Cautivos del destino

All Rights Reserved ©

Summary

**Oliver y Noah** son dos jóvenes con **orígenes muy diferentes**. Oliver proviene de una familia millonaria, pero lucha contra un **grave problema psicológico**. Por otro lado, Noah es de una familia humilde y debe destacarse entre sus compañeros para permanecer en la prestigiosa universidad, donde solo ingresan aquellos que se lo merecen o que tienen un linaje prestigioso. La vida en la universidad no será fácil para ninguno de los dos. Además de las presiones académicas, también tendrán que enfrentar **desafíos emocionales**. ¿Podrán superar sus diferencias y encontrar el amor en medio de todo esto? **Dux y Jen**, los autores de esta historia, nos invitan a seguir su relato y a votar para que llegue a un público más amplio. Si te gustan las historias de romance, ¡no dudes en apoyarlos! 📚❤️.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPITULO 1

—Somos actores en el gran teatro de la vida, interpretando cada uno nuestro papel.

—Después de meses de súplicas, finalmente he conseguido el permiso. Espero que mi presencia no cause estragos —pensó, mientras sus ojos se perdían en el paisaje tras la ventana del vehículo.

—Joven amo, hemos llegado —Gracias, Sebastián —respondió, notando una multitud al llegar—. Sebastián, ¿por qué hay tanta gente en la entrada?

—Joven amo, parece que están admirando al presidente de la universidad. Según mis investigaciones, es una persona muy carismática, siempre obtiene las mejores calificaciones y su apariencia atrae tanto a chicas como a chicos.

—Entiendo, será mejor que no me acerque mucho a él para evitar problemas. Bueno, Sebastián, me voy. Cuídate mucho.

—Gracias, joven amo. Usted también cuídese mucho y llámeme si tiene algún problema.

Antes de llegar a la entrada, no tuvo más opción que atravesar la multitud, donde aquel chico lo notó, cogiéndolo entre sus brazos y exclamando:

—¡Jajaja, seguro tú también eres mi fan! Toma una foto, no seas tímido —obligándolo a acercarse a él.

—Oye, Déjame ir no quiero nada contigo — expreso con una gran presión.

Viendo que aquel chico no lo soltaba, En lo más profundo de su ser, dos pequeñas voces comenzaron a discutir. Sus ojos, de un color tan brillante, se tornaron oscuros y su sonrisa, que antes irradiaba alegría, se borró en cuestión de segundos—. ¡Oye, dije que me sueltes! —le propinó un fuerte puñetazo en el estómago, logrando entrar finalmente. La multitud, sorprendida, comenzó a murmurar mientras se alejaba:

—¿Quién se cree este para tratar así a mi ídolo?

—¿Quién es esta basura?

—Mira, se cree superior por ser hijo de una familia rica.

Mientras tanto, el chico que yacía en el suelo pensó: —¿Quién eres? —antes de caer desplomado.

Una vez dentro de la universidad, su mano se posó con delicadeza sobre la puerta, abriéndola con cautela. La directora, al notar su rostro inexpresivo, se levantó de un salto de su asiento y lo envolvió en un cálido abrazo:

—Mi querido sobrino, ya ha pasado todo lo que tenías que pasar.

Sus ojos, que habían perdido su brillo, volvieron a iluminarse, y no pudo contener las lágrimas:

—Tía, lo he vuelto a hacer, lo siento mucho.

—Ya pasó, ya pasó mi querido sobrino —expreso con una voz suave.