Capítulo 1
Ya había trascurrido cuatro años desde que Yibo había quedado en coma, tras un terrible suceso. Aun venían familiares y amigos a visitarlo y saber de su condición. Una de Las primeras en venir el día de hoy a visitarlo fue Xuan Lu. Ella era la mejor amiga de Yibo, ambos se conocieron cuando la familia Wang se mudó a un lado de la familia de Xuan Lu. Desde el primer momento en que lo vio le dio mucha curiosidad su comportamiento, a diferencia de los demás niños de su edad, Yibo era diferente, demasiado tranquilo, siempre teniendo una cara de pocos amigos, además era demasiado callado. Dio por sentado que su nuevo vecino no tenía interés en ser su amigo, pero esa idea de Xuan Lu cambio cuando un día mientras jugaba con los otros niños del vecindario su pequeño gato salió corriendo de su casa y subió a toda velocidad a un árbol que se encontraba en el lugar.
Todos los niños en especial Xuan Lu lo veían con extrema preocupación, y aunque más de uno quería bajarlo la realidad era que tenían miedo a la altura del árbol. Xuan Lu estaba a punto de correr y avisarle a su padre cuando diviso a lo lejos a Yibo que se acercaba con suma paciencia a ellos.
-¿Qué sucedió? Pregunto Yibo
-Mi gato salió corriendo de mi casa y se ha subido al árbol- respondió Xuan Lu con enorme preocupación
-Oh! Entonces déjame bajarlo podría lastimarse- dijo Yibo mientras dejaba su patineta en el suelo.
Con calma se acercó al árbol y antes de que Xuan Lu o algún otro niño pudieran detenerlo observaron como Yibo subía al árbol.
Todos estaban extremadamente quietos esperando lo peor, sin embargo el tiempo avanzó con normalidad. Observaron como Yibo bajo sano y salvo con el pequeño gatito en sus brazos, con sumo cuidado se lo entrego a Xuan Lu y sin decir ninguna palabra más tomo su patineta y se fue hacia el parque que se encontraba a tres cuadras del vecindario.
Una vez que se fue más de un niño hablo mal de él, consideraban que su actitud era la de un engreído. Sin embargo para Xuan Lu esa imagen que tenían los demás no era la correcta, ella creía que Yibo solo era tímido y una vez que continúo tratándolo, pudo confirmarlo, conforme su relación avanzaba se percató de su verdadera personalidad. Era demasiado aventurero para su edad, le encantaba el baile, entre ellos el hip hop, era muy bueno en la patineta, haciendo increíbles trucos que ella jamás podría realizar, además era fanático de las carreras de motocicletas, en más de una ocasión le menciono que cuando creciera quería ser corredor y ganar un sinfín de competencias.
El sonido de la puerta abriéndose saco de sus recuerdos a Xuan Lu, voltio para saber quién había entrado en la habitación, la persona que apenas estaba ingresando tenía un ramo de flores en sus brazos, vestía una camisa morada con unos jeans de color negro, saludo con una sonrisa melancólica a Xuan Lu.
-Hola Lulu, ¿Cómo se encuentra nuestro Didi el día de hoy?-pregunto Wang Zhuo Cheng
Mostrando una linda sonrisa hacia la persona que la saludaba respondió-¡Hola Cheng Cheng!- soltó un suspiro y continuo- menciona el doctor que se mantiene sin cambios
Ahora era el turno de Zhuo Cheng de soltar un largo suspiro,- Entiendo Lulu, ¿sabes cómo se encuentra mi madre?
-Nada bien, sé que tuvo un ataque de nervios por la situación de Yibo- menciona Xuan Lu
-Qué horror-con notorio cansancio Zhuo Cheng dejo las flores y tomo asiento a un lado de la cama donde se encontraba recostado Yibo.
La habitación quedo en un profundo silencio, ambos jóvenes estaban en sus propios pensamientos, sin embargo el estrés y la rabia acumulados desde hacía cuatro años dentro de Zhuo Cheng estallaron en ese momento, con notorio enfado se levantó de golpe de la cama y con exasperación grito
-¡Maldito sea Xiao Zhan!
-¡Wang Zhuo Cheng!, ¡Tranquilízate, estas en un hospital!- reprendió Xuan Lu
Con notable enojo Zhuo Cheng le grito-¡Basta Xuan Lu, tú sabes que el culpable de todo esto no es otro que Xiao Zhan!
-¡Eso no lo sabes Zhuo Cheng!-respondió Xuan Lu
-¡Oh por favor!, si él no se hubiera ido con su amante anónimo nuestro Yibo no hubiera sido atropellado por la maldita desesperación por encontrarlo-rugió Wang Zhuo Cheng
Con notable cansancio Xuan Lu suspiro, trato de tranquilizarse y mantener un dialogo con Zhuo Cheng- Basta Zhuo Cheng, no sabemos si realmente Zhan le fue infiel a Yibo, no hables si no lo sabes
-¡Por dios Xuan Lu, estas igual que Ziyi y el estúpido de su hermano!, ¿Acaso dudas de la palabra de Gu JiaCheng? Él claramente dijo que vio cuando Zhan salió ese día de casa de Yibo, muy bien acompañado por otro hombre. ¡Es que ese bastardo lo engañaba con otro y aun así todos ustedes lo dudan! ¿Por qué?- antes de que ambos pudieran continuar con su discusión, el monitor de signos vitales comenzó a sonar alarmantemente.
Ambos jóvenes corrieron a avisarle a algún médico, rápidamente en la habitación de Wang Yibo se encontraban las enfermeras así como el medico encargado.
Xuan Lu y Zhuo Cheng se encontraban afuera de la habitación, ambos estaba verdaderamente preocupados en estos últimos cuatro años no hubo alguna reacción por parte de su amigo y de un momento para otro se debatía entre la vida y la muerte.
Dentro de la habitación se vivían momentos de suma tención, el corazón de Yibo se había detenido, viendo que los movimientos de RCP no surtían efecto rápidamente procedieron a utilizar el desfibrilador.
Nadie sabe que pasa después de la muerte, nadie sabe si hay algo llamado cielo o infierno. Sin embargo, los pocos que logran regresar de ella menciona poder ver las cosas que sucedían a su alrededor en el momento en que la vida los dejo. Yibo observaba las cosas que sucedían a su alrededor, todos estaban en constante estrés y pánico. Pero Yibo era ajeno a este ambiente, continúo caminado hasta salir de la habitación donde se encontraba. Todo lo que veía era inimaginable, había muchas personas de diferentes edades todas salían de diferentes habitaciones o se encontraban caminando completamente desorientados por los pasillos del hospital. Algunos vestían batas de color azul mientras que otras estaban ensangrentadas de pies a cabeza, de aseguro víctimas de algún terrible accidente. También en los pasillos veía niños, muchos de ellos llorando o consolando a sus padres y pidiendo perdón por dejarlos solos.
Yibo continuaba caminado completamente impresionado por todo lo que sucedía pero de pronto escucho una voz que le parecía familiar. Rápidamente Yibo voltio pero no encontró al dueño de la misteriosa voz, una vez más volvió a escucharla y esta vez pudo oír su nombre. Poco a poco se hacía más incesante aquella voz, Yibo completamente intrigado decidió seguirla, continuo caminando y llego hasta las escaleras de servicio donde la voz se oía más fuerte y clara, aun sin saber de quién se trataba no podía evitar sentir cierta emoción. Abrió con cuidado las enormes puertas y paso hacia el otro lado.
Para su sorpresa el lugar lucia completamente diferente todo era de color blanco y muy iluminado. Pero la vos dejo de escucharse, desconcertado decido caminar escaleras abajo, estaba tan concentrado en su camino que no sintió la presencia que se encontraba atrás de él.
De pronto escucho nuevamente que alguien decía "Yibo" esta vez se escuchó detrás de él, con cierta emoción inexplicable voltio de inmediato, quedando impresionado del hombre al que vio.
Era más alto que él por tres centímetros, tenía el cabello de color negro pero lucia desalineado, poseía una piel clara y lechosa sin embargo esta lucia sucia de lo que parecía ser tierra o barro, su rostro lucia hermoso a pesar del moretón que tenía en la mejilla del lado derecho además de ciertos rasguños y manchas de tierra. Tenía los ojos color café poseedores de un brillo increíble, unos lindos y carnosos labios que en algún momento debieron lucir jugosos y apetecibles estos estaban decorados con un notorio lunar en el lado izquierdo.
Al bajar más la vista divisó cierta herida en su pierna izquierda, al observarla un poco más lucia horrible, alrededor de ella se formó una enorme mancha de sangre que invadía casi la mitad del pantalón. Otro detalle que llamo su atención fue que en las manos del joven sus dedos no tenían uñas. Yibo tuvo la conjetura que el chico delante debió pasar por una situación horrible.
Sin saber por qué Yibo sintió una enorme tristeza y dolor, cubriéndose con una mano su rostro no pudo evitar soltar lágrimas sin importarle que el chico estuviera enfrente de él.
-No llores cariño- con cautela el joven se acercó y abrazo a Yibo
-Co…¿Cómo me llamaste?- manteniendo su rostro bañado en lágrimas voltio despacio hacia la cara del otro joven mostrando una expresión de ingenuidad.
-¿No me recuerdas, cierto?- con delicadeza limpio las lágrimas que salían de los ojos de Yibo.- No te preocupes cariño, todo estará bien- el joven sonrió con suavidad y se desaparto de Yibo.
-¿Qué quieres decir?- Yibo no comprendía las palabras del joven, sin embargo antes de que pudiera preguntar algo más, el joven ya había salido por el mismo lugar, en el que Yibo había entrado. Sin esperar más Yibo corrió hacia arriba y cuando abrió las puertas lo recibió una enorme luz que cegó sus ojos. Tuvo que cerrarlos casi de inmediato.
Volvió a abrir sus ojos con algo de dificultad, su vista todavía estaba borrosa sin embargo pudo divisar varias figuras borrosas que lo rodeaban, poco a poco su visión fue aclarándose, entonces aquellas figuras tomaron más claridad, eran varias enfermeras y doctores que lo miraban con asombro,
Afuera de la habitación, se encontraban Xuan Lu y Zhou Cheng, esperando alguna respuesta del personal médico, de pronto de la habitación de Yibo vieron salir y entrar vario personal, Xuan Lu estaba aterrorizada comenzando a temblar al imaginar lo peor. Zhou Cheng noto el comportamiento nervioso de su amiga y rápidamente abrazo a Xuan Lu para tranquilizarla. Ya había trascurrido 30 minutos y la actividad que hasta hace unos momentos se realizaba adentro se calmó de pronto.
Al poco tiempo todas las enfermeras y médicos salieron con calma ignorando a los dos jóvenes que se encontraban en el pasillo. Xua Lu al ver salir al médico encargado de Yibo se acercó presurosa.
-¿Cómo esta doctor?- detrás de ella se encontraba Zhou Cheng que al igual que Xuan Lu se encontraba enorme mente nervioso ante la respuesta del médico.
-Señorita seré sincero con usted, el joven Yibo… ha despertado de su coma-dicha respuesta alegro enormemente a Xuan Lu y Zhou Cheng que no pudieron evitar abrazarse mutuamente soltando risas y lágrimas de alivio.
-¡Gracias Doctor por todo su esfuerzo durante todos estos años!, estamos realmente agradecidos.- musito Zou Cheng.
-No tienen nada que agradecer, sin embargo lo que debo decirles puede que opaque su alegría.
-¿Qué quiere decir doctor?- pregunto consternada Xuan Lu.
-el paciente, sufre de amnesia.
En ese momento tanto Xuan Lu como a Zhou Cheng se les paralizó el mundo.
Hola!, ojalá les guste esta nueva historia, una disculpa si ven errores ortografícos aunque no lo parezca si lo revise más de una vez.
Esperaré con ansias sus comentarios, me muero por leerlo, que tenga un buen día o noche ❤️.