༻𝑀𝑒 𝑒𝑛𝑎𝑚𝑜𝑟𝑒 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑚𝑒𝑟𝑐𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎༺

Summary

Sonic, con el corazón roto descubre un nuevo trabajo dónde puede distraerse y a la vez atrayendo problemas con la ley. Shadow, un FBI decide tomar el caso el solo sin saber que se enamoraría profundamente de su sospechoso.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo uno

¡Pero que idiota fui! ¿Como pude caer en sus mentiras? Todo lo que me prometió era falso ¡Tan falso como sus besos! ¡Sus abrazos! ¿Por que me hiciste esto? ¿¡Por que!?


- ¡Sonic espera! - me detuve al escuchar su dulce voz, esa voz que me engañó todo este tiempo, esa voz que fue capaz de decirme todas esas mentiras. - Déjame explicártelo, porfavor.


Pero que descarada, dudo mucho que lo que acabo de ver tenga explicación.

Aprieto con todas mis fuerzas las rosas que traía para ella antes de verla en ese asqueroso acto.


- ¿Que quieres explicarme Amy? - guarde silencio un momento esperando que ella dijera otra de sus mentiras, pero sin embargo no hubo respuesta solo bajo sus orejas. - ¿Quieres explicarme cómo tenías sexo a escondidas de mi con ese tipo?


- Sonic... - intento calmarme.


- ¡Cállate! Lo que hiciste Amy, ¡Tu! - estaba tan molesto que no me salían las palabras. - Yo confíe en ti... - susurré con lágrimas en mis ojos.


- No actúes como la única víctima de esto, Sonic. - me reclamo y yo bufé.


- Eres una sinvergüenza Amy. ¿Que paso con todo lo que me dijiste? ¿Con los te amos..? ¿Acaso ya no me amas? - se cruzó de brazos y yo solo solloce.


- No seas cursi Sonic.


- ¡Yo de verdad te ame Amy! Te respete todo este tiempo sin importar mi fama. Te fui fiel, te di todo lo que me pedías sin pedirte explicaciones... - ella guardo silencio bajando la mirada hacia el ramo de rosas. - ¿Sabes que..? Tal vez ese fue mi error y también tu objetivo.


Camine hacia un basurero y arroje el ramo de rosas en el, no iba a mirar atrás...


- Sonic, ¡Aguarda! - escuché sus pasos tras de mí.


- ¡No quiero volverte a ver en mi vida, Amy! - respondí sin voltear a ver atrás.


En este momento puedo decir que dejo todo atrás y empiezo de nuevo... Corrí con todas mis fuerzas, mi corazón se sentía muy agobiado en este momento, se sentía roto...


Puedo decir que ese suceso me lastimó mucho, el ver a la chica que más amaba tener relaciones sexuales con un tipejo el día de nuestro aniversario de cinco años me marco por completo... Pero como dije, no voltee atras y, Amy ¡Te lo agradezco! Si que me haz cambiado la vida por completo, esto es mejor que tener a una mentirosa a mi lado.


- Por favor..~. - gimió. - Solo mételo.. - me suplico por segunda vez. Yo rei satisfecho pues todo esto estaba siendo grabado.


- Tranquila hermosa, todo a su tiempo. - acerque mi enorme miembro erecto a su cara. - Primero debes lubricar lo..~. - sonreí placentero al sentir como empezó a masturbarme y a meterlo a su boca con mucho deseo.


Este video me dara mucho dinero cuando lo publique, está chica si que estaba deseosa y aunque cayó  desmayada antes de que me corriera en su boca, seguí tocándola mientras la grababa muy detalladamente.


En verdad le agradezco mucho a Amy lo que me hizo, me hizo un favor pues ahora soy el dueño de la página de porno más famosa de todas... Y nisiquiera tengo que mostrar mi cara.


- ¿Que sucedió..? - hablo adolorida la chica con la que estaba antes.


- Oh al fin despiertas. - deje mi celular donde veía los vídeos de hace un momento.


- Sonic, ¿Que sucedió? Tengo un gran dolor de cabeza... - guardo silencio un momento haciendo memoria. - ¿Tu y yo lo hicimos..? - pregunto ilusionada.


- Oh claro... Te veías tan sexy con el traje que te di. - ella se sonrojó.


- ¿Nos veremos de nuevo? - pregunto tímida. Yo rei.


- Lo siento quería, pero solo es de una noche. - tome mi celular mandando un mensaje a mi mayordomo.


- Pero tu.. - se levantó dejando ver sus pechos desnudos.


- Cariño porfavor, no me gusta lo repetitivo, esto es solo de una noche. Tu estabas consiente. - me puse serio.


- Si... Pero pensé que tal vez tú y yo...


- No hay un "tú y yo" - dije entre comillas. Le lance una camisa a la chica antes de que mi mayordomo entrara a la habitación. - Espió te llevará a casa. - camine hacia la salida.


La chica se fue con mi mayordomo algo triste por lo que note, pero nada de eso me conmovía, lo mío eran negocios, ella simplemente era el paquete... Era la mercancía de mi trabajo.



{•••}



- Oficial, entienda... He estado aquí por más de cuatro días, deben encontrar a ese abusador. Mi hija aún sigue trauma da.


- Escuche señora, no tenemos mucha información del chico, investigamos en su página pero no encontramos mucho, la mitad de la cara de las chicas y chicos con los que se presenta en sus vídeos están tapadas.


- Pero se supone que son policías, deben solucionar este caso, ¡Mi hija fue abusada!


- Escuché, si su hija al menos recordara algo nos ayudaría mucho. - la señora suspiro agotada y llamo a su hija que estaba sentada en una silla bebiendo un jugo de caja.


- Mi amor, dile al policía lo que recuerdas ¿Si? - la chica vio al oficial que alistó una pluma para apuntar lo que ella dijera.


- Solo recuerdo lo que hablamos por Chat, recuerdo salir de mi casa para poder vernos y después todo esta en blanco en mi mente.


- ¿Nos mostrarías la conversación? - ella asintió y saco su celular.


- ¿Se llama Carlos? - ella asintió. - Necesitaremos tu teléfono un momento para rastrear el número.


- Está bien. - el igual se fue hacia un pasillo entrando a una enorme sala con computadoras y una gran mesa donde habían un equidna y un erizo sentados.


-  Escucha Shadow, esta es la segunda vez que te lo digo, no somos espías, somos policías, nosotros damos la cara. - le aconsejaba el equidna rojo.


- De acuerdo, podrías verme como tu hijo por un momento; bien. Escucha tu tambien padre, si me vas a obligar a tomar esta carrera al menos deja que lo haga a mi modo.


- ¡Pero tu modo es muy ficticio!


- Tómalo o déjalo, mi otra carrera aún está en esa esquina esperándome, si yo quiero me voy. - se cruzó de brazos el azabache.


- No voy a dejar que continúes con tu carrera de repostería. - lo señaló amenazante.


- Pero papá, mamá quería eso... Yo ya sería un famoso Cheff si no fuera por que me hiciste estudiar la carrera de criminología.


- Esa carrera es excelente para ti, y estás más cerca de tu viejo. - el azabache frunció el ceño.


- Lo mío son los sartenes y ollas papá, no las armas y detener ladrones. Además admite que amas mi comida, en especial los postres.


- Claro que no. - tomo un panecillos de una canasta que estaba a su lado.


- ¿Decías? - dijo al ver cómo devoraba uno de los panecillos que el había hecho.


- Ya. Si continúas así te pondré a poner multas de parquímetros. - el azabache hizo un puchero.


- Oh demonios. - se quejó el chico que había entrado anteriormente.


- ¿Que sucede Mateo? - se acercó a él.


- Recuerda las demandas que nos han mandado hacia la página porno Soncpor. - el equidna asintió. - Pues una joven nos dio el número de teléfono por el cual el creador se comunicó con ella, pero aquí dice que el número no existe.


- ¿No existe? - se confundió. - Eso es extraño. Tendremos que investigar más... - tecleo la computadora.


- ¡Yo lo puedo investigar! - se levantó Shadow emocionado.


- No. Tú estás castigado. - ambos fruncieron el ceño y el tercero se incómodo.


- ¿¡Que!? Ya no soy un niño, ¡Tengo veintiuno!


- Mmm si, veintiún años y aún no logro hacer que me respetes. - se cruzó de brazos. El azabache bajo la mirada. - Mateo llévame con la jovencita que te dio el celular. - este asintió.


Ambos se fueron dejando a un azabache algo molesto. Este dio un vistazo a la puerta y a la computadora donde aún estaba conectado el celular, sonrió malicioso y empezó a teclear unas cosas hasta dar con las cámaras de seguridad de la sala principal. La comisaría.


El azabache escuchaba la conversación de su padre y la víctima mientras guardaba la conversación de la joven y el supuesto violador en su celular.


- ¿Enserio no recuerdas nada de el? - pregunto a la chica.


- No. - respondió sin verlos.


- ¿Ni su tamaño? O que tal ¿Su color de pelaje?


- ¡No recuerdo nada! - se agarró la cabeza algo asfixiada por las preguntas.


- Porfavor, haz un esfuerzo. - pidió su madre mientras acariciaba su cabeza.


La chica guardo silencio haciendo un poco de memoria hasta que en casi un susurro dijo algo que él azabache no pudo entender.


- ¿Disculpa que fue lo que dijiste? - pregunto el equidna quien no había escuchado.


- Sus ojos eran verdes. - casi lo grito. El azabache se relajo al escuchar eso y rápidamente saco su libreta de su pantalón y lo anoto. - Recuerdo unas púas oscuras... Y sus brazos delgados pero fuertes. - la chica empezó a respirar agitada.


- ¿De que color eran sus púas? - pregunto el equidna mientras su compañero anotaba todo.


- No lo veo claro... Son.. azules.. negras.. ¡Moradas! ¡No lo se! - grito lo último.


- Está bien, tranquila, intentaremos hacer algo con esto. - se dirigió a la madre de la chica y después se retiró.


El azabache cuando vio que su padre subía a la sala rápidamente quitó las cámaras de seguridad, tomo su libreta y celular y se escabulló a su oficina.


- Veamos, erizos negros... - rió. - Espero y la chica no piense que soy yo. ¡Oh claro! Ojos verdes. - busco en el registro de todas las personas con demandas criminales. - ¡Ja! Los negros si que tenemos mala fama.  - busco erizos de ojos verdes y solo pudo encontrar a uno. - Te tengo... Espera, pero este ya lleva dos años de muerto. - suspiro.


El azabache se dispuso a buscar erizos con el pelaje morado encontrando a cinco erizos machos de ojos verdes y pelaje morado.

Tomo nota de estos cinco, su dirección y fecha de nacimiento así como nombre completo.


- Las probabilidades son muchas. - dijo al colocar en el buscador erizos machos de pelaje azul y ojos verdes. - Sabía que no encontraría muchos. - dijo al ver la carpeta con solo tres personas. - Esto será más fácil de lo que creí. - los tres erizos azules de ojos verdes eran idénticos, la unica diferencias era que dos de ellos estaban muertos. - Causa de muerte natural y accidente de coche el otro... Supongo que tendrás una visita inesperada Sonic The Hedgehog. - guardo toda la información sobre el.


El azabache salió de su oficina satisfecho de tener toda la información que necesitaba, llegó hasta la oficina de enfrente.


- Oye Silver, ¿Podrías hacerme un favor?


- No. - respondió seco colocando cosas en una caja.


- Oye viejo tranquilo, ni te he dicho lo que quiero.


- Pero lo que sea que quieras sigue siendo un no. No se si no te haz dado cuenta pero a diferencia de ti, mi padre no es el capitán.


- Está bien, admito que te he metido en problemas.


- Por resolver unos casos de la forma más infantil. - termino por el.


- ¡Oye! No son infantiles. - se quejó.


- Shadow, ya no voy ayudarte mas, tu padre me dio vacaciones y iré a ver a mi novio a Nueva York.


- Y te entiendo, solo quiero tu casa prestada. - suplico.


- ¿Mi casa? Acabo de decir que no estaré en ella.


- Estoy trabajando en un caso ¿Si? - el albino frunció el seño.


- ¿Tu padre sabe de esto?


- ¿No..? - respondió nervioso.


- Shadow... - se quejó.


- Prometo que no saldrás involucrado, solo ayudame si, tal vez si resuelvo este caso con éxito mi papá no me ponga a poner multas o tal vez me deje tomar mis propias decisiones. - el albino dio un suspiro, el comprendía que el azabache nisiquiera quería ser oficial de policía, el solo quería estudiar lo que le gustaba pero su padre no se lo permitía.


- Está bien. - respondió rendido, el azabache lo abrazo.


- Hay gracias, prometo que no te arrepentirás. - se separó de el.


- Ya me estoy arrepintiendo. - respondió saliendo de la oficina.

- Muy bien, ¿Que es lo que tienes? - pregunto el albino guardando su ropa en una maleta.


- Tengo a seis personas, pero...


- ¿Pero..? - incitó a continuar.


- Creo que sospecho de uno.


- ¿Sospechas de uno?


- Solo está la probabilidad. - dijo dejando de teclear su computador. - ¿A que hora te irás?


- Mi vuelo sale en 5 horas.


- ¿Y empacas hasta ahora? - levantó una ceja confuso.


- Estaba muy ocupado recibiendo el regaño de tu padre para empacar. - se quejó, Shadow solo sonrió nervioso. - Por cierto, ¿Tu padre no dirá nada de por que no estás haya?


- No, el me dio "vacaciones" - respondió.


- Enserio, "vacaciones" - hizo entre comillas imitando lo.


- Sabes que debo ir a ver a mi primer sospeshoto. - negó rápidamente. - Digo sospechoso. Supongo que ya no te voy a encontrar aquí cuando regrese. - el contrario negó. - Buen viaje y salúdame a Mephiles. - lo abrazo.


- ¿Como sabes el nombre de mi novio? - se separó del abrazo.


- Soy un espía Silver, se más de tu vida que de la mía. - Silver puso los ojos en blanco.


- No eres un espía. - se cruzó de brazos.


- Un espía. - susurro misterioso saliendo del departamento. El albino negó divertido.


El azabache se colocó un traje de entregas a domicilio para poder visitar a sus sospechosos, cerca de ahí pasaba una limosina con uno de nuestros protagonistas en ella.


- Entonces. ¿Lo aras? - pregunto un chico más bajo que el.


- Claro. ¿Nunca has tenido sexo antes verdad? - el chico negó algo tímido. - Eso lo hace aún mejor.. ~


- ¿Cuanto me costará?


- No te preocupes, voy a cobrarme en el acto. - respondió seductor.


- Gracias. Nos vemos mañana en la noche. - se despidió el chico saliendo de la limosina.


- Nos vemos, cariño. - le guiñó un ojo y este se fue sonrojado.


El chico después de despedirse de su acompañante volteo hacia su derecha encontrando a un azabache quien al parecer era un repartidor ante sus ojos claro. Este tocó la puerta de una vivienda y de inmediato salió un erizo anciano de pelaje morado, ya algo canoso.


Aún así el que estaba en la limosina le importaba más el azabache que había visto pues este era de buen cuerpo, se le notaba su pequeña cinturita y unas piernas muy hermosas... El del coche fijo su vista en un punto específico del azabache hasta que este se volteo. El anciano había entrado a su casa después de una pequeña conversación y el azabache anotaba algo en su libreta al parecer algo decepcionado, en ese momento el cobalto noto sus ojos rojos, tenía una cara muy tierna ante la vista del cobalto.


Cuando el azabache se estaba retirando el de ojos verdes aprovecho para tomarle una foto a su traje donde había un número telefónico. Sin duda ya había encontrado a su siguiente mercancía.


- Dos en una sola semana. - guardo su celular. - Avanza Espió. - ordenó a su chófer para que lo llevara a su casa.


{•••}


- No lo entiendo Silver, pensé que esto iba a funcionar, pero estoy perdido. - le hablaba por celular a su amigo.


- Que mal que te rindas así de fácil... - le respondió por la otra línea. Shadow levantó sus orejas.


- Yo no dije que me rendía, solo que estaba perdido.


- ¿A sí? - dijo con sarcasmo.


- Aún tengo a un sospechoso, si no te llamo después de esta llamada, no te preocupes pues es por que ya tendré a mi hombre.


- Claro, ten cuidado si, te dejo que Mephiles ya vino por mi. Y porfavor duerme un poco, ya pasan de las doce de la noche.


- Si como digas mamá. - el azabache rió. - Buena suerte. - dijo cortando la llamada antes de que el albino se quejara.


El azabache apagó su computador para poder cargarlo, tiro a la basura unas envolturas y vasos de sopas instantáneas y se acostó boca abajo en la cama quedando dormido casi al instante.