One Night || Tianshan

Summary

One-shot que transcurre en la noche en la que He Tian encontró a Mo Guan Shan totalmente lastimado. Contenido adulto.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

One Night

— Es mi problema. — Exclamó con la voz ahogada, producto de la sangre mezclada con saliva que traía en la garganta.


— Déjame ayudarte.


One Night


— Camina con cuidado, no hay prisa. — extendió la mano hacia su delante estando él en su costado, ofreciéndole tomarla.


El pelirrojo siguió caminando hasta llegar a la puerta del gran departamento del más grande apoyándose en la pared antes de toser dejando un gargajo rojo caer al suelo, aún así forzandose a mantener la compostura. — Estoy bien, no soy un jodido discapacitado. —


La mueca de disgusto y tristeza no se hizo esperar en el rostro de He Tian al observar aquello, con rapidez abrió la puerta parándose a un lado para esperar a que el otro entrara. Cerró la puerta, se preocuparía por lo de afuera después; confió en que Guan Shan podía caminar hasta la cama para irse a buscar entre cajones y cajas algún trapo con el cual limpiaria el cuerpo ajeno.


La tos regresó de forma brusca obligando a que, sentado en la cama, terminara escupiendo aún más flema mezclada con sangre sobre el piso, proceso doloroso debido a la herida en el cuello y la irritación de la garganta, las lágrimas cayeron cuando la tos se detuvo, la ira invadía su cabeza y lo único que podía hacer era estar sentado como el inútil que se sentía mientras su compañero mojaba aquella tela y se acercaba a él.


Al percatarse de aquellas gotas que rodaban por sus lastimadas mejillas se acercó con prisa, tomando el pequeño trapo blanco que había tomado de la cocina. — Hey, qué sucede. — Trató de ser delicado al hablar, sabía perfectamente cómo era el temperamento del pequeño que tenía en frente; pasando el trapo por el lado derecho de su rostro, el más lastimado, aprovechando para limpiar sus lágrimas también, esperó una respuesta.


— Siempre tengo que ser un puto problema. — Habló entre dientes haciendo que las lágrimas aumentaran en un lento pestañeo mientras se dejaba sumisamente limpiar por el pelinegro a su en frente.


He Tian dudó por unos segundos, dejando aquel trapo a un costado y quedándose con la mano extendida a pocos centímetros del rostro contrario haciendo que éste lo mirara confundido, luego de pensarlo lo hizo, aquella mano pasó desde la frente hasta la nuca del pelirrojo en una suave y tierna caricia acompañada de un beso en la frente cuando la mano llegó al final de su recorrido. — Pequeño Mo, eres muy fuerte por haber soportado todo eso y seguir de pie. —, Respondió.


Ante ésto Guan Shan abrazó inconscientemente al más grande, ambos brazos por debajo de los contrarios aferrándose a su ropa a pesar de las heridas que traía en las manos las cuales ya ni siquiera sentía, el dolor hizo perder la sensibilidad y el agarre se hacía cada vez más fuerte. He Tian no quiso rechazar al menor en su delante aunque le preocupara las heridas a lo largo de sus brazos, tomó en manos aquel rostro lastimado observando esos ojos irritados y llorosos y un nuevo beso se posó sobre el izquierdo, durando varios segundos en los cuales el abrazo que el pelirrojo le ofrecía se hacía cada vez más débil.


Ahora aquellas manos heridas sostenían el rostro del mayor, cuando se separó de ese pequeño beso lo miró con molestia, el rojo se apoderaba en su ya entumecido rostro hasta que tomó la decisión de acercarse a él con brusquedad, precisamente a sus labios, importandole poco sus encías lastimadas y ensangrentadas, preguntándose en su cabeza si eso le asquearia a He Tian.


La repentina acción del pelirrojo tomó por sorpresa al más grande haciendo que la cabeza retrocediera pocos milímetros, privado de libertad por las manos del otro; lentamente correspondió el beso disfrutando más de lo debido ese característico sabor de la sangre en los labios de su amado, y sus brazos lentamente bajaron, recorriendo el pecho y abdomen de Guan Shan hasta terminar sujetando delicadamente su cintura. Se inclinó hacia adelante subiéndose así a la cama junto al más bajo de ambos, el pelirrojo debajo suyo se negaba a soltar su rostro y él se negaba a soltar su cintura, aún así lo hizo apoyándose en el colchón para acomodarse mejor contra el cuerpo más delgado.


El pelirrojo se separó cuando el aire comenzó a faltar, sus manos se deslizaron hasta la nuca del pelinegro, observando sus ojos sin dejar de arrugar el entrecejo no queriendo dejar que la vergüenza le ganara. Tomó la muñeca de la mano ajena que había soltado su cuerpo y, permitido por He Tian, la colocó debajo de la polera negra y en su cintura, dándole así luz verde a acciones que con anterioridad había rechazado hasta en sueños.


He Tian miró el actuar en silencio, hipnotizado su mano se deslizó hasta descubrir el abdomen contrario dejando a la vista más heridas, una queja salió de los labios del pelirrojo cuando supo de aquello, — Ya sé que es asqueroso, no tienes que mirarme así. — Se adelantó a suponer al ver que He Tian detuvo sus movimientos cuando vió sus heridas.


— No deberías poner palabras en mi boca. — Fue lo único que respondió antes de volver a acercarse a su rostro para ser él quien iniciara el beso que fue correspondido a regañadientes, dando a entender que no le creía en nada lo que acababa de decir, Mo Guan Shan se aferró como pudo al cuello de He Tian a la par que sentía sus piernas ser separadas para que la cintura de aquel pelinegro tomara lugar entre ellas teniendo así su cuerpo cada vez más cerca.


Con la nueva posición que habían tomado He Tian se animó a arrimar por completo su pelvis contra la parte trasera de Guan Shan, sosteniendo sus piernas para que no se separaran más de lo debido y lastimarlo, ante ésto Guan Shan solo profundizó más el beso dejando que su lengua chasqueara de vez en cuando en la boca ajena, pequeños momentos que aprovechaba para tomar algo de aire y así no separarse. Por otro lado He Tian se separó de sus labios cuando sintió que estuvieron suficiente tiempo juntos y los deslizó con ternura hasta su cuello deteniéndose abruptamente al sentir aquella herida, sabía que el menor se molestaría si se detenía por lo que relamiendose los labios, estando ya humedecidos comenzó a besar todo el contorno de aquella herida deteniéndose en su manzana de adán la cual besó a lo largo de la misma dejando que sus manos fueran juguetonas y recorrieran el cuerpo de Guan Shan sin penas ni prisas en lo que él soltaba pequeños jadeos y quejidos, tanto por vergüenza como por el dolor de las heridas.


He Tian decidió que las ropas eran un estorbo para él así que retrocediendo lo suficiente tomó aquellos pantalones negros que Mo Guan Shan traía y se los quitó junto a sus zapatillas, estas prendas terminaron cayendo al suelo al igual que el pequeño trapo que iba a ser utilizado para limpiar sus heridas. Con las piernas totalmente descubiertas la vergüenza ya no pudo evitarse y Guan Shan se cubrió el rostro como si de esa manera todo se hiciera menos vergonzoso.


— Puedo detenerme si te molesta que siga. — Habló con obviedad deteniéndose para mirar al pelirrojo, quería ver su rostro pero sabía que forzarlo estando en una posición tan vulnerable sólo lo haría ponerse a la defensiva.


— Yo... Nunca te dije que te detuvieras. — Contestó Guan Shan antes de descubrirse el rostro para mirar con enojo al pelinegro y después desviar la vista hacia otro lado del departamento, He Tian rió a lo bajo ante su respuesta tomando esta vez la ropa interior del otro bajandola lentamente por si el pelirrojo cambiaba de opinión y pedía detenerse.


Aquella negación nunca llegó y la prenda terminó junto a las demás dejando al descubierto los genitales de Guan Shan quien volvía a cubrirse el rostro cuando, incontrolablemente, su miembro comenzó a reaccionar al ser expuesto frente a aquella presencia dominante.


— El pequeño Mo parece estar feliz de estar desnudo para mi. — burló He Tian.


— ¡Nada! ¡Ya no quiero nada! — reclamó Mo Guan Shan ante los comentarios que daba He Tian poniendo su mano contra el rostro ajeno buscando impedir que siguiera viéndolo, éste no se opuso, dejó que la delgada mano cubriera su rostro y por ende dejara de mirar pero desvió ligeramente la cabeza cuando sintió la incompleta erección de Guan Shan chocar contra su abdomen debido a que, una vez expuesto, había regresado su pelvis al trasero del pelirrojo.


Mo Guan Shan apartó la mano con vergüenza, miró rápidamente con qué había chocado la cabeza de su falo y regresó la vista a He Tian, — Es injusto que sea yo el único desvestido. — Reclamó desviando la mirada apoyándose en sus codos para acercarse al rostro del mayor.


He Tian entendió inmediatamente lo que el otro quería así que enderezando su postura se quitó la camiseta dejando ver aquel cuerpo que alguna vez Guan Shan envidió en silencio y ahora mismo estaba adorando. — Toda tu maldita familia es de esa contextura o qué. — Habló con falsa molestia observando sonrojado la desnudez del torso contrario.


— Pequeño Mo, ¿Me estás diciendo que quieres mis genes para nuestros hijos? — Sacó de contexto las palabras de Guan Shan como siempre solía hacer, el pelirrojo estaba por reclamar antes de ser callado por los labios de He Tian en un forzoso beso que duró algunos segundos antes de que el pelirrojo empujara al mayor. — Cállate, mierda de perro. —


Debido al beso volvió a inclinarse sobre Guan Shan haciendo que esta vez el glande de su miembro tocara la piel del abdomen de He Tian sin tela alguna que lo restrinja, aquella sensación solo hizo que el pene del pelirrojo terminara completamente erecto y He Tian lo sostuviera en mano con delicadeza.


Aquella sensación ya la conocía y fue en el peor escenario posible, aún así en esta ocasión era distinto, sentía como si lo tocara con piel de seda, su tacto lo hacía sentirse tan bien que dejó un suspiro de alivio salir de sus labios.


El movimiento en vaivén comenzó sobre su miembro, Mo se aferraba con fuerza a los hombros de He Tian con algo de nervios por las acciones que pasaban e iban a pasar en esa situación, se observaron por segundos antes de que He Tian le robara un pequeño beso y le sonriera. Guan Shan tenía vergüenza de gemir, eso era evidente y He Tian lo tenía claro así que tomando iniciativa quitó la mano del pene de Guan Shan para así quitarse los pantalones y asomar su propio falo erecto de la ropa interior, Mo simplemente miraba en silencio su actuar sin soltarle los hombros.


He Tian esta vez puso la mano sobre su propia erección la cual comenzó a estimular con algo de insistencia dejando salir pequeños gemidos y jadeos en el proceso, su respiración se aceleró notablemente y esa era su señal para sumar al pelirrojo al gozo que estaba formando ahora. Deslizó suavemente su falo sobre el de Guan Shan, ambas pieles sensibles respondieron con un pequeño sobresalto al tocarse entre si antes de que He Tian buscara sin observar los labios de Mo Guan Shan.


Mo miró con algo de sorpresa y curiosidad los sonidos que He Tian dejaba salir sin vergüenza, aquellos que él estaba repeliendo He Tian los dejaba salir sin pudor alguno, entre sus pensamientos fue silenciado cuando los labios de He Tian encontraron los suyos, correspondiendo el beso inmediatamente dejando salir su primer jadeo en la boca contraria cuando ambos miembros se tocaron y fueron aprisionados por la mano del pelinegro.


He Tian comenzó a mover las caderas instintivamente dejando que su miembro se estimulara con el de Guan Shan teniendo de apoyo su propia mano para que no se separaran, a su vez el beso se volvía cada vez más húmedo y los sonidos de Mo más recurrentes, era una mezcla de sonidos, He Tian no temía gemir en la boca de Guan Shan y éste último jadeaba en la boca contraria siendo vilmente callado por los gemidos primarios.


Se separaron al poco tiempo, la falta de aire se hacía rápidamente presente y la sangre en la nariz de Guan Shan le impedía respirar debidamente, por lo mismo tomó su propio polerón y con éste se limpió la sangre de la nariz pudiendo así respirar de mejor manera, aunque ahora parte de sus labios volvían a tener algo de sangre significativamente seca. He Tian aprovechó ese momento para poder retomar el aire que había perdido y, dejándose llevar por la lujuria, levantó las caderas de Guan Shan dispuesto a seguir avanzando con lo que habían iniciado.


— Espera... Tengo miedo. — Confesó el pelirrojo al ver las intenciones de He Tian quien inmediatamente se detuvo observándolo con una expresión neutral.


— Podemos detenernos si así lo deseas. — Volvió a presentar la opción de la negociación dejando posar el trasero de Guan Shan sobre sus piernas.


— Solo ten cuidado. — Dejó que He Tian siguiera con lo planeado, tomando él una almohada para ponerla detrás de su cabeza y así poder ver, con vergüenza, lo que He Tian iba a hacerle. Por su lado, debido a que había conseguido la aprobación para continuar, He Tian volvió a levantar las caderas de Mo y tener una vista cómoda del ano de éste; sin mucha demora uno de sus dedos fue bañado en su totalidad en saliva a desbordar, mismo dedo que comenzó a acariciar lentamente y palpando con ternura aquel pequeño lugar rugoso haciendo que también se mojara y el cuerpo de Mo poco a poco se relajara.


— Puedo detenerme en cualquier momento. — dió un último aviso antes de introducir con lentitud aquel largo dedo en el ano de Mo, aquella invasión hizo que el menor se quejara y apretara la almohada que había tomado para apoyar la cabeza y a su vez volteara ésta cerrando los ojos.


— Mo Guan Shan... — Susurró con algo de susto ante su reacción.


— Quién te dijo que te detuvieras. — Le respondió mirándolo sin moverse de su posición, ante esto He Tian sintió un gran alivio y siguió con lo suyo entendiendo que podía llegar a doler un poco. El dedo era cruelmente aplastado por las paredes internas del pelirrojo, aún así hizo el esfuerzo para moverlo y poco a poco ir dilatando dicho lugar.


Cuando el movimiento de ese único dedo dejó de ser tan dificultoso un segundo se unió moviéndose con el mismo ritmo que lo hacía el primero y, siendo dos ahora, separó con gentileza las paredes de éste para así dilatarlo tanto como su cuerpo lo permitiera.


Guan Shan aceptaba cada movimiento que He Tian hacía en su parte trasera, movimientos que al inicio eran algo dolorosos pero con el comienzo de la dilatación éstos se volvieron placenteros y la erección pedía ser atendida con urgencia.


— Creo que ya fue demasiado. — indicó Guan Shan al ya no resistir más simples dedos que en un inicio lo hacían sentir en el cielo, necesitaba algo más que lo hiciera llegar al clímax que estaba tan cerca por la inexperiencia de su cuerpo en el ámbito sexual.


La indirecta llegó y fue recibida correctamente, He Tian dejó en paz el trasero de su acompañante y se puso de pie para tomar un condón que estaba sutilmente escondido en el sofá de su departamento, — Nunca creí que utilizaría éstas porquerías que regalan en el hospital. — Mencionó en lo que regresaba con Guan Shan quien lo observaba con el sonrojo fuerte presente en su rostro.


He Tian tomó el envoltorio del condón y lo rompió como hasta el cansancio se decía correctamente que se hacía, lo colocó sobre su glande y fue extendido por toda la base de su pene con una mano, quedando así completamente cubierto y protegido. Tomando de regreso su lugar entre las piernas de Guan Shan lo observó con una leve sonrisa, aquella característica de él antes de ubicar su falo en el lugar que antes había estado dilatando.


—Te avisaré. — comentó Mo Guan Shan por encima de lo que posiblemente iba a repetir el pelinegro y preparado para lo que vendría, siendo su primera vez, estiró las manos hasta sostener las muñecas de He Tian, éste entendió el miedo que sentía el otro así que se inclinó hacia delante y juntó dulcemente ambas frentes antes de comenzar a empujar contra su interior, el dolor no se hizo esperar y un grito mudo escapó de los labios de Mo Guan Shan haciendo que soltara las muñecas de He Tian e inmediatamente rodeara con ambos brazos el cuello de éste.


El dolor de sus heridas desapareció, todo el dolor se enfocaba en su interior que estaba siendo dolorosamente invadido por el miembro de su compañero, éste no se movió al sentir la tensión del cuerpo del pelirrojo pero tampoco retrocedió al no recibir órdenes de hacerlo; quieto por unos segundos y esperando a que Guan Shan asimilara el dolor movió suavemente sus caderas haciendo que éste se quejara, no era disgusto y se notaba en la entonación de sus cuerdas vocales por lo que el movimiento se hizo continúo hasta sostener un ritmo estable, Mo no dejó de quejarse y gemir entre cada suave estocada que recibía, escondiendo el rostro en el cuello que aprisionaba se aferró con aún más insistencia a He Tian.


— Más rápido. — Ordenó Guan Shan como pudo con la voz ahogada en quejas, era doloroso pero se estaba volviendo gustoso, He Tian obedeció y lentamente el ritmo fue aumentando, entre aquello Mo se soltó de He Tian buscando algo de aire, momento que se aprovechó para que He Tian le quitara por fin aquella polera negra que cubría aún la parte superior del cuerpo del pelirrojo y dejarlo completamente desvestido.


El ritmo no cesó y el cansancio de Mo Guan Shan hizo que la noche fuera lenta en la acción y corta en el climax, cayó desmayado profundamente dormido dando así final a aquella bella noche.