Parte 1 Món eclat
Parte 1
No todas las estrellas se encuentran en el cielo
Sabía que no podríamos estar juntos pero aún así lo intenté.
Intentar es igual al fracaso aquí, pero yo pienso que es una esperanza a triunfar.
Nuevamente se logró escuchar el sonido profundo de la lira que siempre se escuchaba por todo el pueblo a la misma hora de la tarde.
El cielo estaba en su punto más claro lográndose ver la armonía que tenía junto a las nubes que estaban dispersas aportando claridad y una ventisca que acariciaba cada minúsculo rastro de mi piel.
Observaba, era lo único que podría llegar hacer en todo el día. No lograba ver su cara, pero imaginaba a un joven hombre tocando y moviendo con orgullo junto a un sentimiento inmenso sus dedos para dar la música que arulla a todo aquel que la escuche.
Era un poema de amor con tan solo cuerdas y las esperanzas de una persona sacando a relucir lo que dice su alma.
Las palomas blancas se posaban junto a una enredaderas de flores. Desde este balcón logró ver los pequeños techos del pueblo.
Quisiera sentir,sentir al lado del músico su orgullo al tocar, sentir la tierra compacta debajo mío y el inmenso deseo de las personas al vivir como lo hacen.
Deseo salir a descubrir, pero se me hace imposible ya que sale de mis manos.
Esa pequeña oportunidad de escuchar la música en este lugar era lo que me mantuvo cuerda y con esperanzas a que llegue la tarde.
Y así todos los días que espero jamas detener. La música de la lira era tan bella, un sonido exótico que nunca había escuchado pero desde que lo hize quedé ipnotizada.
Pedía a mi padre un músico el cual me toque todos los días esas bellas canciones que algun jóven toca en el pueblo.
Lo hizo, consiguió a uno pero una diferencia abismal fue que su música no tenía corazón. Lo podía identificar perfectamente, después de su primera demostración fue expulsado.
Y así con los siguientes que entre cuerdas se notaba su deseo a trabajar con el Rey para ser bien remunerado pero lo único que escuchaba eran hilos en tensión produciendo sonidos insípidos.
Necesitaba algo que me llenase, algo diferente que pueda saciar lo que el músico sin cara dejo en mí.
Estaba denuevo aquí,escuchándolo pero sin saber quien es ni como lo hacia. Tenia claro que era un varón, o por al menos así lo escuché de unas señoras invitadas que tomaban té en el jardín por la tarde y ese minúsculo detalle me hizo tan feliz que ese mismo día estaba irradeable de felicidad.
Le pregunté a cada una de las criadas si sabían de quien era aquella música que tanto extasiaba a mi ser. Una sola palabra llegó a mi.
Lo toca el jóven Jeager
Ese mismo día escribí en un pequeño diario lo feliz que estaba al saber algo del hombre, pero ahora no era suficiente.
Pase día y noche deambulando por los pasillos no creyendo que la música que resonaba por los pasillos era ignorada frivolamente.
Recuerdo más de una vez que mi padre, el Rey de de Hizuru decía que no soportaba la música, lo atormentaba y repudiaba que fuera todos los días, que estaba apunto de prohibirle tocar al músico, que, nuevamente confirmó que era varón.
Quise decirle que no, el grito en mi garganta se ahogo al ver a una de las invitadas que era menor que yo que le gustaba su música y que lo vio tocar, era muy interesante al igual que jóven.
No sentí emoción si no todo lo contrario, una envidia empezó a crecer cada vez que ella lo nombrase. No su nombres, porque aún lo desconocia pero su sola presencia era suficiente.
"
Cautivador"
"Elegante"
"Atractivo"
Quería interrogarla, preguntarle directamente si le llamaba la atención pero no era lo suficientemente valiente.
Un día entre a la oficina Real de mi padre, me hice paso en el momento que el lo permitió. Le pedí muy disimuladamente poder salir al pueblo pero agriamente rechazo cada una de mis ofertas.
Ese día me rendí, sabía que no lograría conocerlo después de que el dijese que era el menor de los Jeager. Me emocione por escuchar denuevo su apellido y esta vez no por mi boca.
Aunque las noticias fuesen que era hijo de Grisha Jeager, el Rey del pueblo de Marley. Era un poco más grande y rico en tierras fértiles pero mayor era su rivalidad con nosotros.
Un tratado de paz sin exito fue un intento de ser ejecutado muchas veces por el abuelo, pero los intentos siempre fueron fracasos para la familia.
No quise desobedecerlo, esos momentos que tanto me gustaba anhelar y pensar que haría si pisase el pueblo me hacían sonreír más de una vez
Suspire rendida abandonando el balcón aunque la música esté todavía sonando. Pronto ya no lo haría ya que cada vez el sol estaba más abajo y los tonos anaranjados se empezaban a relucir.
Algo que empeze odiar ya que significaba la despedida de las músicas y acordes.
Camine por los pasillos con tonos beige y junto a la gran biblioteca estaban tan limpias que ninguna mota de polvo se escapaba de las exhaustivas revisiones.
Hoy era la fiesta por el cumpleaños diecinueve de mi hermano, harían un gran banquete y obviamente lo acompañaría.
No fue tardado el trabajo de vestirme con el más detallado vestido que poseía perlas y lentejuelas. Era rosado pastel junto adornos de color blanco perla.
Era muy bonito, le había rogado a mi padre para que me hiciesen uno pero al ser moda de Marley se resignaba hasta que Levi lo convenció.
Salí del cuarto contenta sabiendo a la perfección los eventos para hoy. La punzadas de mis tacones no tan extravagantes resonaban en los vacíos pasillos de mármol de aquel castillo que era mi guarida.
Desde lejos vi a un guardia el cual me saludo, devolviendo el gesto no me di cuenta que había pisado mal y por consecuencia se resbalo mi zapato.
—¿Señorita se encuentra bien? —Preocupado el guardia Kristen corrió hacia mi tomándome de las muñecas y espalda ayudanme a levantar—.Lo siento me tropeze.
Sonrei avergonzada retomando la compostura—Deberían avisar si el piso está resbaloso, pudo haberse hecho daño princesa —el me observo de arriba abajo—. La acompañaré hasta su destino.
Asenti sabiendo que no se detendría hasta hacerlo, él era así desde la vez que lo en listaron. Recuerdo que cuando era pequeña me solía saludar o aveces bajarme las frutas del manzano al ser muy alto.
Siempre se preocupo por mi, también era el hecho de que solía ser mi escolta cuando salía de mi ala del castillo. Ambos nos vimos crecer pero ahora el ya tiene familia y muchas veces me hablaba de su pequeña bebe y lo parecida que es a mi aunque si alguien externo lo escuchase le llamaria la atencion porque es una falta de respeto comprar alguien con la princesa.
Juntos fuimos hasta los aposentos de la ala izquierda los cuales le pertenecía a mi hermano y a mis padres.
Los míos eran una pequeña torre y un gran pasillo el cual daba hacia el jardín real y al estar apegados al Muro que nos separa del pueblo me dieron una razón por la cual soñar.
Me hice presencia la cual esperaban, los minutos y horas pasaron preparando la sala junto a sus vestuarios. No era el evento tan importante pero si habría bastante gente que la mayoría tenía conexiones con mi padre o madre.
Estaba observando como se ejecutaba el evento dando paso a mi hermano y los diferentes aplausos resonaban en la sala.
Tome una copa de champag para celebrar y sin darme cuenta me coloque junto a unas personas que previamente no había saludado y desconocia quienes eran.
—Mikasa Ackerman, es un gusto conocerla en persona.
El chico con modales me hizo una reverencia pero no pude no ignorar la presencia de la chica a su costado la cual no se inmutó.
—¿Me concedería saber su nombre?
—Cold Grice, mi acompañante es la señorita Finger.
Se adelanto a presentar a su pareja al notar que estaba empezando a faltar el respeto—Un gusto.
Sonrei a medias mirando denuevo donde estaba Levi. La celebración se ejecuto con normalidad y el tiempo que más esperaba era la detonación de fuegos artificiales.
Deseaba verlos estallar y los múltiples colores que solo podría ver en celebración del último día del año.
No estaba tan conciente de lo que sucedió pero en un momento repentino una chica un poco más pequeña que yo se tropezó conmigo tirándome encima el vino tinto que empezó a exparsirse por todo el vestido.
Me quedé quieta viendo como otra persona me empezaba a pedir disculpas e intentar desaparecer la mancha que ahora era imposible.
Ahoge un grito que no pude desifrar de que era, apreté los puños encajandome las uñas en la palma de la mano.
—Ya déjalo así..
—Disculpe enserió,ella no quiso hacerlo déjeme limpiarlo.
Cuando puso una rodilla en el suelo me largue del sitio dejándolos varados.Abri la puerta que conducía a un pasillo que pocas personas tenían acceso ya que se dirigía directamente a mi habitación.
Me mordi el labio viendo las manchas del vestido que tanto me costó conseguir y ahora estaba completamente inservible.
Levante la tela para no tropezar,estaba implorando que nadie me viese en ese estado.Logre visualizar a lo lejos mi cuarto,corrí con más fuerza habriendo las puertas que alcanzaban la altura del techo cerrandola suave ya que era extremadamente pesada.
Suspire empezando a tocar mi cara para buscar los rastros de lágrimas.
La odiaba, lo hacía por completo.Mi vestido ahora estaba estropeado y no podría ver los fuegos artificiales que tanti anhelaba.
Empeze a llorar más fuerte,quería arrancar todos los brillos que ahora era invisibles para mi. Odiaba brillar en este momento.
Tuve que socorrer al espejo más cercano mirándome. Estaba horrible, ya no brillaba como antes de la fiesta.
Tome unas tijeras dispuesta a cortar las incómodas mangas, lista para desgarrar cada lentejuela que me hacía dar picazón y destruir la seda de color rosado pastel.
Pero algo me detuvo,no fue un sentimiento pero si una música.
Se escuchaba tan bajita pero la reconoci perfectamente.Empezo a palpitar mucho más rápido el corazón quedándome quieta para identificar de donde salía.
Pero él estaba aquí,estaba tocando en la fiesta y nunca lo vi.
Sentí algo en el pecho que me hizo habrir el balcón y asomarme. No estaba equivocada porque allí estaba.
Con ojos cerrados y un gorrito pequeño en su cabello tupido al igual que sedoso, su piel era acanelada y tenía unas pestañas extensas.
La pequeña lira entre sus manos estaba siendo manipulada tan pasivamente que era un deleite visual como auditivo.
Sonrei,una de las sonrisas que hace mucho no sentía.
Emoción.
Estaba demasiado contenta,quería patalear y caminar por todos lados por mi rebote de energía pero me contuve a observarlo.
Estaba tranquilo sentado en unas rocas del jardín pero no me contuve más llamando su atención.
Músico
Al parecer le gustó ese apodo ya que vi su sonrisa, una de las más sinceras y coquetas que he podido ver, abrio sus ojos mostrando el color exaltante.
Cada vez era más lindo.
Verdes como la esmeralda pero con la luz de la luna menguante eran más ultramarinos observando a sus costados.
No supo de donde vino ese alago.
Arriba
Le tomo unos instantes verme a los ojos, no sabía que cara tenía pero quiero creer que mi sonrisa lo hizo sonrojarse casi invisiblemente.
—Buenas noches señorita.
Se levanto rápidamente sacándose la pequeña decoración de su cabeza arrodillandose frente de mi.
—Buenas noches... hijo menor de los Jeager.
Quise no sonar con tanta naturalidad pero todos los días repetía su apellido cuando estaba sola.
Note como habrio muy suave sus ojos pero solo sonrió—¿Como se llama linda señorita? Y que hace en su habitación en vez de estar en la gala.
Vi como revolvió su pelo con un intento fallido de acomodarlo,su ropa era muy diferente a lo que solía ver.
Traía una capa de terciopelo rojo junto a una camisa amarronada y unos pantalones azules.
—Preferí escucharle,todas las tardes lo hago y porfin puedo ver quien es el dueño de la música.
Me emociono tanto decir eso y ver su cara de curiosidad me hizo fantasear.
—No sabía que una jovensita como usted le gustase mi música —lo solto con una sinceridad que me hizo fruncir una ceja.
—Pues créalo,¿Podría saber el nombre del músico que ahora tiene cara?
—Señorita no respondió mi primera pregunta —estaba de buen humor ya que no paraba de dar sonrisas.Se sentó denuevo en una de las rocas pero lo suficientemente lejos y cercana para hablar y verme.
—Es mala educación contradecir a una mujer.
Me recosté más en la baranda observandolo como estaba atento a mí—Me llamo Eren Jeager,hijo menor y príncipe de Marley.
—Debes de tener un ego sustentable para que sea esa tu presentación.
Note como el cerro su boca rápidamente—Lo siento.
Di una pequeña risita—No te preocupes, me llamas la atención.
El giro su cabeza a un costado—Usted debe ser una de las señoritas Ackerman de las que tanto hablan.
Eso me sorprendió—Eres alguien muy atento ¿No es así?
Ahora le toco a él reírse—No,pero la belleza única y el porqué vive en la casa Real no debe ser coincidencia —se me empezó acelerar el corazón.
—Que trata de decir.
—Brillas entre todas las personas.
Eso no lo espere,y de inmediato volte la cara porque sabía que estaba sonrojada—Eso es muy indiscreto.
—Entonces soy el significado.Aunque mi presencia este prohibida me encuentro aquí,con usted,la hija del enemigo de mi padre.
Al ver que no me volteaba sentí que corrió hacia el otro lado pasando por debajo de la estructura sobresaliente intentando mirarme denuevo.
—Como se llama señorita.
—¿Podrías tocarme una canción?
Necesitaba evadir su cara porque se que no soy tan fuerte mentalmente.
Escuche su jadeo suave—¿Sí se la toco en otra oportunidad me lo diría?
Agite la cabeza arriba a bajo.El habrio su boca e inmediatamente corrió hacia el instrumento sentándose y secándo sus manos empezó a tocar.
Nunca espere escucharlo de tan cerca,cerró sus ojos dejandose llevar y sentí lo que buscaba.
Exitación,me exitaba tanto escuchar el roze de sus dedos y la música,me gustaba verlo tocar tan suavemente.Apretaba su mandíbula por concentración,su pequeño gorrito se sacudía por tiempos al buscar una posición más cómoda.
Cerré los ojos junto a él,se sentía tan íntimo,tan de los dos que fue lo único en lo que quise pensar.Una noche junto a él, tan lejos pero unidos por su música.
Una pequeña interrupción, fue tan leve pero ambos lo escuchamos
Quien esta tocando esa música
La voz de un jóven guardia se hizo presente, por su tono era Kristen y sabía que no saldría nada bueno de su encuentro.
—Debes irte, ahora —me levante más viéndolo como paraba de tocar—.Pero no se tu nombre.
—Sí te encuentran no se lo que te harían, porfavor vete.
—Cuando o como te podre volver a ver —me miro un poco angustiado por mis palabras, estaba tenso viendo a su alrededor—.En la noche, cuando la primera lámpara se prenda no habrá guardias y en este mismo sitio. Porfavor vete ya —tuve que haber sonado desesperada para poder convencerlo.
El asintio y vi como me hizo una reverencia adentrándose en el profundo bosque donde supuse habría entrado.
Fui a mi cuarto rápidamente al ver como no me equivoque, Jean estaba recorriendo mis aposentos buscando algún intruso al lado de su compañero pecoso.
Me saque el vestido que en un momento odie pero ahora mismo me hizo destacar.
Había ignorado el hecho de que escuche su voz. Era tan pícara que cada vez que producía un sonido me hacía el mismo efecto que sus músicas.
Talvez todo de él sea encantador y por eso lo dulces de sus melodías tenían alma y cuerpo.
Me talle y enjabone,sin ayuda de las criadas hice todo sola y lo disfrutaba más así.Me coloque una bata blanquecina que era mi favorita para dormir.
Suspire muchas veces ya acostada y creía que era imposible no hacerlo.
Lo conocí, escuche y observe,me llamo linda,me dijo brillas eso para mi era suficiente para estar como estaba.
Incluso ignorando la música que toco para mi,solo para mi.Fui la única testigo de esa melodía y era dedicada a mi persona.
No sabria si podría dormir, pero si que mañana lo vería denuevo porque el prometió que lo haría.
La luna fue la única expectante de mi desobediencia, pero me sentí tan libre que ignore lo pecaminosa que era al estar hablando con aquel muchacho.
La mañana llego al igual que mi deseo de pasar todo el día en el balcón. Mi día no era mucho de exigencia ya que mi hermano levi heredará el trono y por consecuencia él tiene más responsabilidades.
Solo me pedían ser discreta,nunca he dado problemas por lo que confiaban en mi al no ser desobediente.
Pase toda la mañana, tarde y pronto estaba oscureciendo. Despues de la música de siempre estaba esperando la presencia de él.
Cuando la primera farola fue encendida en el pueblo ya que logre ver su brillo empeze a ponerme inquieta.
Por un momento pensé que no vendría pero llegue a ver como las ramas del árbol que tenia más de cinco lustros se desprendían de su tallo cayendo al piso junto a otra silueta.
Ahora traía una ropa más oscura sin la capa de ayer, aunque seguía viéndose igual de atractivo.
Veía como se sacudía y alzaba su vista directamente hacia mi, sonrió acercandose—Buenas tardes bella dama.
Su tono carismático y sus palabras denuevo sentí que iba a caer.
—Eren.
El sonrio—No me has dicho tu nombre —escuchamos un ruido a lo que ambos volteamos pero por suerte no había nadie.
Sabía que era extremadamente peligroso estuviese tan en el blanco
Músico
Denuevo lo llame así y note que su mirada cambiaba, al parecer le gustaba.
—Creo que es más seguro que subas al balcón para que no te vean —Hable un poco insegura por la insinuación a pasar—.¿Estarías bien con eso? No quiero que te sientas obligada.
Rápidamente negué—No, para nada es mejor estarías más seguro.
Fue suficiente y luego de unos segundos de duda él estaba enganchado a unas enredaderas que al pasar los años eran lo suficientemente resistentes para mantener su peso.
Salto adentro enderanzodese frente mio,nos miramos por unos segundos y note que le llegaba al hombro.
Rápidamente se quito su sombrero arrodillandose extendiendo su mano una clara invitación para retener la mía. La entregue y el tacto de sus labios húmedos me enloqueció.
—Linda señorita, ¿Ahora me dirá su nombre?
—¿Estás tan desesperado por saberlo? —Le sonrei y el hizo una mueca graciosa—. Estoy desesperado por usted,pero creo que es lo mismo.
Cruzo sus piernas sentándose,curveo un poco su espalda y eso fue suficiente para que no se viesen cabello desde afuera.
—Mikasa Ackerman.
El sonrio—Mikasa —pronunció suave y un toque de fascinación en su voz me hizo ponerme roja denuevo—.Lindo nombre Mikasa,siguiendo con lo de mi música.. ¿Te gusta la lira?
Apenas escuche el nombre del instrumento asenti cautivada—Su sonido me encanta,viviría con tan solo escuchar tus canciones.
El entrecerro sus ojos—Que específica,pero hay mejores que yo.
—Créeme que aquí no —le replique rápido.
—Bueno,me sorprendió que te gustase ya que suelen decir que es algo anticuado.Últimamente se escucha más la guitarra y el piano pero siempre me ha gustado mas la lira.
Eso me sorprendió,aunque la guitarra también sonase linda no se comparaba a la elegancia de la lira,además,tampoco podía decir mucho al vivir encerrada.
—Tengo una duda.
—Me encantaría resolverla —note que le gustaba mirarme a los ojos y era algo que agradecía ya que los suyos eran muy bonitos.
—¿Qué haces tocando por las calles? Como son —me acerqué más a él colocandome a un costado suyo.
Vi a dirección de la puerta principal del cuarto ya que la de daba al balcón era de vidrio.Me levante sin previo aviso interrumpiendo cuando quiso hablar,me sentí mal pero tenía que asegurarme en poner seguro para que nadie entrase.
Estaba al otro extremo del caurto y en ese momento no se ti miedo ni pensé que era una mala idea invitarlo a entrar.
—Creo que seria mucho entrar a su cuarto.
—Incisto,eres mi invitado ahora te serviré postres —sonrei colocando los pastelillos que hace media hora colocaron en mi habitación pero no les había hecho caso.
El inseguro y con su gorro entre las manos dio un paso hacia dentro observando todo el espacio—Bonito cuarto,siento que es tu vibra.
—Que es vibra.
El me miró confuso—Lo que parece ser tu personalidad,tienes una vibra brillante.
Denuevo,lo dijo denuevo.Sonrei al escucharlo indicándole que se siente en una pequeña silla que por un momento dude que si entraría.
Con la camisa que llevaba se notaba más el tamaño de su espalda y lo fornido de sus brazos.
—El pueblo.
Anuncio devuelta captando mi atención.
—Toco música en tú pueblo ya que mi padre en el suyo no le gusta que lo haga.Dice que es infantil y ridículo que uno de los hijos del Rey este rodeado de campesinos.
Paro al masticar una galleta de Red Velvet mirándome a los ojos.Me sentí intimidada ya que en la luz del sol sus ojos ahora sí se ven extremadamente verdosos.
—Creo que es algo de los padres,por ejemplo el mio odia que toques pero por insistencia de personas no te hecharon.
—Que feo,pero supongo que no ha todos les gusta como tu lo haces.
Le di una sonrisa burlona—No todos aprecian la música.
—La gente del pueblo le gusta,pero apenas me ven saben que soy un Jeager empiezan hacer malas caras.
Arrugó su frente masticando otro pedazo de galleta.
—¿Por qué? Solo los pueblos están peleados pero no en guerra.
Con sinceridad no se absolutamente nada sobre esa pelea entre los dos pueblos que me parecía bastante ridícula.
El trago fuerte al no haber presencia de líquidos—Creo que nuestros abuelos se pelearon por una mujer y que al final el tuyo se la quedó.Cuando murió Hizuru pasaba una hambruna y como nosotros teníamos comida quisieron hacer un pacto pero no llego a nada.
Eso fue una extremadamente resumida historia pero me pareció suficiente—Que tontería.
El asintio—Depende,el amor es ciego.
—El amor debe llegar a un punto que no estrope el bien común.
—Sí tienes a la persona que amas los demás te valen una mierda.
Me atore al escucharlo a lo que se puso nerviso—Aquí no hay agua—Seguía tosiendo levantándose mientras me mandaba la cabeza para ataras—.Traga de una.
Estaba negando y lo que hacía me complicaba aún más
—Te prometo,traga.
Le hice caso y trague,de inmediato la melosa crema de la galleta paso pudiendo respirar denuevo.
—No esperaba que digas eso —hable con garraspera—.Que tiene de malo —me observo dudoso.
Levanto sus hombros sin entenderme.Por un momento me sentí ridícula pensando que es algo común pero yo no escuchaba.
—No lo suelen decir aquí,nunca salgo del castillo.
Él se sorprendió araciciando mi hombro—Pues las maldiciones en tiempos correctos no son malos.
—Aún así no estoy acostumbrada —le sonrei levantandome yendo a mi mesita de noche tomando el vaso de agua que tenia allí siempre.
Lo volví a mirar pero ahora no lo sentía tan lejano—¿Ahora no te agrado por decir mierda? Disculpa—sonrió nerviso.
—Creo que ya no te veo como algo intangible.
Le sonrei acercándome—Eres un humano.
El dudo un poco—Me parece raro que no salgas.
—Ahora pienso que es por ti,creo mi padre no quería que saliera pero a mi hermano si le permiten.
Estábamos más cerca que otras ocasiones,note como tenia pequeñas manchas producidas por el acalorado sol y unos bellos nacientes en su barbilla.
Su piel canela combinaba muy armónicamente con el color de sus cejas y cabello,junto a él color de sus ojos y labios era la paleta perfecta para retratar.
—Tus ojos tienen brillo.
Fue un susurro pero fue suficientemente alto para escucharlo desde aquí.Quiero creer que tiene una fascinación con esa palabra.
Nos volvimos a sentar y empezó a preguntarme sobre mi,mi vida y como la paso todos los días.Jamas pensé que me parecería tan necesario y cómodo contarle sin descanso mi vida,aunque sea una minúscula noticia él me miraba como el único centro de atención que podría tener.
No indage mucho en el porqué aveces evadia las preguntas y prefería averiguar más sobre mi.
La puesta del sol cayó y el primer faro fue encendido—Creo que deberías regresar,ya es tarde.
Con más naturalidad me acerque a él después de que estuvimos la mitad de la tarde juntos.
—Volveré mañana,¿En el mismo lugar?
—En el mismo lugar.
Le sonrei esperando a que se fuera,estábamos tomados muy superficialmente de las manos.
El me quedo mirando un rato más—¿Puedo abrazarte? Si no es así ya me voy.
Agacho su cabeza para estar a la misma altura.Extendi mi sonrisa habriendo paso a mis brazos para otorgarle su petición.
Fue tan cálido y arrullante como sus melodías.
Las respiraciones de ambos estaban tranquilas,notando una conexión que no pase por inadvertida.
—Adiós princesa.
—Nos vemos mañana..Músico.
El sonrio denuevo quitándose su sombrero haciendo una sutil reverencia.Lo siguiente fue ver como se lanzaba sin miedo a lastimarse pero haciéndolo todo con una sonrisa quien se preocuparía.
Por último vi su rastro que dejo perturbar las hojas de los árboles después de saltar el muro que me encerraba en este castillo.
"Mañana será un nuevo día "
Estaba afuera haciendo un picnic sola,preferí pasar la tarde comiendo en el césped en vez en el balcón.Lo que tenía en común era que la música jamás pararía aunque no esté en mi cuarto.
Nuevamente los exquisitos acordes me controlaron,mi cuerpo se aflojo de todo el estrés que sorprendentemente tenia.
Cuando el sonido se fue apagando era una clara despedida para luego sesar por completo.
Suspire aceptando que no comenzaría una nueva melodía pero aún así no termine de comer mi comida.Apure en comerme los arándanos pero mi tranquilidad se perturbo por la llegada brusca de Levi.
—Mikasa.
Me levante rápidamente acomodando y sacudiendo mi vestido para hacerle una referencia,él solo se río al verme vacilante—Sabes que no es necesario que hagas eso si no hay nadie.
—Es mejor ser precavidos —Teníamos aires ligeros pero era raro que me buscará en la tarde e inmediatamente empezó hacer un problema por Eren.
—Tenemos que ir a cenar,a mamá le salio el capricho de comer juntos,sabes como es ella.
Suspire cansada teniendo otros planes—Vamos..
Se arrodillo ayudándome a recoger pero la sacudida violenta de las hojas de los árboles me dio un escalofrío.
La cara arrugada que tenía mi hermano no era para nada buena—Que fue eso —se levanto y su semblante estaba completamente dispuesto a revisar quien fue el que perturbo la paz de los árboles.
—Yo voy a ver.
Me adelante pero el me retuvo—Quédate aquí.
—Es de mala educación contradecir a una mujer.
—Mikasa el peor error de nuestro padre fue decirte esa frase.
Me hizo sacar una risita—Ayúdame a recoger eso,yo voy a ver.. seguramente es un pichón.
Me adentre rápido y una mano de un tono más oscuro me jalo hacia un arbusto alto.
Estaba allí pero note como sudaba.
—Tienes que irte, mi hermano no es de palabras.
El entrecerro los ojos mirándome—Estas muy hermosa hoy.
—Eren porfavor debes de irte.
—Me sorprende que estuvieses afuera.
—No me estas escuchando.
Le tomé de las mejillas obligandolo a mirarme lo que el no se quejo.Estaba acariciándome la espalda notando que estaba tensa,me puse nerviosa por como me paso las manos por el cuerpo pero se que lo hizo con buena intención .
—Vete,no puedo tardar mucho nos vemos mañana.
—Vivid —eso me desubico—¿Qué?
El sonrio más extensamente—Vivid es brillo,tu brillas Mikasa —se empezo acercar a mi sin vacilar colocandome una mano en la espalda obligándome acercarme a él poco a poco.
—Tú también lo haces —quise alagarlo pero su mirada me estaba penetrante en mi—.Algunos lo hacen más que otros,por ejemplo tú.Talvez no lo veas pero yo si lo hago.
Me sonrio acercandose más—Eren sospecharan porque estoy tardando.
Se dirigió a mi oído—Entonces como eres lista inventas una excusa—susurro bajito plantandome un beso en el lóbulo de la oreja.
Luego de romper la barrera entre nosotros empezó a besarme por toda la cara y mandíbula.Me quede quieta sin saber como reaccionar.
—Debería irme.
Me aleje un poco pero su cara fruncida era un detonante de que entendió mal—Me encanta que hagas..eso,pero te meterías en problemas y no quiero eso.
Me acerque valiente besándome en la manzana de Adán lo que fue un poco más arriesgado pero su mirada candente me pareció que lo enganche.
—Vengo mañana.
Afirmó empezando a desaparecer en la oscuridad.
Salí nerviosa viendo a mi hermano.
—Pensé que te devoro un oso.
—Un oso pensaria que eres un espanta pajaros,así que estaría segura —le sonrei y lo único que hizo fue tomarme de la mano.
—Espanta pájaros es eso,espanta pájaros.No espanta osos querida.
Me dio una sonrisa pero ahora minimizante.
—Papá nos espera —fuimos y me di cuenta que estaba un poco alcoholizado,estaba más relajado y hablador que de costumbre.Me pareció divertido como aveces se sonrojada cuando le hacía preguntas muy directas sabiendo que eso ya era de familia.
Esperaba la llegada de Eren pero esta vez era algo temprano pero me levante tarde y estaba cansada no quitandome la pijama.Ya había sesado la música de la vespertina.
Estaba en otro sitio,una barandilla que estaba mas cerca del muro y no tan lejos del lugar de siempre donde nos veíamos.Estaba debajo de un arco de concreto y plantas.
Su silueta rápidamente apareció con sigilo,levante el brazo con el objetivo que se de cuenta y lo hizo.
Se me salio una risita ver como corrió hacia mi y lo acostumbrado que estaba a escalar paredes.
Con una firmeza que solo en él encontré mantuvo su peso con tan solo los brazos llegándose a sentar en la baranda de concreto intentando no pincharse con las espinas de las rosas.
Sus ojos verdosos me observaban,su sonrisa entre habierta como la de un infante al ver a su madre o la cara de un joven enamorado.
—Mi Vivid.
Su tono cálido me hizo llevar más sangre a mis mejillas—Eren —su nombre sonaba tan suave como la música que producía.
—Mi nombre suena mucho mejor en tus labios.
Ladeo la sonrisa acercandose más a mi,seguía sentado y yo con la pijama puesta que me empezaba ha dar un poco de vergüenza.
Tomo uno de los brazos que tenia abajo pasándoselo por el hombro y acercándome más con su pequeño empujón en mi cadera.
—Brillas.
Fue lo último que dijo tan cerca de mis labios para después presionarlo con los suyos.
Un beso lento pero sentí como toda la música se detuvo,solo se escuchaba el sonido de las hojas siendo sacudidas por las brisas de la tarde,las mismas que solían acariciarme escuchando al músico sin cara.
Él mismo que estaba aquí,ahora,besándome tan suave y con un amor indescriptible que sentí que no necesitaba más.
Entre sus brazos estaba todo bien.
Él me dijo que sería asi y decidí creerle,porque el sonido del corazón nunca miente.
Mon éclat significa "mi brillo"
Hola soy JomerloverK en wattpad pueden encontrar esta historia y muchas mas completas o en proceso . Chau