Prologo. (Borrador)
Durante mucho tiempo, quizás no desde el inicio de la humanidad, pero si el suficiente, Nos han educado bajo ciertas reglas...
Que, si nace niña, te reciben con una manta Rosa.
Que si eres niño te reciben con una manta azul.
Que las niñas solo deben jugar con las niñas, rodeadas de muñecas vestidos ponys mientras los niños hacen deportes, Luchan en el lodo y Sueñan con ser superhéroes.
Que a las niñas deben gustarle los niños, a los niños las niñas y así debe de ser.
Pero... ¿Qué pasa si un niño o una niña quisiera hacer lo contrario? ¿En qué momento la sociedad nos Quitó esa posibilidad a elegir que queremos Para nosotros?
Ese era el dilema en el que Park Jimin se encontraba.
. — ¿Jimin? — Su mejor amigo lo regresó a la realidad. — ¿De verdad estás seguro de esto? — Preguntó el pelinegro.
. — Si Hyung... Ya no soporto más, quiero que él sepa de mis sentimientos, aunque sean en una carta anónima. — Dijo el pequeño tímidamente. — Por cierto, Gracias por escribirla por mí, Tienes mejor letra que yo... —
. — No hay de que... Para eso somos mejores amigos. — Sonrió y era verdad, ambos eran mejores amigos desde siempre, Tenían un vínculo muy estrecho y este se reforzó aún más desde que Jimin le había confesado a Kim Seokjin que tenía preferencias diferentes a las de los demás. — Ahora ve a poner la Carta en su mochila, en la Negra que está en la banca del rincón. — Animó.
Jimin asintió y temblando ambos entraron al Salón para llevar a cabo su cometido.
Pero justo cuando Jimin estaba poniendo la Carta una voz los asustó a ambos. — ¿Que mierda haces revisando mis cosas? — Ambos voltearon topándose con Min Yoongi al lado de sus otros dos amigos.
Ambos estaban en problemas.
El Rubio se acercó a ambos y les arrebató la mochila, entonces la Carta cayó al suelo. — Mira... — Dijo Hoseok.
Antes de que Jimin pudiese recuperarla Namjoon se agachó a recogerla.
. — ¡Devuelve eso! — Dijo queriendo acercarse, pero Jin lo detuvo, no quería que le hicieran daño al menor.
Este abrió la Carta y empezó a leerla en voz alta. — Querido Min Yoongi... — Lo siguiente lo leyó mentalmente hasta terminar. — Vaya, vaya, vaya... Así que Park gusta de ti Yoongi. Siempre supe que había algo malo con este patético gusano. — Dijo burlón.
Jimin bajó la mirada queriendo llorar, él siempre había sido muy sensible, pero Jin se puso delante de él protegiéndolo. — Te equivocas Kim... Jimin no escribió la Carta, Yo lo hice. — Dijo serio — Él solo me estaba ayudando a ponerla dentro de la mochila. —
. — ¿Por qué habría de creerte? — Preguntó Namjoon.
Yoongi no había dicho nada en todo ese rato.
. — Tiene mi letra. — Jimin no entendía porque su amigo estaba encubriéndolo ¿Acaso no sabía de las consecuencias de aquello?
Namjoon tensó la mandíbula. — Vaya... Eso tendría más sentido. Jimin puede ser tímido y debilucho, pero tú siempre diste señales de ser un completo maricón. — Dicho eso le soltó un puñetazo a Jin en la boca del estómago haciéndolo caer al suelo. — Aléjate de Nosotros, Maldito fenómeno. — Dijo y salió de ahí con los otros.
Jimin se agachó a auxiliar al mayor mientras sollozaba en bajito.
Desde ese día todo cambió para Seokjin.








