Por Amor - Elios x Lectora

Summary

- Nunca te confíes de una cara bonita. A veces las apariencias pueden engañar. -------------------- [PRIMERA HISTORIA DE ELIOS X TN] (En Wattpad) © Hanza Art

Status
Ongoing
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17
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n/a
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18+

Capítulo 1

Capítulo 1 ~ Promesa

Narradora

6:00 am

Un rayo de sol se cuela por la rendija de la persiana, iluminando el rostro de Tn, que aún dormía plácidamente en su cama. La alarma del despertador suena con insistencia, rompiendo el silencio de la mañana. Tn abre los ojos con pereza, estira la mano y apaga el sonido molesto. Se sienta en la cama, bostezando y frotándose los ojos aún adormilados.

Se levanta de la cama con pasos lentos y se dirige al baño. Enciende la luz y se mira en el espejo. Su cabello está alborotado y su rostro refleja el cansancio de la noche anterior. Se lava la cara, se cepilla los dientes y se peina el cabello.

Al salir del baño, se siente un poco más despierta. Se dirige a la cocina y prepara un desayuno rápido: un café caliente y una tostada con mantequilla. Mientras desayuna, revisa su correo electrónico y agenda las tareas del día.

Termina su desayuno, se pone los zapatos y se despide de su departamento, cerrando la puerta con llave. Emprende su camino hacia la universidad, lista para enfrentar otro día de clases.

Llegas a la universidad, observas a lo lejos a tus tres amigas hablando. La mañana era soleada y un ligero viento fresco soplaba entre los árboles. Tn se acercaba a ellas con una sonrisa en el rostro, lista para comenzar otro día de clases.

Emma: ¡Hola Tn! — Saludó con una gran sonrisa en su rostro, notando su presencia.

— Nura y Sophie voltearon hacia la misma dirección que Emma para saludarte. Ambas te saludaron con la misma amabilidad y alegría.

Tn: ¡Hola chicas!, ¿de qué hablan? — Preguntaste con intriga, curiosa por saber qué tema las mantenía tan entretenidas.

Emma: Sobre la universidad y las clases, ya sabes, nada nuevo. — Contestó con un tono casual, como si fuera una conversación cotidiana.

Tn: Oh... Vale... — Respondiste con una sonrisa, sin darle mucha importancia a la respuesta.

Sophie: Oigan... ¿Vieron las noticias? — Preguntó de repente, cambiando el tema de conversación.

Nura: No lo he visto desde hace 2 semanas. — Contestó nerviosa, como si temiera la respuesta.

Tn: Igual. — Respondiste con una sonrisa, sin saber a qué noticias se refería.

Emma: ¿En serio ven las noticias? — Preguntó desconcertada, sorprendida por la respuesta de sus amigas.

— Todas rieron. La pregunta de Emma había roto la tensión del momento y las cuatro amigas se contagiaron de su alegría.

Sophie: No, en serio, chicas, ¿no lo vieron? — Volvió a preguntar, esta vez con un tono más serio.

— El trío de chicas negaron con la cabeza. Desconocían por completo la noticia que Sophie quería compartir.

Sophie: Oh... Bueno, lo que sucedió fue que ayer en la noche asesinaron a alguien cerca de la cafetería donde trabajan Emma y Tn. — Dijo con voz baja, como si no quisiera asustarlas.

— Ambas mencionadas se encontraron sorprendidas. La noticia las golpeó con fuerza, pues no esperaban algo tan terrible.

Nura: ¿Qué? ¿En serio? — Igual se encontraba sorprendida, sin poder creer lo que acababa de escuchar.

Sophie: Sí. Dicen que era un chico que iba hacia la cafetería donde trabajan ustedes. — Volteo a ver a la pelinegra y rubia — Iba en busca de un empleo, lástima que no pudo llegar a tiempo a salvo...

Tn: Dios... — Susurraste, sin poder articular palabra. La noticia te había impactado profundamente.

Nura: Deben de buscar otro trabajo. No es seguro que vayan y menos si un asesino se encuentra en esa calle. — Habló con preocupación, pensando en la seguridad de sus amigas.

Emma: Será difícil encontrar otro trabajo. — Comentó con una mueca, lamentando la situación.

Tn: Yo no puedo renunciar. — Dijiste con voz firme, a pesar del miedo que sentías.

Sophie: ¿Por qué no Tn? — Preguntó con curiosidad, sin entender tu decisión.

Tn: Es lo único que tengo de mi padre... Cuando se enteró de que ya era mayor de edad, mando una solicitud de empleo para que pudiera trabajar y conseguir dinero suficiente para mi departamento y la universidad. — Explicaste con tristeza, recordando a tu padre y las dificultades que había enfrentado para ayudarte.

Nura: Deberías de buscar a tu padre, no debería de ocultarse. — Hablo molesta, sin comprender la situación de tu familia.

Tn: Él no se esconde, yo sé que él quiere verme, pero hay algo o alguien que no quiere que esté cerca de él. — Agachas la cabeza, no te gustaba mucho hablar sobre ese tema.

— El trío de chicas notaron tu tristeza. La noticia y la conversación sobre tu padre te habían afectado profundamente.

Sophie: ¿Y si nos mandan un mensaje de la dirección y un mensaje de que llegaron a casa? — Cambió de tema dando una solución, no le gustaba verte así.

Nura: ¡Sí! ¡Es una buena idea Sophie! Así nosotras estaríamos al tanto de ver si llegan a casa a tiempo y a salvo.

Emma: ¡Excelente idea!, ¿verdad Tn? — Posicionó su mano en tu espalda dando a caricias.

— Levantas la cabeza para asentir con una pequeña sonrisa. A pesar de la noticia y la conversación, la amabilidad y apoyo de tus amigas te reconfortaron.

— Estabas en el trabajo, ya había oscurecido y muy pronto iban a cerrar. La rutina habitual del día se desarrollaba con normalidad: Emma servía cafés mientras tú limpiabas las mesas. De pronto, el sonido de la campana de la puerta irrumpe en la tranquilidad, indicando la llegada de un nuevo cliente. Al voltear, ves a un chico alto de cabello blanco, con lentes y vestido con una sudadera café oscuro y unos pantalones de mezclilla azul marino. Su mirada se cruza con la tuya por un instante y, por alguna razón extraña, te pone nerviosa.

El chico se dirige hacia tu jefe, quien se encontraba afuera de su oficina. Observas con curiosidad cómo ambos conversan y luego entran juntos a la oficina. La duda te invade: ¿de qué estarán hablando? Niegas con la cabeza, tratando de alejar esos pensamientos. “No seas chismosa”, te dices a ti misma, “mejor termina de limpiar”.

Los minutos pasan y el local se vacía. Solo quedan tú y Emma, acomodando las mesas. La conversación del chico con tu jefe sigue ocupando tu mente. De repente, la puerta de la oficina se abre y lo ves salir. Se acerca a ti con una sonrisa que te inquieta aún más.

Elios: Buenas noches, el jefe quiere hablar con ambas.

— La voz del chico resonó en la cafetería, interrumpiendo el ritmo de trabajo de Tn y Emma. Un escalofrío recorrió la espalda de Tn al escuchar la noticia. No podía articular palabra, solo asintió con la cabeza en señal de comprensión. El chico, al notar su silencio, asintió de igual manera y se dirigió hacia la salida, dejando a las dos amigas solas con sus pensamientos.

Emma: ¡Viste lo guapo que está! — Exclamó con una gran sonrisa, contagiada por la emoción del nuevo compañero.

Tn: A-ah, el jefe nos está llamando. — Logró responder con voz entrecortada, aun procesando la noticia y evitando hablar sobre el chico que acababa de mencionar Emma.

— No quería hablar sobre ese chico. La imagen del asesinato del día anterior aún estaba fresca en su mente, y la idea de tener un nuevo compañero, un extraño, la llenaba de incertidumbre y temor.

Ambas se dirigieron hacia la oficina de su superior. El camino se les hizo eterno, cada paso resonando en sus oídos como un presagio de lo desconocido.

Jefe: Señoritas Tn y Emma, quisiera comentarles que a partir de ahora trabajarán con otra persona. — Dijo con voz firme, sin darles tiempo para reaccionar.

— Te sorprende que alguien quiera trabajar después del asesinato que ocurrió ayer. Sus palabras resonaron en la habitación, cargadas de una mezcla de sorpresa y reproche.

No importa. Continuó, ignorando la tensión que se palpaba en el ambiente. No sé si notaron, pero el chico que entró a mi oficina será su compañero. Mañana empezará a trabajar con ustedes.

Tú solo asentiste, sintiendo un nudo en la garganta que te impedía hablar. La noticia te había impactado de lleno, y la presencia de Emma, con su sonrisa inquebrantable, solo contrastaba con tu propio temor.

Emma: ¡Genial! — Exclamó con entusiasmo, contagiada por la idea de tener un nuevo compañero.

Jefe: Quiero que le muestren, todo lo que saben, ¿entendieron?

Emma / Tn: Sí, señor... — Respondieron ambas al unísono, aunque con diferentes tonos de voz. Tn, con resignación y un dejo de miedo, mientras que Emma, con alegría y expectativa.

Jefe: Muy bien, ya pueden retirarse a sus casas... — Concluyó la reunión, liberándolas de su presencia.

— Ambas chicas salieron de la oficina y se dirigieron hacia la salida. Ya habían terminado de limpiar y ordenar todo, y el cansancio se reflejaba en sus rostros.

Emma: Oye, Tn...

Tn: ¿Mmmh? — Te encontrabas distraída, pensando en la noticia del asesinato y en la conversación con tus amigas.

Emma: ¿Qué opinas sobre el nuevo compañero? — Preguntó con curiosidad, cambiando de tema.

Tn: Pues... Nada, no sé qué quieres que diga. — Reíste nerviosa, aún sintiendo un poco de inquietud.

Emma: ¡Lo primero que se te venga a la mente! No sé...

Tn: Pues... Es lindo, pero no es mi tipo. ¿No te parece raro que quiera trabajar aquí aun sabiendo que hay un asesino en este lugar?

Emma: ¡Sí, es demasiado guapo! — Contestó, ignorando lo último que dijiste. — Tú rodaste los ojos. Siempre era así, Emma. Le da igual todo, solo quiere conocer a un chico lindo.

Tn: Gran opinión. — Hablaste con ironía, volteando a ver hacia adelante.

Emma: ¿Crees que tenga novia? Yo opino que sí, es demasiado lindo para que no tuviera.

Tn: La verdad, no me interesa, ¿sabes?

Emma: ¡Oh, vamos, Tn! Finge al menos que te interesa. — Nuevamente, rodaste los ojos, pero ahora con una sonrisa.

Tn: Está bien, princesita. — Comentaste con burla, sabías bien que a Emma le molestaba que la llamaras así.

Emma: ¡No me digas princesita! ¡No me gusta! — Habló con el ceño fruncido.

Tn: Pero si fuera ese tipo que te lo dijera, ¿ahora sí te gustaría, verdad? — Bromeaste.

Emma: Eh... P-pues... Tal vez... — Desvió la vista algo sonrojada.

Tn: Lo sabía. — Reíste.

Emma: ¡D-da igual! Solo no me quites el chico, realmente me interesa estar con él.

Tn: ¿Y por qué te lo quitaría? — Alzaste una ceja confundida — Por mí quédatelo, no me interesa ahora estar en una relación con nadie. — Finalizaste con un tono molesto.

— Hace dos años tuviste una relación demasiado tóxica, fue muy difícil para ti soportar dos años completos estando con una persona narcisista que te manipulaba.

Emma: Genial. No me gustaría pelear contigo. — Contesta con una sonrisa.

— Rodeaste los ojos algo irritante.

Emma: Hagamos una promesa, ¿qué te parece? — Aún seguía con una sonrisa.

Tn: ¿Promesa?, ¿de qué? — Confundida observas a tu amiga.

Emma: Prometemos nunca pelearnos o discutir por un chico lindo. — Acercaba su mano levantando su meñique.

Tn: Está bien. — Respondiste sin ganas, realmente te parecía algo estúpido esto, pero no querías ser grosera con tu amiga. Acercaste tu mano y levantando el meñique para juntarlo con tu amiga.

Sin saberlo, acababan de cometer un grave error. Prometer no pelear por un chico era una idea descabellada, y pronto se arrepentirían de haber hecho tal promesa.

Palabras: 1984