Ăšnico
Siempre habĂa considerado a Sally una de sus amigas más cercanas y queridas, a pesar de sus malentendidos y peleas le tenia mucho afecto, por lo que le dolĂa querer pensar en una excusa para no ir a su fiesta de cumpleaños esa noche, una en donde asistirĂa todo el mundo.
Ese dĂa no estaba de ánimos, y todos sus amigos estaban muy conscientes de ello y de la razĂłn, asĂ que no podĂan evitar sentir lastima por Ă©l. Incluso un año despuĂ©s seguĂa igual de afectado que el primer dĂa.
Tails estaba preocupado por su hermano, verlo recostado en su cama mirando al techo y tan triste le dolĂa tambiĂ©n, Âżpero que podĂa hacer?
No sabia que decirle para animarlo, la situaciĂłn seguĂa siendo complicada.
—Puedo hablar con Sally si quieres, —Amy entrĂł a la habitaciĂłn del erizo, mirando a Tails de reojo como diciendo “no esta bien” —decirle que te sentĂas mal y por eso no irás.
—O podemos... decirle la verdad. —murmuro Tails —Es tu decisión.
Sonic se tallĂł el rostro y se sentĂł en la superficie, Amy se sintiĂł mas triste debido a las ojeras bajo sus ojos y lo hinchados que estos estaban, habĂa estado llorando.
—Voy a ir. —aseguró con la voz carrasposa, consecuencia de haber llorado tanto.
—¿Estas seguro? —cuestiono Amy de regreso, no muy segura.
—No voy a deprimirme por siempre; —dijo mientras recargaba sus antebrazos en sus rodillas flexionadas, su vista aun pĂ©rdida en algĂşn punto de la habitaciĂłn —además, casi nunca tengo la oportunidad de ver a Sally. SerĂa cruel de mi parte no asistir.
—Estoy seguro que ella lo entenderá. Tienes derecho a estar triste por esto. —le dijo Amy suavemente.
—Lo que menos quiero es pensar en Ă©l ahora, creo que ir a la fiesta me lo sacará de la cabeza. Digo, ha pasado un año, no deberĂa sentirme asĂ.
—¿Estas seguro de esto? —Tails miró de reojo a Amy quien no estaba muy convencida tampoco.
—Si, lo estoy. —se puso de pie y se acerco al espejo en donde observo su rostro, un suspiro cansado abandono sus labios —Voy a tomar una ducha y nos vamos, ¿si? —y salió de la habitación para dirigirse al baño.
—No creo que lo sepa... —Amy murmuro observando el pasillo por el que desapareció su amigo, luego miró al pequeño zorro —que volvió anoche.
—Solo lograremos alterarlo mas, y no quiero que se quedĂ© aquĂ deprimido y solo. Además, ni siquiera sabemos con certeza si estará ahĂ.
—Ojalá nada de esto hubiera pasado, odio verlo asĂ, tan... apagado.
—Lo ama mucho. —Tails se encogiĂł de hombros —Y quizás no podremos hacer mucho por Ă©l, pero al menos sabe que estaremos ahĂ.
[ *** ]
Se vio a si mismo un poco mas decente cuando se puso el traje, las ojeras casi no se notaban y lo hinchado de sus ojos pasaba muy desapercibido, asĂ que se encaminaron a la dichosa fiesta sin mucho mas que hacer o decir.
El camino fue silencioso, e incluso cuando el ruido de toda la multitud llego a sus oĂdos se mantuvo sereno y tranquilo, intentando apartar los pensamientos del año pasado, procurando no perder el control.
Amy estaba pendiente de Ă©l, lo guĂo por toda la sala y no fue hasta que ella gritĂł el nombre de la cumpleañera que levantĂł el rostro y esbozo una muy pequeña sonrisa.
—¡Hola, Sally! ¡Feliz cumpleaños! —exclamo Rose a la mencionada mientras le daba un rápido abrazo.
—¡Muchas gracias, Amy! Me alegra que ambos estĂ©n aquĂ. —dijo refiriĂ©ndose al callado erizo azul tambiĂ©n.
—Ah si... feliz cumpleaños, Sally. —dijo Sonic en un intento de sonar convincente.
—Gracias, Blue. —agradeció —Espero que disfruten de la fiesta, estaré por allá si necesitan algo.
—De hecho... ¿puedo hablar contigo un segundo? —cuestiono la rosada —Es algo rápido.
—Claro, ven.
Amy sonriĂł y mirĂł a Sonic un instante, colocando su mano sobre su hombro mientras le sonreĂa dulcemente. —Vuelvo en un segundo, cualquier cosa me avisas, Âżsi?
Sonic asintió con la misma pequeña sonrisa mientras buscaba a Tails con la mirada, encontrándolo junto a Knuckles. Se acerco hasta ambos sin dudarlo al no querer estar solo.
—¡Hola, Sonic! —saludĂł el equidna, notando de inmediato su mal humor y sabiendo a que se debĂa —Que bueno que vinieras.
—Si, no me lo perderĂa. —contestĂł.
Knuckles mirĂł de reojo a Tails quien le indico con la mirada que no lo forzara.
—Oye Knuck, ¿Qué hay de Rouge? —cuestiono el pequeño zorrito.
El mencionado suspiro. —Dijo que estarĂa aquĂ pronto, que tenia que encargarse de algo primero.
Tails asintiĂł a la par que observaba a su amigo; Sonic siguiĂł con la mirada pĂ©rdida, sus dedos moviendo un vaso vacĂo que encontrĂł.
Pasaron un par de minutos, ambos amigos intentaron incluir a Sonic en las conversaciones ganándose apenas un par de monosĂlabos por parte del erizo, quien claramente tenia la cabeza en otro lado, y ya se estaban quedando sin opciones para tenerlo entretenido.
Justo cuando la conversación comenzaba a fluir un poco mas con Sonic, todo se fue por el caño cuando su reojo logró captar a dos personas en la entrada del lugar, provocando que su corazón doliera contra su pecho y se le cerrará la garganta.
Por favor, por favor no. Suplico en su cabeza.
—Necesito ir al baño. —murmuro mientras se daba inmediatamente la vuelta.
Tails observo detrás de su espalda encontrando el motivo de la reciente huida de su amigo y se sintió mal, muy mal por él.
Sonic cerrĂł la puerta y comenzĂł a hiperventilar a la par que su garganta se cerraba y las lágrimas amenazaban con salir. ÂżPor quĂ© nadie le dijo que Shadow estarĂa ahĂ?
No estaba listo para verlo, incluso despuĂ©s de un año entero sin saber la mas mĂnima noticia de Ă©l, no se sentĂa mentalmente preparado para algo asĂ.
Su mente inmediatamente fue al dĂa de su ruptura, aquella dolorosa noche que seguĂa atacando su mente y corazĂłn cada que podĂa, aquella que podĂa ser capaz de tumbarlo en la cama durante horas hasta quedarse sin ganas de llorar.
Las palabras tanto de Shadow como suyas seguĂan grabadas en su cabeza, ambos dijeron cosas hirientes, ambos arruinaron todo y se sentĂa fatal, porque Sonic estaba en un punto de la relaciĂłn en que lo amaba mas que nunca y que no podĂa imaginar una vida sin Ă©l, ÂżCĂłmo resultaron las cosas? Con un hiriente final y Shadow yĂ©ndose durante meses cortando completa comunicaciĂłn con Ă©l.
No sabia siquiera si habĂa notado su presencia hace un momento, pero tenia miedo de lo que fuese capaz de decirle, o la manera en la que Ă©l mismo serĂa capaz de reaccionar luego de haberlo tenido alejado durante mucho tiempo.
Se habĂa acostumbrado al frĂo de la soledad los Ăşltimos meses, olvidando la calidez que en algĂşn momento Shadow le transmitĂa mientras descansaba entre sus brazos.
Intentando regular su respiraciĂłn se trago las ganas de llorar, Âżde que servĂa?
TendrĂa que superarlo tarde o temprano y lo sabĂa, por mas que le doliera, Shadow seguĂa siendo su aliado, y su grupo de amigos convivĂa con Ă©l de la misma manera en la que alguna vez Sonic tambiĂ©n lo hizo.
Se observo al espejo, tallándose el rostro y tomando el valor para abrir nuevamente la puerta y dirigirse a la sala principal en donde aún escuchaba el retumbar de la música.
Rascaba su brazo con inseguridad mientras atravesaba el pasillo, buscando urgentemente a cualquiera de sus amigos con la mirada, suplicando que no lo dejaran solo en ningĂşn instante a partir de ahĂ.
Justo cuando puso un pie nuevamente en la sala fue cuando las luces se apagaron dejando a la vista tenues de colores; una canciĂłn lenta llego a sus orejas y por un segundo se sintiĂł cohibido.
Observo a muchas parejas pasar a bailar al centro, sonriéndose entre ellas mientras se balanceaban con la otra persona, haciéndolo sentir un repentino hueco en el corazón.
Extrañamente no observo a ninguno de sus amigos, mas que a Knuckles y Rouge; obviamente la murciélago llevando a su amigo a rastras.
Estuvo a punto de darse por vencido y dar la vuelta, de no ser porque aquella voz inundĂł sus oĂdos haciĂ©ndolo frenar en seco.
—Hola. —el corazón le dio un vuelco, lo miró de reojo.
Shadow se veĂa especialmente atractivo esa noche, tenia puesto un traje al igual que Ă©l.
Las palabras se atoraron en su garganta de repente haciĂ©ndolo sonrojarse. No podĂa reaccionar bien.
—Hola. —se esforzó por contestarle.
—Que gusto me da verte, Sonic. —aquello lo dijo con una voz tan suave pero sin quitarle lo serio; Shadow lo miraba fijamente.
—Si... ha pasado un tiempo. —contestó.
—¿Quieres bailar? —le cuestiono sin mas, sorprendiéndolo.
ÂżShadow invitándolo a bailar entre la multitud? ÂżEstaba en alguna clase de fantasĂa?
—¿D-de, de verdad? —intento asegurarse de haber escuchado bien.
—Si. ¿Quieres?
Trago pesado. —Si, claro.
Shadow le ofreció su mano, sintiendo una corriente eléctrica recorrer su espalda cuando la tomó y entrelazo entre sus dedos.
El azabache avanzĂł con Ă©l hasta la pista, su mano contraria tomĂł su cintura apegándolo mas a su cuerpo mientras apretaba un poco el agarre de la que aĂşn seguĂa entrelazada.
Sonic coloco su mano restante en su hombro y finalmente ambos comenzaron a balancearse lentamente al ritmo tranquilo de la melodĂa que sonaba.
DespuĂ©s de mucho tiempo, Sonic siento la reconfortante calidez del cuerpo ajeno, aquella que tanto habĂa extrañado en silencio.
Con temor de arruinar el momento, se atrevió a recargar su mentón en el mismo hombro del azabache, abrazándolo; sorprendentemente Shadow lo único que hizo fue afianzar el agarre de su cintura y prácticamente recargar su cabeza contra la suya.
Todo se sentĂa tan irreal.
La música de fondo, ellos dos abrazándose después de tanto tiempo y solo sus respiraciones tranquilas, sin palabras de por medio que fueran capaces de arruinar el momento.
ÂżPor quĂ© Shadow lo habĂa invitado tan repentinamente?
—¿Por qué estamos aqu� —la pregunta salió de sus labios antes de poder siquiera considerarla dos veces, se sintió avergonzado de repente, encogiéndose un poco.
—Porque querĂa bailar contigo. —contestĂł bajito y el mismo tono de siempre.
—¿Sin haber hablado primero? Lleva mucho tiempo que no se nada de ti.
Hubo un prolongado silencio. —Lo se, y lo siento.
Sonic paso saliva. —¿P-por qué te disculpas?
—Por todo. —espetĂł —Por lo patán que me comporte la Ăşltima vez, por haberte lastimado de esa manera, te juro que yo no querĂa... llegar a tales extremos, como el que era dejarte.
Sonic por segunda ocasión se trago el llanto, sintiendo de igual manera a sus ojos húmedos. —¿Entonces por qué lo hiciste? —su voz salió quebrada.
—Porque no estaba pensando, porque no querĂa arriesgarme. Tenia tanto miedo de perderte de otra manera, asĂ que decidĂ terminarlo para no hacerte más daño en el futuro... pero no se que paso en ese instante, simplemente... me descontrole, y lo siento.
Sonic afianzĂł el abrazo, aterrado porque Shadow lo soltara.
—Ambos cometimos errores... nos gritamos cosas hirientes y... también lo siento, —sollozo —lo siento tanto.
Otro sollozo lastimero abandono sus labios, para que acto seguido, Shadow se separará un poco de Ă©l para asĂ limpiar las lágrimas lastimeras que rodaban por sus mejillas, le partiĂł el alma verlo asĂ.
—Nunca quise dejarte. —aseguró.
—Pero lo hiciste. —volvió a sollozar.
—Y no dejarĂ© de lamentarme ese error pero... solo necesito verte, saber que estas bien. Incluso si no me das la oportunidad de volver a intentar algo juntos quiero ser parte de tu vida, quiero que sepas cuanto es que significas para mi. —pauso —PodrĂ© ser un idiota a veces, pero perderte para siempre serĂa algo que nunca me perdonarĂa, Âżme oĂste? Por favor Sonic, por favor perdĂłname.
El cobalto lloró silencioso y asintió, aferrándose nuevamente a él mientras aspiraba su aroma, tranquilizándose un poco ante el dulce y simple aroma.
Sus ojos llorosos finalmente captaron la mirada de todos sus amigos, mirándolos a ambos con una pequeña sonrisa.
Sonic tambiĂ©n sonriĂł apenas, formulando un “gracias” con sus labios mientras volvĂa a abrazar a Shadow.
—Nunca dejé de amarte, nunca lo haré. —murmuro el cobalto.
—Yo tampoco. —asegurĂł —Te amo como nunca creĂ que podrĂa hacer con alguien, y te prometo que harĂ© todo lo que estĂ© en mi poder para intentar recuperar lo que perdimos, hacer de nuestra relaciĂłn algo mucho mejor. ÂżQuĂ© dices?
Sonic asintiĂł, ronroneando ligeramente contra Shadow compartiendo su tranquilidad y reciente felicidad. Nunca creyĂł volver a sentirse asĂ, esa sensaciĂłn tan amena que recorrĂa su cuerpo y hacia sentir mucho mas cálido a su corazĂłn.
Shadow notó el silencio de Sonic y se separo un poco para verificar su estado, sintiéndose mas tranquilo cuando observo la sonrisa en el rostro contrario, pasando desde su cansados orbes verdes hasta sus labios.
—¿Puedo besarte? —murmuro prácticamente sobre su boca.
—Si, puedes...
SonriĂł un poco antes de acabar con el espacio entre ambos y juntar sus labios en un lento roce, uno que ya les hacĂa tremenda falta y que no hizo mas que hacer de esa noche un nuevo comienzo para los dos.








