único
Jungkook giró el pomo y abrió la puerta de su hogar con suavidad. En ese preciso momento, Minho, su hermano menor, se deslizó ágilmente entre sus piernas y se lanzó hacia la persona que esperaba al otro lado. Un suave gruñido escapó de los labios de Jungkook al ver cómo Taehyung sostenía en brazos al cachorro y comenzaba a cubrir su rostro de besos.
―Quítate, mocoso ―ordenó Jungkook mientras intentaba apartar a su hermano menor. Sin embargo, Minho le respondió con un suave gruñido de resistencia.―. Le diré a mamá que estás molestando a Taehyung.
―Hyungie, ¿Lo estoy molestando? ―preguntó el niño de cinco años, mientras se refugiaba en el cuello del omega, donde el aroma dulce a fresas y vainilla envolvía sus sentidos. Jungkook frunció el ceño, sintiendo cómo su lobo se removía inquieto.
"No deberías sentir celos de tu hermano", se recordó Jungkook una y otra vez, mientras observaba la escena. Pero Minho no cooperaba y no podía evitar desear esos mismos besos de Taehyung.
―Amor, Minnie no está molestando ―murmuró Taehyung con una sonrisa, mientras sostenía al niño en brazos.
Con pasos tranquilos, Taehyung cruzó el umbral de la casa, con Minho aún aferrado a él. Una dulce bienvenida resonó en la entrada cuando la madre de Jungkook saludó a Taehyung con cariño, antes de dirigir una mirada reprobatoria hacia Minho.
―Minho, hijo, ¿no deberías estar ordenando tu habitación en lugar de molestar a Taehyung? ―reprendió la madre de Jungkook, con una mezcla de autoridad y ternura en su voz.
Minho se apresuró a bajar de los brazos de Taehyung, quien rió enternecido al ver cómo el pequeño corría hacia el segundo piso, donde se encontraban las habitaciones.
―¿Cómo está tu marca, cielo? ―Yuna, la madre de Jungkook, sujetó suavemente la mano de Taehyung, llevándolo hacia la acogedora sala y haciéndolo tomar asiento en el mullido sillón.
Los ojos de Taehyung se iluminaron y una sonrisa juguetona iluminó sus labios, agradeciendo la preocupación de Yuna.
―Está muy linda, gracias. Su hijo se ha encargado de cuidarme muy bien.
Jungkook, que permanecía de pie detrás de los sillones, hinchó el pecho, lleno de orgullo ante las palabras de su omega.
―Es lo que debe hacer, ¿No? ―Yuna rodó los ojos con diversión, lo que provocó risas tanto en Taehyung como en ella. Jungkook soltó un bufido, reconociendo el chiste compartido entre su madre y su pareja―. Jungkook, cariño, ¿podrías traernos algo para beber? ―pidió la omega, volviendo su atención hacia su hijo con una sonrisa juguetona.
―¿Qué?
Jungkook se alteró de repente, tomando con rapidez la mano de Taehyung para ayudarlo a ponerse de pie con suavidad. Luego, envolvió al omega en un abrazo desde atrás, mostrando un gesto de posesión.
―Tae ha venido a verme a mí, mamá ―puchereó el alfa, acomodando su rostro en el cuello de Taehyung con ternura―. No a ti, ni a Minho. Así que, con su permiso, señora, nos retiraremos a nuestra habitación.
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―¿Por qué estás enojado ahora?
Con un mohín en sus labios, Taehyung se deslizó hacia Jungkook, quien yacía recostado en la cama, absorto en su teléfono celular. Con un suave movimiento, el omega se instaló en el regazo de su pareja. Jungkook, por simple instinto, rodeó la cintura de Taehyung con sus brazos, dejando su celular a un lado para disfrutar plenamente del momento.
―Saludaste primero a Minho ―Jungkook se acomodó mejor mientras fruncía el ceño, provocando una risita suave de Taehyung―. ¿Te estás burlando de mí? Ese mocoso debería saber que eres mi novio, mi omega, mi luna y mi todo. No debería acaparar toda tu atención.
―Pero, alfa, es tu hermano menor. ¡Tiene solo cinco años! ―respondió Taehyung con una mezcla de diversión y ternura, mientras acariciaba suavemente el rostro de Jungkook.
Jungkook suspiró con exasperación fingida, aunque una sonrisa juguetona bailaba en sus labios.
―Lo sé, lo sé ―admitió, relajando su ceño mientras disfrutaba del tacto reconfortante de Taehyung―. Pero no puedo evitar sentir un poco de celos cuando veo a mi hermano robándote toda la atención ―agregó con tono melodramático, haciendo que Taehyung riera entretenido.
―Tan celoso, ¿Qué harás si llegamos a tener cachorros? ¿Ah? ¿También serás así?
―Definitivamente. Primero estaba yo, ellos llegaron de colados ―respondió Jungkook con un puchero, aunque sus ojos brillaban con amor.
Jungkook percibió cómo el aroma de Taehyung se volvía aún más dulce, indicando su felicidad, y con un suspiro de contento, lo atrajo hacia sí en un abrazo. En ese momento, sus aromas se mezclaron en uno solo, mientras sus corazones latían al unísono y sus lobos irradiaban felicidad compartida y amor profundo.
Sabían que estaban en el lugar correcto, con la persona correcta.
De repente, un suspiro escapó de los labios de Taehyung cuando Jungkook pasó su lengua sobre la marca recién cicatrizada, la cual había sido hecha semanas atrás en medio de un arranque de celos del omega.
―Alfa... ―el gesto de Jungkook provocó un estremecimiento placentero en Taehyung, quien se acercó más a su pareja, buscando su calor y su contacto―. Te amo, te amo mucho.
Con una sonrisa juguetona, Jungkook acarició suavemente la cintura de Taehyung antes de invertir los roles. Ahora era él quien estaba encima de Taehyung, quien relamió sus labios, esperando mayor contacto. Sin más preámbulos, Jungkook se inclinó hacia adelante, capturando los labios de su omega en un beso apasionado y lleno de amor.
El beso entre Jungkook y Taehyung se volvió más profundo y ardiente, con cada uno entregándose al deseo y a la pasión que compartían. Los suspiros se mezclaban entre ellos, mientras sus cuerpos se acercaban aún más, buscando esa conexión íntima que solo ellos podían experimentar.
Sin embargo, el momento de intimidad fue repentinamente interrumpido cuando Minho irrumpió en la habitación de manera inesperada, causando que la pareja se separara de golpe, con miradas de sorpresa y leve incomodidad entre ellos.
―¡Minho! ―gruñó Jungkook con frustración, frotándose el rostro en un intento por calmarse―. Mocoso, te he dicho que toques antes de entra
―¡Lo hice, Jungkook! ¡No me escucharon! ―el niño abultó sus labios, sintiéndose regañado ante el tono elevado de su hermano mayor―. Yo solo quería enseñarle a Hyungie el dibujito que hice.
Taehyung suspiró con suavidad, arreglando con calma sus prendas y su cabello antes de llamar a Minho para que se acercara. Con entusiasmo, el pequeño cachorro corrió hacia su "hyungie", ignorando la mirada fulminante de su hermano mayor. Jungkook se apartó ligeramente para darle espacio a Minho, quien se sentó en medio de ellos con una sonrisa inocente en el rostro.
―Mira, hyungie ―Minho señaló con su dedito el papel que traía consigo―. Este es usted y este soy yo, estamos jugando con la pelota.
―¿Ese soy yo? ¿Por qué estoy tan lejos? ―Jungkook frunció el ceño con curiosidad.
―Porque recoges las pelotas y nos traes agua, hyung ―explicó Minho con una sonrisa inocente.
―¿Qué?
―Está muy lindo tu dibujo, Minnie ―intervino Taehyung, interrumpiendo a Jungkook y desviando la atención del niño.
Minho giró la cabeza hacia el omega, sus ojos se centraron en el cuello de este y su ceño se frunció. Un grito escapó de los labios del cachorro y sus ojos se llenaron de lágrimas.
―¡Hyungie! ¿¡Quién te lastimó el cuello?! ―exclamó Minho, su voz llena de preocupación y angustia mientras miraba con temor la marca de Taehyung.
―Ah, no me han lastimado, Minnie ―Taehyung sonrió con dulzura, liberando feromonas para calmar al hermano menor de Jungkook―. Mira, déjame explicarte. Cuando un alfa y un omega se aman mucho, crean una marca, que los une para siempre, siempre y cuando se amen mucho, mucho. ¿Me entiendes?
Minho asintió con los ojos aún llenos de lágrimas, absorbido por las palabras reconfortantes de Taehyung.
―Entonces... ¿Hyungie y Jungkook... se aman mucho, mucho? ―preguntó tímidamente, buscando confirmación.
Taehyung miró a Jungkook con ternura antes de volver la mirada hacia Minho.
―Sí, Minnie, nosotros nos amamos mucho. Jungkook y yo tenemos una marca, porque él es mi alfa y yo su omega ―explicó Taehyung con dulzura, transmitiendo seguridad y amor en sus palabras.
Minho permaneció en silencio, procesando la información.
―¿Y yo puedo tener una marca con hyungie? Yo también lo amo mucho, hyungie.
El corazón de Taehyung se ablandó ante la sinceridad del niño, pero antes de que pudiera responder, Jungkook intervino.
―No ―Jungkook negó con rapidez, alejando a su hermano de Taehyung con un gesto protector y posesivo―. Porque un omega no puede tener dos alfas y tú, mocoso, llegaste muy tarde. "Hyungie" es mío, así que ya vete.
―¡Jungkook, mamá dijo que se debe compartir!
―¡No te voy a compartir a mi novio, Minho! ―respondió Jungkook con firmeza, envolviendo a Taehyung en un abrazo protector.
―¿¡Por qué no?! ―insistió el niño, su voz llena de frustración.
―¡Porque es mi novio, mi omega y mi todo! ―declaró Jungkook con determinación, apretando aún más el abrazo a Taehyung, quien intentaba contener la risa ante la escena que estaba presenciando―. Ahora, ya que estamos, tendrás que mantener tu distancia con Taehyung, ¿entendido?
―¡No quiero! ―gritó Minho, sacándole la lengua a su hermano antes de salir corriendo de la habitación, claramente enojado―. ¡No jugarás con mi Xbox!
―¡Y tú no abrazarás a mi novio! ―respondió Jungkook, mientras escuchaban los lloriqueos de Minho a lo lejos.
Pocos segundos después, una serena calma envolvió la habitación. Los ojos de la pareja se encontraron, y un brillo de dulzura y complicidad iluminó sus miradas. Sin poder contenerse, ambos comenzaron a reír suavemente ante la peculiar escena causada por los dos hermanos Jeon.
―¿Él estará bien? ―preguntó Taehyung, acurrucándose en los brazos de su alfa.
―Definitivamente. Tristemente, dudo que deje de molestarnos ―respondió Jungkook con una sonrisa, acariciando con ternura el cabello de Taehyung.