El regalo perfecto - Luckity

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Summary

Big Q esta de cumpleaños y qué mejor manera de celebrarlo con un increíble regalo sorpresa por parte de un desconocido. ¿Sera que le gustara? Lo descubriremos a continuación... Luzu Bottom - Quackity Top

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Complete
Chapters
3
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n/a
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18+

Moo



Big Q se encontraba en su oficina revisando varios papeleos su cabello estaba totalmente desordenado, los dos primeros botones de su camisa estaban sueltas y su corbata descansaba en el suelo, su casino a tenido un rotundo éxito pero con ello vienen las responsabilidades que le exigía mucho pero debía hacerse cargo hasta los más mínimos detalles sobre todo en la seguridad.


Últimamente habían muchas ratas adentrándose en sus tierras, al parecer habían encontrado un punto ciego por donde colarse y hacer de sus bromas... Eso debía acabar ya.


Siguió buscando y revisando algunos documentos ignorando por completo el sonido de la puerta, no fue hasta que vio a su fiel asistente parado enfrente suyo con una bandeja de plata donde había un pequeño pastel de cumpleaños.


Charlie: Happy birthday Quackity de las nevadas!! - Hablo en un tono alegre dejando la bandeja en el escritorio teniendo cuidado con los papeles.


Después de decir aquello entraron varios trabajadores con pilas y pilas de regalos de diversos tamaños quedando todos apilados en el centro de la habitación mientras una de las sirvientas sostenía una radio donde sonaba la característica música de feliz cumpleaños.


En cuanto la música se detuvo los ayudantes ya formaron en dos filas sincronizados alzaron sus voces diciendo en un perfecto coro "Happy birthday Las nevadas" comenzando a retirarse una vez que la música finalizó dejando únicamente al asistente general y el dueño de las nevadas.


Hubo un breve silencio poniendo nervioso al castaño que comenzó a jugar con sus dedos.


Big Q: Tira todo eso - Ordenó volviendo con sus documentos.


Charlie: P- pero señor, son los regalos que le enviaron las personas que le respetan - Contestó casi en un susurro bajando la mirada.


Alzó su mirada cansada, le iba a ordenar nuevamente que tirara todos los regalos sin ninguna excepción pero al ver mejor el pastel se dio cuenta que era uno casero por las letras mal hechas, miro a Charlie notando su semblante decaído.


Suspiro guardando los documentos en el primer cajón dejando un espacio libre.


Big Q: Bien sírveme un trozo y puedes abrir los mas pequeños pero ten cuidado con que sea una bomba - Advirtió mientras se estiraba un poco en su sillón.


Charlie sonrio ampliamente tomando un cuchillo de torta y un plato cortando un gran trozo para luego ir corriendo a la montaña de regalos, primero abriendo los que tenían envoltorio de color verde al ser su color favorito.


Relojes, diamantes, figuras de oro, licores, joyas y mucho más encontró en los primeros treinta regalos.


Ninguno de esos objetos llamó la suficiente atención de Big Quackity como para sacarlo de su escritorio.


Solo faltaba abrir los más grandes, Charlie quería dejar el más grande para el último pasando hacia una caja mediana pero al pasar aun lado pudo escuchar el suave sonido de unos movimientos deteniendo su paso mirando extrañado la caja.


La curiosidad es grande, sobre todo en un joven de diecisiete años.


Miro de reojo a su padre quien había sacado una carpeta para continuar con su trabajo ignorando lo que estaba haciendo.


Se fue acercando teniendo cuidado de no hacer algún ruido, a pesar que una hora antes hubo una tremenda orquesta en el cuarto, tomo el extremo del moño tirando con delicadeza viendo como el lazo se iba desarmando dejando a la vista una pequeña abertura donde podia abrirla con facilidad.


Su corazón latía con fuerza por su creciente curiosidad de saber qué animal había dentro de la caja.


Big Quackity jamás antes le había permitido tener una mascota, al tener que cuidarlo diariamente lo desconcentraría de sus aprendizajes para el futuro donde seria el nuevo dueño de las nevadas.


¿Qué animal debía ser como para estar dentro de una gran caja?.


¿Y si era uno de esos osos que realizaban trucos?.


Sus ojos brillaron por la idea de tener un oso.


Para no llamar la atención de lo que estaba dentro de aquella caja de madera, puso sus dedos en la abertura comenzando a levantarla con cuidado viendo por el rabillo de sus ojos el interior de la caja.


Big Q tomo su taza de café dando un sorbo de la misma, cuando una exclamación de sorpresa lo sacó de sus pensamientos.


Se levantó de la silla de un salto abriendo sus alas de par en par alzando su mirada buscando a su protegido asustado de que al abrir uno de los regalos fuera lastimado, se alivio de verlo con una amplia sonrisa viendo el contenido de la caja relajando sus alas.


Charlie: ¡Señor Quackity venga a ver! - Le hizo señas de que hiciera silencio a pesar de haber gritado.


Una pequeña sonrisa apareció en su rostro al verlo nuevamente con una sonrisa.


Apartó la silla de cuero haciendo caso a las indicaciones del menor caminando con suma elegancia hasta quedar a su lado. En cuanto estuvo enfrente de la caja Charlie le hizo espacio y ambos miraron el contenido de la caja.


Big Q: What the fuck - Gruño al ver lo que estaba en el fondo de la caja.


Aunque su cuerpo se encontraba encorvado por la posición en la que dormía se notaba que era de una estatura mediana, su vestimenta constaba de un crop top blanco y negro junto a un pequeño short negro que hacia resaltar los muslos gorditos del hibrido.


Su tez blanca hacia resaltar sus rosadas mejillas al igual que sus labios regordetes que se encontraban entreabiertos.


De su rebelde cabellera castaña sobresalen dos pequeños cuernos blancos, una de sus orejas moteadas se sacudía por el ruido del fondo, un poco más arriba del short sobresalía una larga cola negra con la punta blanca atada con un pequeño moño color celeste.


En su cuello se encontraba un collar de cuerina con una reluciente campana de oro con un pequeño y sutil grabado que apenas podia alcanzar a leer.


Charlie: Señor Quackity - Apartó la vista del híbrido viendo a su protegido que saltaba de la emoción - ¿Puedo jugar con él?


Big Q: No - Al ver que su semblante entristeció, suspiro apartándose de la caja - Ahora está dormido, más tarde cuando despierte podrán jugar.


Aquello le hizo bastante ilusión queriendo que despertara para ir al patio a jugar.


Busco el remitente, algún sello o algo que pudiera identificar la persona que le regalo un híbrido, no fue hasta que logro ver detrás de la tapa que encontró un sobre café con un característico sello de una rosa roja.


Sacó una pequeña navaja rompiendo el sello con un corte limpio.








"Happy Birthday old friend.


Bienvenido al club de los ¿Treinta? Oh la edad que tengas.

Se me hizo muy curioso que en todo este tiempo no has podido conseguir una pareja con quien follar todos los días desde lo de Karl y Sapnap así que... ¿Qué mejor regalo que tu propia mascota sexual?.


¿Te gusto mi sorpresa?.


A que no adivinas de donde lo conseguí.

Debe ser muy especial porque sus dueños se negaban en venderlo pero ¡Hey! Siempre consigo lo que quiero y sobre todo para mis queridos y viejos amigos.

No te preocupes que está limpio y virgen, lo comprobé yo mismo, al parecer sus anteriores dueños solo le extraían su leche y debo admitir que es deliciosa... Aprovéchalo al máximo con esa vaquita, si ya sabes a lo que me refiero.


Con mucho cariño y amor, tu mejor amigo de toda la vida.

PDT: Su nombre esta en la campanita."








Big Q: Maldito bastardo - Arrugó la carta tirándolo lejos de él.


Miró nuevamente al híbrido que seguía durmiendo plácidamente, seguramente el que lo secuestro lo drogó para que no hiciera un escándalo dentro de la caja.


Charlie: ¿Cómo le llamara? - Preguntó completamente ilusionado de tener una mascota.


Big Q: No te acostumbres, sus dueños vendrán por él en cualquier momento - Suspiro pensando que hacer con ese hibrido.


Al oír eso Charlie entristeció, realmente quería quedárselo para tener con quien pasar el tiempo libre, los demás empleados le tenían tanto miedo al ser la mano derecha y futuro dueño de las nevadas que nadie se le acercaba.


Bajo la mirada evitando de ese modo que el mayor lo viera llorar, debía mostrar una imagen fuerte delante de él.


Pero fue totalmente en vano, Quackity sabía perfectamente cuando el castaño se podía de ese modo.


Big Q: Charlie ¿Por qué hoy no te tomas la noche libre? - Revolvió su cabello regalándole una sonrisa - En cuanto termine iremos a comer donde tú quieras.


Esperaba verlo alegre pero solo obtuvo un ligero asentimiento.


Asintió cabizbajo y sin decir nada se retiró de la oficina dejando al mayor con un sabor amargo en la boca.


Suspiro fuerte regresando a su escritorio listo para continuar con los papeles pero está vez queriendo terminarlos lo más pronto posible para ir con el menor y pasar su cumpleaños juntos.


Acababa de despertar de su eterno sueño agradable junto a su familia a una completa pesadilla cuando un desquiciado de la cabeza lo secuestro y mantuvo en cautiverio haciéndole cosas humillantes y desagradables como el cambio de su ropa cómoda a una totalmente ajustada, le obligó aprender hacer felaciones con su boca, tocaba sus pechos de forma tosca y cada que intentaba huir era castigado haciéndole una felación con sus pechos.


Arrugo la frente al escuchar varios pasos, se fue incorporando tallando sus ojos para quitarse el sueño, en cuanto descubrió que estaba dentro de una caja se alarmó mucho, aquel humano le había dicho que tarde o temprano sería entregado a una persona que era mil veces peor que él y que se fuera acostumbrando cuando fuera abusado... Su cola se enroscó debido al miedo.


No quería ser abusado por ningún tipo.


Al divisar una cabeza retrocedió rápidamente haciendo sonar su campana llamando la atención de algunas miradas, la tomo entre sus dedos rogando a cualquier entidad pasar desapercibido.


Se asusto aún más en cuanto sintió que la caja era movida, curioso por dónde lo llevarían se fue asomando lentamente viendo cómo tres personas con traje estaban empujando la caja, miro alrededor y definitivamente no se encontraba en su granja y mucho menos con ese loco.


El lugar era completamente elegante desde las limpias paredes blancas hasta los cuadros gigantes que decoraban la habitación.


Su mirada se detuvo en el azabache que estaba concentrado haciendo sus cosas detrás de un elegante escritorio de caoba negro.


Gracias a su secuestrador sabia algunas cosas básicas al igual que su apariencia teniendo que imaginarlo pero este no le llegaba ni a los talones.


Su nuevo "amo" era muy guapo.


Por poco pierde el equilibrio gracias al impacto de la caja contra una pared.


Big Q: Mierda tengan más cuidado - Siseo masajeando su cabeza irritado por los ruidos que hacían sus trabajadores.


Mordió su labio nervioso por escuchar la repentina voz grave de que suponía era su "dueño".


En cuanto sus miradas se encontraron Luzu sintió como su cuerpo se estremecía ante la fuerte mirada del contrario en cambio Quackity estaba curioso de verlo despierto pero sobre todo por sus ojos de un llamativo color celeste turquesa.


Al ver que no le apartaba la vista decidió esconderse detrás de la madera rogando porque no le hiciera nada pero sus pensamientos fueron interrumpidos debido al sobresalto al sentir que era tomado por los brazos sacándolo de su escondite y dejarlo apartado casi en una esquina de un librero para sacar con mayor comodidad la caja.


Soltó un suspiro revolviendo su cabello frustrado por todo lo que estaba pasando a su alrededor por tanto ruido, apretó un botón llamando a uno de sus empleados que no tardó en llegar.


Empleado: Mi señor - Inclino la mitad de su cuerpo esperando la orden.


Big Q: Llévate todo lo valioso a la bóveda y el resto a la basura - Miro al híbrido que estaba asustado en un rincón - Preparen un cuarto, con lo justo y necesario.


El asistente asintió comenzando a ordenar a los empleados de separar las cosas de valor y las que debería botar.


La mirada celeste del hibrido se paseaba en las personas esperando el momento indicado para salir de aquella habitación y buscar una salida para volver con su familia, pero no tuvo ni tiempo de intentarlo cuando uno de los asistentes lo agarro con fuerza del brazo alzándolo del suelo dónde anteriormente se encontraba refugiado.


Luzu: ¡Mo! - Exclamo intentando liberarse del agarre.


Ante el repentino grito alzo la mirada de los papeles viendo cómo uno de los asistentes intentaba llevarse al híbrido pero este luchaba para liberarse... Se rasco detrás de la nuca desesperado por tanta interrupción de su trabajo alejándose de la silla llevando su mano al cajón sacando una cajetilla de cigarrillos.


Big Q: ¿Qué crees que haces? - Pregunto dando una calada a su cigarrillo cerrando el encendedor.


Los dos miraron al mayor quien miraba fijamente al asistente, este último trago duro aligerando el agarre del brazo del hibrido.


Asistente: Usted ordeno llevarse todo - Su voz había salido temblorosa.


Big Q: ¿Significa que ya está listo su cuarto? - Pregunto apartando el cigarrillo sin dejar de verlo amenazante - Si voy a comprobar y veo que no está lista te aseguro que quien saldrá perjudicado serás tú.


El asistente agachó la cabeza en sumisión, trago duro soltando el agarre del híbrido quien por reflejo corrió detrás del mayor en busca de protección mientras se masajeaba el brazo el cual ahora tenia una marca roja.


Dió otra calada a su cigarrillo mirando de reojo al híbrido notando que su brazo estaba algo rojo por la fricción, arrugó el entrecejo... Ya se encargaría luego.


Big Q: Bien sigan con lo suyo - Ordeno levantándose de su silla - Tú, trae algo que pueda comer y algo de ropa no tan... Reveladora.


Tener a ese híbrido con esas ropas menores era un peligro para su bienestar.


Se giró en dirección al hibrido quien por reflejo retrocedió agachando sus orejas, listo para ser gritado u ordenado para hacerle una felación con sus pechos.


Meditando que hacer con el, había muchas posibilidades pero en liberarlo ya no se podría al haber visto su cara... Suspiro dándole una última calada de su cigarrillo.


Big Q: Por mientras te quedarás aquí sin hacer nada - Chisto apagando su cigarrillo en el cenicero.


El castaño se sorprendió por sus palabras, realmente se esperaba cualquier orden en que terminaría humillado, asintió sacudiendo su cola de felicidad acomodándose en el suelo alfombrado.


Al ver la cola moverse tuvo la tentación de tomarla y ver que reacción tendría pero el sonido de su reloj le hizo volver a la realidad notando que ya faltaba poco para abrir el casino, volviendo a tomar su postura recta, no tenia tiempo que perder y menos ahora que venían unos importantes miembros de otras ciudades.


Big Q: Alguien vendrá por ti en cualquier momento y te llevará a tu cuarto - Acomodo su camisa ante la atenta mirada del hibrido, al salir por poco chocaba con Charlie - Hijo lo lamento pero la cena tendrá que ser mañana, debo abrir el casino.


Charlie quería decirle unas palabras pero fue demasiado tarde viendo como el mayor se iba por aquel pasillo, soltó un suspiro derrotado buscando su comunicador para ver qué hacer en esa noche pensando en retomar sus actividades para perder el tiempo.


Se giro listo para ir a su propia oficina en busca de su carpeta donde tenia su horario siendo detenido por una mano el cual lo tomo del hombro, al voltear se encontró con una mujer de edad con un semblante neutral.


Empleada: Disculpe joven Charlie pero debo entrar para llevarme al invitado a su cuarto asignado - Señalo al híbrido que estaba mirando su alrededor curioso.


Al verlo despierto sus ojos brillaron de la emoción, tomaría la palabra de su padre de tener la noche libre y divertirse aunque fuera con aquel hibrido que ahora se encontraba escondido detrás de la oficina al ser descubierto por una nueva cara.


Charlie: Yo me encargo de él - La mujer asintió retirándose de la oficina dejando a los dos castaños solos.


Con todo el entusiasmo del mundo se acerco a grandes pasos hacia el escritorio buscando con la mirada a un asustado hibrido que trataba de evitar que el contrario lo tocara.


Charlie: Hola, mi nombre es Charlie - Se presento con una sincera sonrisa estirando su mano esperando que el contrario la tomara.


Ambos castaños se miraron sin saber que desde esa tarde formarían un lazo de amistad... Pasando exactamente cuatro meses y las cosas se podían decir que han cambiado tanto para bien como para mal.


Charlie se había encariñado con Luzu estando juntos la mayor parte del tiempo, sacándolo a pasear al jardín trasero en único lugar donde solamente podia entrar la familia Nevadas, se encargo de que no le faltara nada y también eligió a dos empleados que mas le tenia confianza para que se encargaran de extraerle la leche correctamente con un aparato especial de extracción.


Siendo dos mujeres quienes anteriormente habían trabajado en una granja y no les fue tan complicado en extraerle cuidadosamente la leche.


Cuando Big Quackity se entero de que ese hibrido estaba escondido en la habitación de su hijo estaba furioso, lo tomo y se lo llevo ignorando las suplicas del hibrido que gritaba por ser perdonado, lo encerró en un cuarto alejado comenzando a buscarle algún dueño sin excepciones pero Charlie al enterarse se opuso rotundamente y se encerró junto a Luzu.


Quackity creyó que no resistirían estar encerrados pero pasaron dos días, la preocupación y culpa le comenzaron a carcomer terminando por aceptar su derrota.


Lo obligo hacer un contrato asegurando el bienestar de Luzu y que por nada del mundo se desasiera de él o rechazaría el puesto de las nevadas y huiría lejos donde nunca lo encontraría.


Desde entonces los tres tuvieron que convivir para una mejor armonía o como decía Charlie ser una pequeña familia feliz.