realmente se podía acostumbrar a recibir besos todo el tiempo, es más, no podían dejar de besarla. Jaden había bromeado muchas veces que tanto Damon como Darien parecían gustarles cubrirles de "baba", no podían dejar de tocarla o besarla, incluso entre ellos mismos no podían dejarse de tocar o besar.


Antes Darién era más frío, más reservado, pero desde que se convirtió en lobo cambio mucho. Aún seguía siendo semio, un poco frío, arrogante y a veces era bastante crudo o cínico, seguía siendo el chico malo y sexy. Pero ahora era más demostrativo y más romántico con Damon, ahora era como si lo buscara más y necesitara de él casi todo momento y ni hablar de Amber, era como si no pudiera estar sin tocarla. Los amaba demasiado a ambos y Amber no necetaba que le dijera eso, realmente podía verlo en sus ojos verdes vigorizantes.


Cuando se separa de Amber, luego de darle el beso más intenso de su vida, se acercó a Damon para devorar su boca. Para Amber era un espectáculo excitante cuando sus dos compañeros se  besaban o se tocaban, era incluso emocionante. Tal vez sentía lo mismo que Jaden siente cuando ve sus novelas asiáticas dónde dos hombres se enamoran, ella los llama "BL".


— Delicioso.— Murmuró Darien antes de lejarse de Damon y se sentó al lado de Amber antes de mirar sus comida sin tocar.— ¿No tienes hambre, Amber?


— Dice que no tiene sabor.— Suspiró Damon.


— Amber... Anoche tampoco comiste demasiado.— La regañó Darien y Amber casi se encogió por sentir que lo decepcionaba.— Así no te recuperarás pronto. Sabes que el medicamento tiene mejor absorbcion si comes.


— Es que... Me quita el apetito si no siento el sabor. Además...— Amber miró su plato lleno de verduras hervidas y pollo hervido sin piel.— No soy fanática de las verduras, prefiero una buena pasta italiana como hacia mi mamá con las albóndigas grandes que el ponía con quesito rallado.


— Si... Pero tienes que comer esto, al menos por ahora,  cuando salgas del hospital prometo llevarte a comer lo que tú quieras amber.— Dijo Damon tomando el tenedor de Amber y le pincho a un pequeño trozo de zanahoria hervida para llevarla a su boca.— Tu puedes, nena. Di "ahhh"


Amber lo miró mal pero dejo que Damon la mime, aún en contra de su voluntad. Simplemente no podía decirles "no" a sus chicos.


"Sus chicos",  Amber era inmensamente feliz con esa decoración. Amaba el hecho de que tenía dos compañeros cariñosos que aún no se hacía la idea por completo, era como si estuviera en un sueño y no quería despertar nunca.


— Bueno chica.— Le susurró Darien en el oído antes de robarle un beso rápido.— por cierto, me encontré con la doctora cuando venía, dijo que mañana te retirará el yeso y que posiblemente te dará de alta.


—¡¿De verdad?!— Exclamó emocionada y Darien asintió.— ¡Si, al fin!


— pero seguramente seguirás bajo tratamiento y cuidados, tal vez aún no vuelvas a trabajar.— Le advirtió Darien.


—¡Eso no importa, al fin podré salir de aquí!— Exclamó emocionada y aceptando de buena gana un pedazo de brócoli.— ya me estoy aburriendo de esta cama.


— Y yo que pensé que te hacía buena compañía.— Dijo Damon actuando como si estuviera herido pero de forma dramática.


Amber se rió antes de tomar con sus dos manos el rostro de Damon y darle un beso en la mejilla, lo que provocó que Damon gruña complacido antes de acariciarla con la punta de su nariz su mejilla.


— Tú eres la mejor compañía, Damon.— Le susurró Amber y luego escuchó un gruñido de Darien.— Ambos lo son.


— Eso espero porque ahora tengo una pregunta para ti, cariño.— Comenzó a decir Darien y Amber asintió.— ¿Quieres venir a vivir con nosotros o quieres quedarte en tu departamento?


Amber lo miró sorprendida, aunque no debería estarlo ya que eran compañeros y debería haberse planteado esa pregunta antes. Por supuesto que ir con ellos pero al mismo tiempo tenía dudas ya que no sabía cómo afectaría sus vidas si vivían juntos. Por supuesto que lo normal sería aceptar, los compañeros siempre deben estar juntos pero no hablan tenido una charla más detallada sobre su situación actual.


—¿Ustedes quieren que viva con ustedes?— Preguntó sintiéndose un poco tímida y tanto Darien como Damon la miraron como si estuviera rara.


—¿Que pregunta es esa? ¡Por supuesto que si!— Gruñó Darien.— Eres nuestra, Amber, Honestamente dudo que podamos aguantar el tenerte lejos por mucho tiempo.


— Además.—Se aclaró la garganta Damon.— Somos compañeros, caramelito,  debemos estar juntos. Nuestro cuerpo y corazones nos lo piden.— Damon depositó un beso en su hombro.— Pero tu decides.


— No quiero incomodarlos,ustedes ya tienen una rutina y todo y yo...


—  Crearemos una nueva rutina. No podrías incomodarnos, dulzura. Además ,en algún momento vendrás con nosotros ¿Verdad?


— Si,supongo que solo es posponer lo inevitable ¿Verdad?— Murmuró mientras jugaba con sus dedos.


— Yo creo que sí.— Dijo Darien antes de agarra su mano y besarla.— Pondremos reglas si quiere, si te sientes incomda no dudes en decirnos. Una relación de dos es un poco...— Darien miró a Damon por un segundo.— Difícil, de tres personas es más complicado pero si hay comunicación ya no importa. Quiero que te quede algo en claro, Amber...— Darien le dió la mirada más seria que pudo darle.— Damon y yo nos amamos mucho ,  y te amamos demasiado a ti. No pienses que eres una...


— Molestia o algo parecido.— Dijo Damon y Amber asintio.— Ya nos acostumbraremos a nuestra peculiar relación.


— Está bien... Entonces... Si quiero vivir con ustedes.


—¡Eso es un alivio!— Exclamó Damon relsjsndose en la silla y Amber sonrió.— Darien me hizo comprar una cama bastante grande.


—  Si, porque ocupas demasiado espacio Damon.— se quejó el duende.— No podríamos entrar los tres.


—¡Yo no ocupo mucho espacio!— Exclamó el lobo ofendido y miró a Amber.— ¿Verdad?


— No es que ocupes mucho espacio es que... Duermes de forma rara y te nueves mucho...


— Yo...bueno , si, creo que si.— Dijo tímido el lobo y luego miró a Darien.— Pero tu desperdicias mucha agua, estar una hora y media bañandote ¿Crees que somos rico?


— ¿Y eso que tiene que ver?


— Queiro que Amber sepa de nuestras mañas para que luego no se sorprenda.— Dijo el lobo ofendido y Darien negó.


— Si e spor eso tengo que hacerle una lista extra larga. Amber.— Darien al llamo y Amber lo miró divertida.— ¿Sabes que Damon no sabe cocinar mas que un huevo hervido y sándwich?


— ¿Amber, sabes que Darien tiene combinaciones asqueoras en la comida?— Dijo Damon.


—¡Ya te dije que me gustan las cosas agridulces!— Gruñó Darien negando.


— Puede que te guste las cosas agridulces pero lo tuyo es un poco repulsivo.— debatió Damon.


—¿Queire saber lo que es repulsivo? ¡Ere aún cochino en el baño!— exclamó Darien y miró a Amber desesperado.— Deja pelos tirados por todo el lugar, desperdicio pasta dental y no es ordenado.


—Darien no sabe lavar bien los platos.— Dijo Damon de pronto y Darien lo miró soroprendido.— ya lo dije, siempre tengo que volver a lavar todo porque lo dejas mal lavado... ¿No necesitas lentes?  ¿Te hago una cita?


— De paso agenda una cita para ti en el doctor.— Darien miró a Amber de nuevo que oareviada muy divertida con la situación, incluso intentaba ocultar su risa.— Te lo juro amor, yo no sé que come este hombre pero él no se tira gases, tira bombas nucleares.


—¡Hey!— Exclamó Damon avergonzado.— no eres justo, no es mi culpa que mis intestinos produzcan veneno y que los tuyos produzcan perfume de flores. Además, Amber...— Damon se acercó a su oído para susurrarle.— Darien tiene la costumbre de escuchar música fuerte los viernes, cuando hace la limpieza, mí consejo es que nunca le bajes el volumen... Pone una cara que da miedo, parece salido de película de terror.


—¿Pulgas, si sabes que puedo escucharte? Además, Damon se ha obsesionado con series asiáticas, la otra vez lo encontré llorando por una y luego dice "yo no lloro"


—¡Es que era muy triste y tu no tienes corazón!— Exclamó ofendido el lobo.


— Se acaba una serie toda una noche y luego anda con "resaca". Después anda quejándose de sus dolores ¿Quién le entiende?


— Tranquilamente soy yo.— Contestó Amber avergonzada.— Y es mí culpa que mire series asiáticas... Yo se las recomiendo.


— Ay Dios no...— Murmuró Darien imaginándose a sus dos compañeros llornadi por una serie que ni siquiefa entienden el idioma.—¿Por qué?.


— Está claro que necesitaremos reglas de convivencia pero podemos solucionarlo luego ¿No creen? Ahora estoy muy llena y cansada.


Damon frunció el ceño antes de mirar el plato de Amber y se dio cuenta que estaba vacío. ¿En qué momento? Pero record que mientras discutía con su compañero Amber parecía entretenida y se devoró todo, eso le dio alivio y miró a Darien complacido con el resultado.


— Está bien, tenemos mucho tiempo para eso, amor.— Murmuro Darien acaricaidno a Amber y está asintió.


Si... Mucho tiempo...