Capitulo único.
Escuchaba sus propios pasos debido a las fuertes que daba con sus pies descalzos. Cualquiera que lo viera aún si fuese de reojo se daría cuenta de la actitud molesta con la que cargaba el segundo sucesor.
Y todo por una extraña invitación a una "fiesta de té", organizada por su auto-denominado 'querido mejor amigo' de ojos extraños. Tal vez la mejor opción hubiera sido ignorarlo, y así no estaría de camino a la dichosa fiesta; si no fuera por que el muy desgraciado de Beyond tomo algunas de sus cosas e incluyendo la apreciada psp de Matt. Muy posiblemente para segurarse de que el rubio asistiera a su invitación.
Mello dejaba de maldecir en voz baja.
Al llegar al patio trasero de la Wammy's siguió caminando hasta adentrarse al bosque de enormes árboles, fue ese momento en que se detuvo preguntándose; en si debía seguir por ese camino o no. Volvió a leer la extraña carta, en busca de alguna pista.
Nada.
- Aah... _el rubio suspiro con desgana y miro a los lados.
Pronto supo que debía desviarse un poco del camino prestablecido, y bajar por un ligero sendero que más bien parecía un pequeño desnivel. Mientras bajaba noto unos pétalos en tonos azules y tenue violetas, eran de inflar que no conocían. Claramente no eran de allí, y sin pensarlo demasiado las siguió por el caminó que guiaban.
Aún era un buen momento para dar la vuelta e ignorar todo aquel asunto, total; podría volver a robar las llaves a Roger y conseguir de poco a poco un par de cosas nuevas para reemplazar las viejas. pero, no tendría forma de explicarle a Matt sobre como su psp llego a manos de Beyond.
Matt estaría totalmente triste sin conseguía tener su consola portátil, y Mello no podría cargar con aquella culpa, sabíendo que tuvo la oportunidad de obtenerlo devuelta.
Sería mejor seguirle el juego al ex sucesor, y obtener la maldita psp y sus cosas de regreso.
- Oh querido Mello. _escucho la voz de Beyond._ Finalmente llegas. _rápidamente el mayor se levanto del suelo para darle la bienvenida._ Gracias por venir, pero... _hizo una pausa, alzando un poco la manga de su diestra._ Llevas unos minutos de retraso. _dijo, fingiendo mirar un reloj en su muñeca._ Eso está muy mal, uno siempre debe ser puntual. Bueno no importa, seguro el camino se te complico.
- Mis cosas... _exigio.
- ¿Eh? _el chico de cabellos negro mostró una expresión de desconcierto_ ¿Tus cos-...?
Mello frunció el ceño, molestandose cada vez más por tal situación. Claramente eso no era lo que Beyond quería que pasara.
- ¡Ah! Claro, claro. _dejo de fingir desentender al niño, riendo de forma divertida ante su pequeño descuido de olvidar._ 'Tus cosas...' _hizo comillas con los dedos en marcando la última palabra._ Si yo las tengo, pero no te las devolveré hasta no acabar con la fiesta de té que organize.
El pequeño de cabellos rubios gruñó._ Mas te vale regresarmelas. _amenazo antes de dejarse caer al suelo sobre el mantel. Al instante se arrepintió de haberlo hecho, dado a lo duro del golpe que se llevó.
El caliente y aromático té frente suyo era lo que menos le importaba en esos momentos, por lo que daba sorbos cada pocos segundos, para así terminar más rápido e irse.
Los pétalos de tonos azules alrededor de ellos aún llamaban su atención, los árboles del orfanato carecían de flores por lo que logicamente esos pétalos de alguna forma las había conseguido el demente frente a él. Y hablando de él, una vez más giro hacia Beyond. El adolecente se encontraba de los mas tranquillo, sin siquiera inmutarse por la forma en la que Mello parecía "matarlo" con la mirada, mientras daba pequeños sorbos a su té.
<< Acabate él estúpido té, y vete de una vez>>
Con ese pensamiento, Mello termino por tomarse su té de un último trago, Ignorando el ardor que sintió su garganta al interior algo tan caliente aún._ Bien Beyond, mis cosas.
El pelinegro sólo sonrío._ Hasta que acabara la fiesta de té, querido Mello. Eso te he dicho. _le recordó._ Te has acabado tu té, pero, eso no significa que esto se acabara. _y sin dejar aquella sonrisa, dio otro pequeño sorbo a su té, alargando así más la estadía del rubio.
- ¡Eres un-...!
- ¿No te parecen lindas las flores _interrumpió.
- Acabate el puto té, Beyond...
Nuevamente ignoró al niño, y continuó hablando._ Como puedes notar estas flores las traje yo. _acaricio un pequeño ramo que había puesto en medió de ellos, como adorno de mesa dentro de un frasquito con agua._ ¿Sabes lo difícil que fue conseguir las hortensias?
- Al grano... _no quería, pero si le interesaba escuchar un poco sobre ello.
- Venenosas... _sonrio._ Son flores tóxicas...
- ...
Beyond se levanto del suelo, y camino hacía el temeroso niño aún con los pétalos en sus manos- Al ingerirse tiene efectos como el cianuro. _reprimio una risa al ver como Mello se tensaba ante sus palabras y empezaba a temblar._ No querido Mello, el té no tiene Hortensias. _le dijo._ Puedes estar tranquilo.
Eso logro calmar al joven sucesor.
Mihael observo detenidamente el ramito frente a él. ¿Quien diría que esos bonitos pétalos azules ruesen tan letales? Lentamente estiro su mano y saco el ramito del frasquito. Mientras Beyond colocaba un par de pétalos cuidadosamente sobre los rubios cabellos de su acompañante, y al terminar deslizo sus manos con total descaro sobre la espalda del menor.
- ¿Porque las trajiste entonces? _pregunto con genuina curiosidad.
- Sabes que tengo una cierta atracción por lo bello y... ¿Como decirlo? ... Dejesmole peligroso. _dicho esto beso la cabeza del pequeño rubio.
Provocando que este mismo sintiera la cara arder._ Tks... Deja de decir estupideces. _e hizo el intento por apartarlo, pero aún así dejo que el ex sucesor siguiera recorriendo su espalda con sus manos, empujando la desagradable sensación muy dentro de si. Después se puso de pie.
Estando frente a frente era claro la diferencia de estatura, pero ambos sabían quien tenía el control de la situación:
- Son hermosas.
- No tanto como tú. _sonrio Beyond.
- Cállate. _gruño el niño._ Aún quiero mis cosas. _Mello desprendió un pétalo y la deslizo suavemente sobre los labios del adolescente delante suyo. Mismo quién dejo de acariciarlo y lo rodeo por la cintura firmemente.
Beyond abrió la boca. Permitiendo así que el actual segundo sucesor introduciera el hermoso pétalo azúl dentro de su boca.
No fue hasta que lo mastico, que vio a Mello sonreir. Arranco otro pétalo y repitió la acción una vez más... No se detendría hasta acabar con el pequeño ramito y ver a Beyond comerlos todos.
El nauseabundo sabor se extendió por su boca, y a su vez recorrió por su garganta. Al seguir comiendolas de esa forma, no tardaría en sentir los síntomas... tanto su estómago y pulmones sufrirían un horrible dolor agonizante.
Tan sólo pensar en el placer que eso le provocaría le exitaba- Después... Con gusto de devolveré tus cosas.
- Mas vale que así sea.
Por su parte Mello sólo podía sonreír al imaginarse tener el Psp de Matt devuelta y dárselo. Imaginar ver a su mejor amigo sonreír alegré... Y que Matt lo llegará a abrazar con fuerza, le aceleraba el corazón.