"Química" »KaiSagi☙

Summary

Historia basada en el Capítulo #241 del Manga que salió el sábado 18/11/2023. "Michal Kaiser tiene algo que a Isagi Yoichi le vuelve loco y despierta todos sus sentidos. Una gran polla. ¿Será lo suficientemente grande para lograr una buena reacción química entre los dos?" ☣Bottom: Isagi Yoichi Top: Michael Kaiser.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

UNICA PARTE

Escritor: JaquiiAleWorld

Fecha de su Primera Publicación: viernes 24 de noviembre del 2023.

Fandom: Blue Lock

Palabras: 6,260

☢Advertencias☢

☣Sencillamente Contenido homosexual/gay explícito. Escenas fuertes para mayores de 16 años. Lenguaje vulgar y obsceno.

☣ONE-SHOT,  única parte que cuenta con +6,000 palabras

☣Si eres homofobico o simplemente no te gusta la pareja no leas este fic. Con Advertencias no hay engaños.

Nota del escritor:

Como verán esta extensa esta parte, así que disfruten tranquilamente.

Sinceramente quería publicar hasta el día que subieran actualización del manga para ver el pasado de Kaiser pero me, ya tenía escrito esta parte desde hace días así que mejor lo publique de una.


● ● ●


Una reacción química entre dos grandes delanteros como lo es Isagi Yoichi y Michael Kaiser sería un tremendo boom, imparable, imposible de vencer y la envidia de cualquiera, algo de talla mundial que estremeceria a ambos y emocionaria al público en sí.


Isagi Yoichi esta seguro de que tiene que mejorar para su siguiente enfrentamiento con el equipo de la liga francesa, donde está su mayor rival, Itoshi Rin.


Tiene que vencerlo como de lugar.


Estaría más concentrado como motivado sino fuese por los comentarios que sus amigos Hiori y Kurona le mostraron y aparte leen en voz alta sobre los espectadores y fans de Blue Lock que se transmite las 24/7 en el internet. Diciendo cosas que le hicieron irritar hasta fastidiar, todos enfocados en Isagi Yoichi.


"En el futuro, un dúo con Michael Kaiser sería ideal"


"Kaiser e Isagi harían el mejor dúo del mundo si cooperan juntos"


"Serían la pareja ideal de la liga"


"La romperían"


Acompañado de comentarios divertidos y burlones del resto de sus compañeros sobre que el molesto jugador alemán es su mejor amigo, claramente lo han hecho rabiar. Pero todos se lo toman como algo muy gracioso y tierno, nada serio.


—Entre más los odies, más lo amaras.—expresa Raichi sin contenerse la risa. El resto lo siguió y corearon un "ohh".


—¡Jamás me uniré a él!—rechaza dicha posibilidad, haciendo ademanes y expresiones exageradas como divertidas para sus compañeros y el público en general de Blue Lock.


Isagi Yoichi se niega completamente a trabajar como equipo junto al engreído, fastidioso y molesto de Kaiser.


A pesar de que muy en el fondo, sabe que lo puede necesitar para vencer a Itoshi Rin, y en estos momentos, es su objetivo más cercano que tiene. Vencer a Rin significaría un paso más para convertirse en el mejor delantero del mundo.


La liga francesa es fuerte, no solo por poseer al diamante de Itoshi Rin, incluso tiene al mismo Shidou Ryusei quien casi le gana a Blue Lock haciendo dúo con Itoshi Sae. Un demonio monstruoso dificil de controlar. Entonces, ¿Qué arma secreta debe tener para vencerlo?


¿Regatear?¿Tiro de talón?¿Gol directo con la zurda?¿Qué puede dejar realmente sorprendido a Rin que jamás haya visto en contra suya?


Tal vez algo inesperado.


(...)


Tragarse su orgullo no es algo fácil, a pesar de no ser una persona de carácter muy orgullosa o que le cueste pedir ayuda a los demás, sin embargo, cuando se trata de Michael Kaiser las cosas cambian completamente.


Por lo que tuvo que ir directamente a hablar con el alemán de cabellos largos para pedir una clase de tregua o intentar llevarse bien durante el campo.


Lo encontró terminando de entrenar y en dirección a las duchas, es la primera vez que lo presencia con el pelo amarrado, se ve extraño pero gracioso de alguna forma. Incluso esta sudando, es una imagen totalmente nueva que le asombra en cierto modo. Nunca había presenciado al rubio "entrenando enserio".


Algo que le generó intriga y extrañes fue verlo brevemente tomándose del cuello, justo en donde está su tatuaje de las rosas, arañandose lo. Pensó que tal vez no es tan buena idea acercarse a él si está furioso, pero a la vez, sabe que si no lo hace ahora, jamas volvería a tener esta oportunidad de hablar con Kaiser.


Miró a los lados asegurándose de que no haya nadie alrededor, sobre todo alguno de sus compañeros que lo fastidian mucho con el tema de "Kaiser e Isagi mejores amigos", y Alexis Ness, un chicle pegado al rubio. En lo personal no tiene nada en contra del castaño, al princpio le parecia alguien amable y tranquilo, pero a veces es un dolor de cabeza irritante.


—¿Cooperar para vencer al siguiente equipo?—repite Kaiser frunciendo el ceño luego de haber escuchado la explicación para nada breve de Isagi Yoichi sobre "porque debemos hacer dúo en el siguiente partido".


—Correcto.—asiente sonriente, con la esperanza de que Kaiser acceda fácilmente.


O por lo menos acceda.


El alemán bufa entre burlón e incrédulo, como si le hubieran pedido algo muy tonto. Isagia ya venía venir lo siguiente.


—¿Y por qué habría yo de hacerlo?—pregunta como si le hubieran hecho una ofensa.—El siguiente equipo me vale una mierda.—dice con desinterés, para luego apuntarlo con un ademán y endureciendo sus facciones.—Yo quiero derrotarte a ti. No regresaré a Alemania hasta aplastarte como a un pequeño insecto.


—¿Qué tengo que hacer para que juguemos como un dúo durante el siguiente partido?—cuestiona mientras se acaricia el entrecejo con irritación, tal como intuyo, no sería fácil convencer al alemán de hacer las pases.


No quiere rebajarse o tener que humillarse, pero a estas alturas,¿Cómo podria convencer al rubio de ayudarlo?


Lo ha reflexionado bastante durante estos días de descanso, y Kaiser podría ser ese as bajo la manga que tanto necesita para vencer a Itoshi Rin y compañía. Aquello tan inesperado para el equipo rival y el mundo entero.


Esta seguro que Kaiser en el fondo lo sabe, pero su maldito orgullo y el ser un engreído no lo deja pensar las cosas bien.


—Haré lo que sea si cooperas conmigo para anotar goles.—agrega suspirando al final de manera exhausta, pero a la vez, escuchándose lleno de determinación.—Además, también puedo darte pases, tampoco te estoy pidiendo que me des todo a mi...—menciona, quiere vencer a Rin metiendo goles, pero sabe que en algún punto del partido será muy necesario que el mismo Kaiser tome participación de manera muy activa.


Sorprendentemente, aquello despertó bastante el interés del rubio como para arquear la ceja curioso y pensarlo un momento. Aún así, no cayó fácilmente en la "propuesta" del azabache.


—Estás loco si crees que te ayudaré, quiero aplastarte y que no quede nada de ti.—fanfarronea con una expresión de aparente desprecio y odio.


—Kaiser, tienes la mayor oferta de todas. Real Madrid oferto mucho por ti, o si quieres continuar jugando para el Bastard Munchen, no tienes nada que perder si cooperas conmigo. Además, no te lo tomes personal, mi ambición y atención no gira en ti, no tengo nada en contra tuya fuera de la cancha...—explicó con seriedad y calma.


Tal vez mentía un poco, ya que en realidad, Michael Kaiser es la clase de persona que le cae muy mal. Solo lo contempla como el sujeto que tuvo que superar para mejorar, para ampliar su meta visión y aun así, sigue sintiendo que el rubio es superior a él en algunos aspectos.


Pero si consigue un mínimo de simpatía de parte del rubio, tal vez podría conseguirlo.


—¿Y qué ganaré yo a cambio?—interroga el alemán, observando detenidamente al contrario.


—¿Qué puedo ofrecerte?


—¿Puedo pedir lo que sea?—arquea la ceja curioso y con interés genuino, mientras mira de pies a cabeza al pequeño japonés, formándose un breve silencio en ambos donde Isagi lo piensa y Kaiser lo observa a detalle.


Examinando su cuerpo, el traje característico de Blue Lock oscuro con líneas azules es ajustable al cuerpo del pequeño Isagi, perfectamente desde la parte de sus hombros, si se fija bien en los pectorales, puede notar un pequeño y suave bulto que se forma en la parte de los pezones, más abajo las curvas de Yoichi son interesantes, cintura estrecha pero caderas bien formadas, le intrigaria ver la parte trasera del cuerpo del japonés, Kaiser piensa que su culo debe ser muy bueno, muslos regordetes que a veces tiene la fortuna de observar en medio de los partidos amistosos o entrenamientos.


La tensión que existe entre estos dos no sólo se trata de rivalidad y odio, en realidad y al menos para él futbolista extranjero, es algo más.


Algo que ha estado pensando durante varias semanas desde que conoció a Isagi Yoichi. Algo que lo intriga y frusta.


Cuando se levanto una mañana con una gran erección luego de un sueño húmedo pero extraño con el japonés, es que supo que podría tratarse de tensión sexual y que le urgía desahogarse.


No es que le sorprenda demasiado o le desagrade el hecho de sentirse atraído físicamente hacia otro hombre, al menos en su país son bastante abiertos de mente en ese aspecto, pero sé trata de un chico japonés que no soporta ni verlo en pintura. La situación es complicada, y últimamente más debido a la creciente rivalidad que sigue en ascenso y en parte, por su orgullo.


Porque claro que le jodia que Isagi le haya ganado en el último partido, se siente como una escoria y no estará tranquilo ni de regreso en su país hasta ganarle y por supuesto, comerse ese culo regordete que tiene. Piensa lo satisfactorio que sería azotar esas nalgas  hasta que quede la marca de la palma de su mano.


Escuchar el suspiro del azabache lo despierta de su largo trance, la noción del tiempo se le fue y no tiene mucha idea de cuantos minutos han pasado. Pero su atención se dirige de inmediato al nipon cuando este menciona un despreocupado:


—Lo que sea, mientras no sea dinero o alguna humillación pública, puedo con lo que quieras que me pid—,


Michael no soporto seguir escuchándolo.


El rubio le tomó de la cintura interrumpiendo lo, apretó fuerte el cuerpo pequeño contra el suyo y con su otra mano, alzó le mentón del nipon para acercarse y unir sus labios en un beso húmedo lleno de lujuria. Una comida de boca que deja en total confusión y desconcierto al de menor estatura por acto tan inesperado como caliente, extraño.


El azabache intenta apartarlo siendo inútil comparar su fuerza con la del más alto, además que al sentir le lengua larga y húmeda con un extraño sabor de Kaiser le hizo estremecerse.


Si el alemán tuviese que describir el sabor de los labios del nipon, lo definiría como algo dulce y suave pero a la vez picante. Mientras que Isagi solo puede pensar en algún licor fuerte y a menta.


El rubio alzó furiosamente su camisa para dejar al descubierto su desnudo pecho, donde empezó a besar como succionar sus pezones con gula y moderada fuerza, provocando que Isagi gima avergonzado.


—Nunca pensé ver a un hombre con este color de pezones.—señala el rubio como un extraño cumplido, un poco más de ejercicio en esa zona y que Isagi madure, podría hacerse una paja en medio de ellos.


Le parece curioso que antes se calentaba con unos buenos senos de mujer, pero ahora, fantasea con los pechos de Yoichi.


—¿¡Qué se supone que haces!?—exclama el contrario exaltado, todo ha sido demasiado rápido que apenas puede reaccionar. Siente cosquillas y una extraña calentura en la punta de sus pezones que se han puesto duros y hasta ¿erectos?, demasiado raro para él como confuso.


—¿Apenas te quejas?—señala burlón e irónico.—Dijiste que podías darme lo que sea a cambio de ayudarte en el siguiente partido, entonces estoy tomándote como se debe.—aclara sin detenerse.


—Jódete Kaiser, puede haber cámaras cerca...—agrega preocupado mientras reprime sus jadeos y suspiros.


El nombrado bufa molesto para dirigirse a las duchas rápidamente donde, convenientemente no hay nadie.


En realidad es normal, ya es muy tarde y todos deberían estar en sus cuartos descansando.


—No las hay, y de haberlo, Ego ya las hubieras apagado. ¿O te pones nervioso que medio mundo vea como me follare al héroe de Japón?


—No vas vencerme ni siquiera en esto.


—Bien, entonces arrodillate.—ordena torciendo sus labios en una sonrisa maliciosa.


Isagi resignado sigue las órdenes del alemán con un rubor intenso en sus mejillas, mientras observa ansioso y nervioso como Kaiser libera su gorda polla de esos pantalones ajustados.


Sale de forma rápida que casi lo golpea, esta semi erecta y aun así se aprecia lo larga y gruesa que está. Esta demasiado impactado por el tamaño pero trata de disimularlo. Es vergonozoso que otro hombre de tu misma edad tenga una verga más grande que la suya propia, pero sé justifica que la culpa es de la genética. Kaiser es extranjero.


Aun así, no evita tragar duro y como nervioso. No sabe qué le preocupa mas, el temor de que alguien venga y los vea, o ser intimidado por la hombría de otro chico.


—¿En serio no es una broma?—balbucea. No creyó que Kaiser hablará enserio con todo esto.


—Deja de babear y mejor ponte a trabajar.


—¿Qué se supone que quieres que haga?


—Se que no eres tonto Yoichi.—suspira irritado, impaciente.—Hazlo tu o, ¿prefieres que te folle la boca?


Isagi niega de inmediato.


No es como si alguna vez en su vida hubiera masturbado a alguien más, pero si ha visto uno que otro video porno antes de entrar al programa de Blue Lock, así que tiene cierta noción de lo que tiene que hacer.


Traga otra vez duro, preguntándose si realmente tiene que continuar con ello y esperando que sea una absurda broma pesada del alemán, pero viendo a Kaiser, este no luce como si estuviera bromeando con él, va enserio.


Resignado, toma entre sus manos el miembro semi duro del rubio y comienza a masturbarlo. Es suave y a una velocidad lenta que aumenta poco a poco. El grosor y las venas del tronco caliente es una sensación que le estremece desde las palmas de sus manos hasta su pecho y vientre. Implora no excitarse solo por tocar verga ajena.


—No lo haces tan mal, pero será mejor que ocupes tu boca, dice mientras mira fijamente los labios carnosos del japonés.


—¿Qué?—espeta desconcertado.—¿No estarás hablando enserio, verdad?


—¿Quieres ganar el siguiente partido si o no?


—No creo que esté bien recibir una m-mamada de la persona que quieres destruir, Kaiser. No es n-normal.—añade, inseguro y más nervioso hasta tartamudear un poco.


Ese trozo de carne dentro de él no cabe, no quiere e incluso aunque fuese gay y le excitara chuparle el pene a otro hombre, no sería el de Michael Kaiser.


No del tipo que más detesta en todo Blue Lock, debe ser una jodida broma. Sus manos y labios tiemblan de tan solo imaginarlo.


—Estás acabando con mi tiempo y paciencia, pequeño...—señala el rubio, con un movimiento de cintura golpea hacia adelante su pene para que choque con la boca del menor, frotandolo.


Isagi esta seguro que la humillación tal vez no lo valga, pero ya ha llegado lejos y nunca deja las cosas a medias. Esto no evitar hacerlo sentir como si hiciera algo prohibido.


—Bien, lo haré.


Yoichi comienza dando pequeñas lamidas alrededor de la glande punzante del alemán, la compara como la cabeza de un hongo grande, prosigue con el resto del falo. Nota cierta tensión acumulada en el rostro del rubio, además que no puede soportar el grosor de la polla como su sabor. Salado y sucio, tal vez hasta agrio.


—Tus dientes no tienen que tocar mi polla y necesitas poner mucha saliva.—aconseja Kaiser, con una de sus manos toma de los cabellos al japonés para tener el control.


Yoichi asiente antes de meter el miembro dentro de su cavidad oral. Le cuesta meterlo todo, incluso golpea su garganta y duele, no sabe si lo está haciendo bien y no quiere ver la expresión de Kaiser, sería demasiado humillante. Pero sigue sus consejos, humedecer o empapar todo el miembro y no rozar sus dientes con eso.


Es difícil, abre demasiado su boca y la velocidad lo cansa, incluso siente su quijada entumecer, el sonido húmedo entre su boca y el pene del alemán es bastante fuerte para su gusto, obsceno.


Después de un tiempo necesitando respirar, los saca por completo y toma grandes bocanadas de aire, observando que incluso está más duro y erecto que antes. Su garganta le pica, en sus labios todavía siente el sabor salado de la polla, pero algo dentro de él le cosquillea.


Tal vez tener el miembro grande y venoso de Kaiser cubierto de su saliva le este excitando, demasiado para terminarlo de molestar. También por la posición sus rodillas duelen.


La polla entra y sale de su boca, se escucha el sonido del choque de pieles y los gemidos del japonés se ahogan en su propia garganta, tiene la boca tan abierta que su lengua se mueve alrededor del miembro ajeno y se le dificulta respirar bien.


—Aún no recibes tu recompensa.—señala el rubio burlón, a lo que Isagi le mira entre enojado y confundido.—Cierra los ojos y abre bien la boca.—indica.


Yoichi sospecha de que se trata, no quiere aceptarlo pero, termina cediendo sin reprobechar.


Cierra ojos y abre su boca, sus mejillas se calientan más. Ha de verse tan bochornoso como humillante.


Solo escucha el sonido de la respiración agitada del alemán, unos jadeos y como el rubio se masturba rápido. Su glande redonda y grande apuntando hacia sus labios, hacia su lengua, y en un par de segundos siente largas tiras de semen dispararse sobre él.


Caen apuntando al interior de su boca, pero escurren por su lengua y también por sus labios. Es jodidamente asqueroso pero excitante. Es caliente, áspero y abundante, tiene un sabor tan extraño.


No se lo ha tragado todavía y siente la polla nuevamente de Kaiser sobre su lengua, pesada y dura, ¿Cómo puede ser posible que siga así?


El rubio le indica que puede abrir sus ojos por fin, a Isagi le cuesta por vergüenza, pero sé aguanta. Kaiser frota un poco más la punta de su pene sobre su lengua, haciendo una mezcla de su semen y el sabor de su polla en su interior, Yoichi termina por tragarselo, a pesar de ser tanta.


—Ahora mismo te ves como una perrita caliente que ruega por semen de su macho.—comenta Kaiser tan duro, recibiendo una mirada de reproche por parte del japonés.—¿Te gusta tragar mi semen, Yoichi?—gruñe excitado, claro que la respuesta del nombrado nunca llegó.


Isagi pensó que ya todo había terminado, que sólo se trato de chuparsela y tragarse el asqueroso semen del alemán, nada más.


Pero claro, la increíble resistencia y lo caliente del extranjero apenas comenzó. Él no estará satisfecho hasta terminar de joder a Isagi Yoichi.


—Voy a convertir este culo apretado en un coño de tanto que lo follare.—comenta tan excitado mientras levanta al azabache, lo pone contra la pared, acaricia y amasa esos muslos, Isagi suelta un chillido de alerta.


—¡Tienes que parar!—grita, pero Kaiser poco caso le hace. Entonces, sugiere:—

¡Por lo menos hagamos lo en tu habitación!—dice desesperado. Hacerlo en las duchas no le gusta, además el recuerda haber escuchado que el alemán tiene una habitación individual por lo que nadie iría a molestarlos.


Kaiser se detuvo pensativo, esta vez le da la razón al japonés, prefiere un lugar más íntimo y cómodo para joderle. Por lo que le indica que se vista y limpie rápido.


Así que, tomándolo de la muñeca para que no se escape, ambos se dirigen hacia su habitación.


En el camino incluso se encuentran un par de compañeros jugadores de Alemania, parecen regresar de ir por unas botanas y dulces en la maquina expendedora mas cercana, quienes al ver a Kaiser lo saludan con naturalidad pero cierto asombro en observar que esta acompañado de Isagi, pero lo que les deja más impactados, es que el rubio lo sostiene de la muñeca con fuerza.


Yoichi ni siquiera los saluda o comenta algo, ya sea por la vergüenza o los nervios, sobre todo porque los extranjeros compañeros de Kaiser miran como ambos entran en la habitación individual de éste.


Cualquiera que hubiera visto aquello no dudaría en tener sus sospechas.


(...)


Jinpachi Ego tiene su propia opinión con respecto a cuál sería la mejor opción para hacer dúo con Isagi Yoichi. En realidad, tiene una pequeña lista de varios jugadores ya sea que tomen el rol de centrocampistas o delanteros, entre ellos se destaca Kurona, Bachira e Hiori.


Pero su principal y por lo que ha evaluado, Itoshi Rin cumple con estos requisitos, recordando como punto fuerte el anterior partido de Blue Lock contra la sub-20 japonesa.


No obstante y con ayuda de Anri, se ha detenido a leer y escuchar los comentarios que los miles fans dejan opinando y criticando al respecto que, según, la mejor pareja para ellos en un futuro no muy lejano de Blue Lock sería el mismo Michael Kaiser con Isagi Yoichi, dos chicos que actualmente se detestan. Por lo que si bien sería muy interesante una reacción química de ambos, también lo ve muy imposible en las condiciones actuales.


En su turno de vigilancia, algo le inquieta lo suficiente para prestar atención.


Los únicos lugares donde no hay cámaras o el radar de cámaras no llega son en las habitaciones de lo jugadores para darles más privacidad, y también en la zona de las regaderas/duchas.


Lo que se alcanza ver desde la posición de una de las canchas de práctica de los alemanes, es en dirección a las duchas.


No hay cámaras en las duchas por obvias razones, pero si en los pasillos que llevan a estas.


Por las sombras que se proyectan en el pasillo, puede darse una idea de lo que esta sucediendo. Por lo que decide desconcertar la transmisión de un par de cámaras cercanas excusándose con problemas técnicos, mientras reflexiona un poco de si debería actuar o dejar a los chicos desahogarse.


No necesita ser un genio en saber quiénes son cuando minutos antes los observó juntos.


(...)


Una vez en la habitación individual, Isagi se suelta del fuerte agarre y se masajea la muñeca, maldiciendo la brutal fuerza del mayor, mientras observa como este se desnuda sin pudor alguno frente a él.


—No te duchaste...—se queja Isagi, recordando que Kaiser apenas iba hacerlo cuando él mismo lo detuvo para pedir su cooperación.


Espera, ahora que lo piensa mejor,¿Le chupo la polla sin estar limpia? De solo recordarlo le dio arqueadas, se metió toda la extensión de carne dura y caliente en su boca sin ningún tipo de cuidado.


—No estoy sucio, solo un poco sudado, ¿te da asco hacerlo así?—menciona burlón.


Yoichi no dice algo al respecto, solo se desnuda ante la fija mirada del alemán, cubriéndose su miembro. Conociendo al rubio, seguramente se burlara de él, es tan malvado.


El rubio lo siguió observando, entonces se dirigió a su mesita de noche y busco en uno de los cajones algo en particular.


—¿Qué carajos es eso?—pregunta con estupefacto, Kaiser le señala el bote de lubricante que posee.—¿Cómo alguien como tú consigue eso dentro de Blue Lock?


—Tengo mis mañas, ahora ponte en cuatro.—indica apunto a su cama.


Isagi le obedece entre quejidos.


Kaiser se pone detrás de él y esparce una generosa cantidad de ese lubricante caliente desde los muslos del japonés hasta en su apretado y cerrado agujero, incluso se escurre por el pene del menor, haciéndolo sentir escalofríos y jadear.


—Eres demasiado erótico aquí atrás.—opina para arrodillarse, apuesta que el nipon ha de estar todo rojo de la vergüenza.— Mierda Yoichi, siempre he tenido la fantasía de comerte este culo tuyo.


Kaiser sostiene cada nalga de Isagi para apretarla y masajearlas, luego las abre para tener una mejor vista del pequeño anillo de carne del azabache que está empapado de lubricante, luego de un par de nalgadas comienza a dejar chupetones y mordiscos en sus muslos hasta pasar a lamer su miembro semi erecto, luego introduce su lengua larga y húmeda dentro del agujero caliente y palpitante del japonés quien comienza a jadear más fuerte.


Yoichi se retuerce de placer pero al mismo tiempo se siente sucio, como si aquello no estuviera bien. Su respiración se vuelve más agitada y sus piernas flaquean, se estremece cuando siente dos dedos introducirse en su virgen entrada de un empujón tosco y rápido.


—Estás tan apretado que debo prepararte adecuadamente.—menciona en voz alta, sin esperar respuesta alguna del japonés. Mueve sus dedos con más ritmo abriendo el interior pegajoso de Isagi.—Aprietas tanto que me estas succionado los dedos, parece que te gusta que te follen aquí.—agrega excitado, la vista es increíble y tan erotica, su polla está tan dura, esta siendo muy paciente en preparar a Isagi.—Deberías agradecerme, Yoichi~


El azabache cae rendido en el colchón mientras su agujero es follado por los largos y grandes dedos del alemán, ni siquiera nota cuando introduce un tercer dedo, los movimientos se vuelven más profundos y veloces, certeros. Siente la palma de la mano caliente golpear su entrada mientras los dedos lo embisten con ferocidad.


Entonces Isagi se corre la primera vez, ensuciando las sábanas y su propio abdomen.


Michael saca los dedos empapados y pegajosos del interior de Yoichi, después toma su miembro viril para frotarlo en la entrada de éste.


—No me detendré hasta dejarte el agujero lleno de semen y flojo para mi polla, ¿Entendido?


—Eres demasiado grande, no entrará.—dice entre suspiros y jadeos. A pesar de que lo prepararon, duda que la polla gorda del alemán entre con facilidad.


Aunque su culo hormiguea allá abajo, siente tanto calor y quiere ser abusado por el rubio, hay un algo que le permite actuar tan dócil o accesible a todo lo que está ocurriendo.


Él pensó que perdería la virginidad hasta casarse, pero nunca de esta forma. Por Dios ni siquiera siente especial atracción por los hombres,¿Esto es normal?


—¿Te parezco demasiado grande?—repite el rubio, haber escuchado eso le infla el pecho de orgullo como egocentrismo.— Interesante, dime, ¿Qué tanto? Si me lo dices consideraré no llegar más lejos...


La polla del alemán comienza a frotarse en medio de los muslos suaves y gorditos de Isagi, incluso pasando por el miembro duro del japonés, sujetándose de la cintura del azabache.


—Tú pene es tan grande y gordo que me dejará todo dilatado...—dice con vergüenza, más no miente.


Oír aquello enciende más a Michael, continúa frotándose contra los muslos y el pene del japonés.


—Continúa, vamos, no te detengas.—jadea, mientras sostiene una de sus piernas para abrirlo.


—Es tan grande que me dejara destrozado, harás que mi culo se arruine por ti...—dice entre balbuceos y confusión por todo lo que esta sintiendo.


—Mierda Yoichi, me has excitado más, no puedo contenerme.—admite para posicionar su verga en su agujero y adentrarse lentamente.


—¡Esper!—,intenta detener, notando las intenciones primitivas y salvajes del rubio, arquea la espalda por la intromisión ahí abajo.


Isagi siente su entrada espandirse alrededor de la glande gorda, luego sus entrañas se llenan del resto del falo del alemán. Es tan caliente y grueso que apenas puede mantenerse respirando y no caer en la inconsciencia.


—Joder, trata de relajarte un poco, que me estas apretando demasiado...


De repente, Isagi siente como en un golpe Kaiser se introduce por completo, provocando un creciente dolor e inexplicable placer palpitar allá abajo y calentar su vientre.


La hombría de Kaiser es tan caliente y dura, le muele las entrañas, lo golpea fuerte y constante su punto g sin piedad.


Su vista entre ratos se nubla y siendo llevado contra el colchón, boca abajo y mordiendo las almohadas, Kaiser arremete varias veces contra él, golpea su polla contra su culo. Lo hace babear y llorar del placer.


—¿Qué se siente que tengas el culo lleno de mi?


Los gordos y pesados testiculos de Kaiser golpean contra su agujero como si quisieran meterse también, su interior es todo un desastre, sus paredes ya se moldean a la perfección al tamaño y grosor de la verga del alemán, quien continúa golpeando fuerte su interior.


Puede sentir incluso la hombría en su vientre, marcandose perfectamente a través de su piel de manera bizarra.


—Estás tan caliente. ¿Te gusta hacerlo crudo?—jadea cerca del clímax. Yoichi ha estado demasiado silencioso, solo escucha gemidos entre cortados y lloriqueos debajo de él.—Por Dios, estas tan ido que no puedes ni hablar...—dice burlón, puesto toma el rostro de Isagi y lo ve con los ojos nublados como la lengua de fuera babeando, como una perrita en celo.


Kaiser no se resiste ante el impulso y lo besa, profana su boca de manera bestial y pasional, humedece y gime en medio del beso. Isagi apenas puede mover su lengua para seguirle el ritmo, nunca pensó que un beso podría ser tan caliente, posesivo y húmedo. No se compara en nada con los besos de la región.


El sonido de la pelvis golpeando su culo es erotico, sucio y húmedo. Salpica y gotea fluidos entre los muslos de Yoichi y la polla saliendo como entrando en su interior.


Yoichi se corre por segunda vez al sentir más embestidas golpear su próstata, retorciéndose de placer y gimiendo tan alto, se corre como una fuente ensuciando todo alrededor, haciendo que apriete más su interior y por ello Kaiser termine por llegar al ansiado orgasmo, uno donde se corre dentro del japonés llenando sus entrañas.


Pasa un breve rato hasta que Michael sale del interior empapado de fluidos de Yoichi, observando como su agujero está tan dilatado y abierto, expulsando lentamente su semen caliente y espeso, desbordandose de su culo. Isagi esta totalmente derrumbado, exhausto mientras gime al sentir como su ano se contrae deliciosamente expulsando la semilla abundante y tan caliente del rubio.


Kaiser esta encantado por la vista, jadea mientras mueve unos mechones de su cabello pegados a su frente para poder apreciar mejor lo que hay frente a él.


Isagi Yoichi todo sudado, desde su espalda perlada de sudor hasta sus piernas, también con su entrada y miembro lleno de fluidos, jadeando y tratando de regular su respiración. Tiene los muslos rojos de tanto que le golpeó contra su pelvis debido a las fuertes y profundas embestidas que le propinó.


Kaiser hunde dos dedos en el sensible y dilatado culo de Isagi quien tiembla por las caricias, acompañado de cientos de gemidos agudos. Sólo lo hace para hacerlo llegas más allá de su límite y además, asegurarse de que este todo lleno de él. Siente el interior del japonés estremecerse, decide voltear su cuerpo para que quede boca arriba.


Entonces, acercándose a su rostro, golpea con su pene la boca de este.


—Tienes que limpiarlo.—dice mientras frota su glande alrededor de esos labios carnosos y húmedos del menor.


Yoichi entre asqueado y cansado, decide abrir su boca para chupar y succionar la hombría del rubio llena de fluidos, es tan extraño y asqueroso, pero a la vez muy caliente, viscoso. Incluso piensa que se ha vuelto un adicto a comer la polla de Kaiser a estas alturas. A sentir ese sabor salado y a macho del alemán le pone duro.


—Te has enamorado del sabor de mi polla, lo disfrutas como una perra.—suspira placentero, marcando un ritmo rápido y profundo dentro de la cavidad oral de Isagi.


Éste incluso masajea la hombría y se  inclina para succionar los gordos y aun llenos de semen, testículos del alemán. Las empapa, besa y succiona mientras los dedos de Kaiser siguen jugueteando con su entrada floja, llena y húmeda de semen.


—Dime si te gusta, Isagi Yoichi...—pregunta para detener al nombrado, tomándole con su mano libre sus cabellos para que le responda.


Isagi asiente repetidas veces.


—Me gusta...—balbucea bajo, demasiado. Kaiser bufa incrédulo.


—Tienes que decirlo más alto, o no te dere más premio.


—Me gusta...—traga duro, sacando su lengua excitado y moviendo sus caderas para sentir más de los dedos de Kaiser jugar en su interior arruinado.—Adoro tu polla gorda y grande abusandome, llenando mis agujeros con tu semilla.—pide con deseo.


Kaiser sonríe malicioso y placentero, por fin había conseguido lo que tanto había fantaseado. Tener a Isagi Yoichi a su merced, goteando su semen de su culo.


—Eres una buena perrita, te daré lo que quieres.


Kaiser embistió su boca varias veces hasta descargar nuevamente en él. Isagi reprimió un delicioso gemido gustoso recibiendo más semen del alemán, corriendo se por tercera vez. Se dio cuenta de cuánto ama sentir la polla vigorosa y venosa del rubio tensarse en su interior y luego soltar varias ráfagas de semen caliente como abundante. Se siente completamente lleno de su boca y su ojete.


Se ha vuelto adicto a ser follado por él.


(...)



Isagi siente demasiado frío, tal vez se deba a que se quedó completamente dormido sin ropa, desnudo. Y las sábanas de la cama no ayudan mucho, por lo que, medio adormilado, se acurrucó a la fuente de calor más cercana, el torso desnudo de Kaiser.


Inmediatamente, el rubio lo envuelve entre sus fuertes brazos, tomándolo en un abrazo de amantes, ambos envueltos en la sábanas y dándose calor. Isagi se siente cómodo y abrigado así.


—Sí te enamoras de mi, podría ser problemático...—Advierte el alemán, acariciando debajo de las sábanas la espalda desnuda del azabache.


Yoichi no se molesto en responder o abrir los párpados, solo se tumbo en los pectorales grandes del alemán quedándose profundamente dormido. Despreocupado por el mañana.


(...)


Al siguiente día, ambos actuaron como si nada hubiera pasado entre los dos, se ignoraron más no se insultaron incluso las veces en que llegaron a toparse.


Una tarde en la que Michael Kaiser se encuentra viendo algunos partidos del equipo de PXG, que justo juega contra el Barcha.


Casi finalizando el partido, escucha a alguien abrir la puerta y cerrarla detrás de sí con seguro, aquello no le preocupa en lo absoluto, solo espera paciente hasta que la figura se acerque a él.


—¿Se te perdió algo, Isagi Yoichi?—pregunta con desdén el alemán.


Lo siguiente que sucede es el azabache arrodillandose, poniéndose debajo del escritorio de los monitores, en medio de las piernas del rubio, saca de sus pantalones su verga y comienza a lamer, chupar y tragar.


—¿Acaso te has enamorado de mi polla, Yoichi?—siguiere divertido, le excita tener al japonés arrodillado y chupandosela, parece estar en un trance donde solo le importa complacerlo, teniendo sexo con él.


Yoichi se ha vuelto bueno, mueve bien la lengua y abre tanto la boca mientras introduce toda su polla en lo más profundo de su cavidad oral, produce sonidos tan eroticos y húmedos, con una mirada perdida en el abismo del placer y las mejillas tan rojas hasta las orejas.


El azabache baja hasta sus testículos para saborearlos, empapar los de saliva y darles calor, dejarlos tan mojados hasta que parezcan que brillan.


—¿Dónde quieres que me corra, Yoichi?


El nombrado toma bocanadas de aires apenas saca el miembro ajeno de su boca, su aliento caliente y labios golpean su verga, regulando su respiración y con poca vergüenza, se pone de pie haciéndose un lado, quita el teclado del escritorio y toma asiento, bajándose los pantalones, se abre de piernas frente al rubio, dejando expuesta su entrada apretada que con gusto y sus propias manos, señala.


—Correte aquí.—pide ansioso, ojos ansiosos y lujuriosos.


—No tienes vergüenza, Yoichi.—bufa entre sorprendido y satisfactorio. Adora que Isagi dejé de hacerse el difícil y ahora se más complaciente.—Vienes a interrumpirme en medio de mi análisis contra el equipo rival, me chupas la polla como si tu vida dependiera de ello, y todavía te abres como una zorra que quiere ser preñada por su macho...—explica brevemente, como si fuese un pequeño reproche, mientras se acerca, acomoda y alinea su pene apuntando hacia el agujero del japonés.


El azabache menea sus caderas ansioso por ser penetrado, está tan duro y excitado que desde la última vez que fue follado por el rubio ha estado intranquilo, frustrado. Llegó a la conclusión que si quiere concentrarse y mejor su relación en el campo con Michael Kaiser, necesita exprimirle hasta la última gota de semen. Su cuerpo se vuelve más resistente y flexible al tener sexo, son resultados increíbles.


—Si dices que no puedes vivir sin mi, te follare hasta que no pares de derramar mi semen.


—Kaiser, ya no puedo vivir sin tu polla, quiero que me folles hasta dejarme el vientre hinchado.—expresa con una expresión tan sumisa y dócil.


Una oferta que Michael no rechazo, follo de forma despiadada a Isagi hasta dejarle su ojete rebosando de su semilla.


Le dejó marcas en su cuello y pecho, todo aquel que viera al japonés, al héroe de Blue Lock, se enteraría de que le pertenece.


Poco les importó ensuciar el lugar, Isagi Yoichi se había convertido en al agujero de semen de Michael Kaiser.


No importa el lugar, el japonés iría a tragarle su polla, dejarse dedear o en completa merced su culo hasta que el alemán le depositará todo su caliente semen.


El apretado y caliente culo de Yoichi se había moldeado a la perfección a la verga gorda, larga y venosa de Michael Kaiser, todo de él le pertenecía y ninguno lo ponía en duda o discusión.


Kaiser ama correr se en la boca o en el ojete del japonés, le excita chupar sus pezones hasta dejarlos bien duros y húmedos, adora la expresión de Isagi Yoichi cuando llega al orgasmo, parece una perra caliente y sedienta de semen que se ahoga en sus propios gemidos y lloriqueos porque está sumido en el más intenso placer.


A Isagi le excita tanto sentir su culo contraerse expulsando la caliente y abundante semilla de Michael, le encanta ensuciarse de él y que lo arruinen por completo.


Entonces su conexión como relación en el sexo influyo bastante durante los partidos y entrenamientos, dándoles un mayor rendimiento.


¿Será esta clase de Química a la Ego se refería?






● ● ●



Mini curiosidades:

1. Número

Esta historia es la número 86° oficialmente terminada.

2. Inspiración.

Como comenté en la descripción de la historia, apenas salió el capítulo 241 y uno que otro meme sobre Isagi reaccionando a que lo emparejen con Kaiser, se me ocurrió esta historia, pero quería hacerla simplemente como puro contenido adulto, nada dramático.

3. Tiempo Ficticio.

Como es algo obvio, el tiempo ficticio de la historia es después del partido contra Ubers. Y pasa en un tiempo de semanas en las que Isagi y Kaiser cogen.

Nota final del escritor:

Termine de escribir esta historia en tres días, comencé el sábado pasado y terminé lunes por la noche. Sólo me faltaba editarla, y apenas lo hice ayer jueves para traerselas hoy temprano.

Espero la hayan disfrutado!